El suicida del Ritual…

Estándar
El Fraccionamiento de nombre 27 de Septiembre, siempre ha sido considerado un lugar de lo más tranquilo en la ciudad, un barrio pequeño con terrenos grandes y donde los vecinos se conocen todos, siempre amables, pero en el corazón de el pequeño fraccionamiento, Existe una mancha de la historia de este apacible lugar; los hijos de los vecinos le llamaban “la casa de los muñecos”, porque antiguamente era la guardería de la privada para la atención de los vecinos; actualmente se encuentra en total abandono y totalmente cerrada de sus puertas y ventanas, así como  la barda  que le formaron alrededor del terreno no permite que nadie entre, volviendo esta casa en un punto de pena y vergüenza por su pasado tenebroso…

A un par de casas de este lugar se cambio la familia de Efrén y Eloísa, quienes hicieron amistad rápido con los vecinos, y quienes les contaban las historias más sorprendentes de esta casa. Ellos, jóvenes al fin, con hambre de aventura y fascinación por las historias de muertos y aparecidos, les atraía esta casa al grado de pasar las noches sentados viendo la casa por largos tiempos, lo que a sus nuevos amigos les parecía raro, pero así los aceptaron.

Ellos decían que eran osados, que no tenían miedo a nada, se quedaban hasta muy tarde tratando de escuchar en las noches ruidos o los gritos que les decían que se escuchaban, ellos se auto nombraban: “los hermanos sin miedo”,  eran estudiantes de universidad y por lo tanto le encontraban siempre lógica a todo, tenían en mente entrar a la casa y ver que encontraban,  pero  amigos les decían que en esa casa no entraran, que si era realidad lo que les decían que pasaba.
“Y por eso es que queremos entrar”, comento Eloísa.

Después de planearlo por unos días y estar revisando la casa,  por fin su búsqueda dio frutos, encontraron un hueco entre las tablas tras la casa; por eso para esa noche planearon meterse sigilosamente ahí.

Cerca de las once, se metieron por el hoyo del cerco, y despacio se fueron colando entre las hierbas que había en el patio, hasta que llegaron a la vieja casa derruida que tenía varios años abandonada y con paciencia  revisaron la casa hasta que encontraron que la puerta trasera se encontraba abierta, por lo que después de que la empujaron  viéndose entre ellos sonrieron y sacaron las lámparas que traían en las bolsas  ingresando en la casa.

Todo se encontraba en penumbras y solo visible con las delgadas y tenues líneas de luz que entraban por las rendijas de las tablas que cubrían las ventanas desde las lámparas de la calle, así que encendiendo las lámparas, despacio avanzaron por la cocina del lugar hasta que llegaron a la sala, en donde había algunos muebles viejos tapados con sabanas ya rotas y otros muebles destruidos por el tiempo, todo lleno de polvo y telarañas, avanzaron con la luz de las lámparas que llevaban y tomados de la mano.

Alumbrando y avanzando despacio recorrieron casi todo el lugar… por el pasillo que lleva a las recamaras, estando todo obscuro las lámparas comenzaron a fallar, así que avanzaron casi a obscuras por el pasillo sintiendo un aire frio que les llego desde la espalda y sintieron como si una mano les recorría desde los hombros hasta el pecho.
De repente se escucho un sonido muy leve, apenas audible entre los sonidos de los pasos de ellos mismos y su respiración, como un quejido infantil, ambos se apretaron las manos y sacudiendo las lámparas estas volvieron a encender.
Viendo una sombra en el marco de una habitación alcanzaron a ver que se movió ocultándose, por lo que dando unos pasos hacia atrás mejor se regresaron a la sala.

Escuchando de pronto el ruido de un golpe seco tras ellos, Eloísa tomo a Efrén del brazo enterrando las uñas, ocasionando que ambos saltaran de la impresión, y aluzando hacia donde lo escucharon, solo vieron que algo se movió en el piso, metiéndose en un cuarto.
-“Solo es una rata”, dijo Efrén, quien soltándose de Eloísa, siguió aluzando por el lugar seguido por ella, quien le dijo: -“es que esta todo silencio, y de repente ese ruido, me sorprendió por eso”… “claro” dijo Efrén y comenzaron a reírse despacio ambos, por la impresión tenida…

Caminando entre los muñecos, y alumbrando todo el lugar, dice Efrén – si es de temerse aquí aunque sabemos que nada de lo que dicen puede ser verdad.-

En una pasada de la luz, encontraron que la sala no solo era grande, sino que había muchos muñecos y juguetes tirados por doquier, y recordando lo que les dijeron, Eloísa comento: -pues es verdad eso de la guardería que era aquí, ya que se ve que todos dejaban a sus hijos, mira todos los muñecos que hay tirados, entiendo porque le pusieron la casa de los muñecos- siguieron aluzando y en la esquina que tenia la chimenea vieron que había un espacio sin monos así como varias cosas tiradas al fijarse mejor vieron que había una estrella dibujada en el suelo semi cubierta por el polvo del lugar, y en las paredes había unas cruses invertidas así como palabras o grafitis que parecían hechos con sangre o con pintura roja quemada, Efrén se acerco rápido y comenzó a pasar la mano por la pared, mientras Eloísa pasaba la luz por la demás escena junto a la chimenea  que tenia restos de que habían quemado algo ahí, entre otras cosas había también dos cirios, a un lado del pentagrama, encontraron una silueta dibujada de un cuerpo en posición algo extraña rodeando una mancha negra que adivinaron de sangre, por lo que Eloísa y Efrén se agacharon en el lugar viendo la silueta y las demás cosas y viéndose ambos, dijo Eloísa:   –al parecer si mataron a alguien aquí… esto lo vuelve más interesante!.

Pasando Eloísa la luz por el  lugar, noto que los muñecos se encontraban en todo el lugar menos en esa esquina, Efrén comenzó a ver y tomar las cosas que se encontraban en el “altar” improvisado, volviendo a dejarlas ahí; mientras Eloísa aluzaba alrededor, viendo que había muñecas de porcelana, osos de peluche, payasos, distintos muñecos, de todos los tamaños, estaban regados, a Eloísa le llamo la atención que cerca del rincón se encontraba algo abajo algunos monos, así que acercándose movió estos muñecos encontrando una daga, tomándola; ya con ella en la mano, sintió un aire helado correr, al mismo tiempo que se escucho una risita continua y apenas audible así como alguien llamándole por su nombre.

Una risa infantil más fuerte y clara, se escucho por todo el lugar, entonces alumbrando hacia el rincón donde se escucho que provenía, ven como otra  sombra se esconde tras una cortina vieja, y armándose de valor mientras se miran uno al otro, Efrén le hace una seña y se acercan por ambos lados alumbrando para agarrar a quien se haya metido detrás de ella para asustarlos,  se van acercando cuando otro ruido de algo cayendo en la esquina lejana los hace voltear y algo pareciera que los llamase, viéndose y entendiendo que tenían la misma sensación olvidaron la cortina y acercándose al pentagrama, se agacharon  viendo algunas de las cosas del lugar mientras se comenzaron a escuchar siseos y voces inteligibles por toda la casa así como la risa de niños muy leves, se escuchaba pasos de niños como recorrían la casa, cada vez más nerviosos por lo que pasaba.
Efrén de pronto sintió que le llamaban al oído y en forma de susurro le piden que arme de nuevo el altar, así que  tomando las  cosas de el altar de nuevo, comenzó a acomodar los cirios y demás cosas y que se utilizaron la última vez que alguien estuvo ahí, mientras Eloísa miraba la daga estando a un lado de Efrén

Eloísa con la daga aun en la mano, se agacho y colocando la daga a un lado de ella comenzó a acomodar las cosas sin entender bien el porqué, solo que tenían que hacerlo,  de cuando en cuando se volteaban a ver; una vez acomodadas las cosas en el pentagrama, se acomodaron uno frente al otro, parecían encontrarse en una especie de trance, Efrén poniéndose de rodillas en el pentagrama y tomando una piedra que se encontraba ahí, comenzó con ella a trazar un triangulo alrededor del pentagrama comenzó a recitar palabras que le susurraban en el oído y que no entendía: “Imperator Lucífugo Rocafale volens foedus cum eo. usquam in terris, tibi, si non vis venire ad vos, vi magna vivum mirabilis audi fili et spiritus sancti Clavis magni sermonum grandium Salomonis Emmanuel Soler Sabast Adonay ‘adorant, te invoco “.

Mientras Efrén recitaba, Eloísa encendía los cirios; se comenzaban a escuchar ruidos, gruñidos salidos de todas partes y risas más definidas que venían de distintos lugares, también comenzaron a escucharse las pisadas de un niño corriendo por la casa.

De una de las esquinas apareció un hombre o eso parecía, quien avanzando llevando un hacha en su mano izquierda, se escuchaba el arrastrar de ella al avance del ser por la estancia, volteando a verles, grito: “esta casa esta maldita”… mientras les apuntaba con la mano huesuda y con un brillo de fuego en los ojos les grito: “tu estas maldito”…  Mientras haciendo un movimiento, levanta el hacha que trae y da un golpe contra el suelo, al tiempo que grita:   “AAAAHHHHH”  “MUEREE”!!!. La hoja del hacha quedo a centímetros de la pierna de Eloísa.
Con esto, Eloísa despertó de la especie de trance, viendo al ente, mientras daba un grito ahogado por la sorpresa y miedo; el ser jalando el hacha, se  dirigió a la parte posterior de la casa, mientras se movía lento, agachado, con los brazos colgando y arrastrando el hacha,  escuchándose el ruido del raspado por el lugar, perdiéndose en el pasillo de la casa, escuchándose al mismo tiempo algunos lamentos lejanos mezclados con risas infantiles y los sonidos que normalmente hacen las muñecas y juguetes diversos, todos mezclados haciendo esto mas tétrico dentro de la casa, Eloísa se quedo parada  viendo todo a su alrededor, Efrén en el altar de rodillas, mientras ella viendo claramente una sombra de un niño que se movía  de un lado a otro de la estancia, absorta en esto no se dio cuenta que Efrén se levanto y tomando la daga se paro detrás de ella.

Eloísa, tomándose la cabeza por el ruido y los sonidos mismos que le hicieron sentir miedo por primera vez, mientras miraba las cosas a su alrededor, volteando al altar,  no vio a Efrén,  tomó la lámpara que quedó encendida en el piso y volteando llamando a Efrén alumbra la estancia, de pronto sintiendo detrás de ella a alguien, se gira rápido y aluzando, con expresión de susto y asombro vio a  Efrén, muy cerca de ella, y aluzando su cara le vio que tenía su mirada perdida aun, así como al bajar la luz vio  el cuchillo que ella había encontrado lo tenía en la mano…
él,  la veía fijamente y ella sin reaccionar, solo dio un grito ahogado cuando Efrén se le acerco como para abrazarle pero le dio una cuchillada ascendente en el tórax, el cuchillo entrando así en el cuerpo de Eloísa, partió su corazón, escuchándose una risa tétrica por toda casa, al mismo tiempo que se escuchó el grito ahogado de Eloísa
Una sombra pequeña que  corría por el pasillo se detuvo en la esquina viendo la escena y escuchándose una risa infantil


Mientras la sombra se asomaba por la orilla de la esquina, de lo más obscuro del pasillo entre las risas y sonidos varios se comenzó a escuchar el golpe de pasos, de alguien caminando ante la tenue luz exterior, y el reflejo de las lámparas tiradas en el piso, apareció un ser tosco, famélico, el cual riendo al andar con paso cansino ligeramente encorvado, al ver a Efrén, que habiendo despertado del trance en que estaba, y  se encontraba de rodillas con el cuerpo de Eloísa en los brazos… este ser avanzo y se planto ante él, y acariciando la cabeza de Efrén mientras pasaba los dedos por el, con la punta de los dedos que terminaban como garras pero casi rectos y de color negro, como si estuvieran en necrosis y levantando con su dedo en la barbilla la cabeza de Efrén, haciéndolo que se pusiera en pie, dejando el cuerpo de Eloísa en el piso, y  al verlo, vio ante si un ser de piel como si fuese papel, en un color gris verdoso, sus ojos de color amarillo fuego, con el pelo largo mas allá de los hombros y escaso; en la frente se le notaban un par de muñones a forma de cuernos, los dientes a forma de colmillos, sobresaliendo los colmillos de la mandíbula, viendo a Efrén, y emitiendo un gruñido, seguido de su voz que parecía estar en la cabeza de Efrén, le dijo:
-Mi nombre es Lucífugo, líder de los demonios del segundo infierno.
-Por este sacrificio, -(mientras apuntaba el cuerpo de Eloísa)- te concederé lo que desees.
-Pero llevara un costo; viendo Efrén la escena a sus pies: el cuerpo de su hermana en el piso, así como la daga a un lado y viendo sus manos con sangre, no soportando comenzando a salirle las lagrimas de los ojos por haber matado a su hermana, mientras sucedía esto; un muñeco grande de payaso comenzó a reír, sentándose y extendiendo las manos a Efrén, quien confundido por no alcanzar a comprender lo que estaba sucediendo y no entendiendo lo que el demonio le estaba ofreciendo, se mostro mas asustado por lo que estaba sucediendo mientras le daba vueltas muy rápido en su cabeza que el había matado a su hermana, se hizo hacia atrás, hasta quedar en la esquina de la habitación, llorando y viendo a Lucífugo, le comenzó a decir en voz apagada entre sollozos: “no quiero nada… sólo quiero que esto se termine… Quiero irme… quiero a Eloísa viva”…

El ser avanzando hacia él, (viéndolo fijamente que parecía que lo atravesaba con la mirada de fuego que tenia), le responde mientras señala el cuerpo de ella.
-su alma es mía… porque tú me la has entregado en el sacrificio de sangre durante el ritual… solicites o no lo que dentro de ti deseas; ella ha sido sacrificada por ti, para que yo venga… “CON LA SANGRE DE  INOCENTES, SACIARAS LA SED, CON EL ALMA; EL HAMBRE DE DIOSES Y DEMONIOS”… No tengo porque devolver la vida y menos su alma…

“Por favor… te lo suplico, déjala vivir”!!, dijo mientras tenía su cabeza entre sus manos, estando  de rodillas en el rincón de la chimenea

El demonio Lucífugo, mientras movía sus miembros algo raro, así como se movía de una manera extraña, quedo casi frente a Efrén y dijo: -está bien, su alma será suya, solo si tú… me entregas la tuya a cambio, sin mayor deseo… pero conozco a los monos; se que pedirás un deseo; así que no me hagas esperar y solicita lo que quieres, no hay cosa que no te pueda dar… tu tiempo se termina y con o sin petición yo gano, tengo un alma, -(y señalando el cuerpo de Eloisa) dijo: “la de ella”.
En ese momento se comenzaron a escuchar a la vez las muñecas que hablaban como se activan los mecanismos de grabación diciendo “mama”, otras llorando y otras riendo, viendo como se encendían los ojos de algunos de los muñecos.

Efrén sintió que se volvería loco mientras el ser andaba por la estancia riendo y repitiendo que pidiera su deseo… una muñeca se levantaba y caminaba hacia él, quien desesperado por la cercanía del ser, y con su corazón a punto de estallar por el miedo, grito: “Esta bien… deja que ella viva… te daré mi alma, pero quiero saber que ella estará bien siempre, quiero ver que ella sea feliz”

Lucífugo, deteniéndose, y volviéndose hacia Efrén, en un parpadeo quedo a unos centímetros de la cara de el, viéndole a los ojos fijamente y riendo de una manera burlona primero suavemente y aumentando la intensidad de esta, le dijo: “Concedido, tendrás  solo cinco años antes que me lleve tu alma conmigo y me alimente de ella”,  mientras con su uña, le marco la cara terminando su frase: “y vendré por ti para tomar lo que por derecho ya es mío… tu alma”.
Eloísa dando una aspiración enorme de aire por la boca contorsiono su cuerpo sentándose y comenzó a tocarse, Efrén, se le abalanzo yendo de rodillas hasta ella y abrazándole comenzó a pedirle perdón por lo sucedido, mientras el ser, Lucifugo se fue desapareciendo en las sombras de la casa dejando de sonar los muñecos y volviendo la casa a ser un lugar obscuro y tétrico, ellos levantándose y olvidando las lámparas y las demás cosas solo pensaron en salir de ahí, por lo que de prisa se fueron a su casa, tratando de olvidar lo que esa noche les paso en la casa de los muñecos…

-o-

Eloísa llego a la casa de sus padres en la 27 de Septiembre, y viendo en la casa de los muñecos que había varias patrullas así como una ambulancia y todos los vecinos que estaban de mirones mientras sacaban un cuerpo de la casa, uno de los vecinos le dijo que era Efrén, porque lo vio entrar y llamo a la patrulla pero cuando llegaron los policías el ya estaba muerto, y encontraron una nota que el oficial al saber que ella era su hermana se la presento a la vez que le pedía que identificara el cuerpo de quien se había cortado las venas en un ritual, la carta que dejo dice:

“Querida hermana:

Hoy se cumplen cinco años de lo que nos paso en esta casa, todos los días vivo pensando que si no hubiéramos entrado, todo sería diferente, pero al final cada ser debe cargar con sus propios errores, hoy me redimo ante ti y ante dios porque es tiempo de pagar la deuda de tu vida, con la mía propia. Gracias por tu amor y por ser feliz por ambos, pero debo cumplir, por eso hoy vengo aquí a terminar mi trato y saldar mi deuda, me da gusto haber visto que en realidad eres feliz, di a mis padres que los amo y que me perdonen, los amo a todos… adiós.”
Efrén.
-o-
Efrén fue encontrado en el pentagrama con las venas cortadas, y con las cosas en forma de ritual, así que se le llamo: “el suicida del ritual satánico”.

Anuncios

3 comentarios en “El suicida del Ritual…

  1. Mi querido Danshaggy, lograste tu objetivo, sentí miedo, terror, un escalofrío cada vez mayor. Aunque conocí el cuento desde su inicio, al darle forma y el toque final, te superaste, ¡me encantó! aunque sabes que no es un tema que me agrade mucho, un buen trabajo se reconoce. Ojalá ya puedas publicar más seguido, sé que muchos de tus fans te lo agradeceremos, en mi caso, sobre todo si publicas poemas, ya sabes 🙂
    Abrazos de luz intensa

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s