El sacrificio.

Estándar

Tecpancatlzin  (Hombre de Barro), quien procedía de una línea de sacerdotes del templo de Tajin-Aktsini, ya no eran reconocido como tales desde hacía cinco generaciones, pero seguían heredando las costumbres y por ser de la línea de sacerdotes sus padres decidieron irse a otro lugar asi que desde pequeño se lo habían llevado a la costa, nació al pie del Citlaltépetl (La montaña de la estrella), y fue llevado a la Villa Rica de la Vera Cruz, se había convertido en un campesino.

Batallando desde muy joven logro juntar un dinero, trabajando duro y vendiendo unos animales que le dejaron sus padres, para poder rentar una parcela que le pertenecían a un hacendado, Don Gustavo Barca y de la Vega; mas, como se estaba acostumbrado en esos tiempos del año de nuestro señor de 1699, siempre le quitaba casi toda la cosecha, por lo que siempre estaba al día, ese año su hijo Francisco de 7 años, se había estado enfermando en varias ocasiones, hablando con Don Gustavo, para que le permitiera tener más de la cosecha, este se había negado, respondiéndole:

“eso os pasa por traer niños al mundo, ese no es mi problema  y si no me entregais lo que es, os mando echar a patadas de mis tierras, hay muchos indios que quieren esas tierras así que vos sabeis, yo no batallare y menos por alguien como vos”.

Tecpancatlzin y su familia vivían en las afueras de la Villa Rica de la Vera Cruz, eran de sangre Totonaca, creía en los curanderos que habían sanado a su familia por generaciones.

Por lo que él,  apelando a sus costumbres indígenas y tradicionales de la época, había llevado al niño en varias ocasiones con chamanes y curanderos de los alrededores los que no habían podido curarlo, solo paliar los malestares con yerbas y pociones típicas de ellos, en ese tiempo, después de varios días viendo a su hijo enfermo no se decidía a llevarle con el médico que acababa de llegar a la villa, decían que llego de España y que tenía medicinas que podrían curar a su hijo, pero no había ido con él porque sus tradiciones solo aceptaban a los curanderos de su cultura.

Esa tarde-noche, al ver que el pequeño Francisco acababa de tener una crisis; Tepa, se quedó viendo la lluvia que caía desde poco después de medio día por la ventana de su choza, preocupado por su hijo, salió al tejaban de palma de afuera de su casa y sentándose, cerro sus ojos  elevando plegarias según sus enseñanzas ancestrales hacia el gran dios Tajin-Aktsini, (de quien sus ancestros fueron sacerdotes por generaciones) para que el niño mejorara:

“Gran padre de los Huracanes y el relámpago, Tajin-Aktsini, sé que no he seguido las tradiciones completas, sé que no te he dado tributo en mucho tiempo, pero te pido por favor: cura a mi niño… permite que la luz de Raxa Caculha (El Rayo más Hermoso) quite el mal que tiene, y que se vuelva fuerte como  U K’ux Kaj (El corazón del cielo)… te ofrezco el sacrificio que me pidas cuando me lo pidas, por la salud de mi hijito.”

relampago

Estaba terminando de hacer su oración cuando un rayo  comenzó a iluminar intermitentemente, cruzando todo el cielo, desde Citlaltépetl (la montaña) hasta el mar perdiéndose en el horizonte, quedando sorprendido Tecpancatlzin, por el hecho, estremeciéndose al escuchar la atronadora voz del rayo que se escuchó por muchos segundos en intervalos donde los tronidos eran como explosiones de sonido en el cielo, creyendo escuchar una voz entre estos que le dijo: “Acepto.”

En eso su esposa Xóchitl María que se encontraba con el pequeño, le llamo asustada diciéndole:

-Tepa, vete pal pueblo pa que traigas al doctorcito, panchito se está poniendo mal otra vez…

-pero no tengo pa pagarle, el amo Don Gustavo me quito todo lo de la cosecha-

-pues ve con el doctor y habla con él, dile, pa que venga pa que cure nuestro niño, le pagamos con los animalitos que tenemos.

Tepa, pensándolo un momento, y viendo a ambos, le dijo a su mujer “tienes razón, iré pal pueblo para ver si el doctor viene ahorita pa que cure a “panchito”.

Era una noche lluviosa de Octubre. Era uno de esos días en que no se quiere salir, tecpancatlzin, viendo a su niño y a su esposa, escuchaba los truenos de los relámpagos que con mortífera luz entraban a la cabaña, tomando aire, le dijo a su mujer.

-Voy al pueblo por el doctor, espero que el gran dios Tajin-Aktsini me proteja y permita volver rápido con él.

Saliendo Tecpancatlzin, ya noche en medio de la tormenta sin una tea que le iluminara el camino (por la misma tormenta),  camino al pueblo que se encontraba a unos tres kilómetros del jacal de él.

Tapándose lo más que pudo con el impermeable de Hoja de palma trenzada y su sombrero de igual material,  se encamino en medio de la noche, apenas viendo por lo cerrado de la lluvia de  la tormenta, fue avanzando hacia el pueblo, en busca del médico.

Avanzaba con cuidado por el camino de tierra que la lluvia había vuelto un barrizal, caminaba despacio entre la lluvia y la oscuridad  que limitaban su visión.

Con su sombrero de paja, protegía su cabeza y evitaba qué el agua se le metiera en los ojos, con la luz que emitían los relámpagos podía ver por un momento el camino y darse una idea por donde andaba, se

asustaba por los tronidos que se escuchaban en el ambiente.

Tenía casi medio camino recorrido en medio de las parcelas solo la vereda despejada y las altas cañas de azúcar a ambos lados del camino volvían más obscura la noche, avanzaba con cuidado por el barro pensando en llegar al pueblo para ver al doctor, cuando un relámpago inusual, cruza el cielo iluminando por unos segundos tanto el cielo como el camino, mostrando a Tecpancatlzin donde se encontraba, creyó ver que a un lado del camino había alguien sentado en cuclillas viendo hacia el sembradío que se encontraba del otro lado del camino.

El fuerte sonido del trueno que se escuchó por el lugar lo asusto ya que parecía que el mundo se rompería por la fuerza de la naturaleza.

Dentro del sonido del aire rompiéndose ante la imponencia del relámpago, creyó escuchar una voz de alguien llamándole por la forma cariñosa que su madre y esposa le hablaban… “tepa… acércate”, por lo que se detuvo y volteando a todos lados no viendo a nadie más, solo a la persona que se encontraba a unos diez metros adelante, sentado en cuclillas en medio de la lluvia que caía,  en la orilla del camino a un lado de las cañas de azúcar.

Al acercarse mas para pasar por ahí, limitando su vista a la luz de los rayos y relámpagos de la tormenta vio que era un anciano ataviado con vestimentas de manta y  sombrero de paja, con recelo Tecpancatlzin se fue acercando poco a poco en medio del agua que caía a raudales porque la lluvia se había vuelto más fuerte, escurriendo por su impermeable y su sombrero, caminando despacio tratando de pasar inadvertido, creyendo que era algún demonio de los campos, o un alushe de la selva que le rodeaba y que desde niño le habían comentado para hacerle sentir miedo; lo trato de pasar sin mediarle palabra solo viéndole a la luz de los relámpagos que parecían durar más tiempo permitiendo a Tecpancatlzin verlo con más detalle, como si en ese momento el tiempo a su alrededor se volviera un poco más lento, solo por unos segundos, viendo su cabello cano, y adivinando su baja estatura, y una barba no muy poblada pero larga y cana, de pronto ante el trueno del relámpago que acababa de iluminar todo el campo, escucho mientras el anciano levanto la cabeza hacia el.

“A dónde vas, Tepa? Ya no crees en las raíces de tu pueblo?, ya no crees en mi?…  que te tienes que rendir a lo que ellos han traído??” (Mientras señalaba hacia la villa).

Tepa, sintiéndose helado por lo que le decía el anciano dijo: ¿Qui-Quien eres tú?

“Yo soy tu dios, el dios de tus antepasados, el gran dios de la lluvia y el relámpago… YO SOY  TAJIN-AKTSINI, a quien te has encomendado al salir de tu casa”

Tepa, al ver que los ojos del anciano tomaban un brillo verde esmeralda, al levantarse vio que era alguien muy pequeño, de apenas un poco más de un metro.

Tepa, creyendo que era una alucinación o un alushe, se burló del anciano –“alguien tan pequeño no puede ser el gran dios Tajin-Aktsini.

Por lo que el anciano enderezándose, dijo a tepa: “incrédulo mono” y tomando una estatura descomunal, de más de dos metros, quedando  Tepa pequeño ante el dios.

Tajin-Aktsini, viéndole y  mientras el anciano levanta los brazos,  a la vez que varios relámpagos cruzan el firmamento y su potente y eléctrica voz hacen que el entorno se sienta cargado; el siente  como  las ondas de sonido lo presionan al golpear su ser sintiéndose insignificante  ante el dios y la propia naturaleza; el tronido de la voz de estos ensordecían a Tecpancatlzin, quien tirándose de rodillas ante el dios dijo:

“mi dios… mi creador… perdona mi falta, voy con ellos porque tus sacerdotes no han podido curar a mi hijo, dicen que tu no quieres que se cure, pero yo lo quiero conmigo; no me lo quites mi dios”.

Tajin-Aktsini, volviendo a una estatura mas normal y tomando del impermeable a Tepa, le hizo levantarse.

“Dime, es lo que deseas? ya que he escuchado tu petición y promesa, asi que dime si es lo que quieres y te lo concederé, pero también tendrás que hacer un pago cuando te lo pida…” “tendrás que hacer un sacrificio por lo que recibas, estás dispuesto a todo por la salud de tu hijo?”.

Sin pensarlo respondió: “Si!… si mi dios. Estoy dispuesto a dar mi vida por el… lo que me pidas para que el este sano siempre, porque este a mi lado hasta mi muerte…”

El dios Tajin-Aktsini otra vez volviéndose el anciano que vio al inicio, de entre sus ropas saco un bulto entregándolo a Tepa quien al momento de tomarlo  se agacho temeroso porque una serie de relámpagos comenzaron a sonar en el cielo a la vez que se veía como se iluminaba todo el campo donde se encontraban, tomando la bolsa de la mano de Tajin-Aktsini.

Mientras el dios le decía como le diera al niño lo que le estaba entregando, Tepa sintió un  escalofrió porque el dios levantando el brazo al cielo la lluvia ceso de repente, escuchando que le decía el dios.

-Al tomar esto, aceptas el trato que te ofrezco, y tendrás que pagarme con lo que te pida cuando sea el momento; así que. Hombre de Barro; tómalo y regresa con tu hijo, prepara  un té y dáselo antes que la tormenta termine.

Cayo  un relámpago a unos metros de donde ellos estaban, generando un sonido ensordecedor, y una luz que hizo que tepa cerrara los ojos un momento, abriéndolos de nuevo vio que el anciano ya no estaba ahí, y que la lluvia volvía a caer a raudales, él tenía en su mano la bolsa de piel que le había entregado el dios, sin pensarlo regreso lo mas rapido que podia a su choza para hacer lo que el dios le había indicado.

Llegando dijo a su mujer que pusiera agua en la olla para que le prepararan la bebida a su hijo, y mientras le diría que es lo que paso, así que ella tomando agua en el guaje, puso la olla de barro en la lumbrera que tenían, echando el agua y dejando que hirviera para echar las hierbas que traía Tepa en la bolsa de piel, explicándole a ella lo que el dios le dijo.

Ella poniendo cara de incrédula le pregunto si estaba seguro que hubiera sido así o solo lo imagino, a lo que el viéndole con cara seria le dijo que sabía que el con las cosas de los dioses no jugaba…

Preparando un pequeño altar con los incensarios , colocando el copal que venía en la bolsa, hizo la ceremonia como el dios le indico, después de dar la poción al niño poco a poco, se quedaron dormidos sentados al lado del pequeño, acomodados a un costado del petate donde dormía el, así amaneció.

Por la mañana fueron despertados por el niño quien sonriendo y completamente sano, les dijo que salieran porque estaba haciendo mucho sol y tenía hambre; así que quería si podía Tepa llevarlo a cazar para comer un conejo o un pato.

Tepa, sorprendido, poniéndose de rodillas elevo los brazos al cielo y dijo: “Gracias mi gran dios Tajin-Aktsini, por devolverme a mi niño, estoy para lo que me pidas mi dios”.

las semanas pasaron y con ellas la cosecha, Tepa se dio cuenta que su siembra le dio mucho más de lo que siempre daba, y aun así, Don Gustavo Barca y de la Vega, le quito casi todo lo que cosecho, por lo que molesto dijo para sí:

“espero que te mueras don Gustavo, me has dejado sin nada para mi familia.”

Pero cuando Tepa estaba con su hijo y esposa haciendo el corte de la caña que les quedo de la cosecha, para llevarla a vender al mercado; se dio cuenta que salió más del doble de lo que esperaba lo que le daba un margen más grande de ganancia, agradeciendo una vez más al dios por ello, pensó en hacer un sacrificio de caña para su dios Tajin-Aktsini, así como ofrecerle un sacrificio de sangre con un pequeño cabrito que tenía para ello.

Escogió el dia para hacer el sacrificio y decidió hacerlo solo en medio del campo que sembraba, acomodando todo para ello así como llevando el pequeño cabrito al lugar, cuando tenía todo listo y estaba por hacer el sacrificio según sus costumbres antiguas, armando un altar con la caña de azúcar, haciendo oración en totonaco y procediendo a enterrar el  cuchillo de obsidiana (guardado por sus ancestros desde hacía demasiadas generaciones) en el animal, escucho una voz que le dijo: “Detente… no quiero ni el sacrificio de azúcar ni la sangre del cabro”.

Volteando a donde venía la voz, quedando sorprendido porque se encontraba el anciano que le había dado la bolsa con la que curo a Francisco, colocándose de rodillas ante el dios y pegando la frente a la tierra a los pies de él, dijo:

-mi dios… mi creador y salvador, Gran dios Tajin-Aktsini, soy tu más fiel siervo y esto lo hago para agradecerte lo que has hecho por mi hijo y mi cosecha-

-levántate, no quiero ese sacrificio, es la temporada que mi corazón es fuerte, y deja te digo algo…

Decía esto mientras se acomodaba un lado de Tecpancatlzin, y continuo hablando mientras tomaba el bule en el que Tepa llevaba agua-miel para él, y daba un gran trago, continuando…

-pequeño mono, vienes de un linaje de sacerdotes de mi templo, en el Citlaltepetl; sabes lo que tienes que hacer porque lo traes en la sangre  y las oraciones las conoces, porque te las enseñaron tus antiguos.

-sabes tú, porque los dioses pedimos en  sacrificio la sangre de un hombre y que el corazón de este sacrificio sea entregado al fuego?

-no, mi dios; solo sé que era la forma en que se hacía por mis antiguos…-

-como dios, no poseo sangre en mi cuerpo (mientras hacía un corte en su brazo, viendo Tepa que solo salía agua de la herida)… para poder ser fuerte y estar aquí, tengo que recibir un sacrificio de sangre de parte de ustedes donde el sacrificado  se vuelven uno conmigo en el espacio y el tiempo, y esa sangre me da la energía para sostener este cuerpo ya decrepito y débil, para estar entre ustedes, en ocasiones me puedo dar el lujo de escoger a quien quiero de sacrificio; como esta vez.

– te pedí que curaras a mi panchito y lo cumpliste.

-y tú me prometiste un sacrificio de lo que yo quisiera; casi es tiempo de pagar.

Tepa, quedándose pensando un momento vio al dios.

-mi dios, soy tu siervo  y cumpliré mi palabra como te dije, dime que quieres y te lo entregare en esta tierra, porque así quede contigo, me has bendecido con la gracia de los dioses de mis ancestros.

Sonriendo mientras  los ojos de Tajin-Aktsini se tornaban brillosos y de color verde esmeralda, le dijo: ven, sígueme; quiero enseñarte un lugar que no está lejos-

Caminaron por  cerca de una hora, entre la selva, hasta que llegaron a un pequeño templo oculto por el tiempo y la propia selva, ahí Tajin-Aktsini, transformándose en su forma de dios, alto, mucho más alto que Tepa, quedando el a la altura de la boca del estómago ante el dios. Quien tenía un solo ojo en medio de la cara, colmillos en la boca que salían de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba, el color de su piel se volvió de un azul-verdoso y esta se volvió escamosa como si fuera de serpiente, con sus cabellos desordenados y una sola pierna, un tocado en la cabeza de plumas de quetzal y relámpagos que brillaban y se movían alrededor de su cabeza, sus ojos de un verde esmeralda, y hablando que sin mover los labios Tepa le escuchaba en su cabeza.

-has prometido un sacrificio y es tiempo de que ese sacrificio lo realices aquí, en este altar que me dará la fuerza que necesito.

altar de sacrificio 2

Tepa, sin terminar de salir de su asombro, con la rodilla clavada en la tierra, le dijo:

-Si mi dios dime a quien quieres de sacrificio, y lo traeré aquí para sacrificarlo para ti…

-ponte de pie, Hombre de Barro; como mi sacerdote, necesitas limpiar este altar y arreglar las cosas para que esté listo en la próxima luna llena, te diré mas adelante a quien deseo en sacrificio.

Procediendo a hacer caso a lo que su dios Tajin-Aktsini le mando, se puso en los días siguientes a limpiar el lugar del altar de sacrificios, para tenerlo listo para la luna llena que sería en unos días.

El día de luna llena escogido por el dios fue el día de nuestro señor de 20 de Marzo de 1700.

Por la tarde noche, que se encontraba de camino a la casa del hacendado, don Gustavo, para ver detalles de las tierras, de camino se encontró al anciano sentado a un lado del camino, por lo que poniendo una rodilla al suelo y quitándose el sombrero dijo:

-mi dios, mi creador, ya has visto que todo lo tengo listo para cuando quieras que te de la sangre de quien quieras.

-lo se Tepa, ha llegado el momento de pagar tu deuda conmigo y quiero que tomes este costal con las cosas que ocuparas y comiences a preparar todo para el sacrificio, ya que me siento débil, necesito la sangre y el corazón, la carne para que me cubra y la vitalidad de alguien para poder seguir aquí, y recuerda que si no cumples me llevare a tu hijo conmigo.

-dime mi dios a quien has escogido, para que se una a ti en la eternidad.

-aun no es el momento de que le conozcas, te lo diré en su momento, lo sabrás pronto así que regresa a tu casa y prepárate para hacer las cosas como te indique.

Así haciéndolo Tepa, se regresó a su choza, dejando a Don Gustavo esperándolo ya que le había mandado llamar, quien desesperado porque no llegaba, salió de la casa de la hacienda, y viendo a Jesús su capataz, dijo:

Jesús, llama un par de hombres y preparen todo, iremos por el indio para sacarlo de mis tierras.

Tepa llegando a su choza se quedó afuera porque entre los arboles vio que se encontraba una vez más el anciano, a quien se acercó, preguntando si ya sabía a quién  quería. Contestando Tajin-Aktsini,

-yo te lo llevare allá, pero lleva a tu familia ya que seran necesarios.

Tecpancatlzin, contrariado porque creyó que iría solo a la ceremonia de sacrificio, acepto, y despacio se dirigió a su choza volteando reiteradamente con desconfianza hacia el dios, quien le sonreía haciéndole una seña con la mano de que avanzara.

Don Gustavo Barca y de la Vega, hacendado Catalán que había llegado a la villa hacía ya casi 15 años, por tener amistad con la corte cercana a la corona Española, se había apropiado y comprado tierras en todos los alrededores de la Villa Rica de la Vera Cruz, volviéndose alguien importante para la corona y en la región. Tenía fama de ser alguien despiadado cuando no le daban lo que le correspondía, y en esta ocasión solo por el hecho de que Tepa no fue con el cuándo lo llamo, decidió que lo echaría de las tierras que ya tenía sembradas y que se quedaría con la siembra y las volvería a rentar a alguien más, iba acompañado de tres de sus peones quienes llevaban mosquetes y espadas para la protección del hacendado, se estaba acercando al rancho de Tepa, cuando comenzó a caer una lluvia de mediana intensidad en la zona.

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Tepa acompañado de su esposa y de su hijo cruzo la parte de sus tierras que le separaba de la vereda hacia el altar mostrado por Tajin-Aktsini, mientras la lluvia caía y el sol se terminaba de ocultar haciendo que las penumbras comenzaran a dominar todo en la región…

Don Gustavo, llegando a la choza de Tepa, dijo a sus hombres que lo sacaran arrastras del lugar, entrando tres de ellos, saliendo diciendo que no había nadie, en eso salió Tajin-Aktsini detrás de un árbol, viéndole Don Gustavo le pregunta: Donde está el maldito indio? Y si no me dices te mandare azotar por desobedecerme!

El anciano, sonriendo, dijo: Mi señor, Tecpancatlzin se dirige a una vieja construcción de su pueblo, y levantando el pequeño brazo señalo hacia la vereda, diciendo: por ahí se encuentra el camino, mientras se sentaba en una piedra.

Don Gustavo jalando la rienda de su caballo se detuvo porque el anciano le dijo: a caballo no podrán pasar tienen que ir caminando si lo quieren alcanzar…

Don Gustavo acostumbrado a hacer lo que quería solo mascullo, “ya lo veremos”.

Y trotando se acercaron al límite de la selva y el sembradío, teniendo que dejar los caballos, se comenzaron a adentrar en la vereda, mientras el anciano sonriendo desde la choza los veía, como se adentraban en la selva.

Tenían cerca de una hora de haber entrado a la selva y el guía que llevaba Don Gustavo, era el que viendo las huellas con la luz de la tea que encendieron antes de entrar les decía por dónde avanzar en la estrecha vereda olvidada por el tiempo y  que en días anteriores volvía a tomar vida con el andar de Tepa y ahora de su familia y de los españoles.

Don Gustavo, Enojado porque siempre se salía con la suya, no permitiría que ese “indio” se saliera con la suya y haría un ejemplo con él para los demás…

Entre los arboles Tajin-Aktsini los miraba y en la mente del guía les decía por donde tenían que ir, mientras que Tepa y su familia ya habían llegado al antiguo altar y con ayuda de su esposa estaba  sacando del saco las cosas que le entrego el anciano, comenzó a encender los incensarios y a acomodar las cosas así como a vestirse para la ocasión con un traje viejo de sacerdote que también le entrego el Dios personalmente y tenía guardado en el lugar.

Ya con todo listo, y en medio de una lluvia que amaino volviéndose solo una llovizna que no les molestaba apareció de entre los arboles el anciano que con paso cansino, se acercó al pequeño Francisco ante la mirada de Tepa y de su esposa Xóchitl María.

A un lado del pequeño Francisco, el anciano le pregunta si tiene miedo, el niño negando con la cabeza sonríe con él y le pregunta quién es y que hacen ahí, el anciano le dice:

“no tengas miedo pequeño Francisco, veras algunas cosas que te pueden causar miedo… pero no temas, aquí estoy yo que soy tu dios, Tajin-Aktsini, (mientras se presentaba con el niño, el cielo comenzó a tronar y algún que otro rayo o relámpago a cruzarlo), y necesito tomar mi cuerpo real que aunque no es grato, es mi cuerpo y necesito tenerlo, pero tu estate tranquilo”

Después de recibir un sí del pequeño, Tajin-Aktsini, se dirigió a Tepa, y sonriendo le pregunta:

Te encuentras listo? Gran hombre de barro, es tiempo…

Y caminado a paso lento acercándose al altar de sacrificios, colocando su mano izquierda, sobre la laja, camino despacio acariciando la piedra bellamente labrada con símbolos y glifos todos alrededor, llegando frente a Tecpancatlzin, sonriendo le dijo:

-es la hora, mi Tlatcán (sacerdote), mi pequeño hombre de barro… es tiempo de pagar.”

Don Gustavo y sus hombres se encontraban a un par de cientos de metros del altar, y el guía dijo: estamos cerca don Gustavo, allá adelante se ve que hay lumbre encendida.

Don Gustavo, sonriendo dijo: “quiero que lo agarren y que lo amarren nos lo llevaremos arrastrando desde aquí y con los caballos lo llevare hasta el pueblo donde lo colgare para que entiendan los demás que no deben querer hacer lo mismo de desobedecerme.”

El anciano levantando los brazos y diciendo unas palabras en legua que no entendieron ellos, se fue transformando en su verdadera esencia asustando a Xóchitl, por la forma grotesca del dios, y Tepa, se colocó de rodillas y ofreciendo el cuchillo de obsidiana al dios, escucho como el dios le hablaba en su cabeza, diciéndole:

“La ofrenda del sacrificio debe venir de la misma sangre que he curado, así que a quien se debe sacrificar es a tu esposa, Xóchitl. Es quien se unirá a mí en el Akapón (cielo) y su Cagzlni (sangre) me dará la fuerza vital para no perderme, su Nacú (corazón) en el fuego le dará fuerza a mi cuerpo.”

Tepa, contrariado, bajando el cuchillo despacio mientras volteaba con su esposa e hijo a verlos, dijo al dios:

Mi creador, mi dios, me dijiste que traerías a alguien para que este sacrificio se realizara, pero…

-Estas negando tu deuda??, te entregue lo que me pediste y prometiste hacer el sacrificio que deseara, y este es mi deseo. dijo el dios con una voz de trueno mientral el cielo respaldaba con relapagos y truenos de este que hacian que tepa se atemorizara.

Xóchitl, y Francisco sin entender lo que pasaba por no escuchar al dios, solo estarlo viendo, volteaban a ver a Tepa y al dios, ella asustada le habla a él, Tepa… que pasa, dime que pasa…

Tepa, levantándose y colocando el cuchillo en el altar, se dirigió a su esposa e hijo, y abrazándolos sin escuchar las palabras de ella preguntando qué pasaba, y su hijo se encontraba en un trance provocado por el dios, en que no veía lo que estaba pasando así que se encontraba tranquilo, Tepa, tomando de la mano a Xóchitl, le dijo: “Ven”. (Siguiendo las indicaciones del dios que solo el escuchaba) Tomo un pequeño guaje que venía en el saco, le dijo que bebiera, para que se calmara, ella confiando como siempre en su esposo, tomo el líquido del guaje, quedándose relajada ante los efectos casi inmediatos del brebaje que el dios a través de Tepa le dio.

Don Gustavo y sus hombres habían llegado a la orilla del altar y cubiertos por la vegetación, don Gustavo dijo a sus hombres que se quedaran quietos para ver lo que pasaba, todos con los mosquetes en a mano, esperando la orden de Don Gustavo para abrir fuego, y el mismo con su pistola de chispa lista, se quedaron a la espera de lo que pasaba en el lugar.

Tepa, con lágrimas en los ojos tomo a su esposa y la acomodo en el altar, ante la mirada perdida de su hijo, comenzó el ritual para el sacrificio haciendo las oraciones mientras con el cuchillo rasgaba el vestido de ella dejando su cuerpo al descubierto, preparando el cuchillo para hacer el sacrificio de su esposa para el gran dios y pagar la deuda, recordando en ese momento el como hizo su promesa al dios… {{ “Dime, es lo que deseas? ya que he escuchado tu petición y promesa, asi que pide lo que quieras y te lo concederé, pero también tendrás que hacer un pago cuando te lo pida…” “tendrás que hacer un sacrificio por lo que recibas, estás dispuesto a todo por la salud de tu hijo?”.

Sin pensarlo respondió: “Si!… si mi dios; estoy dispuesto a dar mi vida por el, lo que me pidas para que el este sano siempre, porque este a mi lado hasta mi muerte…”}}…

sacrificio

Tepa haciendo las oraciones del ritual, viendo que el fuego se encontrara en punto, a las espaldas de él, para una vez extraído el corazón lanzarlo al fuego para que el dios lo tomara de ahí, se colocó entre el fuego y el altar, haciendo las oraciones del ritual en totonaco, con lágrimas en los ojos, levantando el cuchillo de obsidiana para clavarlo en el pecho de su esposa, mientras decía “perdóname amor mío” ante la mirada de su gran dios Tajin-aktsini, que esperaba su pago por adoración y por el favor hecho a Tepa.

Los españoles a unos diez metros del altar estaban al pendiente de lo que pasaba, ellos no podían ver a Tajin-Aktsini, pero veían como Tepa, dio la bebida a su esposa, y como con cuidado la acomodo en el altar, se quedaron estupefactos ante la visión de Tepa avivando el fuego a un lado del altar así como colocando más copal en los incensarios, lo que comenzó a generar más humo de incienso en el área, la tenue llovizna, volvía mas tétrica la escena, después de esto los hombres de Don Gustavo querían entrar y tomarlo para llevárselo, pero él no se los permitía haciéndoles la seña que se callaran y vieran, viendo como Tepa colocándose entre el fuego y el altar, comenzando a cortar el vestido de su esposa, y como hablaba en totonaco con alguien pero ellos no veían a nadie, Don Gustavo no podía creer lo que estaba viendo, jamás pensó en ver un sacrificio en vivo, pero su creencia en la religión no le permitía dejar que esto sucediera, por lo que cuando vio que Tepa levanto el cuchillo arriba de su cabeza, y viendo que iba a asestar la puñalada en el pecho de la joven, Don Gustavo levanto su pistola y disparando hacia  la figura obscura de Tepa delante del fuego, dando en el pecho, con una puntera que no llego a pensar tener.

Tepa, cegado por las lágrimas, con el cuchillo de obsidiana en lo alto se dispuso a cumplir clavándolo en el pecho, tomando fuerzas para clavarlo comenzando a bajar con fuerza el cuchillo, de pronto se escuchó un estruendo, sintiendo un dolor fuerte en el pecho, y volteando a la selva, alcanzo a ver la nube de humo que salía entre las plantas que rodeaban el altar, la sangre de él, cayó sobre el cuerpo de Xóchitl, así como en parte sobre el dios, tepa fue cayendo por el impulso del impacto en el pecho  hacia atrás mientras el dios se sonreía ante lo que sucedía, Tecpancatlzin cayó sobre la base donde se encontraba a leña encendida encendiendo las prendas que traía así como el cuerpo de él, llenando el ambiente de olor a muerte.

Los españoles se apuraron a el lugar mientras uno de ellos revisaba el cuerpo de Tepa, viendo que este sonreía en medio de las lenguas de fuego que lo comenzaban a envolver y comer su cuerpo, el cuchillo de obsidiana, cayo un lado de la hornilla donde estaba el cuerpo de tepa, Jesús y el otro peón se pusieron a cubrir el cuerpo de Xóchitl que aún se encontraba bajo el efecto de la droga que el dios Tajin-Aktsini entrego a Tepa. Don Gustavo, se dirigió a con el niño que saliendo del trance comenzó a llamar a su mama, los peones la cubrieron con la ropa de Tepa que estaba ahí, y Don Gustavo por primera vez sintiendo lastima por el pequeño, dijo a sus hombres, este niño queda bajo mi protección, han escuchado, hay que llevarlos a su choza y esperar a mañana para ver qué es lo que ha pasado, sus tierras serán de ellos, no tiene la culpa de lo que su padre loco quiso hacer.

Los hombres se vieron entre ellos y volteando a ver a Don Gustavo, no daban crédito a que el dijera esto ya que solo sentía desprecio por los nativos, al parecer lo que vieron esa noche le cambio algo en el interior del viejo hacendado…

El gran dios Tajin-Aktsini, se encontraba disfrutando  la esencia de la vida de Tepa, sacrificada en un ritual en su honor, viendo el cuerpo de Tecpancatlzin en las llamas, señalándole con la mano, dijo:

“Levántate mi Tlatcán… es hora que te unas a mí en la eternidad, tu sacrificio ha servido para darme vida a mí, y prosperidad a los tuyos.

Tecpancatlzin, levantándose sorprendido por estar en el fuego su espíritu dio un salto de miedo por las llamas, el dios sonriendo le dijo: “no temas hijo mío, nada te hará daño de hoy en adelante.”

Viendo lo que pasaba como era atendida su esposa y a don Gustavo con la pistola en el suelo, y abrazando a su hijo, escucho lo que el hombre dijo a los peones, pregunto qué es lo que pasaba, El dios tomándolo del brazo le dijo, “por tu sacrificio, has dado vida y fuerza a los tuyos.”

Vamos al ilhuicatliltic (paraíso celestial), es tiempo que te unas conmigo y con tus ancestros.

Retirándose del lugar los españoles con Xóchitl y el niño Francisco;  Tecpancatlzin quedando junto con el dios Tajin-Aktsini, quien le dijo: es tiempo de partir… levantando los brazos al cielo estrellado y sin nubes, un relámpago bajo. El gran dios tomando la mano de su Tlatcán y montando el relámpago ascendió.

Tecpancatlzin volviéndose parte de la esencia del dios, se volvió uno con el gran dios de los huracanes y los relámpagos TAJIN-AKTSINI, en su viaje al Ilhuicatliltic (paraíso celestial).

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Gracias por leer esta publicación, si te ha gustado o parecido interesante, házmelo saber colocando un like y un comentario para saber tu opinión, te garantizo que tratare de contestar a la brevedad posible, y en caso que no te haya gustado, también házmelo saber para mejorar en el blog, te envió un abrazo y agradezco la atención que has dado al presente. Tu amigo Danshaggy.

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El sacrificio al Dios Aktsini.by Danshaggy

Literature / Prose / Fiction / Mystery & Suspense / Short Stories©2017 Danshaggy

La Monja y La Pesadilla

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“Despierta pequeño”… escucho entre sueños una voz suave, femenina, que habla con cariño; abro los ojos en medio de una niebla que me envuelve, camino en la ciudad me encuentro  en una calle, la niebla se disipa rápidamente, no sé cómo llegue aquí; que extraño!, voy descalzo!!; llevo mi ropa normal, pero voy descalzo.

Está lloviendo suavemente, y siento las gotas como llegan a mi rostro al levantar la cara para ver el cielo nublado, las siento como van mojando mi cuerpo y cabeza, siento en mis pies lo frio y mojado del piso, estoy pensando en eso; en lo tranquilizante, en que parece fuera un sueño relajante todo a mi alrededor, la gente caminando, no me presta atención, sonrió disfrutando esto.

Cuando de pronto veo por la calle que viene un carro, casi llegando a donde estoy se revienta una llanta, provocando que pierda el control chocando contra un poste, (que raro… en este momento me doy cuenta que no escucho ningún sonido), me apuro tratando de correr hacia el auto (por lo descalzo no puedo avanzar muy rápido) para ayudar a quien viene en él, al llegar, me congelo un momento al ver que quien acaba de chocar soy yo en el carro, siento que la sangre se me va a los pies cuando quiero abrir el carro para revisarme no puedo tocar el carro, es como si no fuera real; no entiendo que pasa,  me veo ensangrentado y con lesiones en todo el cuerpo, mi teléfono en el asiento del copiloto sonando, veo que es de mi ex esposa, comienzo a gritar pidiendo ayuda, y aunque hay gente que acude, nadie parece verme.

No entiendo que pasa, desesperado levanto la vista y veo que a unos metros del accidente, esta parada una monja, siento la mirada de ella fijamente y al darse cuenta que le miro, se da la vuelta y se comienza a retirar de ahí, corro tras ella; pero al alcanzarla… al tomarla del hombro se voltea y me espanto porque no tiene cara… es como un hoyo negro lo que tiene en medio de la cornette, le suelto del hombro, no tiene rostro pero aun así siento como me mira, siento su mirada, fría, dura, doy unos pasos hacia atrás, envuelto en el terror de lo que estoy viendo, ella saca una de sus manos del habito; es una mano descarnada huesuda,  señalando directamente hacia mí, me comienzo a alejar  espantado de lo que veo, queriendo que sea un maldito sueño, no le quito la vista de encima queriendo correr, alejarme de ella cruzando la calle, cuando de repente vuelvo a escuchar… lo que escucho es el claxon de un camión que va pasando rápido suena a un lado mío, al quitar la mirada de la monja veo el  camión encima de mí, siento el dolor del golpe que me da en mi cuerpo, al mismo tiempo del golpe, escucho la misma voz femenina que me grita “DESPIERTA”…

Despierto sobresaltado en mi cama, con el cuerpo sudando y temblando, queriendo en mi cerebro procesar lo que paso, desesperado volteo hacia todos lados encendiendo la lámpara del cuarto y al momento de encenderla veo a la monja frente a mí, dando un grito y saltando hacia atrás cayendo de la cama, recomponiéndome en un segundo, me levanto buscándole en la habitación y veo que no es real, que estaba solo en la habitación;  salgo a la cocina temblando aun, para tomar un vaso con agua ya que sentía la garganta seca, y me enjuago la cara para ver si aclaraba las ideas, siento que el cuerpo me duele todo. Tratando de calmarme dándome cuenta que todo era un sueño… una maldita pesadilla.

Ese día por la mañana me encontré algo distraído por la pesadilla, pero conforme paso el día lo deje en el olvido, por la noche llegue a casa y después de acostarme, apagando las luces comencé a recordar el sueño de nuevo y batallando para dormir, escuche como si alguien caminara por la habitación así como pequeños susurros, como si alguien rezara, prendí la luz de nuevo no habiendo nadie, acomodándome de nuevo poco a poco deje de pensar en eso y me quede dormido.

Despierta!!… Despierta!!… escuche de nuevo la voz de mujer, cuando abro los ojos me encuentro parado en la calle, es un frio día, veo mi reflejo en el vidrio de una parada de camiones, estoy en camiseta y bóxer, voy descalzo, (no sé porque, pero tome normal el ir descalzo) siento lo frio y mojado del piso en mis pies, siento igual lo frio de la  llovizna que cae,  avanzo despacio entre la gente que no me mira, a nadie parece llamarle la atención que vaya casi sin ropa.
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Volteo a todos lados y veo que me encuentro fuera de mi trabajo, estoy en medio de la escalera de trece peldaños que se encuentra a la entrada del edificio, veo que la gente va y viene, nadie me presta atención, volteo hacia la calle, y veo que está estacionado mi carro ahí, donde siempre lo dejo, cerca de él; miro de nuevo a la monja, no alcanzo a ver su rostro pero siento que ella si me mira; y siento un escalofrió recorrerme por recordar lo pasado en la pesadilla de la noche anterior.

Ella levantando un brazo, señala hacia el edificio a donde volteo y miro como salgo casi corriendo con el teléfono en la mano hablando por él, (pienso en lo bizarro que es esto). El (yo) pasa pegado a mí, sin verme; al llegar al carro se guarda el teléfono en la chamarra como siempre; subiéndose al carro y saliendo a toda velocidad tomando las calles sin precaución, veo como se aleja mi carro conducido por mí…

En un parpadeo de pronto estoy en el asiento posterior de mi carro, me veo en el volante manejando, veo como golpea el volante pero no escucho ningún sonido, veo  que quiere meter la mano a la chamarra, en ella lleva el teléfono, queriendo tomarlo se descuida un momento, el carro cae en  un bache, teniendo ya el teléfono en la mano, (de pronto comienzo a escuchar de nuevo todos los sonidos de lo que está sucediendo, el teléfono sonando, mi voz maldiciendo, el sonido del motor, la llanta reventando y todos lo sonido juntos que siento que la cabeza me va a explotar), la llanta se revienta al caer en un bache  y pierde el control del carro chocando contra un poste; Por el impacto suelta el teléfono, con la sacudida del choque salgo expulsado yo  del carro golpeando con mi cuerpo el poste contra el que choco y cayendo al suelo con el hombro, siento el dolor del golpe al caer en frente del carro.

Es tan fuerte la sensación del golpe que me despierto en la cama, dando un grito de dolor;  de nuevo me reviso el cuerpo, mis manos temblando y totalmente sudado… agito la cabeza para centrar mis ideas, y de reojo veo que hay alguien en la habitación, pero cuando volteo al sillón que tengo en la recamara solo veo un bulto… un bulto muy obscuro que alcanzo a observar  en la propia obscuridad de la habitación, tratando de coordinar mis ideas de lo que pasa, escucho una risa tenue pero constante que viene de todas partes, por lo que enciendo la lampara y no hay nadie; me levanto de la cama aun con el cuerpo temblando, al levantarme siento un dolor en la espalda y en el hombro, y acudo al baño para revisarme, teniendo moretones en la espalda y el hombro, recordando la pesadilla, mientras me digo que no es posible, salgo a la cocina y busco en la alacena una botella de whisky que tenía guardado, y sirviendo un poco en un vaso, me quedo un momento viendo el vaso con la botella en la mano, levanto la botella y le doy un gran trago, tapándola tomo el vaso, y me siento en la sala queriendo entender lo que pasa, paso el resto de la madrugada sentado ahí, sin poder dormir…

Ese dia se me notaba la falta de sueño y el agotamiento físico, que en el trabajo me lo hicieron notar, por la mañana suena mi teléfono, era una llamada de mi ex esposa lo que en cierta forma me hizo recordar mi pesadilla, con miedo sosteniendo el teléfono en la mano, sin contestar… el cuerpo me temblaba comenzando a sudar, dejo de sonar y volví a respirar. Volvió a sonar y contestando un poco con la voz temblorosa… con el miedo de lo que pudiera decirme y volviera  realidad lo que había estado soñando por dos días, solo me dijo que tenía que firmar con el notario en la mañana del  día siguiente o que me atuviera a las consecuencias, y colgó.

El resto del día paso sin mayor cosa, por la tarde me fui a tomar unos tragos con unos compañeros y llegue a casa algo tomado, así que no tenía cabeza para pensar en volver a soñar lo mismo, y me acosté quedándome dormido sin más problema…

Despierta!!… ten cuidado, Despierta!!!… escucho entre dormido y despierto, abro los ojos y veo que voy en mi carro, mi cerebro sin alcanzar a captar nada se alerta por la manejada y trato de entender que pasa, avanzo por las calles sin precaución, voy manejando el carro a gran velocidad, nervioso por querer llegar, veo el velocímetro y este marca más de cien km. Por hora.
Voy golpeando el volante porque sé que tengo que llegar, por alguna razón que no recuerdo pero me urge llegar, (supongo que por la llamada de mi ex esposa); queriendo tomar el teléfono que  traigo en la bolsa de la chamarra, -que raro… no escucho ningún sonido-  el carro cae en un bache soltando el teléfono a la vez que se revienta la llanta por el impacto, el teléfono se cae de mi mano…

Tratando de sacar el teléfono de la chamarra, descuido el camino un segundo, cuando de repente volteo al frente y veo que la monja se encuentra en medio de la calle, quiero evitar atropellarla cuando caigo en un bache y  se revienta la llanta, a la vez que suelto el teléfono por la reventada de la llanta me hace perder el control del carro, el teléfono cae en el asiento del copiloto, provocando que choque contra un poste, siento que todo pasa como si fuera una cámara muy lenta al momento de este hecho, volteo hacia la monja extrañado, viéndole sin rostro, siento como puedo ver todo pero no puedo mover más partes del cuerpo solo los ojos y un poco mi cabeza, es un par de segundos solamente, pero esos segundos en que pasa todo lo siento que durara mucho más tiempo…

En mis oídos comienzo a escuchar el crujir de la lámina que se retuerce contra el poste y siento mi cuerpo como se empuja hacia el frente, va avanzando hacia el volante un segundo que ha durado demasiado tiempo, comienzo a impactar contra el volante, me estoy desesperando por no poder controlar esto, es tan fuerte el golpe por la velocidad  que siento como los huesos se comienzan a quebrar, como el aire me comienza a faltar, me siento sofocado, comienzo a sentir las punzadas de dolor en todo el cuerpo por las lesiones que estoy teniendo en esos dos segundos que no terminan, mi vida se está escapando de mi cuerpo, puedo ver como los vidrios se están quebrando y salen disparados unos hacia afuera otros hacia mí, los siento lacerar mi cara y brazos… en mis oídos comienzo a escuchar el claxon del carro sonar. El crujir de las láminas al doblarse y el rechinar de las llantas al frenar, todo junto; un gran dolor, siento como revientan mis costillas en el volante por no traer el cinturón, mis brazos los veo como chocan contra el tablero mi mano izquierda se rompe en el volante, como puedo estar viendo todo esto, que está pasando, siento todo el dolor no ha terminado, no puedo gritar, la monja me está mirando, no veo su cara pero casi adivino que se sonríe…

De pronto despierto en la cama sobresaltado, jalando aire como si no estuviese respirando, tengo el cuerpo sudando, sentándome en la cama, todo el cuerpo me duele, me siento roto por dentro, respirando agitadamente, viendo mis manos que están temblando, revisando mi cuerpo, siento contusiones, comienzo a sangrar por la boca y por la nariz, mientras escucho de nuevo la risa cada vez más fuerte y estridente, así como los rezos, ahora si los escucho fuerte. Mi cerebro no logra concentrarse, pienso en que todo era un sueño, volteando a todos lados de la habitación semi obscura, en uno de los rincones alcanzo a ver de reojo que había una sombra grande, quiero coordinar… quitar este dolor que tengo en el cuerpo, siento que en realidad hubiera chocado, me acerco al apagador a encender la lampara y al momento de encenderla veo por el rabillo del ojo que la sombra se abalanza rápido sobre mí, con la luz encendida volteo viendo que es la monja que le alcanzo a ver por primera vez el rostro; deforme, descarnado, con la boca abierta, saliendo gusanos de ella; pedazos de piel y carne colgando. El hábito ensangrentado mientras emito un grito de terror, siento que me duele el pecho, un dolor fuerte, lacerante, me falta el aire, no puedo respirar, mis ojos abiertos al máximo por el terror, viendo como la monja se convirtió en un demonio…

Todo es calma, pareciera que no ha pasado nada, voy caminando descalzo de nuevo, por una acera en el parque frente al trabajo, una suave brisa de lluvia está cayendo, avanzo despacio paso a paso, disfrutando este bello día gris, escucho todos los sonidos, volteo hacia la derecha y me veo que voy saliendo de la oficina a la carrera, subiendo al carro y saliendo a toda velocidad, sin ponerme el cinturón, sin precaución.

En mi cabeza ahora sé que es un sueño, que no pasara nada, sigo caminando y encuentro una monja que esta agachada en el parque, siento que el corazón se me detiene un segundo, ella se levanta y veo su rostro amable lleno de amor, que me mira y sonríe haciendo un ademan con su mano (normal) para que me acerque a ella, acercándome.

Me toma del brazo y comenzamos a caminar sin mediar palabra, escucho a lo lejos el golpe de un choque y me sobresalto, ella apretando un poco mi brazo, yo volteo hacia ella y escucho que me dice: “Tranquilo, hay cosas que son inevitables, y esto es una de ellas…”

Vamos por el parque y de pronto una niebla nos envuelve, avanzando en medio de la niebla, ella me dice “es tiempo de partir…” mientras señala al frente, volteo y estamos en mi habitación donde hay varias personas que están revisando todo, mi cuerpo con una expresión de terror, con la camiseta y en bóxer acostado en la cama, escucho a una persona con bata blanca decir: “es la primera vez que veo que alguien muera de un paro cardíaco por miedo, solo de ver su expresión lo deduzco, no me gustaría encontrarme lo que lo asusto así, al grado de matarlo…” en la puerta de la habitación mi ex esposa llorando con un oficial diciendo que como no fui a el notario a donde teníamos que ir a firmar lo de la casa, ella después de llamarme fue a buscarme encontrándome así.

Volteando hacia la monja veo como ella cambia de forma sus hábitos de monja los que se convirtieron en ropas de la muerte quien tomando mi brazo y sacudiendo su guadaña dijo con una voz cadavérica: “tu tiempo ha terminado”, partiendo con ella hacia la eternidad…

El ultimo muerto de “Hawk Creek”

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Era el frío mes de Marzo de 1863. En los territorios centrales del continente en la naciente nación de los Estados Unidos, en medio del deshielo de la nevada más grande que cayó en varios años en la zona durante el mes de diciembre dejando todo el lugar vestido de blanco, con una capa de más de un metro de nieve en los valles y montañas, en medio de la nieve que en varias áreas ya estaba casi derretida en esos días; un grupo de 65 soldados de la caballería de la unión se dirigían hacia esa área para crear un fuerte.

Los soldados detuvieron su marcha porque los mapas marcaban que era la zona donde se había asentado un poblado que los viajantes llamaban “HAWK CREEK”.
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Después de un día en el área, no encontraban el pueblo, por lo que de nuevo el coronel Addams, Juntando a sus exploradores, les ordeno: “volverán a revisar toda el área, sabemos que está aquí, el invierno fue extremoso esta vez; Y aunque ya vimos que cayó demasiada nieve en esta área, no creo que haya desaparecido el pueblo. Mañana a primera hora volveremos a salir para encontrar esta gente y este pueblo, vayan a cenar y descansar, mañana será otro día.”

Con cara de preocupación el coronel comento a su teniente que temía lo peor por la cantidad de nieve que habían encontrado en la zona.

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El pueblo de “HAWK CREEK”, se fundó en 1858 al pie de la montaña, era un lugar apacible y su gente vivía tranquila desde que llegaron ahí los primeros 43 colonos para fundarlo, hacía ya, cuatro años  y en ese tiempo, habían llegado más colonos así como viajeros que solo estaban uno o dos días retirándose, en la actualidad era un pueblo de unos 80 habitantes, entre los colonos fundadores se encontraba Joseph, su esposa Helen y su familia, que se habían asentado en el área foránea del pueblo cerca del bosque al pie de la montaña y se dedicaba al cultivo así como a la cría de ganado, él y su familia se sentían felices ya que ese año fue su tercer y mejor cosecha, y habían logrado varias crías de ganado, todo era de maravilla para su familia, era el mes de Diciembre de 1862.

Ese día, al ver que el cielo se estaba comenzando a nublar peor que los días anteriores entrando a la casa, vio a su esposa a quien después de darle un beso, y saludar a sus hijos dijo:

-Helen, iré al pueblo, ya que faltan víveres y varias cosas, amenaza tormenta así que tratare de ir lo más rápido que pueda, cierra bien todo, no quiero que si la tormenta llega antes que yo sea un desastre, así que guarden los animales que faltan y enciérrense bien en la casa, regreso en unas tres horas.

– Esta bien (dijo Helen), ve con cuidado, meteré también lo que falta de ropa porque la lluvia no tarda en comenzar a caer,  te esperamos pronto, no tardes.

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El coronel, por la mañana a primera hora, habiendo desayunado; les ordeno que avanzaran en grupos de tres para buscar el pueblo en las faldas de las montañas, después de unas horas llego uno de los exploradores y dirigiéndose con el coronel:

“Coronel, señor, el pueblo está más al norte de lo que habíamos supuesto, lo hemos visto por el catalejos, parte de los tejados y edificios, regresamos para informarle.”

“Bien hecho, soldado, llame al cabo para levantar el campamento y acudir a donde está el pueblo antes de anochecer.”

Después de levantar el campamento que tenían improvisado y dejar un vigía apostado para informar a dónde avanzar conforme fueran llegando los demás grupos, se dirigieron hacia el pueblo, llegando un par de horas antes de anochecer, entrando al pueblo, viendo que todo se encontraba desierto, por lo que ordeno que fueran revisando las viviendas y negocios del mismo.

El coronel se dirigió al bar, viendo que todo se encontraban como si las personas se hubieran ido de prisa, dejando las cosas en su lugar, como si fueran a volver más tarde; extrañándole esto,  fueron llegando los demás soldados indicando lo mismo, que en las casas y edificios; las cosas estaban en su lugar pero que no había ninguna persona en el pueblo.

Decidió que dormirían ahí esa noche, y mando hacer una hoguera en el centro del pueblo para que sirviera de guía a los que quedaron rezagados y por la mañana verían que paso con la gente del pueblo.

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Durante el viaje hacia el pueblo, centrado en hacer las cosas rápido, solo escuchando el golpe de los cascos de su caballo y mula al trote para ganar tiempo en el viaje, sonido que era solamente disminuido por el siseo de los vientos leves al rosar su sombrero y los truenos con su atronadora voz comenzando a anunciar la lluvia que le acompañaba, estaba llegando a la entrada del pueblo cuando las primeras gotas de lluvia comenzaron a caer recias, golpeando donde caían.

Sintiendo en su sombrero como esas gotas se lo movían por lo grande que eran, y en sus oídos escuchando el sonido de las gotas que golpeaban el ala de su sombrero así como los tejados de las casas por las que iba pasando, cuando de repente un relámpago cruzo el cielo tras él, iluminando todo el pueblo frente a sus ojos con un tono azulado, y extrañándole que antes de cerrar los ojos por el estruendo, creyó ver a una joven de cabello blanco parada a un costado de una pared, reparando su caballo por el estruendoso  sonido que genero el relámpago, no viéndola de nuevo, creyendo que era su imaginación; en ese momento dejando de caer las gotas iníciales de la lluvia.

Se dirigió al almacén y después de saludar y platicar un par de minutos del clima con el dependiente, dejando la lista de víveres para que la surtieran, en lo que el acudía con el herrero para recoger las cosas que le había encargado unos días antes; encontrándose en la calle con Samuel quien siendo un hombre maduro y de los fundadores fungía como sheriff por ser uno de los hombres más honestos, respetuoso y un líder nato entre la gente, le saludo: “Joseph, ¿qué haces aquí?, al ver el clima, pensé que estarías encerrando a tu familia en el hoyo que hiciste y llamas sótano para protegerla de esta tormenta, no que estarías aquí de paseo”.

Mientras los relámpagos con su atronadora voz, volvían a iniciar su canto, avisando lo inminente de la tormenta que ya estaba a las puertas del valle, Joseph volteando a ver a Samuel, y sonriendo con él, le contesto: “hola viejo, también me extraña que no te hayas metido en esa cueva que llamas hogar” (mientras señalaba hacia el risco que cortaba la montaña pegada al pueblo, donde había varias cuevas).

Samuel riendo con el respondió: “si esto es lo que parece; créeme que llevare a todos a mi “casa” para protegerlos”.

Antes de entrar a la cantina, para tomar un trago y pasar a recoger su pedido en el almacén; volteo hacia el valle donde estaba su rancho, vio que el cielo se estaba poniendo como la noche de obscuro a pesar de ser poco después de mediodía, viendo los relámpagos que iluminaban el horizonte, frunciendo el ceño porque vio hacia la salida del pueblo de nuevo a la chica que se oculto tras un almacén, recomponiéndose dijo mientras se rascaba la barbilla:

“amigo, no tardes mucho en decidir, (y señalando hacia la tormenta) eso, creo que es más serio de lo que pensamos todos.

Después de tomar su trago, acudió al almacén por sus cosas, pensando mientras cargaba la mula para llevar los víveres: “La primer tormenta de este tamaño en el pueblo”; pensó que en los cuatro años previos desde que el pueblo fue fundado, nunca habían visto nubes de tormenta como esas.

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El coronel, después de haber desayunado y haber formado a los soldados, hablando con ellos les dijo: “no sé qué diablos paso aquí. Pero la gente de este pueblo no pudo haber desaparecido así nada mas, así que partirán en grupos que se dividirán para revisar todos los ranchos y casas que se encuentren fuera del pueblo, según los registros del sheriff, hay cuatro ranchos y tres casas fuera, no irán más de diez millas de aquí, espero que encuentren a alguien y regresen rápido para tener noticias, vamos por esos civiles muchachos” saliendo los soldados a caballo por los dos lados del pueblo, y comenzándose a dividir, ordeno a los soldados que partieran  para ver si encontraban a alguien que les explicara lo que pasaba ahí, mientras él y los que quedaron se pusieron a buscar en todo el pueblo para encontrar algo o alguien que les ayudara a entender que pasaba.

Por la tarde los grupos de soldados fueron volviendo con las mismas noticias, no hay ninguna persona en los ranchos, los animales muchos estaban muertos, otros a punto de morir, pareciera que los habitantes emigraron.

Lo extraño le dijo un soldado: “dejaron todo, se fueron sin nada, solo lo que llevaban puesto, mi coronel.”

Después de haber revisado los ranchos que se encontraban en las afuera del pueblo, solo un grupo llego con la noticia que en el camino a uno de los ranchos encontraron un par de bestias en el camino; pero no encontraron al jinete ni rastro de a donde pudo haber ido.

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Joseph, ya en las afueras del pueblo se comenzó a preocupar por el regreso, ya que el viento que tenia de frente estaba comenzando a tomar fuerza así como a caer nieve junto con la lluvia y no llevaba ropa para ese frío, por lo que pensando: “solo son seis millas, llegare rápido”, azuzo al caballo para tomar velocidad y llegar más rápido, pero al ir sobre el camino que poco a poco se perdía por la nieve que estaba cayendo en abundancia, el viento que  se hacía más fuerte y viniendo de frente, cada vez su visión se hacía menor tanto por el viento como por la nieve, su sombrero se lo había amarrado y llevaba la cabeza agachada, para poder soportar las rachas de los viento que le helaba por dentro a cada respiro sintiendo que los pulmones se le quemaban por el frío que ingresaba a su cuerpo, los vientos fuertes de tormenta que silbaba un canto de muerte para Joseph, solo era acallado por el sonido de los relámpagos y truenos de la Nevazón que comenzaba.


Avanzando lentamente por el camino, la nevazón parecía que había tomado su mayor intensidad lo que hacía más difícil tanto el ver, como el respirar, ya que la nieve cayendo no permitía ver más allá de diez o quince metros, respirar le costaba cada vez más, metiendo la nariz y la boca bajo su abrigo no logrando gran cosa con esto; tratando de apurar las bestias, parecía que en vez de avanzar se quedaba atorado sin caminar, las seis millas de camino a su casa pareciera que fueran muchas más, queriendo apurar daba palmaditas a su caballo en el cuello animándolo a avanzar pero el animal presintiendo el peligro solo relinchaba avanzando despacio y con las ráfagas de viento que parecía que los aventaría de nuevo al pueblo, antes que el camino se perdiera en la nevada vio los arboles del bosque que se encuentra a pie de la montaña, y eran el indicador que ya había avanzado la mitad del camino, pero que a él le parecía que eran más de veinte millas.

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En el pueblo; Samuel, apurando a la gente, juntándolos casi recién salido Joseph, para llevarlos a la montaña que se encontraba a un kilometro o un poco más, generando un éxodo con los casi 80 habitantes de la pequeña población de “HAWK CREEK”.

Después de salir del pueblo, Samuel, estando al pendiente que nadie quedara retrasado, viendo a la gente y tras ellos al pueblo, vio que a un lado del camino, sobre una peña saliente estaba una joven de cabello blanco, que solo observaba el grupo sin moverse y a la cual no parecía afectar el viento ni el clima que se estaba desatando, por la experiencia de los años, Samuel se puso algo nervioso y comenzó a apurar al grupo. Avanzo el grupo poco más de media hora  por el escarpado lugar, soportando la nieve que caía junto con la lluvia y los vientos que minuto a minuto se hacían más fuertes y que a más de uno ya había tirado por el suelo, con las cosas que llevaban para pasar esa noche y tal vez un par de días en lo que pasaba la tormenta, por fin llegaron a la entrada de la cueva, un lugar bastante amplio, donde Samuel el Sheriff, tenía su “acogedor hogar”, poniendo a los hombres a hacer varios fuegos en la cueva para generar el calor suficiente y mantenerlos cálidos, y a las mujeres a hacer caldo, indicándoles donde tenía los barriles con agua del rio, y algunas verduras, así como carne que llevo del pueblo. “Espero que esto pase rápido, tal vez un día más esperando que se calme el clima, en un par de días estaremos en el pueblo de nuevo”. Les estaba diciendo a todos. Mientras ayudaba a acomodar a los niños en lo más profundo de la cueva; para protegerlos mejor del frio.

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Joseph, maldiciendo su suerte por no ir al pueblo antes, ya que había estado nublado en los días anteriores, sin llegar a llover.

Después de pelear contra el viento y la nieve que cayendo de frente en una nevada casi horizontal por los fuertes vientos,  Joseph cerró los ojos un momento para poder tratar de ver mejor; en sus oídos, el ruido de los rayos y del viento de súbito ceso.

El frio dejo de sentirse, por lo que abriendo los ojos, se sorprendiendo de que estuviera de pie en medio de la nada, estaban las cosas quietas y el lugar cubierto de nieve.

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Joseph, aun con los ojos cerrados, soltó la rienda de la mula al sentir que casi se cae porque no quiso avanzar más, y agachado en el cuello de su caballo entumido por el frio intenso que se sentía por el viento y la nevada, dándole cariños a su caballo para que no se detuviera pero unos metros adelante el caballo relincho, y levantándose en dos patas tirando a su jinete, caía el animal inerte por el frio entre la nieve, Joseph, tomando aire dentro de su abrigo de piel que llevaba, con su mente perdida en otra parte, viendo los arboles, con voz apenas audible dijo: “los… arboles…” levantándose dificultosamente por el viento y el frio, avanzo despacio sin sentir apenas las piernas, solo diciendo: “Helen… Joseph… Mary Ann… ya voy a llegar… tengo que llegar”

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El coronel, sentado en una banca fuera de la comisaria, donde dominaba todo el pequeño pueblo, y los riscos de la montaña que se encontraban pegados casi al pueblo, meditando un par de horas viendo el paisaje de la calle principal de el pueblo de pocos edificios de un piso que se veían blancos por la nieve, nada importante en ellos y quedándose viendo a los riscos; “un pueblo naciente que ha desaparecido”, dijo para sí, abriendo los ojos sorprendido, dijo: “las cuevas!!”,   dando una fumada a su pipa se levanto de la banca y acudiendo con los soldados, dijo: “en esta montaña, hay cuevas. Lo recuerdo de mis tiempos de explorador, así que hagan tres patrullas y revisen las cuevas que se encuentran en las faldas, si salieron de aquí no deben estar muy lejos por el frio y es un buen lugar para refugiarse y quiero ocho voluntarios para ir al bosque a buscar a quien dejo las bestias tiradas en el camino, y otros ocho para ir y revisar de nuevo los ranchos de las áreas”…

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A su alrededor, Joseph, todo lo veía negro, pero en espacio donde se encontraba de unos veinte metros alrededor, estaba iluminado, pero era una luz que no venía de ningún lado,  no recordando haberse bajado del caballo y no  viéndolo en ningún lado, mirando sus manos, y tocándose se preguntaba que había pasado; cuando vio que alguien se movió en los arboles que se encontraban a su derecha, levanto la vista viendo cómo salía detrás de los arboles una joven vestida en un vestido color celeste, con el cabello también como la nieve… blanco, saliendo de su asombro pregunta a la joven escuchando como se genera un eco al hablar: “que paso?, Quien eres tú?”.
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Ya habían pasado horas y la tormenta no parecía amainar, al contrario, las ráfagas de aire gélido entraban en la cueva, pero con las antorchas y los fuegos que hicieron por la cueva de más de cincuenta metros de profundo así como unos treinta metros de ancho y unos diez de alto, no se sentía tan fuerte, Samuel estaba en la entrada viendo el paisaje como se desaparecía ante la nevazón, dando la media vuelta, volviendo a entrar, diciendo a todos, “estén tranquilos, aquí estaremos bien, acomódense y descansen, no puede tardar mucho en pasar esto”.

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Los soldados, acompañados por el coronel Addams, comenzaron a subir despacio por el terreno para llegar a el área de las cuevas, los de avanzada le informaron que aun había demasiada nieve, que al parecer había habido un derrumbe, había nieve, piedras y tierra, el coronel dio la orden a unos soldados que avanzaban con el, que se regresaran y trajeran palas y picos para en caso de que alguna cueva se hubiera tapado comenzar a escarbar. Mientras siguieron avanzando hacia el pie del risco, de reojo el coronel, vio que alguien se movió, volteando hacia el montón de nieve sucia y lodo no vio a nadie aunque estaba seguro que alguien había ahí…

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La joven viéndole, hablo sin mover su boca: “Joseph, mi nombre es Hela, y he venido para que estés a mi lado… ”

Joseph poniéndose más serio dice: no sé quién eres, a que te refieres con que vienes a mi lado, ya casi llego a mi casa; así que dime que está pasando?

Hela, como si flotase, se dirigió despacio a donde estaba el, quedo a unos centímetros de la cara de Joseph, que aun siendo alto se vio pequeño ante el ser a quien le vio el rostro por fin, a pesar de la belleza de Hela quedo su mirada clavada en los ojos de ella, totalmente negros y sin brillo; ella clavando su mirada en los ojos dijo: “No Joseph, vengo por ti; porque estas muriendo, o dime cuando ha parado la tormenta?, estas muriendo de frio y he venido a por tu alma… y por la de todos lo que en este pueblo viven incluida tu familia.”

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Habían pasado ya más de diez horas, era de noche y la tormenta no parecía que se fuera acabar, al contrario, la nieve se estaba acumulando en la entrada, los pobladores se estaban comenzando a preocupar, pero Samuel, le dijo que no se preocuparan que la nieve no podría tapar la entrada a la cueva; ya entrada la noche todos se comenzaron a acomodar en distintos lugares para dormir esperando que al dia siguiente ya pudiesen regresar al pueblo.

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Llegando los soldados con varias palas, el coronel les pidió que un par de grupos se fueran a las cuevas que se veían desde ese punto para revisarlas mientras el y los demás soldados que pusieran manos a la obra escarbando donde el estaba seguro que había visto a la persona de reojo, pasando la mayoría del día escarbando y moviendo piedras para hacer camino hacia donde el creía que estaba una cueva…
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Por la madrugada, la nevazón que parecía no amainar, Samuel que se encontraba medio dormido, en el fuego que había en medio de su hogar, cuando escucho un crujido como si la tierra se estuviera partiendo, que venía de la entrada de la cueva, por lo que despertando y volteando a la entrada vio en ella a una mujer parada viendo hacia adentro, se paro y camino hacia ella, sintiendo un frio sobrenatural a como se acercaba a ella porque veía que era muy alta, estando a unos cinco metros de ella; Hela, volteando hacia Samuel a la vez que levantando despacio su báculo, avanzo en un movimiento rápido quedo a unos centímetros de él, viendo Samuel sus ojos de muerte, totalmente negros; Hela, ladeando ligeramente la cabeza, comenzó a reír, mostrando en vez de dientes una hilera de colmillos dijo: “Samuel, todos ustedes se irán conmigo a la eternidad.” estirando su brazo en un movimiento rápido, se escucho un estruendo. Nieve, tierra y rocas cayeron a causa de un deslave que cubrió la entrada, Samuel, siendo golpeado por una roca murió al quedar la mitad de su cuerpo cubierto de tierra y piedras…

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Addams, desesperado se encontraba al parejo con los soldados moviendo piedras y paleando el lodo, algo en su interior le decía que ahí estaban los habitantes de “HAWK CREEK”, el ver esa figura de reojo, le daba esperanza de encontrarlos, y a la vez desesperación de haber llegado tarde para salvarlos.
Los soldados que había enviado a buscar al jinete misterioso de las bestias en el camino hacia el rancho más lejano, decidieron entrar en el bosque a buscar al jinete, la patrulla desmonto y se adentraron en el bosque, después de unos quince minutos encontraron un cuerpo, boca abajo, con señas de haber muerto por el frío; así que lo envolvieron con una cobija que llevaban y dos de la patrulla se fueron a revisar de nuevo el rancho, ya en la estancia, un lado de la chimenea uno de ellos encontró la trampilla que llevaba al sótano, el cual se encontraba totalmente helado, encontrando el cuerpo de una mujer adulta y tres niños que llevaban tiempo muertos; regresando al pueblo con el cuerpo; las demás patrullas regresaron con noticias iguales, encontraron los cuerpos de los rancheros congelados en lugares que pensaron que eran buenos para protegerse en distintas partes de los ranchos, lo que indicaba que el frío había sobrepasado lo normal.

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Joseph, viéndole ahora mas con miedo por verla flotar así como el ver los ojos negros de esa hermosa joven, agachando la mirada, dio varios pasos hacia atrás horrorizado al ver que de la cintura hacia abajo se encontraba con su vestido manchado en sangre y comenzaba a despedir un olor a putrefacción, ella señalando con el báculo que portaba en su mano izquierda a la vez que hablaba: “voltea y mira por ti mismo”

Joseph, totalmente horrorizado por estarse dando cuenta de la realidad volteando despacio vio  que su cuerpo se encontraba entre los arboles cubriéndose de nieve, volteando hacia Hela, dijo: “no es posible, tengo a mi familia que se encuentra aquí en el rancho, necesito llegar a ellos para que vean que me encuentro bien…”

Hela, poniendo su báculo en el pecho de Joseph, obstruyendo su paso le dijo: “no es posible, ya perteneces al mundo de los muertos… a mi reino, ellos ya han muerto, tienes que venir conmigo al inframundo para que seas juzgado por los actos que has hecho en tu vida”.
“pero tranquilo, a todos ellos los veras pronto, ya que la vida es un segundo en la eternidad del tiempo”.

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En las cuevas, casi anocheciendo por fin pudieron dar con la entrada de la cueva, los soldados comenzaron a escarbar con mas ahincó por saber que estaban cerca de encontrar a los habitantes y no sabían cómo estarían, o si estarían vivos.

Ya entrada la noche pudieron descubrir la entrada y pasar a la galería de la caverna, así que encendiendo mas teas y a la orden de el coronel Addams de “nadie descansa hasta que los encontremos”, comenzaron a entrar a la cueva en donde la temperatura era demasiado baja así como un olor amargo y dulce; un olor a muerte!; comenzó a salir de la cueva, los soldados siguiendo al coronel, iban entrando de uno por uno con las teas en la mano, mientras los demás seguían escarbando en la entrada para remover las toneladas de piedra y lodo que la había sellado hacia ya tres meses, el coronel, tapando su nariz y boca con el paño que traía, haciendo lo mismo los soldados, fue avanzando poco a poco iluminando a su paso el camino con la tea que por la falta de aire nuevo en la cueva amenazaba con apagarse, ya estando a media cueva y rodeado por los soldados, que con sus teas generaban la suficiente luz amarillenta mortecina para ver un poco del espacio en la cueva, de pronto el coronel, dio media vuelta y dando la orden de salir a todos de ahí, en fila fueron saliendo de la cueva sin mediar palabra, al estar afuera, el coronel viendo a sus muchacho totalmente enlodados y cansados por el esfuerzo hecho durante ese día, con lagrimas en los ojos les dijo: “hemos cumplido muchachos, gracias a todos… vamos a darnos un baño y descansar… mañana haremos lo que falta para dar sepultura a los habitantes de “HAWK CREEK”, vayan a por un trago, se lo han ganado.”

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Por la mañana a primera hora, el coronel con todos sus soldados comenzaron a cavar fosas entre el pueblo y el risco, decidieron que le darían sepultura a cada uno de ellos en forma individual, ya teniendo unas 20 fosas dio la orden a la mitad de sus soldados para que fueran trayendo los cuerpos en las camillas que hicieron para ello, y así durante ese día fueron uno a uno sepultados los habitantes de “HAWK CREEK”, en tumbas sin nombre; solo cruces hechas de ramas, para identificar a cada una de ellas.
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Por la tarde, la tétrica tarea había terminado, los soldados, exceptuando a los de guardia se habían retirado a las casas y los locales que usaban para dormir, el coronel, se encontraba en la banca del patio del sheriff, con lagrimas en los ojos, tomando de una botella de whisky, triste de no haber podido salvar a la gente del pueblo que había sido comisionado, un pueblo ahora fantasma…
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Pensando en sus años dentro de la vida militar, nunca había imaginado que a los sesenta años vería una escena tan dantesca; viendo el pueblo desde el que se había vuelto su lugar favorito, y agradeciendo al sheriff por escogerlo ya que todo se veía maravilloso, el pueblo entero y los riscos al fondo, cambiando de tonos a como el sol se ocultaba; ya obscuro, con la luz de la fogata que tenían los soldados a su derecha, y con el whisky ya haciendo efectos en su cabeza, comenzó a tener un dolor en el brazo izquierdo, que le empezó a hormiguear, levantando la vista, vio que del fondo del pueblo, venia despacio una joven con el cabello blanco como la nieve, avanzaba despacio hacia el… cada vez el dolor se volvía más fuerte, sentía que no podía respirar… venia enfundada en un vestido celeste… queriendo respirar, pero el dolor que cada momento aumentaba y pasaba a su pecho… con un báculo en su mano izquierda, avanza hacia el… soltando la botella, mientras cerraba y abría los ojos queriendo poder gritar… la joven llego frente a él… el coronel viendo sus ojos totalmente negros, sin brillo, le escucho decir: “Es el momento Robert, he venido por ti…”

Por la mañana, los soldados que pensaron que el coronel se había emborrachado y quedado dormido en la banca, se dieron cuenta al querer despertarlo que durante la noche había muerto.

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Joseph en el lugar donde se encontraba, solo con Hela, viendo su cuerpo que acababa de morir por el frio en medio de los arboles, voltea a verla y le pregunta:

¿Quién eres tú en realidad, y porque yo?

Hela, mientras flotaba frente a el, dijo con voz calma y entonada:

“Mi nombre es Hela, hija de uno de los siete supremos y reina del inframundo, dama elemental de los muertos… ustedes me conocen por el nombre de MUERTE…”

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:icondanshaggy:

El ultimo muerto de HAWK CREEKby Danshaggy

LA CASA NEGRA DE LA ROMA (LA CASA MONDRAGON)

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Agradezco a todos, y quiero presentar una historia que ha nacido de una leyenda urbana,“La Leyenda de la casa negra de la Roma”, pero al hacer investigación he podido a completar con algunos hechos reales así como hechos históricos encontrados y que fueron relacionados dentro del relato, quedando como resultado esto que espero que sea de su agrado, Hechos Históricos, con una Leyenda Urbana y algo de imaginación Fantástica… con ustedes “LA CASA NEGRA DE LA ROMA”… O LA CASA MONDRAGON…
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1736
En la Cd. De México, cuando la epidemia de Matlazahuatl se encontraba haciendo estragos en toda la capital del virreinato, el virrey, Don Juan Antonio Vizarrón y Eguiarreta, también Obispo de la CD. De México, ordenó al párroco del templo de Santa María que en el atrio colocara a los enfermos que eran sacados de la ciudad y que los atendieran, pero el párroco  del templo, por miedo, cerró los accesos de este lugar, quedando los enfermos en los barrotes de las rejas del templo, contándose por miles los muertos por los dos años siguientes; eran enterrados clandestinamente en las áreas alejadas del templo, o quemados en “los campos de las garzas”así como en los terrenos alejados, un poco más al noreste de los potreros  de la condesa de Miravalle…
En 1738, una gitana que vivía en el asentamiento llamado la Romita, maldijo al sacerdote así como el lugar por siempre, por no demostrar compasión ante los enfermos que se estaban muriendo afuera, al grito de “MALDITA SEA ESTA TIERRA Y DONDE NOS SEPULTEN, POR SIEMPRE Y QUE TU DIOS TE HAGA PAGAR POR ESTO… QUE LLORES POR LA ETERNIDAD NUESTRAS MUERTES… MALDITO SEAS”…  muriendo después de maldecirlo, quedando su cuerpo a los pies de el párroco de santa María… O al menos es lo que se cuenta, según las crónicas de la época.

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1995
Eran las 9:50am. Elizabeth, con una sonrisa disimulada, estampaba su firma en la segunda audiencia de divorcio de su esposo, Pedro Pablo.
Por fin estaba cerca de terminar con un matrimonio que sólo le había causado problemas en los últimos años, sabiendo que por estar con bienes mancomunados la mitad de todo le correspondía así como la manutención para Jorge, su hijo. En planes de ella tenía pensado mudarse a la Cd. de México, ya que tenía a su hermana por allá y sabía que tendría más oportunidad de trabajo en la capital que en Guadalajara, que era donde vivía actualmente. La casa ya la habían puesto en venta así que esperaba resultados para disponer de ese dinero, y por lo pronto, viajaría a la capital, para juntarse con su familia e ir buscando una casa cerca de ellos por lo que se instalo en un hotel por la av. Álvaro Obregón, en la colonia Roma.  Ya en la habitación, Elizabeth  dijo a Jorge que por la mañana comprarían el diario para ver si había algo cerca y pasarían con su familia más tarde para comer…

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1820
En la Cd. de México, durante las “conspiraciones de La Profesa” en la capital, varios congresistas y asistentes, así como algunos clérigos, fueron descubiertos y encarcelados, pero Miguel Bataller, Fray Mariano López de Bravo y Pimentel y José Bermúdez Zozaya, que intentaron escapar con ayuda de los habitantes de la hacienda de la condesa de Mira Valle, se dirigían a ese lugar en una noche fría de Noviembre para ocultarse y poder dirigirse hacia el sur, con el general  Agustín de Iturbide, pero fueron descubiertos en el camino real de la hacienda de Miravalle, siendo detenidos por el ejército realista y después de encontrar documentos que les comprometían fueron llevados al camino de la piedad, rumbo a la Romita, siendo fusilados por orden del virrey, sus cuerpos fueron tirados en la orilla del camino…

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1995
Cerca de las 8:00 de la mañana, Jorge se acababa de levantar y quería desayunar, así que Elizabeth, le dijo que saldrían a  alguno de los restaurantes que había por la av. Álvaro Obregón, en la col. Roma.
-Sirve que conocemos la zona, y mientras desayunamos reviso el diario en busca de algo por aquí.
Así lo hicieron, al salir del hotel caminaron por la ancha y vistosa avenida Álvaro Obregón y mientras platicaba con Jorge de cómo se sentía con los cambios,miraban los frentes de las casas y negocios que se encontraban en la avenida, llegando a la Av. Insurgentes, ambos como atraídos por algo o alguien, voltearon a la esquina sur de la calle, y deteniéndose,  vieron una hermosa casa gemela que les atrajo a la vista,  pintada en bello color crema y con las vistas en ocre, resaltando el paisaje. Cruzaron la Av. Obregón acercándose a la casa, viendo en el primer piso como una niña veía hacia la calle desde la ventana, Jorge impresionado solo exclamo:
-Debe ser padrísimo vivir en una casa así, en medio de todo y con ese estilo, es preciosa…
Elizabeth, absorta en la mansión, respondió solamente
-Si, debe ser maravilloso… –  mientras recorría los detalles de la casa con la vista, deteniendo su mirada en la ventana del primer piso, vio a la niña que le veía y sonreía. Se sentaron a desayunar en un restaurante casi en insurgentes y mientras lo hacían, ella veía los anuncios de las casas en venta; uno llamó su atención: “se vende, preciosa casa, dos pisos, ático y sótano, hermosa vista,  col. Roma, llamar a…” marcándola como opción para ver más adelante.

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1895
En uno de  los cafés de la zona del zócalo, lugar donde se reunían las familias más opulentas de la ciudad de México, se encontraban en una mesa, reunidos los señores Edward Walter Orrín y Lewis Lamm, americanos avecindados en la Cd. De México,  quienes entre otros vecinos de las  opulentas familias, hablaban de lo difícil que se volvía su vida porque “el populacho”  cada vez  se adentraba mas en las zonas ricas de la ciudad.
Días después reunidos en un restaurante, Walter Orrín y Lewis Lamm, platicaban de la idea de hacer un lugar aun más exclusivo en las afueras del casco de la ciudad; pensando un momento y tomando la idea, el Sr. Orrín invito a el Sr. Lamm y fueron ambos a ver los terrenos llamados “los potreros de la condesa” y parte de la Romita, pensando en“hacer un lugar exclusivo, donde viva lo mas exclusivo de la ciudad y de otras partes del país” dijo Orrín; volteando el Sr. Lamm a ver a Orrin, dijo:
-Or foreigners like us, visualize all this Paris style, wide streets, beautiful houses, wooded ridges and our families in the middle of all this,(o extranjeros como nosotros, visualiza esto al estilo parís, calles anchas hermosas casas, camellones arbolados, y nuestras familias en medio de todo)- y planearon  que ahí,  harían su futuro…

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1901-02
Después de haber terminado la gira por todo el país con su circo, el Sr. Walter Orrín, se reunió con el Sr. Lewis Lamm,  después de unos días de estar hablando y planeando a futuro,  se habían asociado en  la empresa: “La Compañía de Terrenos Calzada de Chapultepec S.A.”.  Los Sres. Walter Orrin y Lewis Lamm, compraron los terrenos de los antiguos potreros de la condesa de Miravalle, así como parte de los terrenos de la Romita, y presentando el proyecto al propio General Don Porfirio Díaz Morí, en la noche de la fiesta de independencia y  cumpleaños del presidente, donde fueron invitados, y le hablaron del plan para la creación de una zona exclusiva en estos terrenos.
Días después conociendo los detalles el propio presidente aprobó en ese momento el proyecto acelerando las cosas para que lo hicieran realidad, llegando la aprobación del municipio el día 30 de Diciembre de 1902, iniciando trabajos de la fracción y delimitaciones el día 07 de Enero de 1903.

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1995
Después de casi una semana en la ciudad, Elizabeth y Jorge habían visto cerca de diez casas en el área, y aunque algunas sí podían costearlas, no les satisfacían a ambos, no entendían por qué les tenía atraídos la casa en la av. Obregón que veían diario al comer; Elizabeth, después de comer enfrente de la casa, viendo ocasionalmente  la niña en las ventanas de arriba y en otras ocasiones a un niño que se asomaba en las ventanas de la planta baja,inconscientemente, siempre marcaba el anuncio de una casa específica en el diario que, por alguna razón le seguía llamando la atención;  por curiosidad ya había llamado y pedido datos pero estaba algo fuera de su presupuesto, así que lo tenía descartado pero ese día antes de irse a Guadalajara, quería ver la casa de la Roma que nadie compraba, y le dijo a Jorge que la verían antes de regresar a su tierra pero que después de arreglar sus pendientes allá, regresarían y verían otras hasta encontrar algo adecuado, así que ya en el hotel, tomo el teléfono y contactó al agente:
-Buenas tardes, mi nombre es Elizabeth, ayer llame por el anuncio de la casa en la Roma, podríamos verla hoy?
-Claro señora, por la tarde tenemos un tiempo ¿que le parece a las cuatro?
-Muy bien, deme el domicilio para acudir…
-Claro, Av. Álvaro Obregón, numero 191, casi esquina con insurgentes, en la colonia Roma.
Gracias ahí estaremos  a la hora…

mapa

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1907
Encontrándose los Sres. Lewis Lamm y Walter Orrín en la oficina que mandaron construir en los terrenos, llegó un  señor.
-Bienvenido, en que podemos servirle señor?
-Buen día, mi nombre es Don Eduardo Mondragón y Landero, he escuchado que aquí será el futuro en este siglo, (mientras se retorcía el bigote) así que deseo comprar un terreno para construir una casa para mi nieto que acaba de cumplir un par de años…
-Claro Sr. Mondragón, (dijo Lewis Lamm)- quien invitándole a pasar, le pidió que fueran viendo lo del terreno que quería, mientras le ofrecían una taza de café, y se acomodaban en la oficina donde tenían los mapas primeros de la colonia Roma.
Platicaron de varias cosas antes de pasar a los mapas, viendo los precios así como los tamaños de los lotes, y cosas de la política del momento como lo de las huelgas de Cananea y Rio Blanco, por fin, frente a los diagramas le explicaron:

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-Las áreas verdes serán parques, las áreas rojas son terrenos ya vendidos, y del resto puede escoger- dijo Walter Orrín.
Después de acicalarse el bigote el Sr. Mondragón señalo un terreno sobre la Av. Jalisco, casi esquina con la av. Veracruz, diciendo:
-Este es el que quiero para mi nieto…
-Muy buena elección Sr.Mondragón,  y esa es una esquina importante, ya que serán las dos avenidas principales, por lo mismo debe saber que es una esquina con más valor, dijo Walter Orrín.
-Por el dinero no se preocupe señor, es cuestión de hacer los depósitos o firmarle los pagares para hacer la documentación y comenzar a construir cuanto antes…

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1995
Eran las 3:48pm. y avanzando despacio por la Av. Álvaro Obregón, Elizabeth y Jorge se quedaron con la boca abierta cuando vieron que el número 191 era la casa que les tenia fascinados todos estos días,  viéndose se abrazaron y sonriendo, Elizabeth le dijo en el oído a Jorge:
-Será nuestra… haga lo que tenga que hacer para ello… será nuestra.
Y mientras admiraban más los detalles de los jardines y de la casa misma, llegó el agente, a los cinco para las cuatro.
-Bienvenidos, pasen por favor…
Mientras el tipo hablaba de lo fabulosa que era la casa, ellos se encontraban emocionados, admirando los detalles de la misma en sus interiores, Jorge encontró la puerta del sótano, y solicitó permiso para revisarlo, diciendo el agente:
-Adelante-  mientras él se quedaba con Elizabeth, quien admiraba los vitrales de estilo francés que se encontraban en la estancia de entrada, el agente le dijo:
-Son de principios de siglo, traídos de París por el dueño original de la casa, la cocina es estilo siglo XIX, pero modernizada, lo mismo que las recámaras en el primer piso y cuenta con un ático; cuando quiera pasamos para ver esas áreas-  y saliendo de su absorción en  los vitrales, Elizabeth, volteando a ver al agente, le dijo:
-¡La quiero!, quiero vivir aquí!… pero le he de ser honesta, el costo es algo elevado, ¿no será posible hablar con el propietario, y ver si es posible un ajuste al precio, para cerrar el trato?
El agente, sonriendo, dijo:
-La verdad no creo que sea posible, pero aún así lo hablare con el señor,  la verdad quiere venderla ya, tiene mucho tiempo en oferta, pero qué le parece si vemos las demás áreas y estancias de la casa – y haciendo un ademán, le invito a subir las escaleras… después de revisar toda la casa, Elizabeth estaba fascinada con el ático, para trabajar ahí, así como las recamaras amplias y las demás áreas de la casa y Jorge con lo amplia de la casa y sobre todo con el sótano, que lo pensó para instalarse ahí a vivir… salieron de la casa, y antes de despedirse volteó a ver al agente que cerraba el cerco en ese momento, y le dijo:
-Una pregunta más: nosotros comemos ahí enfrente (mientras señalaba el restaurante que estaba casi en insurgentes) y hemos visto a dos niños que se asoman por las ventanas, pero nadie la habita, entonces quiénes son?
El agente, poniéndose algo serio y volteando a la calle (mientras guardaba silencio un momento), le respondió:
-Deben de ser los hijos de la señora que viene todos los días a limpiar y mantener en orden la casa- y disculpándose se dirigió a su carro, haciendo un ademan de despedida dijo:
-Llame en unos días más adelante y le tendré respuesta de el dueño sobre platicar directo con él, si acepta, pues ¡felicidades! y se subió a su carro, arrancando de inmediato.

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1921
Después de un sismo, en abril, el arquitecto llamo al Sr.Mondragón y dio aviso que hubo un accidente:
-Bueno… Sr. Mondragón, hubo un accidente, con el sismo se cayo el andamio de la construcción, murieron dos muchachos y dos más están muy lesionados… no señor… lo sé… lo espero.

Mondragón: -Muy bien… ¿la construcción no sufrió daño?… muy bien, nos hemos atrasado mucho… iré para allá en este momento.
Colgando el teléfono, el Sr. Mondragón llamó a su nieto, y abordando su vehículo, salieron de su casa en el área del zócalo para acudir hasta Jalisco y Veracruz, llegaron hasta la naciente y opulenta colonia Roma, bajando del vehículo, y dirigiéndose a la construcción, Mondragón le comenzó a espetar al arquitecto (mientras blandía su bordón y avanzaba apoyado en su nieto); -Por qué han parado la obra, los muertos son una lástima, pero no tienen por qué detener esto, así que apure a los albañiles, e indemnice a las familias… agréguelo al cobro y dense prisa, que quiero ver a mi nieto viviendo ahí antes de morir yo- el arquitecto, viéndole entre sorprendido y con desprecio por la actitud de Mondragón ante los muertos, solo respondió:
-Sí, señor… ya comenzamos- y Mondragón, se retorció el bigote, mientras ponía la mano en el hombro de su nieto, el joven Eduardo Mondragón y Landero Vidaurrutia, quien también déspota y protegido por su abuelo, le gritó a los albañiles:
-Muévanse Haraganes, que quiero mi casa pronto…

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1995
08:35am. Suena el teléfono de la recamara de Elizabeth, quien sin ganas lo toma aun dormida, para atender la llamada…
-Bueno…
-Eli, soy Pedro Pablo, te tengo noticias, me acaba de llamar el agente y me ha dicho que hay una familia que quiere la casa…
Dando un salto de la cama, y despertando de golpe, Elizabeth dijo:
-¿Como?, ¿es verdad?
-Sí, ayer la vieron y dice el agente que hoy temprano le llamaron, y dijeron sí, que el precio está bien, y que cuanto antes hagamos los tramites mejor para ellos.
-Me visto y voy a la agencia, te espero ahí en una hora.
-Está bien ahí nos vemos y lleva a Jorge, les tengo una sorpresa.
Una hora después estaban en la agencia de bienes raíces y solicitando ver al agente, vieron los detalles de la compra-venta de la casa.
Saliendo de ahí fueron a desayunar los tres y después del desayuno, Pedro Pablo viendo a Jorge; Les dijo:
-Hijo, ya casi eres mayor de edad,  y no he sido el mejor padre, pero quiero hacerte un regalo antes de tu mayoría de edad, si tu madre está de acuerdo, por supuesto.
Jorge sonriendo por la noticia que le acababa de dar su padre volteó a ver a su madre y con un brillo en los ojos le dijo:
-Ya casi soy adulto y nos iremos, veré poco a papa y espero que aceptes mama.
Ella, asintiendo sonrió, demostrando su felicidad por la venta de su casa.
-Bien, el regalo es que en vez de repartir en dos lo que pagaran por la casa, lo dividamos en tres y le demos a Jorge su parte, y que la invierta en lo que el desee ¿qué opinas Eli?
Entonces Elizabeth, entrecerrando los ojos un momento y teniendo un pensamiento fugaz o como si alguien le hablara rápido al oído, hizo una mueca a forma de sonrisa y componiéndose rápido, para que no le notasen sus pensamientos, agitando la cabeza, dijo con tono alegre:
-Me parece una estupenda idea, le abriremos una cuenta con eso, y cuidaremos en qué decide usarlo-  Jorge alegre por la respuesta, se levanto y abrazando a su papa, le dio las gracias y después se dirigió a Elizabeth, haciendo lo mismo…

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1924
Después de haber enviudado un año atrás, el sr.  Mondragón, se fue a vivir a la casa de su nieto, el joven Eduardo Mondragón y Landero Vidaurrutia, en la avenida Jalisco Número

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191. El Sr. Mondragón no dormía mucho, así que se levantaba en las noches porque escuchaba ruidos, voces que murmuraban, o que gritaban desde la planta baja, en ocasiones bajaba a revisar, mirando solo sombras ocasionales por la casa, veía que alguien andaba por la estancia de la casa pero, por lo obscuro, no alcanzaba a distinguir quién era; con el tiempo, comenzó a decirle a su nieto que algo pasaba en su casa pero no le atendía,  decía el joven Eduardo que eran cosas de la edad, que no se preocupara, que al ser la casa nueva, nada de eso era posible. En la mañana del día de navidad de ese año, el Sr. Don Eduardo Mondragón y Landeros, amaneció muerto en su cama, con una expresión de miedo en el rostro, la autopsia de la época dijo que fue de un ataque cardiaco.

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1995
Elizabeth y Jorge, días después de la venta de la casa, estando en su departamento, Elizabeth comenzó a hablar con Jorge de lo provechoso que podría ser su parte en lo que ambos querían para el futuro.
-Ves hijo, como el destino quiere que nos quedemos con la casa de México, con esto que tu padre te dará a ti, podremos, espero, completar el costo de la casa, o nos sería más fácil conseguir un crédito menor para ello.
-En cierta forma pensé lo mismo, mamá pero quiero invertirlo en mis estudios y terminar la carrera.
-Sí… te entiendo, aunque tu carrera está asegurada, por la beca que tienes, pero… no un hogar, además seria tu futuro y el de tu familia luego que te cases… y pues en el futuro, hasta para mis nietos puede ser, digo, solo estoy pensando, piénsalo amor, qué tanto te gustaría vivir ahí.
Ahora sí que… depende de ti…

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1940-41
En la casa de av. Álvaro Obregón 191, la familia Mondragón terminaba de alistarse para acostarse, dando las buenas noches a sus hijos se acostaron también para esperar el día siguiente, la mañana de navidad para que los niños Eduardo, Luis y la pequeña Bárbara Mondragón y Landero Betancourt, abrieran sus regalos traídos por san Nicolás. Ese 25 de diciembre, al llegar la señora Catalina, el ama de llaves, como todos los días a las siete de la mañana  para atender a la familia, le pareció raro que nadie anduviera en el patio, así que entrando por la reja se dirigió como siempre a la puerta de la cocina, no viendo movimiento en la casa, se puso a hacer el desayuno en el entendido que se durmieron tarde y aún no se habrían levantado, terminado éste, se dirigió hacia las recamaras de la familia llegando a la de los señores, tocó y al no recibir respuesta entró despacio, encontrando a los señores. en su cama; decidió no molestarlos, por lo que cerrando la puerta, se dirigió a la recámara de Bárbara, encontrándola dormida en su cama, acudiendo a despertarla llamándole por su nombre y esperando la respuesta de siempre: un pequeño grito y el salto de la niña abrazándole, pero al no ser así, se sentó en su cama y cuando la movió para despertarla, la sintió fría, por lo que tocándole la cara se dio cuenta que la niña estaba muerta; con pánico corrió a la recamara de los Sres. donde entró llorando y con lágrimas en los ojos, desesperada les comenzó a gritar pero al no recibir respuesta, llamándoles se pegó a la cama para moverles, dando un grito de dolor al descubrir que ellos también estaban muertos; corrió a la recámara de los pequeños Eduardo y Luis, teniendo el mismo resultado, desesperada por encontrar la familia muerta en sus camas, corrió al pasillo donde tomando el teléfono, marcó a la policía.

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1995-96
Guadalajara, Elizabeth después de la firma definitiva de su divorcio y estando en su departamento, recordó las palabras del agente, por lo que buscando en su bolso, sacó la tarjeta que le dio el agente de la casa y yendo a la sala, llamó a la agencia de bienes raíces para ver lo que le había conseguido con el dueño de la casa y se alegro al recibir por  respuesta que el dueño de la casa quería tener una reunión con ella para negociar el precio, y ajustando los tiempos para después de las fiestas decembrinas, pasado el año nuevo; quedaron para el día 04 de enero, a las 12 del mediodía en la propia casa.
Dio la noticia a Jorge, esperaron las fiestas y antes de año nuevo ya tenían todo arreglado para salir hacia México el día 02 de enero y esta vez, se hospedaron con Norma, la hermana de Elizabeth.
Por la tarde del día 02 ya se encontraban en la casa de su hermana, donde esperarían el día de la reunión y antes de acostarse Elizabeth le preguntó a Jorge:
-¿Has pensado lo de la casa?, es necesario que estemos de acuerdo para cuando veamos a este señor, saber qué responder y con cuánto contamos…
Jorge, viéndole le respondió: -Si lo pensé y mucho estos días, acepto mama, quiero tanto como tú, vivir ahí, no sé porque… no lo entiendo… pero quiero vivir ahí…

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1941
Después de dos semanas, el dictamen de la policía fue que no había una explicación lógica a estas muertes, ya que al no mostrar rastros de violencia de ninguna especie, se ordeno una autopsia a todos los cuerpos,y desconcertado el médico que hizo éstas sólo acertó a poner en los papeles de defunción: “causas desconocidas”, a lo que fue llamado por el regente de la ciudad, el Lic. José Rojo Gómez, quien era amigo de la familia Mondragón, a quien le explico que al no haber rastros de daño físico en los cuerpos, hizo pruebas toxicológicas y estaban limpios, y las pruebas de venenos tampoco arrojaron resultados, por eso al no tener datos concluyentes, el caso entró en causas desconocidas…
-Es decir señor, las autopsias de los cinco cuerpos no arrojaron resultados de ninguna especie, no hubo fallos orgánicos, ni materiales ajenos al cuerpo, así que sin causa aparente los dicté como muertes no concluyentes o misteriosas- Fueron las palabras que usó el forense ante el regente de la ciudad.
Del mismo modo, al no haber más herederos de la familia, tanto la casa como los objetos de la familia fueron requisados por el gobierno de la ciudad, por lo que la casa se mantuvo sola por varios años, en espera de que apareciese un familiar que no llego en ese tiempo.

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1996
Cd. De México, enero 04, cerca de las doce, tanto Elizabeth, como Jorge se habían vestido para la ocasión, conocerían en persona al dueño de la casa y si tenían suerte, podrían conseguir el ajuste al costo de la casa; llegaron al domicilio y vieron que ya se encontraba el agente en la puerta esperándolos y al verlos, dando su mejor sonrisa los invitó a pasar, llevándolos hasta la mitad de la estancia de la planta baja, desde donde se apreciaban muchos detalles de la casa y donde se había colocado una mesa, con una botella de vino así como dos copas y algunos folders con documentación.
Vieron al propietario de la casa; quien parado de espaldas hablaba por su teléfono celular en francés,  ellos pensaron que ocuparían un traductor. Cuando llegaron frente a la mesa, el señor, colgando, volteó hacia ellos, viendo ella por fin al dueño de la casa de Álvaro Obregón 191 y se quedó un momento observándolo, era un hombre mayor, de barba bien cuidada, de unos 70 años, complexión media y que usaba bordón, su vestimenta era de traje casual en color arena, y esbozando una sonrisa al verles, tomó la mano de Elizabeth y agachándose un poco procedió a besarla y después extendiendo su mano hacia Jorge le dio un apretón de mano que Jorge no pensó que tuviese esa fuerza. Después señalando las sillas invitándolos a sentarse, volteo con el agente y le dijo:
-Retírese, cuando le llame vuelva, vaya a tomar algo tardaremos un rato en esto.
El agente, viendo a los tres solo dijo:-sí señor, estaré cerca llame cualquier cosa que requiera- haciendo un ademán con la mano, el señor lo despidió  esperando a que se retirara de la casa.
-Bien… en primera, quiero disculparme con ustedes por esto- dijo el hombre, mientras encendía un cigarrillo y servía el vino en las copas, después levantándose de nuevo dijo:
-Lo segundo, (mientras esbozaba una sonrisa y clavaba su mirada profunda, en los ojos de Elizabeth), mi nombre es Damián Mondragón y Landero García- mientras hacia una reverencia -mi Bisabuelo… mando construir esta casa… como regalo a mi padre, los vitrales y algunas otras cosas fueron traídas de Francia por él, ha sido usada poco tiempo, hasta la muerte de mi padre, tiene casi un siglo de construida buenos cimientos y nunca ha salido de la familia pero la verdad  no me interesa conservarla, por eso la he puesto en venta, tengo casi siete años que he querido venderla. Pero antes de seguir, dígame algo señora ¿por qué habría de vendérsela si no ajusta el precio?
-No lo sé, sólo sé que desde el momento que vimos la casa, pensamos en tenerla y quiero, si es posible, lograr un acuerdo entre ambos, que esto sea para el futuro de mi hijo – dijo mientras pasaba el brazo por los hombros de Jorge y sonreía al Sr. Damián quien sin quitarle la mirada a ambos y dando una bocanada a su cigarro, recargándose en la mesa, les dijo:
-Puedo mantener esta casa, sin necesidad de habitarla, ¿por qué habría de vendérsela a ustedes? ¡no me ha respondido!
Elizabeth, (un tanto desconcertada) le respondió – ¿a qué esa pregunta, si no quisiera venderla, no estaría usted aquí, ni nosotros… así que dígame usted, porque estamos aquí y terminemos con esto pronto…
Sonriendo, Damián dijo:
-Escuche Sra. Hay algo que me dijo el señor Luna, por eso es que estamos aquí, que usted (mientras le señalaba con el dedo) mostró la pasión y  el deseo que nadie mostró hacia la casa, así que dígame ¿por qué habría de vendérsela?
-Porque es la casa de mis sueños, y la de mi madre; en cuanto la vimos, sin saber que se estaba vendiendo quedamos enamorados de ella, y nos vimos viviendo en ella… – dijo Jorge, quien sorprendió a ambos.
Volteando hacia Jorge ambos, Damián señalándolo con el dedo mientras se levantaba de la silla dijo:
-Exacto joven, eso es lo que nos tiene aquí, así que dígame Sra., me dice que no completa el precio, y la verdad no deseo, pero quiero hacerlo, tengo que salir del país por un tiempo y el dinero me servirá, así que hagamos números señora y si me convence… tenemos un trato; hijo, ve a curiosear en la casa mientras tu madre y yo hacemos negocios…

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1968
Eran las 11 de la noche de ese 30 de septiembre, después de los desalojos de Ciudad Universitaria, los halcones habían estado en persecución de líderes del movimiento, y dos de ellos que habían logrado escapar en una motocicleta, por la Av. Insurgentes hacia el norte, llegaron hasta la colonia Roma y descomponiéndose su motocicleta a la altura de la calle chihuahua, dejaron la moto y corrieron metiéndose en la casa que se encontraba sola en Álvaro Obregón e Insurgentes, pero fueron vistos por un halcón entrando y fueron detrás de ellos, encontrando a uno en el sótano, donde fue asesinado de cuatro balazos y el segundo alcanzó a esconderse en el ático, donde al ser descubierto, murió al grito de “viva la libertad… viva la universidad”… ambos estudiantes fueron asesinados por los halcones del gobierno.

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1996
Después de conseguir el crédito para a completar y comprar la casa de Álvaro Obregón N° 191,“la casa de sus sueños”, según las palabras de ambos, Elizabeth y Jorge no pensaron que pronto se convertiría en la casa de sus pesadillas…
Habían pasado ya casi seis meses de la compra de la casa, ya se encontraban instalados y tanto Elizabeth, como Jorge se encontraban felices y disfrutando tanto de su casa, que hasta en varias ocasiones habían invitado a Pedro Pablo a convivir con ellos, así como a que les ayudara a acomodar sus cosas la casa cuando la compraron…
Durante ese tiempo habían sucedido algunas cosas extrañas, pero como por su educación, no creían en cosas paranormales siendo esto por lo que ellos no le daban a importancia; cuando Elizabeth, trabajaba en el ático de repente las cosas se movían de lugar teniéndolas que buscar, molestándose a veces con ella misma por no recordar donde las dejaba.
En una tarde estando sentada en el ático frente a la ventana, viendo hacia la calle meditando sobre lo buena que se había vuelto su vida en ese año, de pronto escuchó un sonido fuerte como de disparo y un grito detrás de ella que la hizo saltar de su asiento y tirarse al piso del susto, volteando a todos lados, viendo que no había nadie con ella, llamó a Jorge que se encontraba en la sala viendo televisión, acudiendo él al llamado de ella subió y  después de que Elizabeth le contó, le dijo que el no había escuchado nada y buscaron una respuesta… en ese momento paso un camión que hizo un ruido con el escape que se escuchó igual al sonido que ella dijo, convenciéndola que había sido eso lo que oyó y que no pasaba nada.
En otras ocasiones, Jorge escuchaba que le llamaban de arriba y pensando que era Elizabeth, acudía, viendo que ella no le llamaba, una vez, estando en su cama, se despertó el escuchar que alguien hablaba, levantándose, revisó el lugar completo, no encontrando nada, subió al sanitario aprovechando la levantada; al pasar por la estancia vio como una sombra se movió de la sala hacia la puerta de la cocina, al verla sólo sonrió y pensó, “maldito sueño”, siguiendo sin darle más importancia.

Jorge había ingresado a la universidad y periódicamente hacia reuniones de compañeros en el sótano que era donde él vivía, en una ocasión Jorge invitó a varios compañeros a una cena y convivio un sábado, uno de ellos propuso jugar el llamado juego de la copa:
-Vamos, hagámoslo, total solo es un juego y este lugar está ni mandado hacer para ello, el sótano de una casa de más de cien años, o acaso Jorgito tiene miedo?
Jorge Riendo, volteo y viéndole a los ojos dijo:
-Hagámoslo, no creo en nada de eso, así que traigamos a tus fantasmas, y veamos que trucos pueden hacer, por cierto, la casa solo tiene 74 años, no más de cien…
Después de reír todos, prepararon las cosas para hacer el juego, siendo quien lo propuso el primero en hacer el intento con la copa, no teniendo resultados ninguno con cada intento hecho; Jorge sólo miraba al principio y sólo cuando Jorge comenzó a querer jugar riéndose de la situación, la copa se movió y formo la palabra “váyanse” y todos rieron, en la creencia de que era él quien lo movía, sin más Jorge se enojo y comenzó a decir que era una porquería eso…
-Sí, tú; que dices que eres tan fuerte, preséntate ante mi… no me puedes correr de mi casa. Así que el que se va eres tú, ésta, es, mi, casa.
Agarró la copa y volteándola, tiró los papeles con las letras que habían hecho; de pronto comenzaron a parpadear las luces del sótano y se sintió una ligera corriente de aire frío, después de discutir por la situación, dejaron el juego, luego de un par de horas los invitados se fueron de la casa y Jorge se acostó. Por la madrugada se despertó al escuchar un ruido en uno de los rincones del sótano, y prendiendo la luz, vio fugazmente una sombra que no diferenció, pensando que estaba dormido aún, no le dio importancia, pero escuchando un golpe seco que venía de la cocina se levanto, pensando que a su mamá le había pasado algo,acudiendo a la planta baja viendo que Elizabeth, también venia bajando las escaleras. Cuando Jorge pasaba por la estancia rumbo a la cocina, de pronto cayó de frente, a lo que Elizabeth, apurando el paso para bajar las escaleras le preguntó si se encontraba bien; Jorge levantándose rápido le dijo – me han aventado-  cuando Elizabeth se encontraba con él revisándolo que estuviera bien, ambos escucharon que alguien corría en el primer piso, por lo que volteando vieron a la niña, que ella veía en la ventana, corriendo por el paso de la planta alta,  ambos, extrañados, viéndose, acudieron a donde se metió la niña, que era el cuarto de visitas, no encontrando a nadie.
Escuchando en ese momento un grito que provenía de el ático, girando para salir, la puerta del cuarto se azotó cerrándose sola delante de ellos, quedándose sin habla ambos, abrazando Jorge a Elizabeth, mientras las cosas comenzaban a moverse como si estuviese temblando,  a la vez que todo se revolvió en el cuarto, cayéndose las cosas que tenían en los muebles, se escucho un estruendo de cosas cayendo de gran altura como si la casa se cayera en pedazos y un grito ahogado que se acalló con un golpe seco.
A la vez que Elizabeth era empujada hacia la cama, a Jorge lo jalaron azotándolo contra la pared a un lado de la puerta y se escuchaban varias voces en el lugar, una figura incorpórea que se presento ante ellos gritando:
-Váyanse… váyanse… es mi casa…  deteniéndose todo así como comenzó, de súbito,  Jorge se movió para revisar a su madre, viendo que se encontraba bien, tomándole del brazo salieron del cuarto parándose de pronto en el paso del primer piso, viendo que todas las cosas y muebles de la casa se encontraban revueltas o tiradas, como si hubiese habido un terremoto; Jorge vio en la puerta de la cocina a un niño quien les miraba y riendo se metió en la cocina, diciendo a Elizabeth:
-Espera aquí, tengo que ver quien es antes que se vaya ese niño – y corriendo escaleras abajo, entro a la cocina que se encontraba igual que el resto de la casa todo revuelto y tirado, el refrigerador abierto y los alimentos en el suelo regados, y volviendo con Elizabeth, quien ya estaba debajo de la escalera con lagrimas en los ojos, preguntando:
-¿Que está pasando? ¿Porque pasa esto?. El, viéndole dijo:
-No sé, pero no pasaremos la noche aquí, mañana vendremos a arreglar esto… tomando el teléfono llamó a su tía Norma que vivía a dos y  le pidió que los recogiera, para pasar la noche allá.
Ya en la casa de sus familiares, Jorge con más dudas que miedo, decidió regresar a la casa esa madrugada y comenzar a levantar las cosas así como ver qué era lo que pasaba, volviendo a la casa esa misma noche, poco a poco levanto los muebles y las cosas que no se rompieron, a limpiar la cocina, terminando entrada la mañana, sólo la planta baja, quedándose dormido en la sala.
Ya había pasado una semana en que no quiso volver Elizabeth a la casa, por fin Jorge le convenció de volver,  Elizabeth dijo que volvería sólo después de haber “bendecido la casa” a pesar de no creer en esas cosas, por fin, después de llevar a un sacerdote, volvieron para habitarla de nuevo.

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Habían pasado varios meses del incidente y nada se había vuelto a suceder aparte de las cosas comunes como las que antes de ese día pasaban, no dándole importancia y volviendo a ser los mismos de antes.
La noche de navidad, decidieron que por ser la primera en su casa, lo pasarían ahí, así que invitaron a Pedro Pablo, los familiares de México y la novia de Jorge, Angélica, para compartir la cena de navidad y convivir en la casa.
Eran las 11 de la noche de ese día de noche buena, y la familia se encontraba en la sobremesa después de la cena de navidad; platicando y riendo en una convivencia esperando la medianoche, cuando en la mesa se movió una de las copas que se encontraban ahí, siendo algo casi imperceptible, por lo que no se dieron cuenta en ese momento, era la copa de Angélica, que al querer tomarla de nuevo captó que el vino se movía, pero no le dio más importancia, se pasaron de el comedor a la sala para seguir platicando y casi dando las doce de la noche, Angélica que se encontraba sentada, frunciendo el señor, extrañada llamó a Jorge que se encontraba parado de frente a ella, mientras miraba al paso del primer piso y le preguntó:
-¿Quien es esa niña que está en la planta alta?,  Jorge poniéndose pálido, dio la vuelta y viendo la niña, subió a la carrera la escalera.
Extrañando a todos los reunidos; Pedro Pablo preguntó que pasaba, Angélica, viendo a Jorge sólo repitió lo mismo que a Jorge, Elizabeth perdiendo el color se sentó en el sillón, agarrándose la cabeza mientras dice:
-No es posible, no de nuevo- abrazándole su hermana y cuñado.
De pronto, las puertas de toda la casa exceptuando la de entrada, comenzaron a abrirse y cerrarse azotándose, las luces comenzaron a parpadear y teniendo una subida de tensión se fundieron los focos de la sala mientras de nuevo comenzó a moverse todo en la casa,  como si de un temblor se tratara, las ventanas de la sala se abrieron de par en par mientras ellos asustados no sabían qué hacer.
Jorge, llegando a lo alto de la escalera, se freno en el último  peldaño, porque de repente se vio ante el niño, que se apareció de la nada en lo alto, sorprendiendo y asustando a Jorge que parándose de pronto quiso dar un paso hacia atrás, resbalando y cayendo por la escalera, gritando Elizabeth, mientras las ventanas de la casa se azotaban, quebrándose los vidrios de estas, Angélica fue jalada de su blusa saliendo disparada hacia el lado de la cocina, con tanta fuerza que se golpeo la cabeza hiriéndose con el marco de la puerta. Pedro Pablo, sintiendo que le empujaban cayó cuan largo era en el piso, a la vez quese escuchaba como si rocas cayeran por una pendiente, y un grito desgarrador les penetro los oídos a todos, entre el grito, y gente que se quejaba y otros que hablaban sin entenderse que decían, se escucho una voz espectral decir:
-Maldito seas por siempre… -Jorge llegó a la base de las escaleras, quedando desmayado y Pedro Pablo que estaba tendido en el piso queriendo levantarse no pudo hacerlo, Elizabeth corrió hacia Jorge pero un ser amorfo la freno, cayendo al piso por la impresión de ver ese ser tan cerca de su cara. Todo se detuvo tal como comenzó, quedando en el piso heridos tanto Angélica como Jorge, Elizabeth corrió hacia su hijo revisándolo, viendo que tenia daños en el cuerpo por la caída, y su hermana y su cuñado, corrieron con Angélica, Pedro Pablo quedo tirado en el piso de la sala…
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Tres días después… Jorge se encontraba en estado de coma en el hospital, las cervicales se le rompieron, los médicos dijeron que no volverá a caminar…
Norma y su esposo, se encontraban  también en el hospital, donde fue internada Elizabeth por trastorno mental: quedó sin reconocer a nadie, sólo llamando a Jorge…
Angélica sufrió una muerte por trauma craneal del golpe recibido en la esquina de la puerta de la cocina…
Pedro Pablo… Pedro Pablo, murió de manera misteriosa… no se encontró causa aparente de la muerte, el certificado indica muerte desconocida…
La casa de Álvaro Obregón N° 191, fue conocida como “La Casa Negra de la Roma” por su historial de muertes misteriosas, aún tiene el letrero de “Se Vende” y en sus ventanas, si pones atención, aún se ve ocasionalmente… a los niños Mondragón.

NOTA: AGRADESCO A SILVIA EUGENIA RUIZ BACHILLER, QUIEN ME DIO LA IDEA ORIGINAL Y PRESENTO EL RETO DE HACER ESTO, FUE UN TRABAJO ARDUO PERO FRUCTIFERO QUE ESPERO LES HAYA GUSTADO, LAS FECHAS HISTORICAS, ASI COMO LOS HECHOS SON REALES, LIGERAMENTE ALTERADOS PARA EL DESARROLLO DE LA HISTORIA, LOS PERSONAJES DE ELIZABETH, JORGE Y PEDRO PABLO FUERON CAMBIADOS PARA PROTEGER A LOS INOCENTES, SE ENCUENTRAN SIN DAÑO ALGUNO… HASTA EL MOMENTO… JEJEJEJE… ESPERO QUE ESTE TRABAJO HECHO PARA TI, SILVIA SEA DE TU COMPLETO AGRADO Y COMO LO ESPERABAS.

:icondanshaggy:

La Casa Negra de La Roma (La casa Mondragon)by Danshaggy

Literature / Prose / Fiction / Horror / Short Stories©2016 Danshaggy

El Mensajero y El Pergamino (editado)

El Mensajero y El Pergamino (La Respuesta)
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Les comparto este cuento por aniversario, espero que les guste como a mi hacerlo, lo he editado para una lectura mas amena… y agradezco su atencion a mis trabajos…
Ese día en la tarde salia de vacaciones pero los compañeros de la universidad que siempre se burlaban de mi llamándome “panzon, nerd, mantecoso, raro” y otros insultos, regularmente los ignoraba pero ese día, me tenían una sorpresa, ya que ese día no solo serian insultos ya que me dañaron el carro echándole pintura, cansado, ese día cansado, tome valor y los enfrente… después de la paliza que me dieron por reclamarles e insultarlos igual, me dejaron ahí… a un lado de mi carro, en el suelo, humillado y golpeado, agarrando aire por el esfuerzo y comenzando a quererme levantar, de pronto un anciano me ayudo a levantarme… “pero que te paso muchacho??”… jalando el brazo de su mano al quererme ayudar, me dijo: “tranquilo, solo quiero ayudarte a levantar”, volteando a verlo con la mirada perdida en el odio y coraje que sentía le dije: “perdón!”, y diciendo en voz baja dije: “ya me vengare de todos, de todos los  que han abusado de mi”… el anciano sonriendo me dijo, “es por el coraje muchacho, ya se te pasara”,  volteando a verlo con los ojos inyectados de odio, a la vez que cambiando el tono de voz le decía:  “no, ya estoy cansado que todos los que son abusones”… “juro que me vengare de todos, a todos los quiero ver muertos”… el anciano acentuando su expresión y viendo en sus ojos un brillo de complicidad, me dijo: “estas seguro?”, mirándole a los ojos  dije: “si”, el anciano haciendo una mueca a forma de sonrisa y cambiando su expresión, a una mas seria. metió la mano a una mochila de mano que traía,  saco un libro, y entregándomelo me dijo seriamente, “entonces, toma este libro, aquí encontraras lo que necesitas, solo léelo, has lo que te explica y tendrás la respuesta a lo que deseas sin mayor problema”, tomando el libro, pensé primeramente “lo que falt…” y como si supiera lo que pensaba, me dijo con una mueca a forma de reproche: “no es una biblia”…  y sorprendido vi al anciano, y al libro…
Ancient worn book with leather cover

Ancient worn book with leather cover

era un libro color ocre, desgastado por el tiempo, con algunos símbolos anotados pero borrados por el tiempo, la pasta, parecía de piel, pero se sentía distinto, como si tuviese algo chispeante, mágico, me hormigueaba las manos y comencé a hojearlo ahí mismo… en eso, centrado en el libro voltee para preguntar sobre el libro, pero ya no lo encontré… en ese momento, tome la decisión de cambiar y prepararme como fuera, ya no permitiría que me hicieran mas daño, el odio se había sembrado en mi corazón, y en mi mente.
Después de llegar a mi casa, maltratado y humillado, viendo lo que el libro decía ese día me dedique a leerlo y sin darme cuenta, leí casi medio libro, (el cual no era muy extenso), no entendí la mayoría de lo que decía, pero leyendo tome la decisión de ir a las afueras de la ciudad a probar el ritual que decía, no perdería nada y tal vez pudiera ganar algo. vi que me tomaría un par de días hacerlo ya que había que repetir varias cosas, pero indicaba que tendría resultados al hacerlo bien… así que tomando cosas para comer y lo que indicaba para hacer el ritual, fui a comprarlo a esa tienda donde tienen las cosas.  sali en el carro con rumbo a la sierra a un área que sabia que no llegaría nadie y podría hacerlo sin problema.Después de estar por tres días en el campo solo, haciendo todo lo que me decía el viejo libro, y maldiciendo mi suerte ya que en ese tiempo no había conseguido nada… molesto conmigo mismo por hacer caso a un viejo, y que porque me decían que haciendo lo que decía el libro conseguiría las cosas, sentándome en un tronco que se encontraba a un costado de la fogata que tenia… y mirando las flamas, comencé a reír solo y decirme: como puedes ser tan incrédulo, enciendo un cigarro y sonriendo saco una botella de tequila que tenia en la bolsa, mientras digo, “viejo loco” y dando un trago, cierro los ojos por lo fuerte de la bebida  y limpiando la boca con el antebrazo, de pronto mientras avivaba el fuego, entre las sombras salio el anciano que me dio  el libro y me pregunta “loco?”, piensas que estoy loco??, “mejor invitame un trago!”,  y echándome hacia atrás, mas asustado que sorprendido caigo y ruedo cuan largo era por la sorpresa a la vez que daba una especie de quejido por el miedo al verlo aparecer  entre las sombras, ya que me encontraba  retirado de cualquier lugar habitado, pensando todo a la vez, es ilógico como llego aquí?, en mi mente no entendía que este hombre se  apareciera así, y  menos ahí. el anciano de mirada profunda y espalda encorvada, viéndose con unos 60, o 70  años de edad, sin dejar esa mueca a forma de sonrisa  me  pregunto: “porque te asustas??, no has estado tratando de que venga??”, mientras se acomodaba en el tronco, con movimientos un poco lentos por la edad.
mientras yo tras el tronco literalmente a gatas y con una expresión de sorpresa que de miedo le comencé a decir: “pu-puues si… o eso creo!?!?!?” “pero este libro que me diste”…- a la vez que extendía la mano temblorosa con el viejo libro en ella- y recomponiendo rápido mi figura, con coraje le reclame: “me dijiste que me comunicaría con el Diablo, Luzbel, Satanás, o como lo quieras llamar para hacer un pacto… no contigo”, “o… eres tu?!?!”, “y, a todo esto, quien eres?, como llegaste hasta aquí?”… mientras el anciano miraba el fuego después de tomar de la botella como si fuera agua, y cambiando su mirada a un tono mas frío pero duro, sin alma, y tornando sus ojos al color de las brazas que se encontraban en la fogata, a la vez que le veía entre esa mueca a forma de sonrisa, mire unos dientes afilados, como si todos fueran colmillos, dejo de verme, volteando al fuego, seriamente me dijo: “yo nunca dije que te comunicarías con el, te dije que encontrarías la respuesta” vio la botella y volvió a tomar de ella, volteando y me miro por un momento mientras que yo que me encontraba de rodillas a un metro de el, me comenze a levantar del suelo y me acomodaba a un lado de el, hipnotizado por lo que estaba viendo, y tomando de su mano la botella, le tome un trago y le ofrecí otra vez la botella y un cigarro, diciendo “toma acompáñame!”, “no te miras tan tétrico, como pensé”…. el, tomando la botella, se levanto del tronco y después de dar un trago, suspiro y volvió a mirarme profundamente con los ojos rojos, viendo que comenzaba a despedir una especie de  humo que salia entre las ropas mientras se doblaba sobre si, y decía palabras en otra lengua que no entendí. lo que a continuación me dejo con la boca abierta, ya que comenzó a cambiar convirtiéndose en un hombre de mediana edad, y estatura regular, pero con el mismo aspecto algo duro en el rostro conservando la mirada profunda que despedía odio e ira a la vez, diciéndome como si fueran varias personas a la vez, (llegando la voz de todos los lugares alrededor mio al mismo tiempo) y con una voz atronadora, “ASÍ TE PAREZCO MAS TERRORÍFICO?, O QUIERES VER MI VERDADERO SER?”, diré que por la impresión que tuve, volví a caer del tronco hacia atrás, por lo que solo acerté a  asentir con la cabeza a la vez que le decía “nnooo !!, no!!, así esta bien!!”…
hablando con esa voz que parecía venir de todas partes o estar en mi cabeza, mientras avanzaba alrededor de la fogata, “ACASO PIENSAS TU?, MONO PARLANTE!!,  QUE EL MAESTRO VENDRÍA A TI SOLO POR LLAMARLO?, ESTO ES SOLO EL PRINCIPIO TENDRÁS LO QUE QUIERES A CAMBIO DE TU VIDA, YO SOY RAMUEL!, PRÍNCIPE DEL CUARTO CIRCULO, GENERAL DE LOS EJÉRCITOS DEL INFIERNO Y HERALDO ANTE USTEDES, MONOS PARLANTES, DEL SEÑOR DE LAS TINIEBLAS Y AMO ABSOLUTO DE LAS HUESTES DEL INFIERNO…”
sacudiendo la cabeza, murmure… “es un sueño, y el cansancio de estos días…” a lo que  respondió como si me hubiera escuchado… “NO!!… NO ES UN SUEÑO!!,  Y SI QUIERES OBTENER TU VENGANZA, TIENES QUE  HACER LO QUE LO QUE TE INDICO AL PIE DE LA LETRA… “asintiendo con la cabeza… entonces el devolviendo me la botella (que se encontraba caliente), sonrió diciendo: “HAS COMENZADO”, “TOMA TUS COSAS, TE DIRE LO QUE TIENES QUE HACER, HAS LO QUE TE FALTA PARA COMPLETAR EL ACUERDO, SI NO LO HACES BIEN PERDERÁS TODO”.Asombrado, (por el contacto y lo que pasaba), mas que asustado. me levante del tronco y viéndolo a los ojos, si es que se le pueden llamar ojos a lo que tenia en el rostro. ya que eran como dos brazas encendidas, en un hoyo sin fondo (así veía sus ojos). le dije: “dime lo que hay que hacer??” y haciendo una mueca a modo de sonrisa, me dio un documento enrollado y me dijo “TIENES QUE HACER LO QUE AQUÍ VIENE, COMO ESTA ESCRITO, Y TENER LAS COSAS ANTES DE TRES DÍAS, YA QUE A LA MEDIA NOCHE TENDRÁS LO QUE QUIERES, MAS ADELANTE TE DIRÉ LO QUE TE FALTARÍA”. después de que este ser estrecho mi mano (la que me quedo roja y sentí que me quemaba), y viéndolo perderse en la obscuridad de la noche, mire mi reloj estaba detenido en las 03:34 am. pero ya estaba comenzando a amanecer y notando que los ruidos característicos del bosque en la madrugada volvían, medio confundido y a la vez feliz, por lo que pasaba tome el documento de lo que tenia que hacer, y guardando las demás cosas avance al carro y comencé mi viaje a la ciudad, ya en el camino, y pensando que no sabia en realidad si esto lo quería hacer o no, jamas pensé en serio que pudiera contactar con algún ser…
DÍA 1.
por la mañana, llegando a mi casa y como si se tratara de un tesoro llevaba el documento enrollado con ambas manos, (pensando en lo que pediría para vengarme) y colocando en la mesa de centro que tengo en el dpto. ya  sentado en la habitación, y recordando todo lo sucedido la noche anterior, comencé a repasar con la vista las cosas que tenia en mi cuarto sin aceptar al ver la mentira que me rodeaba, en la que vivía, y la realidad de lo que me acababa de suceder, me levante del sillón y comencé a arrancar los carteles con leyendas satánicas y cuadros donde se mira un macho cabrio y las estrellas inversas, y así como las estatuas a satanás y la muerte y toda la basura que tenia en el cuarto, quedando en la mesa solamente unos libros, y una lampara para quemar hierba que usaba ocasionalmente, y así, rodeado de la basura de los posters, y revistas así como algunos libros, y platos viejos de comida que tenia en la mesa y en la cama, pensando en todo lo que me paso en estos días en que hice los rituales… el anciano que llego y salio de la nada, viendo el rollo que había colocado en  la mesa, y que era la prueba de que todo era real!!.  vi la lampara y recordé que tenia algo de hierba escondida y prepare todo y me puse a fumar quedándome dormido en el sillón con la basura que había arrancado de las paredes y los libros, todo tirado… regado por el cuarto perdí la noción del tiempo.

DÍA 2.

en la madrugada, sentí que alguien se acomodo en el sillón por lo que medio dormido vi a una persona que era la que se sentó a un costado mio, entre dientes, le pregunte: “y tu??, quien eres??” -volteando a verme debajo de la capucha de la cogulla que portaba, vi con la luz del cuarto, (que quedo encendida) sus ojos muertos las cuencas vacías y con la piel del rostro desgarrada, pareciera como si también tuviese todos los años del mundo, y viéndose bastante desagradable sentí de pronto frió y un  terror que me llego al hueso, me señalo con su dedo semi-descarnado y dijo con una voz fría, vacía, hueca… (creo que si los muertos hablaran así tendrían su voz…)-“has malgastado un día… solo te quedan dos…. y viéndole aun mas con sorpresa que miedo, y habiendo despertado de golpe, “quien rayos eres? y como entraste aquí?” viéndome de reojo otra vez y repitiéndome “has malgastado un día… solo te quedan dos…. ” a lo que se levanto y viéndome a la vez que señalándome el rollo en la mesa dijo “es el primer aviso” y se desvaneció ante mi… por lo que dando un brinco y comenzando a sudar y a temblar ahora mas de miedo que otra cosa tome mi mochila y sacando lo que quedaba de la botella me lo tome de un trago, y mire el rollo en la mesa.
Con el rollo en medio de la mesa, nervioso, y sudando comencé a abrirlo ya que solo tenia dos días y este seria mi primer día para hacer las cosas, al abrirlo, vi que era una hoja amarillenta algo gruesa y que no tenia nada apuntado en ningún lado, por lo que pensé, “maldita sea, como voy a saber lo que tengo que hacer si esto no tiene nada”… en eso en el papel que lo tenia en la mesa, se extendió solo y apareció un texto que decía ” seis velas de cera virgen solo hechas por tus manos”… por lo que poniendo cara entre extrañado, preocupado y como sorprendido, pensé en voz alta, casi como un grito “DONDE DIABLOS VOY A CONSEGUIR VELAS DE CERA VIRGEN??”. por lo que me prendí un cigarro y pensé en mi vecina, esa dulce vieja metiche y chismosa (motivo por el que a veces la quería matar),  que todo lo sabe aunque nadie le pregunte…. a primera hora de la mañana acudí a ella y preguntándole me dijo que en las afueras de la ciudad había una granja de abejas y que ahí podría conseguirlas… por lo que me fui rápido ahí para hacerlo… y si, después de dar mil excusas en la granja por fin conseguir que me permitieran hacer las velas.

llegando a casa fui al papel, viendo y como tonto diciéndole a la vez que le enseñaba las velas “aquí están tus malditas velas,  ahora que mas quieres que te consiga…” y poniéndolas en el refrigerador regrese a la mesa, viendo que ya había aparecido la siguiente cita…”un saco de sal negra” y comencé a rascarme la cabeza, “y que diablos es eso??”, y mirando la basura que tenia en el cuarto, recordando que tenia un libro de hechicería y magia  donde venían explicados muchos ingredientes de magia y como hacer algunos, comence a buscar entre el montón de papeles que tenia en la mesa y en el piso revolviendo todo, y maldiciendo mi suerte por no encontrar el libro que necesitaba… por fin lo encontré entre basura de posters arrancados y debajo del sillón… poniendo una sonrisa en la cara, comencé a buscar en el libro el termino dado por el rollo… “sal negra… sal negra… sal n.. aquí esta”… “sal negra: llámese así a la mezcla preparada de las hierbas quemadas, raspadura de una sarten vieja y carbón mezcladas con sal de mesa”…  y pensando en donde podría conseguirla, decidí comprar un mazo de esos de yerbas para limpias y un pedazo de carbón de mezquite el sarten viejo lo conseguiría por ahí y la sal de mesa me parece que existe por la casa… y así puse manos a la obra e hice la sal negra que me pidieron… pasada la hechura de la sal negra, regrese a la sala de mi casa y comencé a mirar el rollo que estaba en la mesa y colocando la sal a un lado, espere a que me diera la siguiente solicitud… pero ya era de tarde cuando termine la sal así que me quede dormido en el sillón esperando ya que no apareció nada mas en la hoja.

DÍA 3.

Eran como las 3 cuando de pronto, alguien se acerco a mi, y sintiendo un frió que me despertó, y volteando entre dormido y despierto, vi la figura de un monje o al menos eso creí en un principio… ya que la cogulla negra y la cuerda en la cintura color café me hizo pensar eso. pero al despertar bien me di cuenta que en realidad era todo menos monje… señalándome con un dedo cadavérico en el que tenia la piel pegada al hueso y haciéndome una seña hacia el pergamino, vi que había aparecido una leyenda que decía “sigue al mensajero el te enseñara lo que hay que hacer” levantándome del sillón, y tomando el papel vi al monje y le iba a preguntar que haríamos cuando el se volteo y vi que apareció algo mas y solo decía ‘sígueme”… encogiéndome de hombros dije “ok, no hablara mucho”… y con el pergamino en la mano, lo seguí al exterior de mi casa pero al salir de ella me di cuenta que nos encontrábamos en otro lugar… -“donde estamos??” y viendo el papel vi que apareció “observa” y vi que extendía un brazo y señalo hacia delante… estaba el local donde venden objetos variados de magia y otras cosas, y viendo el rollo, vi que apareció “necesitaras sangre de un alma virgen” pensé que era broma. a lo que volteando a verlo dije “como iba a conseguir la sangre así nomas!!, nadie seria tan tonto para darme su sangre!!.” y volteando al rollo, leí: “es tu problema… el quiere la sangre, no la vida”  rascándome la cabeza dije “esta bien, que mas necesito??” y levantando el papel leí “un cuchillo  para la ceremonia e incienso” “todo debe estar listo para la media noche”…

y en lo que levante la vista el ser había desaparecido, y volví a estar en la puerta de mi casa, por lo que pensando detenidamente me puse a ver el rollo, y apareció “la tienda”, y recordé  que en ese negocio trabaja una chica y a la vez conseguiría el cuchillo, pero como le haría para conseguir la sangre? y sobre todo que no se secara hasta la hora de la ceremonia?, así que dando vuelta me volví a sentar en el sillón, y pensando vi la lampara y saque la poca yerba que  me quedaba y comencé a fumarla. pensando en las cosas, llegue a la conclusión de que el cuchillo lo conseguiría en la tienda y la chica también… acudí al lugar,  busque y viendo los cuchillos y navajas que tienen en este tipo de tiendas hubo uno que lo vi y pensé que era el indicado por lo que lo tome y pase a pagarlo junto con otras cosas que tome en la tienda… la muchacha que me atendió era como de 19 años y desconozco porque le vi como una especie de aura alrededor de ella por lo que pensé que ella seria la indicada, comencé a platicar con ella, viendo que le interesaba todo lo de las misas negras y brujería ya que estaba leyendo un libro de magia negra.  pregunte mientras tomaba el libro, “te gusta la brujería??” sonriendo respondió “si, pero me da miedo hacerlo mal”, sonriendo y echándole una mirada de complicidad le pregunte, “te gustaría acudir a una misa y ver como se hacen las cosas para que vayas aprendiendo?”, mirándome a los ojos me dijo “si, me encantaría, he leído mucho aquí, pero me gustaría ir a ver una y aprender como se hace”, “mi novio también quiere aprender”
“mmm… es algo complejo ya que solo puede venir un invitado, por lo cerrado de lo que se hará pero podemos ver para una ocasión futura, no creo que acepten los espíritus el que el venga hoy”… “mira, si te animas. necesito que me digas para prepararlo todo, pero si no te animas, también avísame para saber y llevar a la otra persona que también quiere ir, pero si aceptas haré una excepción y te llevare a ti” mientras apuntaba en el dorso de su mano el numero de mi teléfono, le dije: “espero tu llamada para arreglarlo todo, seria hoy mismo”.. y sonriendo al verla a los ojos note que su respuesta seria si, salí de la tienda con mis cosas, y sentándome en mi carro frente de la tienda la vi por la ventana que tomo el libro y lo estuvo viendo, lo abrió y leyendo algo… volteo a todos lados, tomando el teléfono marco. sonó mi teléfono y contestando “si??”, “esta bien acepto, que tengo que hacer?”… sonriendo,  dije “dime a donde paso por ti a las seis para acudir a hacer la ceremonia” y una vez que me dio la dirección, a la hora indicada acudí por ella, y fuimos a casa para recoger las cosas e irnos a donde haría la ceremonia….

Llegamos a las afueras de la ciudad, donde estuve haciendo los rituales iniciales, y donde me entregaron el rollo, una vez llegado al lugar, me dispuse a revisarlo,  mirándome ella pregunto “que haces??” volteando a verla le dije, “este rollo, es la conexión para hacer la ceremonia, tenemos que hacer lo que nos indique”, mientras le mostraba el rollo extendido en mis manos, de pronto ella  abriendo sorprendida los ojos voltee al rollo, donde comenzaron a aparecer las indicaciones que tendríamos que hacer, leí en voz alta, “tu lees, ella hace” haciéndole la indicación ella asintió con la cabeza y comenzamos a hacer  los símbolos con la sal negra, con paciencia y tardando mas de dos horas en hacer todo el trazado que nos pidió.  ella hizo todo lo que le iba indicando que aparecía en el rollo, ya que terminamos, en el rollo aparecieron las paginas del libro que deberíamos leer y seguir las indicaciones, y todo con quien aun no sabia que seria la donadora de la sangre para el ritual. terminamos todo para la ceremonia pasada la media noche, cuando comenzamos con la lectura del libro así como a llevar a cabo la ceremonia en si, sentimos y llego un olor que el aire se enrareció, y siguiendo los pasos que indicaba el libro, hice un corte en la palma de la mano de ella para dar la sangre en prenda, de pronto, al caer la sangre de ella en el incensario donde teníamos el incienso encendido, la flamas de las velas comenzaron a crecer, hasta alcanzar nuestra altura y de entre los arboles, aparecieron el hombre que me dio el libro, pero ahora emitía como un pequeño brillo y de la frente le surgían unas protuberancias a forma de cuernos, con el aparecieron los dos hombres con la cogulla, pero ahora uno traía una linterna de petroleo en la mano y también alcanzamos a ver lo rojo de los ojos, el rostro descarnado mostrando parte del craneo y la dentadura,  el otro, el que no le había visto el rostro ahora le veía con el rostro deformado y de forma grotesca, ya que traía un ojo colgando y partes de la carne colgando de el rostro. el hombre con una voz gutural pero a la vez fuerte, nos dijo: “BIEN, MONOS PARLANTES, HAN LLEGADO HASTA DONDE NO CREÍ… QUE ES LO QUE QUIEREN, PÍDANLO”. mas sorprendido por lo que pasaba alrededor que por el, ya que alrededor de el circulo donde nos encontrábamos se movían sombras y se escuchaban murmullos, asi como risas… “pu pu pues.. yo deseo tener como vengarme de los demás que me han hecho daño… y estar por encima de ellos…quiero poder!!” y dando un codazo a la chica, “yyo.. yyyo quiero solo saber todo sobre magia y poder hacerlo… ssiii, si, eso quiero”… y el ser viéndonos, a la vez que había un silencio que ni el crepitar de las llamas podíamos escuchar, de repente deteniendo su caminar que cada vez nos ponia mas nerviosos, soltando una sonora carcajada: “JJAAAJJAJAJAJAJJAAAAJAAA”… SOLO ESO PIDEN??… LLEGARON HASTA AQUÍ… HACEN TODO ESTO…. Y SOLO ESO PIDEN…” nos decía mientras señalaba el circulo, y las cosas que teníamos en el lugar de la ceremonia, a la vez que caminaba alrededor de  nosotros y se iba acercando cada vez mas, el fuerte olor a huevo podrido, así como un calor muy fuerte se sentía a como se acercaba a nosotros… la verdad es que ya temerosos por la situación en que nos encontrábamos. no nos dábamos cuenta que nos estábamos saliendo del circulo en que nos encontrábamos… y de pronto sin darnos cuenta floto rápido, quedando a unos centímetros de nosotros y sonriendo nos dijo: “POR CIERTO… OLVIDARON LEER QUE SI SALEN DEL CIRCULO… ESTE NO LOS PUEDE PROTEGER?, Y QUE FUERA DEL CIRCULO, LOS SERES QUE ME ACOMPAÑAN PUEDEN DAÑARLOS?? Y QUE SUS ALMAS SERÁN MÍAS SIN QUE TENGA QUE DARLES NADA??” moviendo la cabeza negativamente a la vez que ambos volteamos al suelo, miramos que nos encontrábamos fuera del circulo… a la vez que comenzamos a ver a los seres que nos rodeaban y por los que fuimos  atacados entre gruñidos, ojos rojos, y garras…

“A ver, un momento…  si entiendo….” me dices que esta persona te dio un libro de magia y que en la ceremonia ellos mataron a tu amiga y a ti te dejaron vivo???”…
“si, así como le estoy diciendo pasaron las cosas… o cree que me hice todo esto yo solo??.. doctor tiene que creerme!!… ellos la mataron..!!!
“ok, ok, tranquilo… continua con lo que me cuentas, y después hablare con los oficiales para poder ayudarte, necesito que me digas todo, pero que sea verdad, dime que mas paso??”
“bien, como le decía”… “tratando en nuestra cabeza de escapar, pero por el miedo, estábamos estáticos, tratamos de correr cuando fuimos atacados”. “a ella mientras trataba de huir, vi como la tumbaban y la tomaban los seres, la atacaron hasta matarla”….  “si, la mataron ellos  y la dejaron ahí tirada”                                                   “pero cuando estaba en el suelo, el ser con la lampara en la mano se acerco rápido flotando, y tomándola del brazo vi como se la llevo hacia el bosque”.                             “a mi, me atacaron varios seres a la vez pero no me hicieron gran daño, me defendí con el cuchillo que compre, si”… “pero a cada cuchillada que les daba a los seres se reían”.

“vi al diablo en persona”….   me golpearon arañaron y mordieron hasta hacerme perder el sentido”, “hicieron que me volviera loco entre las carcajadas de Ramuel, del ser que me dio el libro”
“Aun siento la mirada de hielo de los otros dos”,
“sentía que mi cuerpo se quemaba, perdí la noción del tiempo”.                                     “mi cabeza se perdió en lo negro de la noche”…
“cuando desperté, me encontraba bañado en sangre con el cuerpo de ella totalmente despedazado”… “en mi mano tenia el cuchillo lleno de sangre. trate de pedir ayuda, salí corriendo y me perdí en el bosque y fue donde me encontraron”.     “DR”…  “NO ESTOY LOCO”…  “NO SOY ASESINO”… “YO NO LA MATE”…           “POR FAVOR CRÉANME”… “QUIERO SALIR DE AQUÍ”… “ELLOS VENDRÁN A  ESTE CUARTO”… “POR FAVOR”…  Decía esto al Dr. del hospital psiquiátrico mientras se alejaba de mi celda, de pronto siento que hay alguien en el  rincón obscuro del cuarto, por lo que volteo despacio al percibir ese olor a podrido que sentí en el bosque, y de pronto se escucha una voz que dice mientras veo solamente esos ojos color brazas y escucho una sonrisa suave pero burlona:
“Y PIENSAS QUE TE CREERÁN??”… “JE JE JE JE JE”…
“YO NUNCA TE DIJE QUE PODRÍAS HABLAR CON EL, TE DIJE QUE EN EL LIBRO ENCONTRARÍAS LA RESPUESTA”

La Ceremonia…

Estándar

Roque y Carlos eran jóvenes que se sentían atraídos hacia la magia negra y el satanismo, ceremonias y demás, al grado que tenían tiempo tratando de  entrar  en alguno de los grupos de magia y satanismo que había en la ciudad, para aprender mas pero habían sido rechazados en varias ocasiones.

Ese año, después de un par de intentos en que los habían rechazado, ese jueves se encontraron con Jonás, un hombre maduro que era miembro del último grupo que habían querido entrar y quien al verles les dijo (a la vez que los saludaba):

-Hey, que bueno que los veo ¿que creen? serán aceptados como aspirantes, estarán en la ceremonia para su  iniciación en el grupo, la ceremonia será el sábado por la noche.

Y dándoles un papel con unas indicaciones les dijo:
-Tienen dos días para conseguir lo que dice ahí, y no querrán faltar el sábado, pasaremos por ustedes a las diez de la noche.

El sábado, como les dijo, pasaron por ellos a las diez en punto, en una mochila llevaban lo que les pidieron.

Subieron en la camioneta donde venían Jonás y tres miembros de la secta; saludándose al subir, iban platicando y dándoles la bienvenida; de repente, sacaron unas capuchas y les dijo:
-Por razones de seguridad y por el hecho de ser aun solo aspirantes, tienen que taparse la cabeza.

Así que  viéndose entre ellos,  dijo Roque al tomar las capuchas: “ok nos parece justo”,  nerviosos y emocionados se las pusieron para poder llegar al lugar donde sería la ceremonia.
Estuvieron viajando en la camioneta por casi una hora, cuando ésta se detuvo, Jonás les dijo: “bien, hemos llegado, bajen sin quitarse las capuchas hasta que les digamos”, y les guiaron al interior de un edificio que era viejo y por el olor dedujeron que abandonado, tal vez por las afueras de la ciudad, ya dentro les quitaron las capuchas y llevándoles a una habitación les dijeron que se vistieran y prepararan las cosas para la ceremonia que estaba por comenzar.

Ya se encontraban desesperados, porque ya tenían mucho tiempo en espera, ya faltaban unos diez para la media noche cuando llegaron por ellos y dándoles unos cirios negro y uno blanco uno a cada uno, les dijo:
-Entraran en procesión y hagan lo que los demás, las recitaciones no; porque no las saben y todo irá bien hasta que les llame la sacerdotisa para hacer su iniciación en la ceremonia.

Caminaron por un pasillo hasta llegar a una puerta que daba hacia una estancia iluminada por cirios y teas solamente, parecía una vieja iglesia abandonada.
Interior de la Iglesia de Satán
Roque y Carlos, se encontraban muy nerviosos así como emocionados; Roque le dijo a Carlos en voz baja: “hasta que se nos hizo wey, ahora si a aprender lo bueno…” Carlos volteo despacio y Roque viendo un pequeño brillo en los ojos,  se quedo serio al ver bajo la cogulla el rostro de Carlos pero no dijo nada mas…  cuando les dieron la señal, entrando a la estancia invadida con humo, todo en un tono amarillo dorado, sólo iluminado con las teas puestas en las paredes y las velas, donde había una mesa baja en forma de altar.

Cuando entraron a la sala se formaron pegados a las paredes donde les indicaron, al lado de los demás miembros del grupo, y todos miraban la acción que había en el altar, pues ahí se encontraba una mujer con una sotana blanca, sin cogulla y con símbolos en la sotana; con ella se encontraban Jonás y dos más con cogullas tipo ku klux klan, quienes hacían señas al salón y las puertas donde entrarías todos. Después Jonás se fue detrás del altar y la mujer siguió viendo a todos los que entraban y todo lo que pasaba al acomodarse en el salón, observando a cada uno de los miembros del grupo que van llegando, al grado que tanto Carlos como Roque sintieron  su mirada penetrante sobre cada uno, que, al igual que los demás y como testigos, se acomodan alrededor de la escena para ver lo que acontecía.

Ya todos en sus lugares, comenzaron a recitar ciertos cánticos, que se escuchaban en la estancia como un murmullo constante, y se sentía como una vibración que recorría todo el lugar, tanto que parecía que estaban en un templo budista.

La sacerdotisa (vestida de blanco) iba avanzando despacio alrededor de la sala pasando frente a todos y regresando al altar volteó hacia sus asistentes haciéndoles una seña con la cabeza a dos de ellos que fueron para atrás del altar, entonces  ella levantando las manos, comenzó a decir en voz alta para que todos escucharan:

-hermanos… hoy nos hemos reunido para rendir tributo a nuestro amo y maestro: el señor de la noche. Hoy, haremos un sacrificio de lealtad a nuestro señor Luzbel, esperando nos regocije con su presencia a través de un miembro de nuestra hermandad, y que con la sangre nueva escogida, sigamos siendo dignos de él, sellando como siempre nuestro pacto con nuestro señor Luzbel.”-

Mientras ella hablaba, los asistentes salieron de atrás del altar trayendo algo   cubierto con una sabana negra (todo esto visto bajo el tono amarillo mortecino de las lumbreras que se encontraban en el lugar) y lo colocaron frente al altar elevado que permitía a todos los presentes ver perfectamente la escena, la sacerdotisa levantando las manos frente al objeto, dijo unas palabras en latín, a modo de invocación y del objeto se comenzaron a escuchar ruidos y golpes, todos creyeron que era alguien encerrado dentro y quería salir.

La sacerdotisa tomo la antorcha de uno de sus asistentes y comenzó a recorrer el salón pasando lentamente frente a todos los miembros, acercando la antorcha frente a sus rostros y viéndoles fijamente uno a uno, como si buscara algo en el rostro de ellos que le indicara el adecuado, Carlos y Roque vieron que el recorrido comenzó por el lado contrario a ellos y veían como observaba a cada miembro por unos segundos, mientras les alumbraba con la antorcha sostenida en su mano derecha y con la izquierda les tomaba de la barbilla haciendo que levantaran la cabeza, mientras los demás seguían haciendo los canticos que se escuchaban como un susurro, como el zumbido de un enjambre de abejas, como una vibración baja, que se sentía en todo el cuerpo.

Carlos, sintió que la sangre se agolpaba en su cabeza y escuchaba sus propios latidos sobre los canticos; sintiendo que sus latidos se hacían más lentos también, cuando la sacerdotisa estaba ya frente a ellos pasando por Roque, ella se detuvo y teniendo la cabeza de Roque tomada, vio a Carlos detenidamente, soltó a Roque al que ya no vio y avanzó hacia Carlos; al tocarle la cogulla le hizo levantar la cabeza; y sonriendo al verle a los ojos que reflejaban la luz de la tea, lo tomó del brazo guiándole al altar con ella, a paso lento.
Carlos sintió que el tiempo no pasaba, y se sintió como si entrase en un trance ya que dejó de escuchar los sonidos y se dejo guiar por la sacerdotisa quien colocándolo a un lado de ella y entre los demás miembros del consejo del grupo, lo acomodó frente a lo que estaba cubierto ya en el altar, entonces ella comenzó a decir en voz alta:

-Hermanos: – en ese momento todos los miembros se callaron y se levantaron volteando al altar- he aquí al hermano que servirá de mensajero, el envase en el que se manifestara el maestro…

Roque sonreía al ver el privilegio de Carlos al ser escogido, aún sin imaginar que pasaría, vio cómo dos de los miembros del altar tomaron a Carlos despojándolo de la vestimenta y dejándolo en ropa interior solamente, lo colocaron frente al objeto desde el cual volvieron a escucharse sonidos de golpes y una especie de gruñido a forma de grito ahogado que se escuchaban en toda la estancia; no sabían que lo provocaba…

La sacerdotisa tomo una daga y haciendo una herida en la mano izquierda de Carlos y otra en su propia mano, decía palabras en otra lengua que no se alcanzaban a escuchar mientras le depositaba gotas de sangre en la cabeza y hombros mezclando la sangre de los dos, al mismo tiempo que era destapado el objeto, viéndose entonces que era un espejo enorme y dejando ver una forma en el interior de éste.

Carlos fue colocado frente al espejo y al ver su reflejo, la sacerdotisa comenzó a invocar a Lucifer, para que se presentara ante el grupo, apareciendo en el gran espejo la figura de un ser del tamaño del espejo tras la imagen de Carlos, éste se sorprendió, y Roque aún mas, ya que no había físicamente nadie detrás de Carlos. Entonces el ser deformado y de gran tamaño tomo a Carlos por los hombros en el reflejo del espejo, mientras la sacerdotisa seguía recitando palabras en otra lengua y de pronto levantando las manos grito:

-“SEÑOR… TOMA POSESIÓN DE ESTE SIERVO TUYO PARA QUE PUEDAS HACERTE PRESENTE CON NOSOTROS”…

En ese momento se vio en el espejo que el ser dentro del espejo jaló a Carlos y se metió en su cuerpo tomando posesión de él; Carlos dando un grito cayó de rodillas quejándose, cosa que duro unos segundos, y después se levantó despacio, viendo a los miembros del salón en general, y viendo a la sacerdotisa le dijo unas palabras en otra lengua que nadie comprendió excepto ella, quien respondió con un ademán de inclinación de cabeza.  De la parte de atrás del espejo salieron dos de los ayudantes de ella con una joven semidesnuda, con visos de estar drogada, a quien colocaron en el altar mientras los otros dos movían el espejo de su lugar colocándolo con cuidado pegado a la pared.
RITUAL-satanico-illuminati-NWO
La sacerdotisa tomo a la joven de el brazo y acercándose a Luzbel, le dijo:

-He aquí a una doncella que no ha conocido hombre, para que tu cuerpo pueda encontrar el camino a este mundo, es la ideal para tu procreación.

Carlos/Luzbel viéndola y después a la sacerdotisa, sonrió y, tomando las delgadas ropas de la joven las arrancó de un jalón dejando a la joven totalmente desnuda y admirando su cuerpo desnudo la  coloco en una especie de mesa baja donde violo salvajemente a la joven mientras ella daba gritos de dolor:
-¡NO!… ¡ME QUEMA!…¡ME ESTA MATANDO!…

En tanto Luzbel, a través del cuerpo de Carlos, tomaba rápida posesión de ella y los miembros del grupo cantaban alabanzas a Luzbel y emitían gritos de júbilo por lo que estaba sucediendo.

Roque, no daba crédito a lo que sucedía ya que él no pensó que las cosas serían así, y con cara de asombro vio como su amigo tenía relaciones con la chica, y los demás lo festejaban, no entendiendo del todo, ya que su percepción de la ceremonia era algo distinto a lo que estaba sucediendo, y arrepintiéndose de estar ahí, comenzó hacerse poco a poco hacia atrás entre la gente que se habían arremolinado junto al altar, para ver a su demonio poseer a la joven salvajemente, y Carlos/Luzbel, volteo hacia Roque clavando su mirada en él y levantándose de la mesa después de haber terminado, avanzó despacio sin quitar la vista de Roque, seguido por la sacerdotisa, le llamo:

-ROQUE… – con una voz fuerte, no la usual de Carlos, una voz gruesa y hueca a la vez, que retumbo en todo el recinto, Roque sintió que el mundo se le venía encima, y quedándose frio, se detuvo, y volteando sobre sus propios pies quedo frente a Carlos/Luzbel, viendo como sus ojos ahora eran distintos ya que se veían completamente dilatados y con un brillo rojizo al fondo…

Carlos/Luzbel ladeaba un poco la cabeza mientras daba la vuelta alrededor de Roque observándolo detenidamente. Roque, aunque veía el rostro de su amigo Carlos; sentía algo grande que lo intimidaba tan solo con la mirada, se quedo congelado a la voz de mando de Luzbel que comenzó a decir:

-Acaso no es lo que esperabas, Roque?, no es lo que querías, conocerme, y aprender de este mundo?…-  mientras hacía ademanes con los brazos, y viéndole a los ojos, volvió a preguntar: -¿Roque, ya no quieres aprender?- y Roque asintió con la cabeza y clavando una rodilla en el suelo dijo:
-A su servicio maestro… dime que hago para servirte?

Y Carlos/Luzbel tomándole de la barbilla lo hizo levantar, y le dijo: -Ven, sirve a tu amo, ven y realiza tu servicio en mi honor- y Roque siguió a Carlos/Luzbel, hasta el altar donde aún seguía la joven recostada en la mesa.

La sacerdotisa se preparaba para realizar un sacrificio de otra joven para su señor, pero Carlos/Luzbel, tomando su brazo le quito la espada, corta de doble filo, con mango en marfil grabado, con la que haría el sacrificio, sonriendo con ésta en la mano, mientras veía que estaba filosa, caminó dando unos pasos entre los que estaban en el altar.

De repente, Luzbel deteniéndose, y viendo a los miembros que estaban en el salón, dijo con su voz, hueca y grave a la vez:
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-Hijos míos… hoy han hecho un sacrificio para traerme aquí, y poder estar con ustedes”… – (volvió a moverse despacio entre la gente acercándose a Roque) -el sacrificio de esta joven quien ya ha sido preñada para el nacimiento del mesías… MI MESÍAS…-  miró a Roque, (quien sonreía al sentirse elegido por el mismísimo Luzbel), -pero los dioses… requerimos más que esto (señalando el cuerpo de la chica y el salón), requerimos sacrificio de sangre para calmar nuestra sed- mientras colocaba a Roque frente a él, sonriéndole dijo:
-La lealtad debe ser hasta en la muerte de ustedes hacia mi…”

Luzbel viendo a Roque hizo un movimiento rápido y de un tajo le cortó la cabeza, que  salió volando, con una expresión de asombro, cayendo a los pies de la gente, mientras su corazón seguía bombeando sangre, que salía a presión por las venas del cuello, bañando a los que se encontraban en el altar y  mientras el cuerpo de Roque caía sobre el altar y la joven, quedando ésta bañada en sangre, lo mismo que la sacerdotisa y el propio Luzbel/Carlos, quien en el movimiento de regreso del brazo hundió la punta de la espada en el pecho de la sacerdotisa, en un movimiento abrió el pecho, y metiendo su mano,  le saco el corazón, quedando ella de pie, con los ojos abiertos, y ahogando el grito mientras veía su corazón en la mano de Carlos/Luzbel, quien de un tajo cortó las arterias del corazón con el cuerpo, y viendo como ella se desvanecía, comenzó a morderlo arrancándole un pedazo y lanzó el corazón a la gente.

La chica se encontraba con el cuerpo desnudo totalmente rojo por la sangre de los dos cadáveres; el asistente de mayor rango se puso de rodillas mientras la gente comenzaba a huir aterrada de la estancia.

Entonces saliendo de detrás del altar Jonás con un habito de monje, la cogulla levantada, avanzo entre los que huían y acercándose Luzbel/Carlos se quito la cogulla y le dijo: “has hecho un gran trabajo; Maestro.”- y Luzbel/Carlos, volteando y viéndole le dijo:
-Sacerdote; No cumpliste con todo, este cuerpo es débil; necesito mas sangre-

Jonás parándose frente a él, le dijo: -Maestro, deténgase… necesitamos estar tranquilos pero esto (señalando los cuerpos) es llamar mucho la atención de la policía.

Luzbel/Carlos viéndolo y comenzando a sonreír, le respondió: -Tal vez, pero ya no te necesito, porque a través de este cuerpo cuidaré de ella y de mi engendro- Luzbel/Carlos le tomó del cuello y jalándole hacia él le dijo:
-No eres nadie, para decirme qué hacer, soy un dios y tú sólo un mono parlante…-
Jonás, haciendo un ademán sacó otro cuchillo que traía en su vestimenta, sin que Carlos/Luzbel se diera cuenta, y enterrándole el cuchillo en el estomago varias veces, viéndolo a los ojos le dijo al oído: -“lo siento maestro, pero no puede quedarse aquí, al bebe lo cuidare yo…

Dando un grito ahogado por el dolor, Carlos volvió en sí, y tomando su vientre que manaba sangre, doblándose sobre si, vio a Jonás y preguntó:
-¿por…que?

Jonás le respondió: -Porque así seguiré con el control, he batallado mucho para llegar aquí maestro, encontrar a este envase que has utilizado, a la vez que yo controle tu poder para limitarlo; con tu hijo, tendré el poder tuyo en mis manos, tengo el círculo de protección de ti, así que no podrás hacerme daño, tu hijo lo cuidaré como propio, maestro-  A la vez que se alejaba, viendo como Carlos fallecía de las heridas hechas por él.

Jonás se acerco al altar y tomando a la joven en brazos, se dirigió afuera, ya no había nadie en la estancia ni en el exterior, todos se retiraron cuando comenzó Luzbel a matar a las personas.
Quedaron sólo los cuerpos de la sacerdotisa y Roque juntos en el altar, y el de Carlos a unos metros… Jonás se llevo a la joven en brazos hasta su camioneta que se encontraba en el exterior de la iglesia, la subió y cuando se iba a subir él, salió un perro negro grande con los ojos encendidos y comenzó a gruñirle y ladrarle,  Jonás se subió a la camioneta, y vio que había un par de perros mas en el frente pero eso no lo detuvo y se abalanzó en el vehículo sobre ellos, pero al querer salir del camino vio un perro de frente corriendo hacia la camioneta y saltó sobre el vidrio desvaneciéndose al contacto, esto hizo que Jonás perdiera el control a la salida hacia la carretera siendo embestido por un camión que iba pasando a alta velocidad, quedando él destrozado al recibir directamente el golpe del camión.

Cuando llegaron los primeros auxilios, los paramédicos lograron sacar el cuerpo desnudo de la joven con heridas serias pero siguió aún con vida, gracias a los paramédicos, que la estabilizaron y trasladaron a un hospital rápidamente.

Mientras esto sucedía en el lugar del accidente, unos oficiales se adentraron al área de donde salió Jonás, vieron la luz mortecina por las antorchas en la antigua iglesia, y al llegar al lugar vieron el dantesco cuadro en el altar y relacionaron las cosas con la camioneta, deduciendo que Jonás había matado a los tres y al salir de ahí a toda velocidad se estrelló con el camión, pero al saber que la chica había sobrevivido, decidieron que ella, como único testigo, al estar mejor diera su testimonio.

Al mes del accidente, al no despertar ella de un coma profundo debido a las lesiones, los oficiales, dejaron  el caso como de un multiasesino fanático satanista que murió en la huida…

El Puente

Estándar
En las afueras de la ciudad, en la periferia, vivía Leinad, quien era una persona algo escéptica, el decía que  no creía en cosas sobrenaturales ya que era mentira, en primero: porque nunca había visto nada en su vida, por eso siempre se reía de sus compañeros cuando contaban las historias de terror, y en segundo:  decía que todo tiene una lógica y una razón, pero que cada quien era libre de creer en lo que pensara que era real.  el trabajaba en un almacén que se encontraba ya dentro de la ciudad pero a unos kilómetros de su casa, siempre trabajaba de mañana, no le gustaba el turno de tarde, y rara vez aceptaba quedarse más tiempo; pero ese día por falta de personal y estar en inventario acepto el quedarse mas allá de las cinco, que era la hora en que el salía, ese día salió de  trabajar, después de las diez de las noche, era una noche húmeda de invierno, había amenaza de tormenta y se encontraba nublado, y con relámpagos,  había algo de llovizna, nada fuerte aun, así que subiendo a su carro y maldiciendo su suerte, se enfilo hacia su casa; salió de la carretera principal tomando el camino vecinal avanzaba en la soledad de la noche, pensando en las historias que de ese camino contaban; algunas exageradas por los accidentes que habían ocasionalmente, había varias cruces en los costados del camino, “es raro (iba pensando),  tantos accidentes ya que se encuentra bien iluminado”, casi no andaba tarde por el camino, siempre con luz de sol, pero ese dia…

Iba despacio pensando en su día y en llegar a su casa antes que comenzara la tormenta como tal,  viendo el camino, de pronto  algo llamó su atención: las luces a su paso, comenzaron a apagarse; “qué extraño!!” pensó; pero no le dio demasiada importancia, al voltear por el espejo, vio que atrás de él se volvían a encender, y  medito en lo extraño de la situación cuando de pronto su auto comenzó a fallar y se apago,  maldiciendo su suerte se orillo en el camino quedando justo en el puente que cruzaba un arroyo profundo, a medio camino de su casa.

Bajando del auto, volteo a ambos lados de la carretera, no vio otro vehiculo en el camino, vio que las luces se encontraban encendidas en el camino adelante y atrás de el, pero en el puente estaban apagadas, encogiéndose de hombros. Dijo en voz baja: “maldita suerte tenían que fundirse las luces justo donde se me descompone el carro”, saco una lámpara que traía en su guantera y se puso a revisar su auto, cuando sintió un aire frío que le envolvió y un susurro en el oído inteligible que le hizo alzar la vista mirando hacia los lados, y a ambos lados del puente hacia el río aluzando con su lámpara, en uno de los lados del puente vio la figura blanca de alguien parado en la orilla del río, le pareció extraño ya que por la inclinación del costado del río no era posible que fuera así. dejando el carro a un lado avanzo a la barandilla del puente y tratando de ver mejor se tapo la lluvia de los ojos y aluzando hacia allá, no podía distinguir bien, por lo que pensando que su mente le jugaba una mala pasada, se  abocó a seguir con el auto, estando agachado en el frente de su carro moviendo algunos cables queriendo encenderlo, cuando vuelve a escuchar ese susurro inteligible, enderezándose  aprisa y sujetando la lámpara fuerte comenzó a voltear a los lados del puente, y algo lo hizo voltear  al río de nuevo, cuando de pronto retumbando en el cielo y destellando el relámpago que cruzo el cielo iluminándolo todo por unos segundos, vio la figura que se encontraba ya más cerca de  él, dando un pequeño paso hacia atrás por la sorpresa pasando saliva y emitiendo un pequeño gemido   poniéndose nervioso por esto, se volvió a meter al carro tratando  de nuevo echar a andar el auto y mientras movía los cables en el motor, en medio de la oscuridad que lo rodeaba, ya nervioso, levanto de nuevo la vista, reconociendo la sombra blanca  como  la figura que ya identificó como una mujer, y que se encontraba en la orilla del puente, a unos 30 metros de donde él estaba,  preocupado, ya que el no creía en nada de eso, poniéndose nervioso y aumentando su desesperación por la situación, y mientras seguía moviendo el cableado de su viejo carro tratando de encenderlo, volvió a escuchar ese susurro en el viento que ahora si identifico como  una mujer que le llamaba por su nombre… “Leiinnaadd” en una suave y apenas audible  voz hueca, que se sentía fría al oído y volviéndose parte del  aire que corría, la lluvia comenzó a arreciar un poco mas escuchándose el golpeteo de las gotas de agua en el carro haciendo más tétrica la situación.
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Leinad, maldiciendo su suerte; comenzó a pensar en salir corriendo de ahí y regresar por el carro al día siguiente, pero en un último intento y después de levantar la vista por encima del cofre, vio que la mujer se encontraba ya unos metros más cerca de donde él estaba, por lo que golpeando el motor mientras pensaba “prende maldita porquería”, en ese momento se encendieron las luces del puente, a la vez que volvía a escuchar el susurro de la mujer diciendo su nombre. Pero esta vez en su oído como si le tuviera a su lado a la vez que se escuchaba e iluminaba todo el primer relámpago de la tormenta que se avecinaba ya encima del lugar, por lo que en un movimiento rápido se giro viendo que no había nadie.  ya con la luz del puente encendida, se dirigió rápido al encendido y girando la llave  el carro encendió, sonriendo y volteando a todos lados no viendo a la mujer   cerro el cofre y subió a el carro; acelero para salir del puente y sin prender las luces, enfilo rumbo a su casa mientras  volteaba al puente por el retrovisor, siguió acelerando, la lluvia arrecio en ese momento, en medio de los tronidos de la tormenta que iniciaba…
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Escucho la voz femenina llamando por su nombre: “Leinad”; en un susurro apenas audible, a la vez que sintió una mano fría que le acariciaba el cuello y el cabello,  motivo por el que volteo al espejo retrovisor, vio que ella iba en el asiento trasero, una bella mujer sentada en el asiento de atrás con una sonrisa viéndolo a los ojos por el espejo, y el desconcertado, pensando mil cosas en un segundo, no dejaba de verla en el espejo sin poner atención en el camino. En un segundo el bello rostro de la mujer de blanco se transformo en una rostro desgarrado y mostrando partes del cráneo, en alguien muerto, su ropa se desgarro todo  a la vez que ella daba un grito desgarrador que aturdió a Leinad a la vez que el, dando un grito por el miedo y la desesperación pisó el acelerador inconscientemente así como estaba moviéndose para quitarse la mano helada que sentía en la nuca no atendió la curva pronunciada ni el auto que venía de frente, chocando de frente.

Una hora después los paramédicos se encontraban tratando de rescatar a los dos pasajeros del carro que choco contra Leinad.

Él, se encontraba parado en la orilla de la carretera, viendo lo que sucedía, con su cara sangrada y los paramédicos y policías caminando a su alrededor, el con la mirada fija en su viejo carro…

donde está su cuerpo deshecho, y a un lado del carro la mujer de blanco, quien le extiende una mano llamándolo. Leinad, avanza y le toma la mano, se van rumbo al rio…

Una cruz más, está en la curva donde murió Leinad.

Dicen que se durmió al volante.

Cuentan que cuando vas por el camino en la noche, solo  y en el puente tu carro se detiene, espera que la mujer de blanco te llame por tu nombre…