La Monja y La Pesadilla

Estándar

“Despierta pequeño”… escucho entre sueños una voz suave, femenina, que habla con cariño; abro los ojos en medio de una niebla que me envuelve, camino en la ciudad me encuentro  en una calle, la niebla se disipa rápidamente, no sé cómo llegue aquí; que extraño!, voy descalzo!!; llevo mi ropa normal, pero voy descalzo.

Está lloviendo suavemente, y siento las gotas como llegan a mi rostro al levantar la cara para ver el cielo nublado, las siento como van mojando mi cuerpo y cabeza, siento en mis pies lo frio y mojado del piso, estoy pensando en eso; en lo tranquilizante, en que parece fuera un sueño relajante todo a mi alrededor, la gente caminando, no me presta atención, sonrió disfrutando esto.

Cuando de pronto veo por la calle que viene un carro, casi llegando a donde estoy se revienta una llanta, provocando que pierda el control chocando contra un poste, (que raro… en este momento me doy cuenta que no escucho ningún sonido), me apuro tratando de correr hacia el auto (por lo descalzo no puedo avanzar muy rápido) para ayudar a quien viene en él, al llegar, me congelo un momento al ver que quien acaba de chocar soy yo en el carro, siento que la sangre se me va a los pies cuando quiero abrir el carro para revisarme no puedo tocar el carro, es como si no fuera real; no entiendo que pasa,  me veo ensangrentado y con lesiones en todo el cuerpo, mi teléfono en el asiento del copiloto sonando, veo que es de mi ex esposa, comienzo a gritar pidiendo ayuda, y aunque hay gente que acude, nadie parece verme.

No entiendo que pasa, desesperado levanto la vista y veo que a unos metros del accidente, esta parada una monja, siento la mirada de ella fijamente y al darse cuenta que le miro, se da la vuelta y se comienza a retirar de ahí, corro tras ella; pero al alcanzarla… al tomarla del hombro se voltea y me espanto porque no tiene cara… es como un hoyo negro lo que tiene en medio de la cornette, le suelto del hombro, no tiene rostro pero aun así siento como me mira, siento su mirada, fría, dura, doy unos pasos hacia atrás, envuelto en el terror de lo que estoy viendo, ella saca una de sus manos del habito; es una mano descarnada huesuda,  señalando directamente hacia mí, me comienzo a alejar  espantado de lo que veo, queriendo que sea un maldito sueño, no le quito la vista de encima queriendo correr, alejarme de ella cruzando la calle, cuando de repente vuelvo a escuchar… lo que escucho es el claxon de un camión que va pasando rápido suena a un lado mío, al quitar la mirada de la monja veo el  camión encima de mí, siento el dolor del golpe que me da en mi cuerpo, al mismo tiempo del golpe, escucho la misma voz femenina que me grita “DESPIERTA”…

Despierto sobresaltado en mi cama, con el cuerpo sudando y temblando, queriendo en mi cerebro procesar lo que paso, desesperado volteo hacia todos lados encendiendo la lámpara del cuarto y al momento de encenderla veo a la monja frente a mí, dando un grito y saltando hacia atrás cayendo de la cama, recomponiéndome en un segundo, me levanto buscándole en la habitación y veo que no es real, que estaba solo en la habitación;  salgo a la cocina temblando aun, para tomar un vaso con agua ya que sentía la garganta seca, y me enjuago la cara para ver si aclaraba las ideas, siento que el cuerpo me duele todo. Tratando de calmarme dándome cuenta que todo era un sueño… una maldita pesadilla.

Ese día por la mañana me encontré algo distraído por la pesadilla, pero conforme paso el día lo deje en el olvido, por la noche llegue a casa y después de acostarme, apagando las luces comencé a recordar el sueño de nuevo y batallando para dormir, escuche como si alguien caminara por la habitación así como pequeños susurros, como si alguien rezara, prendí la luz de nuevo no habiendo nadie, acomodándome de nuevo poco a poco deje de pensar en eso y me quede dormido.

Despierta!!… Despierta!!… escuche de nuevo la voz de mujer, cuando abro los ojos me encuentro parado en la calle, es un frio día, veo mi reflejo en el vidrio de una parada de camiones, estoy en camiseta y bóxer, voy descalzo, (no sé porque, pero tome normal el ir descalzo) siento lo frio y mojado del piso en mis pies, siento igual lo frio de la  llovizna que cae,  avanzo despacio entre la gente que no me mira, a nadie parece llamarle la atención que vaya casi sin ropa.
img_22272
Volteo a todos lados y veo que me encuentro fuera de mi trabajo, estoy en medio de la escalera de trece peldaños que se encuentra a la entrada del edificio, veo que la gente va y viene, nadie me presta atención, volteo hacia la calle, y veo que está estacionado mi carro ahí, donde siempre lo dejo, cerca de él; miro de nuevo a la monja, no alcanzo a ver su rostro pero siento que ella si me mira; y siento un escalofrió recorrerme por recordar lo pasado en la pesadilla de la noche anterior.

Ella levantando un brazo, señala hacia el edificio a donde volteo y miro como salgo casi corriendo con el teléfono en la mano hablando por él, (pienso en lo bizarro que es esto). El (yo) pasa pegado a mí, sin verme; al llegar al carro se guarda el teléfono en la chamarra como siempre; subiéndose al carro y saliendo a toda velocidad tomando las calles sin precaución, veo como se aleja mi carro conducido por mí…

En un parpadeo de pronto estoy en el asiento posterior de mi carro, me veo en el volante manejando, veo como golpea el volante pero no escucho ningún sonido, veo  que quiere meter la mano a la chamarra, en ella lleva el teléfono, queriendo tomarlo se descuida un momento, el carro cae en  un bache, teniendo ya el teléfono en la mano, (de pronto comienzo a escuchar de nuevo todos los sonidos de lo que está sucediendo, el teléfono sonando, mi voz maldiciendo, el sonido del motor, la llanta reventando y todos lo sonido juntos que siento que la cabeza me va a explotar), la llanta se revienta al caer en un bache  y pierde el control del carro chocando contra un poste; Por el impacto suelta el teléfono, con la sacudida del choque salgo expulsado yo  del carro golpeando con mi cuerpo el poste contra el que choco y cayendo al suelo con el hombro, siento el dolor del golpe al caer en frente del carro.

Es tan fuerte la sensación del golpe que me despierto en la cama, dando un grito de dolor;  de nuevo me reviso el cuerpo, mis manos temblando y totalmente sudado… agito la cabeza para centrar mis ideas, y de reojo veo que hay alguien en la habitación, pero cuando volteo al sillón que tengo en la recamara solo veo un bulto… un bulto muy obscuro que alcanzo a observar  en la propia obscuridad de la habitación, tratando de coordinar mis ideas de lo que pasa, escucho una risa tenue pero constante que viene de todas partes, por lo que enciendo la lampara y no hay nadie; me levanto de la cama aun con el cuerpo temblando, al levantarme siento un dolor en la espalda y en el hombro, y acudo al baño para revisarme, teniendo moretones en la espalda y el hombro, recordando la pesadilla, mientras me digo que no es posible, salgo a la cocina y busco en la alacena una botella de whisky que tenía guardado, y sirviendo un poco en un vaso, me quedo un momento viendo el vaso con la botella en la mano, levanto la botella y le doy un gran trago, tapándola tomo el vaso, y me siento en la sala queriendo entender lo que pasa, paso el resto de la madrugada sentado ahí, sin poder dormir…

Ese dia se me notaba la falta de sueño y el agotamiento físico, que en el trabajo me lo hicieron notar, por la mañana suena mi teléfono, era una llamada de mi ex esposa lo que en cierta forma me hizo recordar mi pesadilla, con miedo sosteniendo el teléfono en la mano, sin contestar… el cuerpo me temblaba comenzando a sudar, dejo de sonar y volví a respirar. Volvió a sonar y contestando un poco con la voz temblorosa… con el miedo de lo que pudiera decirme y volviera  realidad lo que había estado soñando por dos días, solo me dijo que tenía que firmar con el notario en la mañana del  día siguiente o que me atuviera a las consecuencias, y colgó.

El resto del día paso sin mayor cosa, por la tarde me fui a tomar unos tragos con unos compañeros y llegue a casa algo tomado, así que no tenía cabeza para pensar en volver a soñar lo mismo, y me acosté quedándome dormido sin más problema…

Despierta!!… ten cuidado, Despierta!!!… escucho entre dormido y despierto, abro los ojos y veo que voy en mi carro, mi cerebro sin alcanzar a captar nada se alerta por la manejada y trato de entender que pasa, avanzo por las calles sin precaución, voy manejando el carro a gran velocidad, nervioso por querer llegar, veo el velocímetro y este marca más de cien km. Por hora.
Voy golpeando el volante porque sé que tengo que llegar, por alguna razón que no recuerdo pero me urge llegar, (supongo que por la llamada de mi ex esposa); queriendo tomar el teléfono que  traigo en la bolsa de la chamarra, -que raro… no escucho ningún sonido-  el carro cae en un bache soltando el teléfono a la vez que se revienta la llanta por el impacto, el teléfono se cae de mi mano…

Tratando de sacar el teléfono de la chamarra, descuido el camino un segundo, cuando de repente volteo al frente y veo que la monja se encuentra en medio de la calle, quiero evitar atropellarla cuando caigo en un bache y  se revienta la llanta, a la vez que suelto el teléfono por la reventada de la llanta me hace perder el control del carro, el teléfono cae en el asiento del copiloto, provocando que choque contra un poste, siento que todo pasa como si fuera una cámara muy lenta al momento de este hecho, volteo hacia la monja extrañado, viéndole sin rostro, siento como puedo ver todo pero no puedo mover más partes del cuerpo solo los ojos y un poco mi cabeza, es un par de segundos solamente, pero esos segundos en que pasa todo lo siento que durara mucho más tiempo…

En mis oídos comienzo a escuchar el crujir de la lámina que se retuerce contra el poste y siento mi cuerpo como se empuja hacia el frente, va avanzando hacia el volante un segundo que ha durado demasiado tiempo, comienzo a impactar contra el volante, me estoy desesperando por no poder controlar esto, es tan fuerte el golpe por la velocidad  que siento como los huesos se comienzan a quebrar, como el aire me comienza a faltar, me siento sofocado, comienzo a sentir las punzadas de dolor en todo el cuerpo por las lesiones que estoy teniendo en esos dos segundos que no terminan, mi vida se está escapando de mi cuerpo, puedo ver como los vidrios se están quebrando y salen disparados unos hacia afuera otros hacia mí, los siento lacerar mi cara y brazos… en mis oídos comienzo a escuchar el claxon del carro sonar. El crujir de las láminas al doblarse y el rechinar de las llantas al frenar, todo junto; un gran dolor, siento como revientan mis costillas en el volante por no traer el cinturón, mis brazos los veo como chocan contra el tablero mi mano izquierda se rompe en el volante, como puedo estar viendo todo esto, que está pasando, siento todo el dolor no ha terminado, no puedo gritar, la monja me está mirando, no veo su cara pero casi adivino que se sonríe…

De pronto despierto en la cama sobresaltado, jalando aire como si no estuviese respirando, tengo el cuerpo sudando, sentándome en la cama, todo el cuerpo me duele, me siento roto por dentro, respirando agitadamente, viendo mis manos que están temblando, revisando mi cuerpo, siento contusiones, comienzo a sangrar por la boca y por la nariz, mientras escucho de nuevo la risa cada vez más fuerte y estridente, así como los rezos, ahora si los escucho fuerte. Mi cerebro no logra concentrarse, pienso en que todo era un sueño, volteando a todos lados de la habitación semi obscura, en uno de los rincones alcanzo a ver de reojo que había una sombra grande, quiero coordinar… quitar este dolor que tengo en el cuerpo, siento que en realidad hubiera chocado, me acerco al apagador a encender la lampara y al momento de encenderla veo por el rabillo del ojo que la sombra se abalanza rápido sobre mí, con la luz encendida volteo viendo que es la monja que le alcanzo a ver por primera vez el rostro; deforme, descarnado, con la boca abierta, saliendo gusanos de ella; pedazos de piel y carne colgando. El hábito ensangrentado mientras emito un grito de terror, siento que me duele el pecho, un dolor fuerte, lacerante, me falta el aire, no puedo respirar, mis ojos abiertos al máximo por el terror, viendo como la monja se convirtió en un demonio…

Todo es calma, pareciera que no ha pasado nada, voy caminando descalzo de nuevo, por una acera en el parque frente al trabajo, una suave brisa de lluvia está cayendo, avanzo despacio paso a paso, disfrutando este bello día gris, escucho todos los sonidos, volteo hacia la derecha y me veo que voy saliendo de la oficina a la carrera, subiendo al carro y saliendo a toda velocidad, sin ponerme el cinturón, sin precaución.

En mi cabeza ahora sé que es un sueño, que no pasara nada, sigo caminando y encuentro una monja que esta agachada en el parque, siento que el corazón se me detiene un segundo, ella se levanta y veo su rostro amable lleno de amor, que me mira y sonríe haciendo un ademan con su mano (normal) para que me acerque a ella, acercándome.

Me toma del brazo y comenzamos a caminar sin mediar palabra, escucho a lo lejos el golpe de un choque y me sobresalto, ella apretando un poco mi brazo, yo volteo hacia ella y escucho que me dice: “Tranquilo, hay cosas que son inevitables, y esto es una de ellas…”

Vamos por el parque y de pronto una niebla nos envuelve, avanzando en medio de la niebla, ella me dice “es tiempo de partir…” mientras señala al frente, volteo y estamos en mi habitación donde hay varias personas que están revisando todo, mi cuerpo con una expresión de terror, con la camiseta y en bóxer acostado en la cama, escucho a una persona con bata blanca decir: “es la primera vez que veo que alguien muera de un paro cardíaco por miedo, solo de ver su expresión lo deduzco, no me gustaría encontrarme lo que lo asusto así, al grado de matarlo…” en la puerta de la habitación mi ex esposa llorando con un oficial diciendo que como no fui a el notario a donde teníamos que ir a firmar lo de la casa, ella después de llamarme fue a buscarme encontrándome así.

Volteando hacia la monja veo como ella cambia de forma sus hábitos de monja los que se convirtieron en ropas de la muerte quien tomando mi brazo y sacudiendo su guadaña dijo con una voz cadavérica: “tu tiempo ha terminado”, partiendo con ella hacia la eternidad…

El ultimo muerto de “Hawk Creek”

Estándar

Era el frío mes de Marzo de 1863. En los territorios centrales del continente en la naciente nación de los Estados Unidos, en medio del deshielo de la nevada más grande que cayó en varios años en la zona durante el mes de diciembre dejando todo el lugar vestido de blanco, con una capa de más de un metro de nieve en los valles y montañas, en medio de la nieve que en varias áreas ya estaba casi derretida en esos días; un grupo de 65 soldados de la caballería de la unión se dirigían hacia esa área para crear un fuerte.

Los soldados detuvieron su marcha porque los mapas marcaban que era la zona donde se había asentado un poblado que los viajantes llamaban “HAWK CREEK”.
repromulgacin-histrica-de-la-caballera-de-los-e-s-caballera-caballo-con-la-bandera-americana-52246353

Después de un día en el área, no encontraban el pueblo, por lo que de nuevo el coronel Addams, Juntando a sus exploradores, les ordeno: “volverán a revisar toda el área, sabemos que está aquí, el invierno fue extremoso esta vez; Y aunque ya vimos que cayó demasiada nieve en esta área, no creo que haya desaparecido el pueblo. Mañana a primera hora volveremos a salir para encontrar esta gente y este pueblo, vayan a cenar y descansar, mañana será otro día.”

Con cara de preocupación el coronel comento a su teniente que temía lo peor por la cantidad de nieve que habían encontrado en la zona.

—o—

El pueblo de “HAWK CREEK”, se fundó en 1858 al pie de la montaña, era un lugar apacible y su gente vivía tranquila desde que llegaron ahí los primeros 43 colonos para fundarlo, hacía ya, cuatro años  y en ese tiempo, habían llegado más colonos así como viajeros que solo estaban uno o dos días retirándose, en la actualidad era un pueblo de unos 80 habitantes, entre los colonos fundadores se encontraba Joseph, su esposa Helen y su familia, que se habían asentado en el área foránea del pueblo cerca del bosque al pie de la montaña y se dedicaba al cultivo así como a la cría de ganado, él y su familia se sentían felices ya que ese año fue su tercer y mejor cosecha, y habían logrado varias crías de ganado, todo era de maravilla para su familia, era el mes de Diciembre de 1862.

Ese día, al ver que el cielo se estaba comenzando a nublar peor que los días anteriores entrando a la casa, vio a su esposa a quien después de darle un beso, y saludar a sus hijos dijo:

-Helen, iré al pueblo, ya que faltan víveres y varias cosas, amenaza tormenta así que tratare de ir lo más rápido que pueda, cierra bien todo, no quiero que si la tormenta llega antes que yo sea un desastre, así que guarden los animales que faltan y enciérrense bien en la casa, regreso en unas tres horas.

– Esta bien (dijo Helen), ve con cuidado, meteré también lo que falta de ropa porque la lluvia no tarda en comenzar a caer,  te esperamos pronto, no tardes.

–o–

El coronel, por la mañana a primera hora, habiendo desayunado; les ordeno que avanzaran en grupos de tres para buscar el pueblo en las faldas de las montañas, después de unas horas llego uno de los exploradores y dirigiéndose con el coronel:

“Coronel, señor, el pueblo está más al norte de lo que habíamos supuesto, lo hemos visto por el catalejos, parte de los tejados y edificios, regresamos para informarle.”

“Bien hecho, soldado, llame al cabo para levantar el campamento y acudir a donde está el pueblo antes de anochecer.”

Después de levantar el campamento que tenían improvisado y dejar un vigía apostado para informar a dónde avanzar conforme fueran llegando los demás grupos, se dirigieron hacia el pueblo, llegando un par de horas antes de anochecer, entrando al pueblo, viendo que todo se encontraba desierto, por lo que ordeno que fueran revisando las viviendas y negocios del mismo.

El coronel se dirigió al bar, viendo que todo se encontraban como si las personas se hubieran ido de prisa, dejando las cosas en su lugar, como si fueran a volver más tarde; extrañándole esto,  fueron llegando los demás soldados indicando lo mismo, que en las casas y edificios; las cosas estaban en su lugar pero que no había ninguna persona en el pueblo.

Decidió que dormirían ahí esa noche, y mando hacer una hoguera en el centro del pueblo para que sirviera de guía a los que quedaron rezagados y por la mañana verían que paso con la gente del pueblo.

—o—

Durante el viaje hacia el pueblo, centrado en hacer las cosas rápido, solo escuchando el golpe de los cascos de su caballo y mula al trote para ganar tiempo en el viaje, sonido que era solamente disminuido por el siseo de los vientos leves al rosar su sombrero y los truenos con su atronadora voz comenzando a anunciar la lluvia que le acompañaba, estaba llegando a la entrada del pueblo cuando las primeras gotas de lluvia comenzaron a caer recias, golpeando donde caían.

Sintiendo en su sombrero como esas gotas se lo movían por lo grande que eran, y en sus oídos escuchando el sonido de las gotas que golpeaban el ala de su sombrero así como los tejados de las casas por las que iba pasando, cuando de repente un relámpago cruzo el cielo tras él, iluminando todo el pueblo frente a sus ojos con un tono azulado, y extrañándole que antes de cerrar los ojos por el estruendo, creyó ver a una joven de cabello blanco parada a un costado de una pared, reparando su caballo por el estruendoso  sonido que genero el relámpago, no viéndola de nuevo, creyendo que era su imaginación; en ese momento dejando de caer las gotas iníciales de la lluvia.

Se dirigió al almacén y después de saludar y platicar un par de minutos del clima con el dependiente, dejando la lista de víveres para que la surtieran, en lo que el acudía con el herrero para recoger las cosas que le había encargado unos días antes; encontrándose en la calle con Samuel quien siendo un hombre maduro y de los fundadores fungía como sheriff por ser uno de los hombres más honestos, respetuoso y un líder nato entre la gente, le saludo: “Joseph, ¿qué haces aquí?, al ver el clima, pensé que estarías encerrando a tu familia en el hoyo que hiciste y llamas sótano para protegerla de esta tormenta, no que estarías aquí de paseo”.

Mientras los relámpagos con su atronadora voz, volvían a iniciar su canto, avisando lo inminente de la tormenta que ya estaba a las puertas del valle, Joseph volteando a ver a Samuel, y sonriendo con él, le contesto: “hola viejo, también me extraña que no te hayas metido en esa cueva que llamas hogar” (mientras señalaba hacia el risco que cortaba la montaña pegada al pueblo, donde había varias cuevas).

Samuel riendo con el respondió: “si esto es lo que parece; créeme que llevare a todos a mi “casa” para protegerlos”.

Antes de entrar a la cantina, para tomar un trago y pasar a recoger su pedido en el almacén; volteo hacia el valle donde estaba su rancho, vio que el cielo se estaba poniendo como la noche de obscuro a pesar de ser poco después de mediodía, viendo los relámpagos que iluminaban el horizonte, frunciendo el ceño porque vio hacia la salida del pueblo de nuevo a la chica que se oculto tras un almacén, recomponiéndose dijo mientras se rascaba la barbilla:

“amigo, no tardes mucho en decidir, (y señalando hacia la tormenta) eso, creo que es más serio de lo que pensamos todos.

Después de tomar su trago, acudió al almacén por sus cosas, pensando mientras cargaba la mula para llevar los víveres: “La primer tormenta de este tamaño en el pueblo”; pensó que en los cuatro años previos desde que el pueblo fue fundado, nunca habían visto nubes de tormenta como esas.

–o—

El coronel, después de haber desayunado y haber formado a los soldados, hablando con ellos les dijo: “no sé qué diablos paso aquí. Pero la gente de este pueblo no pudo haber desaparecido así nada mas, así que partirán en grupos que se dividirán para revisar todos los ranchos y casas que se encuentren fuera del pueblo, según los registros del sheriff, hay cuatro ranchos y tres casas fuera, no irán más de diez millas de aquí, espero que encuentren a alguien y regresen rápido para tener noticias, vamos por esos civiles muchachos” saliendo los soldados a caballo por los dos lados del pueblo, y comenzándose a dividir, ordeno a los soldados que partieran  para ver si encontraban a alguien que les explicara lo que pasaba ahí, mientras él y los que quedaron se pusieron a buscar en todo el pueblo para encontrar algo o alguien que les ayudara a entender que pasaba.

Por la tarde los grupos de soldados fueron volviendo con las mismas noticias, no hay ninguna persona en los ranchos, los animales muchos estaban muertos, otros a punto de morir, pareciera que los habitantes emigraron.

Lo extraño le dijo un soldado: “dejaron todo, se fueron sin nada, solo lo que llevaban puesto, mi coronel.”

Después de haber revisado los ranchos que se encontraban en las afuera del pueblo, solo un grupo llego con la noticia que en el camino a uno de los ranchos encontraron un par de bestias en el camino; pero no encontraron al jinete ni rastro de a donde pudo haber ido.

–o–

Joseph, ya en las afueras del pueblo se comenzó a preocupar por el regreso, ya que el viento que tenia de frente estaba comenzando a tomar fuerza así como a caer nieve junto con la lluvia y no llevaba ropa para ese frío, por lo que pensando: “solo son seis millas, llegare rápido”, azuzo al caballo para tomar velocidad y llegar más rápido, pero al ir sobre el camino que poco a poco se perdía por la nieve que estaba cayendo en abundancia, el viento que  se hacía más fuerte y viniendo de frente, cada vez su visión se hacía menor tanto por el viento como por la nieve, su sombrero se lo había amarrado y llevaba la cabeza agachada, para poder soportar las rachas de los viento que le helaba por dentro a cada respiro sintiendo que los pulmones se le quemaban por el frío que ingresaba a su cuerpo, los vientos fuertes de tormenta que silbaba un canto de muerte para Joseph, solo era acallado por el sonido de los relámpagos y truenos de la Nevazón que comenzaba.


Avanzando lentamente por el camino, la nevazón parecía que había tomado su mayor intensidad lo que hacía más difícil tanto el ver, como el respirar, ya que la nieve cayendo no permitía ver más allá de diez o quince metros, respirar le costaba cada vez más, metiendo la nariz y la boca bajo su abrigo no logrando gran cosa con esto; tratando de apurar las bestias, parecía que en vez de avanzar se quedaba atorado sin caminar, las seis millas de camino a su casa pareciera que fueran muchas más, queriendo apurar daba palmaditas a su caballo en el cuello animándolo a avanzar pero el animal presintiendo el peligro solo relinchaba avanzando despacio y con las ráfagas de viento que parecía que los aventaría de nuevo al pueblo, antes que el camino se perdiera en la nevada vio los arboles del bosque que se encuentra a pie de la montaña, y eran el indicador que ya había avanzado la mitad del camino, pero que a él le parecía que eran más de veinte millas.

–o—

En el pueblo; Samuel, apurando a la gente, juntándolos casi recién salido Joseph, para llevarlos a la montaña que se encontraba a un kilometro o un poco más, generando un éxodo con los casi 80 habitantes de la pequeña población de “HAWK CREEK”.

Después de salir del pueblo, Samuel, estando al pendiente que nadie quedara retrasado, viendo a la gente y tras ellos al pueblo, vio que a un lado del camino, sobre una peña saliente estaba una joven de cabello blanco, que solo observaba el grupo sin moverse y a la cual no parecía afectar el viento ni el clima que se estaba desatando, por la experiencia de los años, Samuel se puso algo nervioso y comenzó a apurar al grupo. Avanzo el grupo poco más de media hora  por el escarpado lugar, soportando la nieve que caía junto con la lluvia y los vientos que minuto a minuto se hacían más fuertes y que a más de uno ya había tirado por el suelo, con las cosas que llevaban para pasar esa noche y tal vez un par de días en lo que pasaba la tormenta, por fin llegaron a la entrada de la cueva, un lugar bastante amplio, donde Samuel el Sheriff, tenía su “acogedor hogar”, poniendo a los hombres a hacer varios fuegos en la cueva para generar el calor suficiente y mantenerlos cálidos, y a las mujeres a hacer caldo, indicándoles donde tenía los barriles con agua del rio, y algunas verduras, así como carne que llevo del pueblo. “Espero que esto pase rápido, tal vez un día más esperando que se calme el clima, en un par de días estaremos en el pueblo de nuevo”. Les estaba diciendo a todos. Mientras ayudaba a acomodar a los niños en lo más profundo de la cueva; para protegerlos mejor del frio.

–o–

Joseph, maldiciendo su suerte por no ir al pueblo antes, ya que había estado nublado en los días anteriores, sin llegar a llover.

Después de pelear contra el viento y la nieve que cayendo de frente en una nevada casi horizontal por los fuertes vientos,  Joseph cerró los ojos un momento para poder tratar de ver mejor; en sus oídos, el ruido de los rayos y del viento de súbito ceso.

El frio dejo de sentirse, por lo que abriendo los ojos, se sorprendiendo de que estuviera de pie en medio de la nada, estaban las cosas quietas y el lugar cubierto de nieve.

–o—

Joseph, aun con los ojos cerrados, soltó la rienda de la mula al sentir que casi se cae porque no quiso avanzar más, y agachado en el cuello de su caballo entumido por el frio intenso que se sentía por el viento y la nevada, dándole cariños a su caballo para que no se detuviera pero unos metros adelante el caballo relincho, y levantándose en dos patas tirando a su jinete, caía el animal inerte por el frio entre la nieve, Joseph, tomando aire dentro de su abrigo de piel que llevaba, con su mente perdida en otra parte, viendo los arboles, con voz apenas audible dijo: “los… arboles…” levantándose dificultosamente por el viento y el frio, avanzo despacio sin sentir apenas las piernas, solo diciendo: “Helen… Joseph… Mary Ann… ya voy a llegar… tengo que llegar”

–o—

El coronel, sentado en una banca fuera de la comisaria, donde dominaba todo el pequeño pueblo, y los riscos de la montaña que se encontraban pegados casi al pueblo, meditando un par de horas viendo el paisaje de la calle principal de el pueblo de pocos edificios de un piso que se veían blancos por la nieve, nada importante en ellos y quedándose viendo a los riscos; “un pueblo naciente que ha desaparecido”, dijo para sí, abriendo los ojos sorprendido, dijo: “las cuevas!!”,   dando una fumada a su pipa se levanto de la banca y acudiendo con los soldados, dijo: “en esta montaña, hay cuevas. Lo recuerdo de mis tiempos de explorador, así que hagan tres patrullas y revisen las cuevas que se encuentran en las faldas, si salieron de aquí no deben estar muy lejos por el frio y es un buen lugar para refugiarse y quiero ocho voluntarios para ir al bosque a buscar a quien dejo las bestias tiradas en el camino, y otros ocho para ir y revisar de nuevo los ranchos de las áreas”…

–o–

A su alrededor, Joseph, todo lo veía negro, pero en espacio donde se encontraba de unos veinte metros alrededor, estaba iluminado, pero era una luz que no venía de ningún lado,  no recordando haberse bajado del caballo y no  viéndolo en ningún lado, mirando sus manos, y tocándose se preguntaba que había pasado; cuando vio que alguien se movió en los arboles que se encontraban a su derecha, levanto la vista viendo cómo salía detrás de los arboles una joven vestida en un vestido color celeste, con el cabello también como la nieve… blanco, saliendo de su asombro pregunta a la joven escuchando como se genera un eco al hablar: “que paso?, Quien eres tú?”.
snow-queen2
–o—

Ya habían pasado horas y la tormenta no parecía amainar, al contrario, las ráfagas de aire gélido entraban en la cueva, pero con las antorchas y los fuegos que hicieron por la cueva de más de cincuenta metros de profundo así como unos treinta metros de ancho y unos diez de alto, no se sentía tan fuerte, Samuel estaba en la entrada viendo el paisaje como se desaparecía ante la nevazón, dando la media vuelta, volviendo a entrar, diciendo a todos, “estén tranquilos, aquí estaremos bien, acomódense y descansen, no puede tardar mucho en pasar esto”.

–o—

Los soldados, acompañados por el coronel Addams, comenzaron a subir despacio por el terreno para llegar a el área de las cuevas, los de avanzada le informaron que aun había demasiada nieve, que al parecer había habido un derrumbe, había nieve, piedras y tierra, el coronel dio la orden a unos soldados que avanzaban con el, que se regresaran y trajeran palas y picos para en caso de que alguna cueva se hubiera tapado comenzar a escarbar. Mientras siguieron avanzando hacia el pie del risco, de reojo el coronel, vio que alguien se movió, volteando hacia el montón de nieve sucia y lodo no vio a nadie aunque estaba seguro que alguien había ahí…

–o–

La joven viéndole, hablo sin mover su boca: “Joseph, mi nombre es Hela, y he venido para que estés a mi lado… ”

Joseph poniéndose más serio dice: no sé quién eres, a que te refieres con que vienes a mi lado, ya casi llego a mi casa; así que dime que está pasando?

Hela, como si flotase, se dirigió despacio a donde estaba el, quedo a unos centímetros de la cara de Joseph, que aun siendo alto se vio pequeño ante el ser a quien le vio el rostro por fin, a pesar de la belleza de Hela quedo su mirada clavada en los ojos de ella, totalmente negros y sin brillo; ella clavando su mirada en los ojos dijo: “No Joseph, vengo por ti; porque estas muriendo, o dime cuando ha parado la tormenta?, estas muriendo de frio y he venido a por tu alma… y por la de todos lo que en este pueblo viven incluida tu familia.”

–o–

Habían pasado ya más de diez horas, era de noche y la tormenta no parecía que se fuera acabar, al contrario, la nieve se estaba acumulando en la entrada, los pobladores se estaban comenzando a preocupar, pero Samuel, le dijo que no se preocuparan que la nieve no podría tapar la entrada a la cueva; ya entrada la noche todos se comenzaron a acomodar en distintos lugares para dormir esperando que al dia siguiente ya pudiesen regresar al pueblo.

–o—

Llegando los soldados con varias palas, el coronel les pidió que un par de grupos se fueran a las cuevas que se veían desde ese punto para revisarlas mientras el y los demás soldados que pusieran manos a la obra escarbando donde el estaba seguro que había visto a la persona de reojo, pasando la mayoría del día escarbando y moviendo piedras para hacer camino hacia donde el creía que estaba una cueva…
images-12
–o—

Por la madrugada, la nevazón que parecía no amainar, Samuel que se encontraba medio dormido, en el fuego que había en medio de su hogar, cuando escucho un crujido como si la tierra se estuviera partiendo, que venía de la entrada de la cueva, por lo que despertando y volteando a la entrada vio en ella a una mujer parada viendo hacia adentro, se paro y camino hacia ella, sintiendo un frio sobrenatural a como se acercaba a ella porque veía que era muy alta, estando a unos cinco metros de ella; Hela, volteando hacia Samuel a la vez que levantando despacio su báculo, avanzo en un movimiento rápido quedo a unos centímetros de él, viendo Samuel sus ojos de muerte, totalmente negros; Hela, ladeando ligeramente la cabeza, comenzó a reír, mostrando en vez de dientes una hilera de colmillos dijo: “Samuel, todos ustedes se irán conmigo a la eternidad.” estirando su brazo en un movimiento rápido, se escucho un estruendo. Nieve, tierra y rocas cayeron a causa de un deslave que cubrió la entrada, Samuel, siendo golpeado por una roca murió al quedar la mitad de su cuerpo cubierto de tierra y piedras…

–o—

Addams, desesperado se encontraba al parejo con los soldados moviendo piedras y paleando el lodo, algo en su interior le decía que ahí estaban los habitantes de “HAWK CREEK”, el ver esa figura de reojo, le daba esperanza de encontrarlos, y a la vez desesperación de haber llegado tarde para salvarlos.
Los soldados que había enviado a buscar al jinete misterioso de las bestias en el camino hacia el rancho más lejano, decidieron entrar en el bosque a buscar al jinete, la patrulla desmonto y se adentraron en el bosque, después de unos quince minutos encontraron un cuerpo, boca abajo, con señas de haber muerto por el frío; así que lo envolvieron con una cobija que llevaban y dos de la patrulla se fueron a revisar de nuevo el rancho, ya en la estancia, un lado de la chimenea uno de ellos encontró la trampilla que llevaba al sótano, el cual se encontraba totalmente helado, encontrando el cuerpo de una mujer adulta y tres niños que llevaban tiempo muertos; regresando al pueblo con el cuerpo; las demás patrullas regresaron con noticias iguales, encontraron los cuerpos de los rancheros congelados en lugares que pensaron que eran buenos para protegerse en distintas partes de los ranchos, lo que indicaba que el frío había sobrepasado lo normal.

–o—

Joseph, viéndole ahora mas con miedo por verla flotar así como el ver los ojos negros de esa hermosa joven, agachando la mirada, dio varios pasos hacia atrás horrorizado al ver que de la cintura hacia abajo se encontraba con su vestido manchado en sangre y comenzaba a despedir un olor a putrefacción, ella señalando con el báculo que portaba en su mano izquierda a la vez que hablaba: “voltea y mira por ti mismo”

Joseph, totalmente horrorizado por estarse dando cuenta de la realidad volteando despacio vio  que su cuerpo se encontraba entre los arboles cubriéndose de nieve, volteando hacia Hela, dijo: “no es posible, tengo a mi familia que se encuentra aquí en el rancho, necesito llegar a ellos para que vean que me encuentro bien…”

Hela, poniendo su báculo en el pecho de Joseph, obstruyendo su paso le dijo: “no es posible, ya perteneces al mundo de los muertos… a mi reino, ellos ya han muerto, tienes que venir conmigo al inframundo para que seas juzgado por los actos que has hecho en tu vida”.
“pero tranquilo, a todos ellos los veras pronto, ya que la vida es un segundo en la eternidad del tiempo”.

–o–

En las cuevas, casi anocheciendo por fin pudieron dar con la entrada de la cueva, los soldados comenzaron a escarbar con mas ahincó por saber que estaban cerca de encontrar a los habitantes y no sabían cómo estarían, o si estarían vivos.

Ya entrada la noche pudieron descubrir la entrada y pasar a la galería de la caverna, así que encendiendo mas teas y a la orden de el coronel Addams de “nadie descansa hasta que los encontremos”, comenzaron a entrar a la cueva en donde la temperatura era demasiado baja así como un olor amargo y dulce; un olor a muerte!; comenzó a salir de la cueva, los soldados siguiendo al coronel, iban entrando de uno por uno con las teas en la mano, mientras los demás seguían escarbando en la entrada para remover las toneladas de piedra y lodo que la había sellado hacia ya tres meses, el coronel, tapando su nariz y boca con el paño que traía, haciendo lo mismo los soldados, fue avanzando poco a poco iluminando a su paso el camino con la tea que por la falta de aire nuevo en la cueva amenazaba con apagarse, ya estando a media cueva y rodeado por los soldados, que con sus teas generaban la suficiente luz amarillenta mortecina para ver un poco del espacio en la cueva, de pronto el coronel, dio media vuelta y dando la orden de salir a todos de ahí, en fila fueron saliendo de la cueva sin mediar palabra, al estar afuera, el coronel viendo a sus muchacho totalmente enlodados y cansados por el esfuerzo hecho durante ese día, con lagrimas en los ojos les dijo: “hemos cumplido muchachos, gracias a todos… vamos a darnos un baño y descansar… mañana haremos lo que falta para dar sepultura a los habitantes de “HAWK CREEK”, vayan a por un trago, se lo han ganado.”

–o–

Por la mañana a primera hora, el coronel con todos sus soldados comenzaron a cavar fosas entre el pueblo y el risco, decidieron que le darían sepultura a cada uno de ellos en forma individual, ya teniendo unas 20 fosas dio la orden a la mitad de sus soldados para que fueran trayendo los cuerpos en las camillas que hicieron para ello, y así durante ese día fueron uno a uno sepultados los habitantes de “HAWK CREEK”, en tumbas sin nombre; solo cruces hechas de ramas, para identificar a cada una de ellas.
images-13
Por la tarde, la tétrica tarea había terminado, los soldados, exceptuando a los de guardia se habían retirado a las casas y los locales que usaban para dormir, el coronel, se encontraba en la banca del patio del sheriff, con lagrimas en los ojos, tomando de una botella de whisky, triste de no haber podido salvar a la gente del pueblo que había sido comisionado, un pueblo ahora fantasma…
2010-10-23_21_marinda_poblado_vaquero
Pensando en sus años dentro de la vida militar, nunca había imaginado que a los sesenta años vería una escena tan dantesca; viendo el pueblo desde el que se había vuelto su lugar favorito, y agradeciendo al sheriff por escogerlo ya que todo se veía maravilloso, el pueblo entero y los riscos al fondo, cambiando de tonos a como el sol se ocultaba; ya obscuro, con la luz de la fogata que tenían los soldados a su derecha, y con el whisky ya haciendo efectos en su cabeza, comenzó a tener un dolor en el brazo izquierdo, que le empezó a hormiguear, levantando la vista, vio que del fondo del pueblo, venia despacio una joven con el cabello blanco como la nieve, avanzaba despacio hacia el… cada vez el dolor se volvía más fuerte, sentía que no podía respirar… venia enfundada en un vestido celeste… queriendo respirar, pero el dolor que cada momento aumentaba y pasaba a su pecho… con un báculo en su mano izquierda, avanza hacia el… soltando la botella, mientras cerraba y abría los ojos queriendo poder gritar… la joven llego frente a él… el coronel viendo sus ojos totalmente negros, sin brillo, le escucho decir: “Es el momento Robert, he venido por ti…”

Por la mañana, los soldados que pensaron que el coronel se había emborrachado y quedado dormido en la banca, se dieron cuenta al querer despertarlo que durante la noche había muerto.

–o–

Joseph en el lugar donde se encontraba, solo con Hela, viendo su cuerpo que acababa de morir por el frio en medio de los arboles, voltea a verla y le pregunta:

¿Quién eres tú en realidad, y porque yo?

Hela, mientras flotaba frente a el, dijo con voz calma y entonada:

“Mi nombre es Hela, hija de uno de los siete supremos y reina del inframundo, dama elemental de los muertos… ustedes me conocen por el nombre de MUERTE…”

hela

 

Si el trabajo de el autor te ha gustado, deja un like y un comentario; y si no ha sido de tu agrado, deja un comentario tambien, para mejorar en el futuro.

:icondanshaggy:

El ultimo muerto de HAWK CREEKby Danshaggy

LA CASA NEGRA DE LA ROMA (LA CASA MONDRAGON)

Estándar

Agradezco a todos, y quiero presentar una historia que ha nacido de una leyenda urbana,“La Leyenda de la casa negra de la Roma”, pero al hacer investigación he podido a completar con algunos hechos reales así como hechos históricos encontrados y que fueron relacionados dentro del relato, quedando como resultado esto que espero que sea de su agrado, Hechos Históricos, con una Leyenda Urbana y algo de imaginación Fantástica… con ustedes “LA CASA NEGRA DE LA ROMA”… O LA CASA MONDRAGON…
—–ooo—–
1736
En la Cd. De México, cuando la epidemia de Matlazahuatl se encontraba haciendo estragos en toda la capital del virreinato, el virrey, Don Juan Antonio Vizarrón y Eguiarreta, también Obispo de la CD. De México, ordenó al párroco del templo de Santa María que en el atrio colocara a los enfermos que eran sacados de la ciudad y que los atendieran, pero el párroco  del templo, por miedo, cerró los accesos de este lugar, quedando los enfermos en los barrotes de las rejas del templo, contándose por miles los muertos por los dos años siguientes; eran enterrados clandestinamente en las áreas alejadas del templo, o quemados en “los campos de las garzas”así como en los terrenos alejados, un poco más al noreste de los potreros  de la condesa de Miravalle…
En 1738, una gitana que vivía en el asentamiento llamado la Romita, maldijo al sacerdote así como el lugar por siempre, por no demostrar compasión ante los enfermos que se estaban muriendo afuera, al grito de “MALDITA SEA ESTA TIERRA Y DONDE NOS SEPULTEN, POR SIEMPRE Y QUE TU DIOS TE HAGA PAGAR POR ESTO… QUE LLORES POR LA ETERNIDAD NUESTRAS MUERTES… MALDITO SEAS”…  muriendo después de maldecirlo, quedando su cuerpo a los pies de el párroco de santa María… O al menos es lo que se cuenta, según las crónicas de la época.

—–ooo—–
1995
Eran las 9:50am. Elizabeth, con una sonrisa disimulada, estampaba su firma en la segunda audiencia de divorcio de su esposo, Pedro Pablo.
Por fin estaba cerca de terminar con un matrimonio que sólo le había causado problemas en los últimos años, sabiendo que por estar con bienes mancomunados la mitad de todo le correspondía así como la manutención para Jorge, su hijo. En planes de ella tenía pensado mudarse a la Cd. de México, ya que tenía a su hermana por allá y sabía que tendría más oportunidad de trabajo en la capital que en Guadalajara, que era donde vivía actualmente. La casa ya la habían puesto en venta así que esperaba resultados para disponer de ese dinero, y por lo pronto, viajaría a la capital, para juntarse con su familia e ir buscando una casa cerca de ellos por lo que se instalo en un hotel por la av. Álvaro Obregón, en la colonia Roma.  Ya en la habitación, Elizabeth  dijo a Jorge que por la mañana comprarían el diario para ver si había algo cerca y pasarían con su familia más tarde para comer…

—–ooo—–
1820
En la Cd. de México, durante las “conspiraciones de La Profesa” en la capital, varios congresistas y asistentes, así como algunos clérigos, fueron descubiertos y encarcelados, pero Miguel Bataller, Fray Mariano López de Bravo y Pimentel y José Bermúdez Zozaya, que intentaron escapar con ayuda de los habitantes de la hacienda de la condesa de Mira Valle, se dirigían a ese lugar en una noche fría de Noviembre para ocultarse y poder dirigirse hacia el sur, con el general  Agustín de Iturbide, pero fueron descubiertos en el camino real de la hacienda de Miravalle, siendo detenidos por el ejército realista y después de encontrar documentos que les comprometían fueron llevados al camino de la piedad, rumbo a la Romita, siendo fusilados por orden del virrey, sus cuerpos fueron tirados en la orilla del camino…

—–ooo—–
1995
Cerca de las 8:00 de la mañana, Jorge se acababa de levantar y quería desayunar, así que Elizabeth, le dijo que saldrían a  alguno de los restaurantes que había por la av. Álvaro Obregón, en la col. Roma.
-Sirve que conocemos la zona, y mientras desayunamos reviso el diario en busca de algo por aquí.
Así lo hicieron, al salir del hotel caminaron por la ancha y vistosa avenida Álvaro Obregón y mientras platicaba con Jorge de cómo se sentía con los cambios,miraban los frentes de las casas y negocios que se encontraban en la avenida, llegando a la Av. Insurgentes, ambos como atraídos por algo o alguien, voltearon a la esquina sur de la calle, y deteniéndose,  vieron una hermosa casa gemela que les atrajo a la vista,  pintada en bello color crema y con las vistas en ocre, resaltando el paisaje. Cruzaron la Av. Obregón acercándose a la casa, viendo en el primer piso como una niña veía hacia la calle desde la ventana, Jorge impresionado solo exclamo:
-Debe ser padrísimo vivir en una casa así, en medio de todo y con ese estilo, es preciosa…
Elizabeth, absorta en la mansión, respondió solamente
-Si, debe ser maravilloso… –  mientras recorría los detalles de la casa con la vista, deteniendo su mirada en la ventana del primer piso, vio a la niña que le veía y sonreía. Se sentaron a desayunar en un restaurante casi en insurgentes y mientras lo hacían, ella veía los anuncios de las casas en venta; uno llamó su atención: “se vende, preciosa casa, dos pisos, ático y sótano, hermosa vista,  col. Roma, llamar a…” marcándola como opción para ver más adelante.

—–ooo—–
1895
En uno de  los cafés de la zona del zócalo, lugar donde se reunían las familias más opulentas de la ciudad de México, se encontraban en una mesa, reunidos los señores Edward Walter Orrín y Lewis Lamm, americanos avecindados en la Cd. De México,  quienes entre otros vecinos de las  opulentas familias, hablaban de lo difícil que se volvía su vida porque “el populacho”  cada vez  se adentraba mas en las zonas ricas de la ciudad.
Días después reunidos en un restaurante, Walter Orrín y Lewis Lamm, platicaban de la idea de hacer un lugar aun más exclusivo en las afueras del casco de la ciudad; pensando un momento y tomando la idea, el Sr. Orrín invito a el Sr. Lamm y fueron ambos a ver los terrenos llamados “los potreros de la condesa” y parte de la Romita, pensando en“hacer un lugar exclusivo, donde viva lo mas exclusivo de la ciudad y de otras partes del país” dijo Orrín; volteando el Sr. Lamm a ver a Orrin, dijo:
-Or foreigners like us, visualize all this Paris style, wide streets, beautiful houses, wooded ridges and our families in the middle of all this,(o extranjeros como nosotros, visualiza esto al estilo parís, calles anchas hermosas casas, camellones arbolados, y nuestras familias en medio de todo)- y planearon  que ahí,  harían su futuro…

—–ooo—–
1901-02
Después de haber terminado la gira por todo el país con su circo, el Sr. Walter Orrín, se reunió con el Sr. Lewis Lamm,  después de unos días de estar hablando y planeando a futuro,  se habían asociado en  la empresa: “La Compañía de Terrenos Calzada de Chapultepec S.A.”.  Los Sres. Walter Orrin y Lewis Lamm, compraron los terrenos de los antiguos potreros de la condesa de Miravalle, así como parte de los terrenos de la Romita, y presentando el proyecto al propio General Don Porfirio Díaz Morí, en la noche de la fiesta de independencia y  cumpleaños del presidente, donde fueron invitados, y le hablaron del plan para la creación de una zona exclusiva en estos terrenos.
Días después conociendo los detalles el propio presidente aprobó en ese momento el proyecto acelerando las cosas para que lo hicieran realidad, llegando la aprobación del municipio el día 30 de Diciembre de 1902, iniciando trabajos de la fracción y delimitaciones el día 07 de Enero de 1903.

—–ooo—–
1995
Después de casi una semana en la ciudad, Elizabeth y Jorge habían visto cerca de diez casas en el área, y aunque algunas sí podían costearlas, no les satisfacían a ambos, no entendían por qué les tenía atraídos la casa en la av. Obregón que veían diario al comer; Elizabeth, después de comer enfrente de la casa, viendo ocasionalmente  la niña en las ventanas de arriba y en otras ocasiones a un niño que se asomaba en las ventanas de la planta baja,inconscientemente, siempre marcaba el anuncio de una casa específica en el diario que, por alguna razón le seguía llamando la atención;  por curiosidad ya había llamado y pedido datos pero estaba algo fuera de su presupuesto, así que lo tenía descartado pero ese día antes de irse a Guadalajara, quería ver la casa de la Roma que nadie compraba, y le dijo a Jorge que la verían antes de regresar a su tierra pero que después de arreglar sus pendientes allá, regresarían y verían otras hasta encontrar algo adecuado, así que ya en el hotel, tomo el teléfono y contactó al agente:
-Buenas tardes, mi nombre es Elizabeth, ayer llame por el anuncio de la casa en la Roma, podríamos verla hoy?
-Claro señora, por la tarde tenemos un tiempo ¿que le parece a las cuatro?
-Muy bien, deme el domicilio para acudir…
-Claro, Av. Álvaro Obregón, numero 191, casi esquina con insurgentes, en la colonia Roma.
Gracias ahí estaremos  a la hora…

mapa

—–ooo—–
1907
Encontrándose los Sres. Lewis Lamm y Walter Orrín en la oficina que mandaron construir en los terrenos, llegó un  señor.
-Bienvenido, en que podemos servirle señor?
-Buen día, mi nombre es Don Eduardo Mondragón y Landero, he escuchado que aquí será el futuro en este siglo, (mientras se retorcía el bigote) así que deseo comprar un terreno para construir una casa para mi nieto que acaba de cumplir un par de años…
-Claro Sr. Mondragón, (dijo Lewis Lamm)- quien invitándole a pasar, le pidió que fueran viendo lo del terreno que quería, mientras le ofrecían una taza de café, y se acomodaban en la oficina donde tenían los mapas primeros de la colonia Roma.
Platicaron de varias cosas antes de pasar a los mapas, viendo los precios así como los tamaños de los lotes, y cosas de la política del momento como lo de las huelgas de Cananea y Rio Blanco, por fin, frente a los diagramas le explicaron:

plano-1906-b-compr

-Las áreas verdes serán parques, las áreas rojas son terrenos ya vendidos, y del resto puede escoger- dijo Walter Orrín.
Después de acicalarse el bigote el Sr. Mondragón señalo un terreno sobre la Av. Jalisco, casi esquina con la av. Veracruz, diciendo:
-Este es el que quiero para mi nieto…
-Muy buena elección Sr.Mondragón,  y esa es una esquina importante, ya que serán las dos avenidas principales, por lo mismo debe saber que es una esquina con más valor, dijo Walter Orrín.
-Por el dinero no se preocupe señor, es cuestión de hacer los depósitos o firmarle los pagares para hacer la documentación y comenzar a construir cuanto antes…

—–ooo—–
1995
Eran las 3:48pm. y avanzando despacio por la Av. Álvaro Obregón, Elizabeth y Jorge se quedaron con la boca abierta cuando vieron que el número 191 era la casa que les tenia fascinados todos estos días,  viéndose se abrazaron y sonriendo, Elizabeth le dijo en el oído a Jorge:
-Será nuestra… haga lo que tenga que hacer para ello… será nuestra.
Y mientras admiraban más los detalles de los jardines y de la casa misma, llegó el agente, a los cinco para las cuatro.
-Bienvenidos, pasen por favor…
Mientras el tipo hablaba de lo fabulosa que era la casa, ellos se encontraban emocionados, admirando los detalles de la misma en sus interiores, Jorge encontró la puerta del sótano, y solicitó permiso para revisarlo, diciendo el agente:
-Adelante-  mientras él se quedaba con Elizabeth, quien admiraba los vitrales de estilo francés que se encontraban en la estancia de entrada, el agente le dijo:
-Son de principios de siglo, traídos de París por el dueño original de la casa, la cocina es estilo siglo XIX, pero modernizada, lo mismo que las recámaras en el primer piso y cuenta con un ático; cuando quiera pasamos para ver esas áreas-  y saliendo de su absorción en  los vitrales, Elizabeth, volteando a ver al agente, le dijo:
-¡La quiero!, quiero vivir aquí!… pero le he de ser honesta, el costo es algo elevado, ¿no será posible hablar con el propietario, y ver si es posible un ajuste al precio, para cerrar el trato?
El agente, sonriendo, dijo:
-La verdad no creo que sea posible, pero aún así lo hablare con el señor,  la verdad quiere venderla ya, tiene mucho tiempo en oferta, pero qué le parece si vemos las demás áreas y estancias de la casa – y haciendo un ademán, le invito a subir las escaleras… después de revisar toda la casa, Elizabeth estaba fascinada con el ático, para trabajar ahí, así como las recamaras amplias y las demás áreas de la casa y Jorge con lo amplia de la casa y sobre todo con el sótano, que lo pensó para instalarse ahí a vivir… salieron de la casa, y antes de despedirse volteó a ver al agente que cerraba el cerco en ese momento, y le dijo:
-Una pregunta más: nosotros comemos ahí enfrente (mientras señalaba el restaurante que estaba casi en insurgentes) y hemos visto a dos niños que se asoman por las ventanas, pero nadie la habita, entonces quiénes son?
El agente, poniéndose algo serio y volteando a la calle (mientras guardaba silencio un momento), le respondió:
-Deben de ser los hijos de la señora que viene todos los días a limpiar y mantener en orden la casa- y disculpándose se dirigió a su carro, haciendo un ademan de despedida dijo:
-Llame en unos días más adelante y le tendré respuesta de el dueño sobre platicar directo con él, si acepta, pues ¡felicidades! y se subió a su carro, arrancando de inmediato.

—–ooo—–
1921
Después de un sismo, en abril, el arquitecto llamo al Sr.Mondragón y dio aviso que hubo un accidente:
-Bueno… Sr. Mondragón, hubo un accidente, con el sismo se cayo el andamio de la construcción, murieron dos muchachos y dos más están muy lesionados… no señor… lo sé… lo espero.

Mondragón: -Muy bien… ¿la construcción no sufrió daño?… muy bien, nos hemos atrasado mucho… iré para allá en este momento.
Colgando el teléfono, el Sr. Mondragón llamó a su nieto, y abordando su vehículo, salieron de su casa en el área del zócalo para acudir hasta Jalisco y Veracruz, llegaron hasta la naciente y opulenta colonia Roma, bajando del vehículo, y dirigiéndose a la construcción, Mondragón le comenzó a espetar al arquitecto (mientras blandía su bordón y avanzaba apoyado en su nieto); -Por qué han parado la obra, los muertos son una lástima, pero no tienen por qué detener esto, así que apure a los albañiles, e indemnice a las familias… agréguelo al cobro y dense prisa, que quiero ver a mi nieto viviendo ahí antes de morir yo- el arquitecto, viéndole entre sorprendido y con desprecio por la actitud de Mondragón ante los muertos, solo respondió:
-Sí, señor… ya comenzamos- y Mondragón, se retorció el bigote, mientras ponía la mano en el hombro de su nieto, el joven Eduardo Mondragón y Landero Vidaurrutia, quien también déspota y protegido por su abuelo, le gritó a los albañiles:
-Muévanse Haraganes, que quiero mi casa pronto…

—–ooo—–
1995
08:35am. Suena el teléfono de la recamara de Elizabeth, quien sin ganas lo toma aun dormida, para atender la llamada…
-Bueno…
-Eli, soy Pedro Pablo, te tengo noticias, me acaba de llamar el agente y me ha dicho que hay una familia que quiere la casa…
Dando un salto de la cama, y despertando de golpe, Elizabeth dijo:
-¿Como?, ¿es verdad?
-Sí, ayer la vieron y dice el agente que hoy temprano le llamaron, y dijeron sí, que el precio está bien, y que cuanto antes hagamos los tramites mejor para ellos.
-Me visto y voy a la agencia, te espero ahí en una hora.
-Está bien ahí nos vemos y lleva a Jorge, les tengo una sorpresa.
Una hora después estaban en la agencia de bienes raíces y solicitando ver al agente, vieron los detalles de la compra-venta de la casa.
Saliendo de ahí fueron a desayunar los tres y después del desayuno, Pedro Pablo viendo a Jorge; Les dijo:
-Hijo, ya casi eres mayor de edad,  y no he sido el mejor padre, pero quiero hacerte un regalo antes de tu mayoría de edad, si tu madre está de acuerdo, por supuesto.
Jorge sonriendo por la noticia que le acababa de dar su padre volteó a ver a su madre y con un brillo en los ojos le dijo:
-Ya casi soy adulto y nos iremos, veré poco a papa y espero que aceptes mama.
Ella, asintiendo sonrió, demostrando su felicidad por la venta de su casa.
-Bien, el regalo es que en vez de repartir en dos lo que pagaran por la casa, lo dividamos en tres y le demos a Jorge su parte, y que la invierta en lo que el desee ¿qué opinas Eli?
Entonces Elizabeth, entrecerrando los ojos un momento y teniendo un pensamiento fugaz o como si alguien le hablara rápido al oído, hizo una mueca a forma de sonrisa y componiéndose rápido, para que no le notasen sus pensamientos, agitando la cabeza, dijo con tono alegre:
-Me parece una estupenda idea, le abriremos una cuenta con eso, y cuidaremos en qué decide usarlo-  Jorge alegre por la respuesta, se levanto y abrazando a su papa, le dio las gracias y después se dirigió a Elizabeth, haciendo lo mismo…

—–ooo—–
1924
Después de haber enviudado un año atrás, el sr.  Mondragón, se fue a vivir a la casa de su nieto, el joven Eduardo Mondragón y Landero Vidaurrutia, en la avenida Jalisco Número

descarga

191. El Sr. Mondragón no dormía mucho, así que se levantaba en las noches porque escuchaba ruidos, voces que murmuraban, o que gritaban desde la planta baja, en ocasiones bajaba a revisar, mirando solo sombras ocasionales por la casa, veía que alguien andaba por la estancia de la casa pero, por lo obscuro, no alcanzaba a distinguir quién era; con el tiempo, comenzó a decirle a su nieto que algo pasaba en su casa pero no le atendía,  decía el joven Eduardo que eran cosas de la edad, que no se preocupara, que al ser la casa nueva, nada de eso era posible. En la mañana del día de navidad de ese año, el Sr. Don Eduardo Mondragón y Landeros, amaneció muerto en su cama, con una expresión de miedo en el rostro, la autopsia de la época dijo que fue de un ataque cardiaco.

—–ooo—–
1995
Elizabeth y Jorge, días después de la venta de la casa, estando en su departamento, Elizabeth comenzó a hablar con Jorge de lo provechoso que podría ser su parte en lo que ambos querían para el futuro.
-Ves hijo, como el destino quiere que nos quedemos con la casa de México, con esto que tu padre te dará a ti, podremos, espero, completar el costo de la casa, o nos sería más fácil conseguir un crédito menor para ello.
-En cierta forma pensé lo mismo, mamá pero quiero invertirlo en mis estudios y terminar la carrera.
-Sí… te entiendo, aunque tu carrera está asegurada, por la beca que tienes, pero… no un hogar, además seria tu futuro y el de tu familia luego que te cases… y pues en el futuro, hasta para mis nietos puede ser, digo, solo estoy pensando, piénsalo amor, qué tanto te gustaría vivir ahí.
Ahora sí que… depende de ti…

—–ooo—–
1940-41
En la casa de av. Álvaro Obregón 191, la familia Mondragón terminaba de alistarse para acostarse, dando las buenas noches a sus hijos se acostaron también para esperar el día siguiente, la mañana de navidad para que los niños Eduardo, Luis y la pequeña Bárbara Mondragón y Landero Betancourt, abrieran sus regalos traídos por san Nicolás. Ese 25 de diciembre, al llegar la señora Catalina, el ama de llaves, como todos los días a las siete de la mañana  para atender a la familia, le pareció raro que nadie anduviera en el patio, así que entrando por la reja se dirigió como siempre a la puerta de la cocina, no viendo movimiento en la casa, se puso a hacer el desayuno en el entendido que se durmieron tarde y aún no se habrían levantado, terminado éste, se dirigió hacia las recamaras de la familia llegando a la de los señores, tocó y al no recibir respuesta entró despacio, encontrando a los señores. en su cama; decidió no molestarlos, por lo que cerrando la puerta, se dirigió a la recámara de Bárbara, encontrándola dormida en su cama, acudiendo a despertarla llamándole por su nombre y esperando la respuesta de siempre: un pequeño grito y el salto de la niña abrazándole, pero al no ser así, se sentó en su cama y cuando la movió para despertarla, la sintió fría, por lo que tocándole la cara se dio cuenta que la niña estaba muerta; con pánico corrió a la recamara de los Sres. donde entró llorando y con lágrimas en los ojos, desesperada les comenzó a gritar pero al no recibir respuesta, llamándoles se pegó a la cama para moverles, dando un grito de dolor al descubrir que ellos también estaban muertos; corrió a la recámara de los pequeños Eduardo y Luis, teniendo el mismo resultado, desesperada por encontrar la familia muerta en sus camas, corrió al pasillo donde tomando el teléfono, marcó a la policía.

—–ooo—–
1995-96
Guadalajara, Elizabeth después de la firma definitiva de su divorcio y estando en su departamento, recordó las palabras del agente, por lo que buscando en su bolso, sacó la tarjeta que le dio el agente de la casa y yendo a la sala, llamó a la agencia de bienes raíces para ver lo que le había conseguido con el dueño de la casa y se alegro al recibir por  respuesta que el dueño de la casa quería tener una reunión con ella para negociar el precio, y ajustando los tiempos para después de las fiestas decembrinas, pasado el año nuevo; quedaron para el día 04 de enero, a las 12 del mediodía en la propia casa.
Dio la noticia a Jorge, esperaron las fiestas y antes de año nuevo ya tenían todo arreglado para salir hacia México el día 02 de enero y esta vez, se hospedaron con Norma, la hermana de Elizabeth.
Por la tarde del día 02 ya se encontraban en la casa de su hermana, donde esperarían el día de la reunión y antes de acostarse Elizabeth le preguntó a Jorge:
-¿Has pensado lo de la casa?, es necesario que estemos de acuerdo para cuando veamos a este señor, saber qué responder y con cuánto contamos…
Jorge, viéndole le respondió: -Si lo pensé y mucho estos días, acepto mama, quiero tanto como tú, vivir ahí, no sé porque… no lo entiendo… pero quiero vivir ahí…

—–ooo—–
1941
Después de dos semanas, el dictamen de la policía fue que no había una explicación lógica a estas muertes, ya que al no mostrar rastros de violencia de ninguna especie, se ordeno una autopsia a todos los cuerpos,y desconcertado el médico que hizo éstas sólo acertó a poner en los papeles de defunción: “causas desconocidas”, a lo que fue llamado por el regente de la ciudad, el Lic. José Rojo Gómez, quien era amigo de la familia Mondragón, a quien le explico que al no haber rastros de daño físico en los cuerpos, hizo pruebas toxicológicas y estaban limpios, y las pruebas de venenos tampoco arrojaron resultados, por eso al no tener datos concluyentes, el caso entró en causas desconocidas…
-Es decir señor, las autopsias de los cinco cuerpos no arrojaron resultados de ninguna especie, no hubo fallos orgánicos, ni materiales ajenos al cuerpo, así que sin causa aparente los dicté como muertes no concluyentes o misteriosas- Fueron las palabras que usó el forense ante el regente de la ciudad.
Del mismo modo, al no haber más herederos de la familia, tanto la casa como los objetos de la familia fueron requisados por el gobierno de la ciudad, por lo que la casa se mantuvo sola por varios años, en espera de que apareciese un familiar que no llego en ese tiempo.

—–ooo—–
1996
Cd. De México, enero 04, cerca de las doce, tanto Elizabeth, como Jorge se habían vestido para la ocasión, conocerían en persona al dueño de la casa y si tenían suerte, podrían conseguir el ajuste al costo de la casa; llegaron al domicilio y vieron que ya se encontraba el agente en la puerta esperándolos y al verlos, dando su mejor sonrisa los invitó a pasar, llevándolos hasta la mitad de la estancia de la planta baja, desde donde se apreciaban muchos detalles de la casa y donde se había colocado una mesa, con una botella de vino así como dos copas y algunos folders con documentación.
Vieron al propietario de la casa; quien parado de espaldas hablaba por su teléfono celular en francés,  ellos pensaron que ocuparían un traductor. Cuando llegaron frente a la mesa, el señor, colgando, volteó hacia ellos, viendo ella por fin al dueño de la casa de Álvaro Obregón 191 y se quedó un momento observándolo, era un hombre mayor, de barba bien cuidada, de unos 70 años, complexión media y que usaba bordón, su vestimenta era de traje casual en color arena, y esbozando una sonrisa al verles, tomó la mano de Elizabeth y agachándose un poco procedió a besarla y después extendiendo su mano hacia Jorge le dio un apretón de mano que Jorge no pensó que tuviese esa fuerza. Después señalando las sillas invitándolos a sentarse, volteo con el agente y le dijo:
-Retírese, cuando le llame vuelva, vaya a tomar algo tardaremos un rato en esto.
El agente, viendo a los tres solo dijo:-sí señor, estaré cerca llame cualquier cosa que requiera- haciendo un ademán con la mano, el señor lo despidió  esperando a que se retirara de la casa.
-Bien… en primera, quiero disculparme con ustedes por esto- dijo el hombre, mientras encendía un cigarrillo y servía el vino en las copas, después levantándose de nuevo dijo:
-Lo segundo, (mientras esbozaba una sonrisa y clavaba su mirada profunda, en los ojos de Elizabeth), mi nombre es Damián Mondragón y Landero García- mientras hacia una reverencia -mi Bisabuelo… mando construir esta casa… como regalo a mi padre, los vitrales y algunas otras cosas fueron traídas de Francia por él, ha sido usada poco tiempo, hasta la muerte de mi padre, tiene casi un siglo de construida buenos cimientos y nunca ha salido de la familia pero la verdad  no me interesa conservarla, por eso la he puesto en venta, tengo casi siete años que he querido venderla. Pero antes de seguir, dígame algo señora ¿por qué habría de vendérsela si no ajusta el precio?
-No lo sé, sólo sé que desde el momento que vimos la casa, pensamos en tenerla y quiero, si es posible, lograr un acuerdo entre ambos, que esto sea para el futuro de mi hijo – dijo mientras pasaba el brazo por los hombros de Jorge y sonreía al Sr. Damián quien sin quitarle la mirada a ambos y dando una bocanada a su cigarro, recargándose en la mesa, les dijo:
-Puedo mantener esta casa, sin necesidad de habitarla, ¿por qué habría de vendérsela a ustedes? ¡no me ha respondido!
Elizabeth, (un tanto desconcertada) le respondió – ¿a qué esa pregunta, si no quisiera venderla, no estaría usted aquí, ni nosotros… así que dígame usted, porque estamos aquí y terminemos con esto pronto…
Sonriendo, Damián dijo:
-Escuche Sra. Hay algo que me dijo el señor Luna, por eso es que estamos aquí, que usted (mientras le señalaba con el dedo) mostró la pasión y  el deseo que nadie mostró hacia la casa, así que dígame ¿por qué habría de vendérsela?
-Porque es la casa de mis sueños, y la de mi madre; en cuanto la vimos, sin saber que se estaba vendiendo quedamos enamorados de ella, y nos vimos viviendo en ella… – dijo Jorge, quien sorprendió a ambos.
Volteando hacia Jorge ambos, Damián señalándolo con el dedo mientras se levantaba de la silla dijo:
-Exacto joven, eso es lo que nos tiene aquí, así que dígame Sra., me dice que no completa el precio, y la verdad no deseo, pero quiero hacerlo, tengo que salir del país por un tiempo y el dinero me servirá, así que hagamos números señora y si me convence… tenemos un trato; hijo, ve a curiosear en la casa mientras tu madre y yo hacemos negocios…

—–ooo—–
1968
Eran las 11 de la noche de ese 30 de septiembre, después de los desalojos de Ciudad Universitaria, los halcones habían estado en persecución de líderes del movimiento, y dos de ellos que habían logrado escapar en una motocicleta, por la Av. Insurgentes hacia el norte, llegaron hasta la colonia Roma y descomponiéndose su motocicleta a la altura de la calle chihuahua, dejaron la moto y corrieron metiéndose en la casa que se encontraba sola en Álvaro Obregón e Insurgentes, pero fueron vistos por un halcón entrando y fueron detrás de ellos, encontrando a uno en el sótano, donde fue asesinado de cuatro balazos y el segundo alcanzó a esconderse en el ático, donde al ser descubierto, murió al grito de “viva la libertad… viva la universidad”… ambos estudiantes fueron asesinados por los halcones del gobierno.

—–ooo—–
1996
Después de conseguir el crédito para a completar y comprar la casa de Álvaro Obregón N° 191,“la casa de sus sueños”, según las palabras de ambos, Elizabeth y Jorge no pensaron que pronto se convertiría en la casa de sus pesadillas…
Habían pasado ya casi seis meses de la compra de la casa, ya se encontraban instalados y tanto Elizabeth, como Jorge se encontraban felices y disfrutando tanto de su casa, que hasta en varias ocasiones habían invitado a Pedro Pablo a convivir con ellos, así como a que les ayudara a acomodar sus cosas la casa cuando la compraron…
Durante ese tiempo habían sucedido algunas cosas extrañas, pero como por su educación, no creían en cosas paranormales siendo esto por lo que ellos no le daban a importancia; cuando Elizabeth, trabajaba en el ático de repente las cosas se movían de lugar teniéndolas que buscar, molestándose a veces con ella misma por no recordar donde las dejaba.
En una tarde estando sentada en el ático frente a la ventana, viendo hacia la calle meditando sobre lo buena que se había vuelto su vida en ese año, de pronto escuchó un sonido fuerte como de disparo y un grito detrás de ella que la hizo saltar de su asiento y tirarse al piso del susto, volteando a todos lados, viendo que no había nadie con ella, llamó a Jorge que se encontraba en la sala viendo televisión, acudiendo él al llamado de ella subió y  después de que Elizabeth le contó, le dijo que el no había escuchado nada y buscaron una respuesta… en ese momento paso un camión que hizo un ruido con el escape que se escuchó igual al sonido que ella dijo, convenciéndola que había sido eso lo que oyó y que no pasaba nada.
En otras ocasiones, Jorge escuchaba que le llamaban de arriba y pensando que era Elizabeth, acudía, viendo que ella no le llamaba, una vez, estando en su cama, se despertó el escuchar que alguien hablaba, levantándose, revisó el lugar completo, no encontrando nada, subió al sanitario aprovechando la levantada; al pasar por la estancia vio como una sombra se movió de la sala hacia la puerta de la cocina, al verla sólo sonrió y pensó, “maldito sueño”, siguiendo sin darle más importancia.

Jorge había ingresado a la universidad y periódicamente hacia reuniones de compañeros en el sótano que era donde él vivía, en una ocasión Jorge invitó a varios compañeros a una cena y convivio un sábado, uno de ellos propuso jugar el llamado juego de la copa:
-Vamos, hagámoslo, total solo es un juego y este lugar está ni mandado hacer para ello, el sótano de una casa de más de cien años, o acaso Jorgito tiene miedo?
Jorge Riendo, volteo y viéndole a los ojos dijo:
-Hagámoslo, no creo en nada de eso, así que traigamos a tus fantasmas, y veamos que trucos pueden hacer, por cierto, la casa solo tiene 74 años, no más de cien…
Después de reír todos, prepararon las cosas para hacer el juego, siendo quien lo propuso el primero en hacer el intento con la copa, no teniendo resultados ninguno con cada intento hecho; Jorge sólo miraba al principio y sólo cuando Jorge comenzó a querer jugar riéndose de la situación, la copa se movió y formo la palabra “váyanse” y todos rieron, en la creencia de que era él quien lo movía, sin más Jorge se enojo y comenzó a decir que era una porquería eso…
-Sí, tú; que dices que eres tan fuerte, preséntate ante mi… no me puedes correr de mi casa. Así que el que se va eres tú, ésta, es, mi, casa.
Agarró la copa y volteándola, tiró los papeles con las letras que habían hecho; de pronto comenzaron a parpadear las luces del sótano y se sintió una ligera corriente de aire frío, después de discutir por la situación, dejaron el juego, luego de un par de horas los invitados se fueron de la casa y Jorge se acostó. Por la madrugada se despertó al escuchar un ruido en uno de los rincones del sótano, y prendiendo la luz, vio fugazmente una sombra que no diferenció, pensando que estaba dormido aún, no le dio importancia, pero escuchando un golpe seco que venía de la cocina se levanto, pensando que a su mamá le había pasado algo,acudiendo a la planta baja viendo que Elizabeth, también venia bajando las escaleras. Cuando Jorge pasaba por la estancia rumbo a la cocina, de pronto cayó de frente, a lo que Elizabeth, apurando el paso para bajar las escaleras le preguntó si se encontraba bien; Jorge levantándose rápido le dijo – me han aventado-  cuando Elizabeth se encontraba con él revisándolo que estuviera bien, ambos escucharon que alguien corría en el primer piso, por lo que volteando vieron a la niña, que ella veía en la ventana, corriendo por el paso de la planta alta,  ambos, extrañados, viéndose, acudieron a donde se metió la niña, que era el cuarto de visitas, no encontrando a nadie.
Escuchando en ese momento un grito que provenía de el ático, girando para salir, la puerta del cuarto se azotó cerrándose sola delante de ellos, quedándose sin habla ambos, abrazando Jorge a Elizabeth, mientras las cosas comenzaban a moverse como si estuviese temblando,  a la vez que todo se revolvió en el cuarto, cayéndose las cosas que tenían en los muebles, se escucho un estruendo de cosas cayendo de gran altura como si la casa se cayera en pedazos y un grito ahogado que se acalló con un golpe seco.
A la vez que Elizabeth era empujada hacia la cama, a Jorge lo jalaron azotándolo contra la pared a un lado de la puerta y se escuchaban varias voces en el lugar, una figura incorpórea que se presento ante ellos gritando:
-Váyanse… váyanse… es mi casa…  deteniéndose todo así como comenzó, de súbito,  Jorge se movió para revisar a su madre, viendo que se encontraba bien, tomándole del brazo salieron del cuarto parándose de pronto en el paso del primer piso, viendo que todas las cosas y muebles de la casa se encontraban revueltas o tiradas, como si hubiese habido un terremoto; Jorge vio en la puerta de la cocina a un niño quien les miraba y riendo se metió en la cocina, diciendo a Elizabeth:
-Espera aquí, tengo que ver quien es antes que se vaya ese niño – y corriendo escaleras abajo, entro a la cocina que se encontraba igual que el resto de la casa todo revuelto y tirado, el refrigerador abierto y los alimentos en el suelo regados, y volviendo con Elizabeth, quien ya estaba debajo de la escalera con lagrimas en los ojos, preguntando:
-¿Que está pasando? ¿Porque pasa esto?. El, viéndole dijo:
-No sé, pero no pasaremos la noche aquí, mañana vendremos a arreglar esto… tomando el teléfono llamó a su tía Norma que vivía a dos y  le pidió que los recogiera, para pasar la noche allá.
Ya en la casa de sus familiares, Jorge con más dudas que miedo, decidió regresar a la casa esa madrugada y comenzar a levantar las cosas así como ver qué era lo que pasaba, volviendo a la casa esa misma noche, poco a poco levanto los muebles y las cosas que no se rompieron, a limpiar la cocina, terminando entrada la mañana, sólo la planta baja, quedándose dormido en la sala.
Ya había pasado una semana en que no quiso volver Elizabeth a la casa, por fin Jorge le convenció de volver,  Elizabeth dijo que volvería sólo después de haber “bendecido la casa” a pesar de no creer en esas cosas, por fin, después de llevar a un sacerdote, volvieron para habitarla de nuevo.

—–ooo—–
Habían pasado varios meses del incidente y nada se había vuelto a suceder aparte de las cosas comunes como las que antes de ese día pasaban, no dándole importancia y volviendo a ser los mismos de antes.
La noche de navidad, decidieron que por ser la primera en su casa, lo pasarían ahí, así que invitaron a Pedro Pablo, los familiares de México y la novia de Jorge, Angélica, para compartir la cena de navidad y convivir en la casa.
Eran las 11 de la noche de ese día de noche buena, y la familia se encontraba en la sobremesa después de la cena de navidad; platicando y riendo en una convivencia esperando la medianoche, cuando en la mesa se movió una de las copas que se encontraban ahí, siendo algo casi imperceptible, por lo que no se dieron cuenta en ese momento, era la copa de Angélica, que al querer tomarla de nuevo captó que el vino se movía, pero no le dio más importancia, se pasaron de el comedor a la sala para seguir platicando y casi dando las doce de la noche, Angélica que se encontraba sentada, frunciendo el señor, extrañada llamó a Jorge que se encontraba parado de frente a ella, mientras miraba al paso del primer piso y le preguntó:
-¿Quien es esa niña que está en la planta alta?,  Jorge poniéndose pálido, dio la vuelta y viendo la niña, subió a la carrera la escalera.
Extrañando a todos los reunidos; Pedro Pablo preguntó que pasaba, Angélica, viendo a Jorge sólo repitió lo mismo que a Jorge, Elizabeth perdiendo el color se sentó en el sillón, agarrándose la cabeza mientras dice:
-No es posible, no de nuevo- abrazándole su hermana y cuñado.
De pronto, las puertas de toda la casa exceptuando la de entrada, comenzaron a abrirse y cerrarse azotándose, las luces comenzaron a parpadear y teniendo una subida de tensión se fundieron los focos de la sala mientras de nuevo comenzó a moverse todo en la casa,  como si de un temblor se tratara, las ventanas de la sala se abrieron de par en par mientras ellos asustados no sabían qué hacer.
Jorge, llegando a lo alto de la escalera, se freno en el último  peldaño, porque de repente se vio ante el niño, que se apareció de la nada en lo alto, sorprendiendo y asustando a Jorge que parándose de pronto quiso dar un paso hacia atrás, resbalando y cayendo por la escalera, gritando Elizabeth, mientras las ventanas de la casa se azotaban, quebrándose los vidrios de estas, Angélica fue jalada de su blusa saliendo disparada hacia el lado de la cocina, con tanta fuerza que se golpeo la cabeza hiriéndose con el marco de la puerta. Pedro Pablo, sintiendo que le empujaban cayó cuan largo era en el piso, a la vez quese escuchaba como si rocas cayeran por una pendiente, y un grito desgarrador les penetro los oídos a todos, entre el grito, y gente que se quejaba y otros que hablaban sin entenderse que decían, se escucho una voz espectral decir:
-Maldito seas por siempre… -Jorge llegó a la base de las escaleras, quedando desmayado y Pedro Pablo que estaba tendido en el piso queriendo levantarse no pudo hacerlo, Elizabeth corrió hacia Jorge pero un ser amorfo la freno, cayendo al piso por la impresión de ver ese ser tan cerca de su cara. Todo se detuvo tal como comenzó, quedando en el piso heridos tanto Angélica como Jorge, Elizabeth corrió hacia su hijo revisándolo, viendo que tenia daños en el cuerpo por la caída, y su hermana y su cuñado, corrieron con Angélica, Pedro Pablo quedo tirado en el piso de la sala…
—–ooo—–
Tres días después… Jorge se encontraba en estado de coma en el hospital, las cervicales se le rompieron, los médicos dijeron que no volverá a caminar…
Norma y su esposo, se encontraban  también en el hospital, donde fue internada Elizabeth por trastorno mental: quedó sin reconocer a nadie, sólo llamando a Jorge…
Angélica sufrió una muerte por trauma craneal del golpe recibido en la esquina de la puerta de la cocina…
Pedro Pablo… Pedro Pablo, murió de manera misteriosa… no se encontró causa aparente de la muerte, el certificado indica muerte desconocida…
La casa de Álvaro Obregón N° 191, fue conocida como “La Casa Negra de la Roma” por su historial de muertes misteriosas, aún tiene el letrero de “Se Vende” y en sus ventanas, si pones atención, aún se ve ocasionalmente… a los niños Mondragón.

NOTA: AGRADESCO A SILVIA EUGENIA RUIZ BACHILLER, QUIEN ME DIO LA IDEA ORIGINAL Y PRESENTO EL RETO DE HACER ESTO, FUE UN TRABAJO ARDUO PERO FRUCTIFERO QUE ESPERO LES HAYA GUSTADO, LAS FECHAS HISTORICAS, ASI COMO LOS HECHOS SON REALES, LIGERAMENTE ALTERADOS PARA EL DESARROLLO DE LA HISTORIA, LOS PERSONAJES DE ELIZABETH, JORGE Y PEDRO PABLO FUERON CAMBIADOS PARA PROTEGER A LOS INOCENTES, SE ENCUENTRAN SIN DAÑO ALGUNO… HASTA EL MOMENTO… JEJEJEJE… ESPERO QUE ESTE TRABAJO HECHO PARA TI, SILVIA SEA DE TU COMPLETO AGRADO Y COMO LO ESPERABAS.

:icondanshaggy:

La Casa Negra de La Roma (La casa Mondragon)by Danshaggy

Literature / Prose / Fiction / Horror / Short Stories©2016 Danshaggy

El suicida del Ritual…

Estándar
El Fraccionamiento de nombre 27 de Septiembre, siempre ha sido considerado un lugar de lo más tranquilo en la ciudad, un barrio pequeño con terrenos grandes y donde los vecinos se conocen todos, siempre amables, pero en el corazón de el pequeño fraccionamiento, Existe una mancha de la historia de este apacible lugar; los hijos de los vecinos le llamaban “la casa de los muñecos”, porque antiguamente era la guardería de la privada para la atención de los vecinos; actualmente se encuentra en total abandono y totalmente cerrada de sus puertas y ventanas, así como  la barda  que le formaron alrededor del terreno no permite que nadie entre, volviendo esta casa en un punto de pena y vergüenza por su pasado tenebroso…

A un par de casas de este lugar se cambio la familia de Efrén y Eloísa, quienes hicieron amistad rápido con los vecinos, y quienes les contaban las historias más sorprendentes de esta casa. Ellos, jóvenes al fin, con hambre de aventura y fascinación por las historias de muertos y aparecidos, les atraía esta casa al grado de pasar las noches sentados viendo la casa por largos tiempos, lo que a sus nuevos amigos les parecía raro, pero así los aceptaron.

Ellos decían que eran osados, que no tenían miedo a nada, se quedaban hasta muy tarde tratando de escuchar en las noches ruidos o los gritos que les decían que se escuchaban, ellos se auto nombraban: “los hermanos sin miedo”,  eran estudiantes de universidad y por lo tanto le encontraban siempre lógica a todo, tenían en mente entrar a la casa y ver que encontraban,  pero  amigos les decían que en esa casa no entraran, que si era realidad lo que les decían que pasaba.
“Y por eso es que queremos entrar”, comento Eloísa.

Después de planearlo por unos días y estar revisando la casa,  por fin su búsqueda dio frutos, encontraron un hueco entre las tablas tras la casa; por eso para esa noche planearon meterse sigilosamente ahí.

Cerca de las once, se metieron por el hoyo del cerco, y despacio se fueron colando entre las hierbas que había en el patio, hasta que llegaron a la vieja casa derruida que tenía varios años abandonada y con paciencia  revisaron la casa hasta que encontraron que la puerta trasera se encontraba abierta, por lo que después de que la empujaron  viéndose entre ellos sonrieron y sacaron las lámparas que traían en las bolsas  ingresando en la casa.

Todo se encontraba en penumbras y solo visible con las delgadas y tenues líneas de luz que entraban por las rendijas de las tablas que cubrían las ventanas desde las lámparas de la calle, así que encendiendo las lámparas, despacio avanzaron por la cocina del lugar hasta que llegaron a la sala, en donde había algunos muebles viejos tapados con sabanas ya rotas y otros muebles destruidos por el tiempo, todo lleno de polvo y telarañas, avanzaron con la luz de las lámparas que llevaban y tomados de la mano.

Alumbrando y avanzando despacio recorrieron casi todo el lugar… por el pasillo que lleva a las recamaras, estando todo obscuro las lámparas comenzaron a fallar, así que avanzaron casi a obscuras por el pasillo sintiendo un aire frio que les llego desde la espalda y sintieron como si una mano les recorría desde los hombros hasta el pecho.
De repente se escucho un sonido muy leve, apenas audible entre los sonidos de los pasos de ellos mismos y su respiración, como un quejido infantil, ambos se apretaron las manos y sacudiendo las lámparas estas volvieron a encender.
Viendo una sombra en el marco de una habitación alcanzaron a ver que se movió ocultándose, por lo que dando unos pasos hacia atrás mejor se regresaron a la sala.

Escuchando de pronto el ruido de un golpe seco tras ellos, Eloísa tomo a Efrén del brazo enterrando las uñas, ocasionando que ambos saltaran de la impresión, y aluzando hacia donde lo escucharon, solo vieron que algo se movió en el piso, metiéndose en un cuarto.
-“Solo es una rata”, dijo Efrén, quien soltándose de Eloísa, siguió aluzando por el lugar seguido por ella, quien le dijo: -“es que esta todo silencio, y de repente ese ruido, me sorprendió por eso”… “claro” dijo Efrén y comenzaron a reírse despacio ambos, por la impresión tenida…

Caminando entre los muñecos, y alumbrando todo el lugar, dice Efrén – si es de temerse aquí aunque sabemos que nada de lo que dicen puede ser verdad.-

En una pasada de la luz, encontraron que la sala no solo era grande, sino que había muchos muñecos y juguetes tirados por doquier, y recordando lo que les dijeron, Eloísa comento: -pues es verdad eso de la guardería que era aquí, ya que se ve que todos dejaban a sus hijos, mira todos los muñecos que hay tirados, entiendo porque le pusieron la casa de los muñecos- siguieron aluzando y en la esquina que tenia la chimenea vieron que había un espacio sin monos así como varias cosas tiradas al fijarse mejor vieron que había una estrella dibujada en el suelo semi cubierta por el polvo del lugar, y en las paredes había unas cruses invertidas así como palabras o grafitis que parecían hechos con sangre o con pintura roja quemada, Efrén se acerco rápido y comenzó a pasar la mano por la pared, mientras Eloísa pasaba la luz por la demás escena junto a la chimenea  que tenia restos de que habían quemado algo ahí, entre otras cosas había también dos cirios, a un lado del pentagrama, encontraron una silueta dibujada de un cuerpo en posición algo extraña rodeando una mancha negra que adivinaron de sangre, por lo que Eloísa y Efrén se agacharon en el lugar viendo la silueta y las demás cosas y viéndose ambos, dijo Eloísa:   –al parecer si mataron a alguien aquí… esto lo vuelve más interesante!.

Pasando Eloísa la luz por el  lugar, noto que los muñecos se encontraban en todo el lugar menos en esa esquina, Efrén comenzó a ver y tomar las cosas que se encontraban en el “altar” improvisado, volviendo a dejarlas ahí; mientras Eloísa aluzaba alrededor, viendo que había muñecas de porcelana, osos de peluche, payasos, distintos muñecos, de todos los tamaños, estaban regados, a Eloísa le llamo la atención que cerca del rincón se encontraba algo abajo algunos monos, así que acercándose movió estos muñecos encontrando una daga, tomándola; ya con ella en la mano, sintió un aire helado correr, al mismo tiempo que se escucho una risita continua y apenas audible así como alguien llamándole por su nombre.

Una risa infantil más fuerte y clara, se escucho por todo el lugar, entonces alumbrando hacia el rincón donde se escucho que provenía, ven como otra  sombra se esconde tras una cortina vieja, y armándose de valor mientras se miran uno al otro, Efrén le hace una seña y se acercan por ambos lados alumbrando para agarrar a quien se haya metido detrás de ella para asustarlos,  se van acercando cuando otro ruido de algo cayendo en la esquina lejana los hace voltear y algo pareciera que los llamase, viéndose y entendiendo que tenían la misma sensación olvidaron la cortina y acercándose al pentagrama, se agacharon  viendo algunas de las cosas del lugar mientras se comenzaron a escuchar siseos y voces inteligibles por toda la casa así como la risa de niños muy leves, se escuchaba pasos de niños como recorrían la casa, cada vez más nerviosos por lo que pasaba.
Efrén de pronto sintió que le llamaban al oído y en forma de susurro le piden que arme de nuevo el altar, así que  tomando las  cosas de el altar de nuevo, comenzó a acomodar los cirios y demás cosas y que se utilizaron la última vez que alguien estuvo ahí, mientras Eloísa miraba la daga estando a un lado de Efrén

Eloísa con la daga aun en la mano, se agacho y colocando la daga a un lado de ella comenzó a acomodar las cosas sin entender bien el porqué, solo que tenían que hacerlo,  de cuando en cuando se volteaban a ver; una vez acomodadas las cosas en el pentagrama, se acomodaron uno frente al otro, parecían encontrarse en una especie de trance, Efrén poniéndose de rodillas en el pentagrama y tomando una piedra que se encontraba ahí, comenzó con ella a trazar un triangulo alrededor del pentagrama comenzó a recitar palabras que le susurraban en el oído y que no entendía: “Imperator Lucífugo Rocafale volens foedus cum eo. usquam in terris, tibi, si non vis venire ad vos, vi magna vivum mirabilis audi fili et spiritus sancti Clavis magni sermonum grandium Salomonis Emmanuel Soler Sabast Adonay ‘adorant, te invoco “.

Mientras Efrén recitaba, Eloísa encendía los cirios; se comenzaban a escuchar ruidos, gruñidos salidos de todas partes y risas más definidas que venían de distintos lugares, también comenzaron a escucharse las pisadas de un niño corriendo por la casa.

De una de las esquinas apareció un hombre o eso parecía, quien avanzando llevando un hacha en su mano izquierda, se escuchaba el arrastrar de ella al avance del ser por la estancia, volteando a verles, grito: “esta casa esta maldita”… mientras les apuntaba con la mano huesuda y con un brillo de fuego en los ojos les grito: “tu estas maldito”…  Mientras haciendo un movimiento, levanta el hacha que trae y da un golpe contra el suelo, al tiempo que grita:   “AAAAHHHHH”  “MUEREE”!!!. La hoja del hacha quedo a centímetros de la pierna de Eloísa.
Con esto, Eloísa despertó de la especie de trance, viendo al ente, mientras daba un grito ahogado por la sorpresa y miedo; el ser jalando el hacha, se  dirigió a la parte posterior de la casa, mientras se movía lento, agachado, con los brazos colgando y arrastrando el hacha,  escuchándose el ruido del raspado por el lugar, perdiéndose en el pasillo de la casa, escuchándose al mismo tiempo algunos lamentos lejanos mezclados con risas infantiles y los sonidos que normalmente hacen las muñecas y juguetes diversos, todos mezclados haciendo esto mas tétrico dentro de la casa, Eloísa se quedo parada  viendo todo a su alrededor, Efrén en el altar de rodillas, mientras ella viendo claramente una sombra de un niño que se movía  de un lado a otro de la estancia, absorta en esto no se dio cuenta que Efrén se levanto y tomando la daga se paro detrás de ella.

Eloísa, tomándose la cabeza por el ruido y los sonidos mismos que le hicieron sentir miedo por primera vez, mientras miraba las cosas a su alrededor, volteando al altar,  no vio a Efrén,  tomó la lámpara que quedó encendida en el piso y volteando llamando a Efrén alumbra la estancia, de pronto sintiendo detrás de ella a alguien, se gira rápido y aluzando, con expresión de susto y asombro vio a  Efrén, muy cerca de ella, y aluzando su cara le vio que tenía su mirada perdida aun, así como al bajar la luz vio  el cuchillo que ella había encontrado lo tenía en la mano…
él,  la veía fijamente y ella sin reaccionar, solo dio un grito ahogado cuando Efrén se le acerco como para abrazarle pero le dio una cuchillada ascendente en el tórax, el cuchillo entrando así en el cuerpo de Eloísa, partió su corazón, escuchándose una risa tétrica por toda casa, al mismo tiempo que se escuchó el grito ahogado de Eloísa
Una sombra pequeña que  corría por el pasillo se detuvo en la esquina viendo la escena y escuchándose una risa infantil


Mientras la sombra se asomaba por la orilla de la esquina, de lo más obscuro del pasillo entre las risas y sonidos varios se comenzó a escuchar el golpe de pasos, de alguien caminando ante la tenue luz exterior, y el reflejo de las lámparas tiradas en el piso, apareció un ser tosco, famélico, el cual riendo al andar con paso cansino ligeramente encorvado, al ver a Efrén, que habiendo despertado del trance en que estaba, y  se encontraba de rodillas con el cuerpo de Eloísa en los brazos… este ser avanzo y se planto ante él, y acariciando la cabeza de Efrén mientras pasaba los dedos por el, con la punta de los dedos que terminaban como garras pero casi rectos y de color negro, como si estuvieran en necrosis y levantando con su dedo en la barbilla la cabeza de Efrén, haciéndolo que se pusiera en pie, dejando el cuerpo de Eloísa en el piso, y  al verlo, vio ante si un ser de piel como si fuese papel, en un color gris verdoso, sus ojos de color amarillo fuego, con el pelo largo mas allá de los hombros y escaso; en la frente se le notaban un par de muñones a forma de cuernos, los dientes a forma de colmillos, sobresaliendo los colmillos de la mandíbula, viendo a Efrén, y emitiendo un gruñido, seguido de su voz que parecía estar en la cabeza de Efrén, le dijo:
-Mi nombre es Lucífugo, líder de los demonios del segundo infierno.
-Por este sacrificio, -(mientras apuntaba el cuerpo de Eloísa)- te concederé lo que desees.
-Pero llevara un costo; viendo Efrén la escena a sus pies: el cuerpo de su hermana en el piso, así como la daga a un lado y viendo sus manos con sangre, no soportando comenzando a salirle las lagrimas de los ojos por haber matado a su hermana, mientras sucedía esto; un muñeco grande de payaso comenzó a reír, sentándose y extendiendo las manos a Efrén, quien confundido por no alcanzar a comprender lo que estaba sucediendo y no entendiendo lo que el demonio le estaba ofreciendo, se mostro mas asustado por lo que estaba sucediendo mientras le daba vueltas muy rápido en su cabeza que el había matado a su hermana, se hizo hacia atrás, hasta quedar en la esquina de la habitación, llorando y viendo a Lucífugo, le comenzó a decir en voz apagada entre sollozos: “no quiero nada… sólo quiero que esto se termine… Quiero irme… quiero a Eloísa viva”…

El ser avanzando hacia él, (viéndolo fijamente que parecía que lo atravesaba con la mirada de fuego que tenia), le responde mientras señala el cuerpo de ella.
-su alma es mía… porque tú me la has entregado en el sacrificio de sangre durante el ritual… solicites o no lo que dentro de ti deseas; ella ha sido sacrificada por ti, para que yo venga… “CON LA SANGRE DE  INOCENTES, SACIARAS LA SED, CON EL ALMA; EL HAMBRE DE DIOSES Y DEMONIOS”… No tengo porque devolver la vida y menos su alma…

“Por favor… te lo suplico, déjala vivir”!!, dijo mientras tenía su cabeza entre sus manos, estando  de rodillas en el rincón de la chimenea

El demonio Lucífugo, mientras movía sus miembros algo raro, así como se movía de una manera extraña, quedo casi frente a Efrén y dijo: -está bien, su alma será suya, solo si tú… me entregas la tuya a cambio, sin mayor deseo… pero conozco a los monos; se que pedirás un deseo; así que no me hagas esperar y solicita lo que quieres, no hay cosa que no te pueda dar… tu tiempo se termina y con o sin petición yo gano, tengo un alma, -(y señalando el cuerpo de Eloisa) dijo: “la de ella”.
En ese momento se comenzaron a escuchar a la vez las muñecas que hablaban como se activan los mecanismos de grabación diciendo “mama”, otras llorando y otras riendo, viendo como se encendían los ojos de algunos de los muñecos.

Efrén sintió que se volvería loco mientras el ser andaba por la estancia riendo y repitiendo que pidiera su deseo… una muñeca se levantaba y caminaba hacia él, quien desesperado por la cercanía del ser, y con su corazón a punto de estallar por el miedo, grito: “Esta bien… deja que ella viva… te daré mi alma, pero quiero saber que ella estará bien siempre, quiero ver que ella sea feliz”

Lucífugo, deteniéndose, y volviéndose hacia Efrén, en un parpadeo quedo a unos centímetros de la cara de el, viéndole a los ojos fijamente y riendo de una manera burlona primero suavemente y aumentando la intensidad de esta, le dijo: “Concedido, tendrás  solo cinco años antes que me lleve tu alma conmigo y me alimente de ella”,  mientras con su uña, le marco la cara terminando su frase: “y vendré por ti para tomar lo que por derecho ya es mío… tu alma”.
Eloísa dando una aspiración enorme de aire por la boca contorsiono su cuerpo sentándose y comenzó a tocarse, Efrén, se le abalanzo yendo de rodillas hasta ella y abrazándole comenzó a pedirle perdón por lo sucedido, mientras el ser, Lucifugo se fue desapareciendo en las sombras de la casa dejando de sonar los muñecos y volviendo la casa a ser un lugar obscuro y tétrico, ellos levantándose y olvidando las lámparas y las demás cosas solo pensaron en salir de ahí, por lo que de prisa se fueron a su casa, tratando de olvidar lo que esa noche les paso en la casa de los muñecos…

-o-

Eloísa llego a la casa de sus padres en la 27 de Septiembre, y viendo en la casa de los muñecos que había varias patrullas así como una ambulancia y todos los vecinos que estaban de mirones mientras sacaban un cuerpo de la casa, uno de los vecinos le dijo que era Efrén, porque lo vio entrar y llamo a la patrulla pero cuando llegaron los policías el ya estaba muerto, y encontraron una nota que el oficial al saber que ella era su hermana se la presento a la vez que le pedía que identificara el cuerpo de quien se había cortado las venas en un ritual, la carta que dejo dice:

“Querida hermana:

Hoy se cumplen cinco años de lo que nos paso en esta casa, todos los días vivo pensando que si no hubiéramos entrado, todo sería diferente, pero al final cada ser debe cargar con sus propios errores, hoy me redimo ante ti y ante dios porque es tiempo de pagar la deuda de tu vida, con la mía propia. Gracias por tu amor y por ser feliz por ambos, pero debo cumplir, por eso hoy vengo aquí a terminar mi trato y saldar mi deuda, me da gusto haber visto que en realidad eres feliz, di a mis padres que los amo y que me perdonen, los amo a todos… adiós.”
Efrén.
-o-
Efrén fue encontrado en el pentagrama con las venas cortadas, y con las cosas en forma de ritual, así que se le llamo: “el suicida del ritual satánico”.

La Habitacion de la Muerte (Editado)

Estándar

Me encuentro fuera, en la puerta del hospital, cenando algo (ya que tenía casi todo el  día sin comer), cuando suena mi teléfono, al atender la llamada sin ver quien me marco, dejando todo y arrojando un billete a la persona que me atendía, salgo corriendo… siento que me falta la respiración, pero tengo que seguir corriendo!!… no puedo detenerme ahora!!… tengo que llegar!!…-
-eso es lo que iba pensando al correr por las escaleras del hospital…
Maldita la hora que se descompuso el ascensor! (pensé)… al llegar al segundo piso y estar llegando a la habitación… la ultima del corredor, la única que sobre la cama tenía una cruz…pensando: -porque esta habitación.
Las luces de pronto se apagaron por cosa de un segundo… entro en la habitación cuando veo que los médicos están cubriendo el cuerpo.

-No sé, (mire mi reloj siendo las 11:55pm mientras pensaba), yo sabía que esto iba a pasar.

-Lo sabía… por la historia que me contaron;  pero es justo decir que esto que cuento no es por esta perdida.  Es por la “HABITACION DE LA MUERTE”.

-o-

       Las enfermeras así le llaman pero dejen que les cuente:  Ayer, trajimos a mi padre a este hospital por una cirugía menor que no requería más de dos días de hospitalización, pero como el hospital se encontraba totalmente lleno, lo pusieron en ese cuarto.

También fue ayer que escuche por primera vez el nombre de la habitación lo que me causo gracia y curiosidad a la vez, no ‘somos una familia religiosa, más bien atea, pero a pesar de no nos molesto el crucifijo encima de la cama, pero si llamo mi atención algo, y es que al ir por el pasillo no vi otro en ninguna otra cama o cuarto.

Entonces, esa noche  después de su operación, el se puso grave de la nada,  después de la crisis que sufrió, ya estando tranquilos, me puse a platicar con la enfermera de turno, le pregunte -porque el llaman a la habitación así-… y mirándome a los ojos, pregunto, – eres creyente?-
contestando -no-,
-no debería, (me comenzó a decir) no es ético de mi parte pero, te contare la historia de ese cuarto y el por qué esa cruz-.

Nos sentamos en la pequeña sala de espera y nos pusimos a platicar, en la sala estaban dos personas más pero por la hora (eran poco mas de las 10:30pm) se encontraban dormidas… así que comenzó a contarme la historia.
-Yo tengo ocho años trabajando aquí y siempre he tenido este turno… esto que te contare paso hace  siete años aproximadamente, y lo recuerdo como si hubiera sido ayer, tomando aire, comenzó a platicar la historia…
-En ese tiempo, llego una mujer que era de las afueras de la ciudad, ella venia desalineada y al verla pensarías que era una bruja…-

Cerrando los ojos y pasando saliva, al  recordar me contó que ella fue testigo de cosas que aun siendo atea, la hicieron volverse a la religión.

En mi trabajo, con el tiempo, aunque tiendes a acostumbrarse a muchas cosas hay otras que no; pero deja te sigo contando, esa mujer fue hospitalizada y operada de un tumor en el estomago, algo  delicado y que requería unos días de hospitalización…
Los días que duro hospitalizada se lo pasaba insultando a todos y en las noches hablaba sola como si hubiese alguien con ella en la habitación… fueron cinco días los que estuvo hospitalizada, el día que murió, te contaré que en ese día, en esa habitación, (mientras señalaba la habitación donde estaba mi padre) pasaron varias cosas que son difíciles de explicar; Sobre todo para mí porque  las viví directamente… para comenzar, murió a las 12 en punto, ella murió dando un grito espeluznante, que se escucho por todo el piso, otros cuentan que por todo el hospital,-

Haciendo una mueca a forma de risa le pregunte: – que piensas tu que paso?…
Ella con miedo en la vista, y encogiendo los hombros me dijo: -que se apagaron las luces del piso, hasta las de emergencia, pero los equipos médicos siguieron operando, y de la puerta que está en frente del cuarto,  que da a la salida de emergencia; vimos  que salió una especie de demonio o no sé qué cosa era y entrando en la habitación, según lo recuerdo,  la saco arrastrando del cabello por la misma puerta emitiendo un gruñido que de escucharlo te hela la sangre.-
Riendo le dije – por favor, son solo cuentos para asustar niños-
volteando a verme a los ojos y contestando rápido, -no. Yo he visto esa sombra… y también la he escuchado, después de que pasó eso, toda persona que llega a quedar en esa cama no sale viva de esa cama…-
Y bajando la mirada  me dijo: – lo siento no debí haberlo dicho, pero en los años que llevo aquí he visto morir mucha gente en esa, “la habitación de la muerte…” –
Sonriendo le dije: – tranquila, no somos religiosos y no creemos en esas cosas, no nos asustan esos cuentos de niños-
Mirándome a los ojos me dijo: – hace una semana tuvimos todas las camas llenas y acomodamos a un joven ahí que habían atropellado, sus lesiones eran las comunes en su caso, tenia raspones y venia con una pierna lastimada, nada que pusiera en riesgo su vida; solo una noche, en observación y saldría por la mañana… pero en la noche se apagaron las luces y la puerta se abrió, viendo que salía de la habitación un bulto negro y arrastrando una persona jalándola de un brazo; tratamos de alcanzarle pero al llegar a la puerta no había nada… entramos a la habitación y el joven estaba muerto…-
siempre pasa cuando mueren de noche, siempre a las doce, no sucede cuando es de día… de día solo se apagan las luces unos momentos y en ocasiones recorre un viento frío el pasillo pero nada más, pero cuando ocurre de noche es distinto, no nos da tiempo de hacer nada para ayudar al paciente, solo tienen una especie de ataque cardíaco y segundos después pasa lo que te acabo de contar, esa es la razón por la que solo acomodamos a pacientes ahí cuando en serio no existe otro lugar para hacerlo, o que son terminales completamente… de lo contrario siempre está sola esa habitación…-

-o-

       Con mi madre a un lado, fuera de la habitación mientras tapaban e cuerpo de mi padre, volví a ver mi reloj el cual marcaba las 11:56 pm, por lo que un poco más tranquilo por la hora, abro la puerta, entramos en la habitación cuando el médico está cubriendo el cuerpo, no sé. Yo sabía que esto iba a pasar, lo sabia…

Acudo con mi madre, abrazándola y sacándola de la habitación, avanzamos por el pasillo hasta la pequeña sala de espera donde está la estación de servicio de las enfermeras, por alguna extraña razón volteo al reloj que está en la estación y veo que marca las 12:03 am. Pensando en mi reloj lo volví a mirar viendo que marcaba las 11:58 pm, saco rápido mi teléfono y checo la hora, que también marca las 12:03 am… siento un frío helado recorrer mi columna y volviendo mi cuerpo; veo el fondo del pasillo hacia la habitación… que se apagan las luces de nuevo, y sale una sombra, o un demonio amorfo de la puerta de emergencia, e ingresa a la habitación… suelto el teléfono y a mi madre, corriendo hacia allá mientras pienso, – NO… A EL NO…-

 

Abriendo la puerta de la habitación viéndolo que está tomando el alma de mi padre, y sin saber porque, trato de empujarlo. Este ser volteando a verme y viendo esos ojos como las brazas encendidas y ese rostro desfigurado y monstruoso de verdad.

Lo que hace que sienta por la impresión un dolor fulminante en el pecho, y viendo que me toma del cuello, mientras que con una voz que te hela la sangre me dice…
– TU TAMBIÉN TE VAS CONMIGO… NUNCA DEBISTE HABERLO HECHO-
volteando, veo a mi padre despierto y con rostro desencajado por lo que pasa… a la vez que veo la habitación donde está el cuerpo de mi padre en la cama y el mío en el suelo, sufrí un ataque cardiaco fulminante, nos lleva a los dos… mientras todo se vuelve cada vez más obscuro… negro…

-o-

El timbre del teléfono me despierta, viendo a mi alrededor; veo que estoy en la sala de espera del hospital,  mirando mi reloj, el teléfono sigue sonando, volteo a ver el reloj que esta sobre la estación de enfermeras, cinco adelante de mi reloj, veo el celular, llamada perdida, en eso veo que traen a mi padre en camilla acaba de salir de la cirugía, todo bien!,

       Cuando veo que nos llevan a la habitación del fondo, junto a la puerta de emergencia, pero no veo ninguna cruz; llamo al Dr. y le digo; quiero otra habitación… no quiero que este en esta habitación… el médico me indica que pase a la estación para decirlo, al acudir la enfermera que me atiende, veo que es la misma de mi sueño, extrañado un poco, le exprese mi solicitud a lo que ella  sin levantar la vista  me dice con una voz gutural, la misma del demonio de mi sueño “NO QUIERES LA HABITACIÓN DE LA MUERTE ??? “…

 

LA HABITACION DE LA MUERTEby Danshaggy

Literature / Prose / Fiction / Horror / Short Stories©2014-2015 Danshaggy

 

El Mensajero y El Pergamino (editado)

El Mensajero y El Pergamino (La Respuesta)
Estándar
Les comparto este cuento por aniversario, espero que les guste como a mi hacerlo, lo he editado para una lectura mas amena… y agradezco su atencion a mis trabajos…
Ese día en la tarde salia de vacaciones pero los compañeros de la universidad que siempre se burlaban de mi llamándome “panzon, nerd, mantecoso, raro” y otros insultos, regularmente los ignoraba pero ese día, me tenían una sorpresa, ya que ese día no solo serian insultos ya que me dañaron el carro echándole pintura, cansado, ese día cansado, tome valor y los enfrente… después de la paliza que me dieron por reclamarles e insultarlos igual, me dejaron ahí… a un lado de mi carro, en el suelo, humillado y golpeado, agarrando aire por el esfuerzo y comenzando a quererme levantar, de pronto un anciano me ayudo a levantarme… “pero que te paso muchacho??”… jalando el brazo de su mano al quererme ayudar, me dijo: “tranquilo, solo quiero ayudarte a levantar”, volteando a verlo con la mirada perdida en el odio y coraje que sentía le dije: “perdón!”, y diciendo en voz baja dije: “ya me vengare de todos, de todos los  que han abusado de mi”… el anciano sonriendo me dijo, “es por el coraje muchacho, ya se te pasara”,  volteando a verlo con los ojos inyectados de odio, a la vez que cambiando el tono de voz le decía:  “no, ya estoy cansado que todos los que son abusones”… “juro que me vengare de todos, a todos los quiero ver muertos”… el anciano acentuando su expresión y viendo en sus ojos un brillo de complicidad, me dijo: “estas seguro?”, mirándole a los ojos  dije: “si”, el anciano haciendo una mueca a forma de sonrisa y cambiando su expresión, a una mas seria. metió la mano a una mochila de mano que traía,  saco un libro, y entregándomelo me dijo seriamente, “entonces, toma este libro, aquí encontraras lo que necesitas, solo léelo, has lo que te explica y tendrás la respuesta a lo que deseas sin mayor problema”, tomando el libro, pensé primeramente “lo que falt…” y como si supiera lo que pensaba, me dijo con una mueca a forma de reproche: “no es una biblia”…  y sorprendido vi al anciano, y al libro…
Ancient worn book with leather cover

Ancient worn book with leather cover

era un libro color ocre, desgastado por el tiempo, con algunos símbolos anotados pero borrados por el tiempo, la pasta, parecía de piel, pero se sentía distinto, como si tuviese algo chispeante, mágico, me hormigueaba las manos y comencé a hojearlo ahí mismo… en eso, centrado en el libro voltee para preguntar sobre el libro, pero ya no lo encontré… en ese momento, tome la decisión de cambiar y prepararme como fuera, ya no permitiría que me hicieran mas daño, el odio se había sembrado en mi corazón, y en mi mente.
Después de llegar a mi casa, maltratado y humillado, viendo lo que el libro decía ese día me dedique a leerlo y sin darme cuenta, leí casi medio libro, (el cual no era muy extenso), no entendí la mayoría de lo que decía, pero leyendo tome la decisión de ir a las afueras de la ciudad a probar el ritual que decía, no perdería nada y tal vez pudiera ganar algo. vi que me tomaría un par de días hacerlo ya que había que repetir varias cosas, pero indicaba que tendría resultados al hacerlo bien… así que tomando cosas para comer y lo que indicaba para hacer el ritual, fui a comprarlo a esa tienda donde tienen las cosas.  sali en el carro con rumbo a la sierra a un área que sabia que no llegaría nadie y podría hacerlo sin problema.Después de estar por tres días en el campo solo, haciendo todo lo que me decía el viejo libro, y maldiciendo mi suerte ya que en ese tiempo no había conseguido nada… molesto conmigo mismo por hacer caso a un viejo, y que porque me decían que haciendo lo que decía el libro conseguiría las cosas, sentándome en un tronco que se encontraba a un costado de la fogata que tenia… y mirando las flamas, comencé a reír solo y decirme: como puedes ser tan incrédulo, enciendo un cigarro y sonriendo saco una botella de tequila que tenia en la bolsa, mientras digo, “viejo loco” y dando un trago, cierro los ojos por lo fuerte de la bebida  y limpiando la boca con el antebrazo, de pronto mientras avivaba el fuego, entre las sombras salio el anciano que me dio  el libro y me pregunta “loco?”, piensas que estoy loco??, “mejor invitame un trago!”,  y echándome hacia atrás, mas asustado que sorprendido caigo y ruedo cuan largo era por la sorpresa a la vez que daba una especie de quejido por el miedo al verlo aparecer  entre las sombras, ya que me encontraba  retirado de cualquier lugar habitado, pensando todo a la vez, es ilógico como llego aquí?, en mi mente no entendía que este hombre se  apareciera así, y  menos ahí. el anciano de mirada profunda y espalda encorvada, viéndose con unos 60, o 70  años de edad, sin dejar esa mueca a forma de sonrisa  me  pregunto: “porque te asustas??, no has estado tratando de que venga??”, mientras se acomodaba en el tronco, con movimientos un poco lentos por la edad.
mientras yo tras el tronco literalmente a gatas y con una expresión de sorpresa que de miedo le comencé a decir: “pu-puues si… o eso creo!?!?!?” “pero este libro que me diste”…- a la vez que extendía la mano temblorosa con el viejo libro en ella- y recomponiendo rápido mi figura, con coraje le reclame: “me dijiste que me comunicaría con el Diablo, Luzbel, Satanás, o como lo quieras llamar para hacer un pacto… no contigo”, “o… eres tu?!?!”, “y, a todo esto, quien eres?, como llegaste hasta aquí?”… mientras el anciano miraba el fuego después de tomar de la botella como si fuera agua, y cambiando su mirada a un tono mas frío pero duro, sin alma, y tornando sus ojos al color de las brazas que se encontraban en la fogata, a la vez que le veía entre esa mueca a forma de sonrisa, mire unos dientes afilados, como si todos fueran colmillos, dejo de verme, volteando al fuego, seriamente me dijo: “yo nunca dije que te comunicarías con el, te dije que encontrarías la respuesta” vio la botella y volvió a tomar de ella, volteando y me miro por un momento mientras que yo que me encontraba de rodillas a un metro de el, me comenze a levantar del suelo y me acomodaba a un lado de el, hipnotizado por lo que estaba viendo, y tomando de su mano la botella, le tome un trago y le ofrecí otra vez la botella y un cigarro, diciendo “toma acompáñame!”, “no te miras tan tétrico, como pensé”…. el, tomando la botella, se levanto del tronco y después de dar un trago, suspiro y volvió a mirarme profundamente con los ojos rojos, viendo que comenzaba a despedir una especie de  humo que salia entre las ropas mientras se doblaba sobre si, y decía palabras en otra lengua que no entendí. lo que a continuación me dejo con la boca abierta, ya que comenzó a cambiar convirtiéndose en un hombre de mediana edad, y estatura regular, pero con el mismo aspecto algo duro en el rostro conservando la mirada profunda que despedía odio e ira a la vez, diciéndome como si fueran varias personas a la vez, (llegando la voz de todos los lugares alrededor mio al mismo tiempo) y con una voz atronadora, “ASÍ TE PAREZCO MAS TERRORÍFICO?, O QUIERES VER MI VERDADERO SER?”, diré que por la impresión que tuve, volví a caer del tronco hacia atrás, por lo que solo acerté a  asentir con la cabeza a la vez que le decía “nnooo !!, no!!, así esta bien!!”…
hablando con esa voz que parecía venir de todas partes o estar en mi cabeza, mientras avanzaba alrededor de la fogata, “ACASO PIENSAS TU?, MONO PARLANTE!!,  QUE EL MAESTRO VENDRÍA A TI SOLO POR LLAMARLO?, ESTO ES SOLO EL PRINCIPIO TENDRÁS LO QUE QUIERES A CAMBIO DE TU VIDA, YO SOY RAMUEL!, PRÍNCIPE DEL CUARTO CIRCULO, GENERAL DE LOS EJÉRCITOS DEL INFIERNO Y HERALDO ANTE USTEDES, MONOS PARLANTES, DEL SEÑOR DE LAS TINIEBLAS Y AMO ABSOLUTO DE LAS HUESTES DEL INFIERNO…”
sacudiendo la cabeza, murmure… “es un sueño, y el cansancio de estos días…” a lo que  respondió como si me hubiera escuchado… “NO!!… NO ES UN SUEÑO!!,  Y SI QUIERES OBTENER TU VENGANZA, TIENES QUE  HACER LO QUE LO QUE TE INDICO AL PIE DE LA LETRA… “asintiendo con la cabeza… entonces el devolviendo me la botella (que se encontraba caliente), sonrió diciendo: “HAS COMENZADO”, “TOMA TUS COSAS, TE DIRE LO QUE TIENES QUE HACER, HAS LO QUE TE FALTA PARA COMPLETAR EL ACUERDO, SI NO LO HACES BIEN PERDERÁS TODO”.Asombrado, (por el contacto y lo que pasaba), mas que asustado. me levante del tronco y viéndolo a los ojos, si es que se le pueden llamar ojos a lo que tenia en el rostro. ya que eran como dos brazas encendidas, en un hoyo sin fondo (así veía sus ojos). le dije: “dime lo que hay que hacer??” y haciendo una mueca a modo de sonrisa, me dio un documento enrollado y me dijo “TIENES QUE HACER LO QUE AQUÍ VIENE, COMO ESTA ESCRITO, Y TENER LAS COSAS ANTES DE TRES DÍAS, YA QUE A LA MEDIA NOCHE TENDRÁS LO QUE QUIERES, MAS ADELANTE TE DIRÉ LO QUE TE FALTARÍA”. después de que este ser estrecho mi mano (la que me quedo roja y sentí que me quemaba), y viéndolo perderse en la obscuridad de la noche, mire mi reloj estaba detenido en las 03:34 am. pero ya estaba comenzando a amanecer y notando que los ruidos característicos del bosque en la madrugada volvían, medio confundido y a la vez feliz, por lo que pasaba tome el documento de lo que tenia que hacer, y guardando las demás cosas avance al carro y comencé mi viaje a la ciudad, ya en el camino, y pensando que no sabia en realidad si esto lo quería hacer o no, jamas pensé en serio que pudiera contactar con algún ser…
DÍA 1.
por la mañana, llegando a mi casa y como si se tratara de un tesoro llevaba el documento enrollado con ambas manos, (pensando en lo que pediría para vengarme) y colocando en la mesa de centro que tengo en el dpto. ya  sentado en la habitación, y recordando todo lo sucedido la noche anterior, comencé a repasar con la vista las cosas que tenia en mi cuarto sin aceptar al ver la mentira que me rodeaba, en la que vivía, y la realidad de lo que me acababa de suceder, me levante del sillón y comencé a arrancar los carteles con leyendas satánicas y cuadros donde se mira un macho cabrio y las estrellas inversas, y así como las estatuas a satanás y la muerte y toda la basura que tenia en el cuarto, quedando en la mesa solamente unos libros, y una lampara para quemar hierba que usaba ocasionalmente, y así, rodeado de la basura de los posters, y revistas así como algunos libros, y platos viejos de comida que tenia en la mesa y en la cama, pensando en todo lo que me paso en estos días en que hice los rituales… el anciano que llego y salio de la nada, viendo el rollo que había colocado en  la mesa, y que era la prueba de que todo era real!!.  vi la lampara y recordé que tenia algo de hierba escondida y prepare todo y me puse a fumar quedándome dormido en el sillón con la basura que había arrancado de las paredes y los libros, todo tirado… regado por el cuarto perdí la noción del tiempo.

DÍA 2.

en la madrugada, sentí que alguien se acomodo en el sillón por lo que medio dormido vi a una persona que era la que se sentó a un costado mio, entre dientes, le pregunte: “y tu??, quien eres??” -volteando a verme debajo de la capucha de la cogulla que portaba, vi con la luz del cuarto, (que quedo encendida) sus ojos muertos las cuencas vacías y con la piel del rostro desgarrada, pareciera como si también tuviese todos los años del mundo, y viéndose bastante desagradable sentí de pronto frió y un  terror que me llego al hueso, me señalo con su dedo semi-descarnado y dijo con una voz fría, vacía, hueca… (creo que si los muertos hablaran así tendrían su voz…)-“has malgastado un día… solo te quedan dos…. y viéndole aun mas con sorpresa que miedo, y habiendo despertado de golpe, “quien rayos eres? y como entraste aquí?” viéndome de reojo otra vez y repitiéndome “has malgastado un día… solo te quedan dos…. ” a lo que se levanto y viéndome a la vez que señalándome el rollo en la mesa dijo “es el primer aviso” y se desvaneció ante mi… por lo que dando un brinco y comenzando a sudar y a temblar ahora mas de miedo que otra cosa tome mi mochila y sacando lo que quedaba de la botella me lo tome de un trago, y mire el rollo en la mesa.
Con el rollo en medio de la mesa, nervioso, y sudando comencé a abrirlo ya que solo tenia dos días y este seria mi primer día para hacer las cosas, al abrirlo, vi que era una hoja amarillenta algo gruesa y que no tenia nada apuntado en ningún lado, por lo que pensé, “maldita sea, como voy a saber lo que tengo que hacer si esto no tiene nada”… en eso en el papel que lo tenia en la mesa, se extendió solo y apareció un texto que decía ” seis velas de cera virgen solo hechas por tus manos”… por lo que poniendo cara entre extrañado, preocupado y como sorprendido, pensé en voz alta, casi como un grito “DONDE DIABLOS VOY A CONSEGUIR VELAS DE CERA VIRGEN??”. por lo que me prendí un cigarro y pensé en mi vecina, esa dulce vieja metiche y chismosa (motivo por el que a veces la quería matar),  que todo lo sabe aunque nadie le pregunte…. a primera hora de la mañana acudí a ella y preguntándole me dijo que en las afueras de la ciudad había una granja de abejas y que ahí podría conseguirlas… por lo que me fui rápido ahí para hacerlo… y si, después de dar mil excusas en la granja por fin conseguir que me permitieran hacer las velas.

llegando a casa fui al papel, viendo y como tonto diciéndole a la vez que le enseñaba las velas “aquí están tus malditas velas,  ahora que mas quieres que te consiga…” y poniéndolas en el refrigerador regrese a la mesa, viendo que ya había aparecido la siguiente cita…”un saco de sal negra” y comencé a rascarme la cabeza, “y que diablos es eso??”, y mirando la basura que tenia en el cuarto, recordando que tenia un libro de hechicería y magia  donde venían explicados muchos ingredientes de magia y como hacer algunos, comence a buscar entre el montón de papeles que tenia en la mesa y en el piso revolviendo todo, y maldiciendo mi suerte por no encontrar el libro que necesitaba… por fin lo encontré entre basura de posters arrancados y debajo del sillón… poniendo una sonrisa en la cara, comencé a buscar en el libro el termino dado por el rollo… “sal negra… sal negra… sal n.. aquí esta”… “sal negra: llámese así a la mezcla preparada de las hierbas quemadas, raspadura de una sarten vieja y carbón mezcladas con sal de mesa”…  y pensando en donde podría conseguirla, decidí comprar un mazo de esos de yerbas para limpias y un pedazo de carbón de mezquite el sarten viejo lo conseguiría por ahí y la sal de mesa me parece que existe por la casa… y así puse manos a la obra e hice la sal negra que me pidieron… pasada la hechura de la sal negra, regrese a la sala de mi casa y comencé a mirar el rollo que estaba en la mesa y colocando la sal a un lado, espere a que me diera la siguiente solicitud… pero ya era de tarde cuando termine la sal así que me quede dormido en el sillón esperando ya que no apareció nada mas en la hoja.

DÍA 3.

Eran como las 3 cuando de pronto, alguien se acerco a mi, y sintiendo un frió que me despertó, y volteando entre dormido y despierto, vi la figura de un monje o al menos eso creí en un principio… ya que la cogulla negra y la cuerda en la cintura color café me hizo pensar eso. pero al despertar bien me di cuenta que en realidad era todo menos monje… señalándome con un dedo cadavérico en el que tenia la piel pegada al hueso y haciéndome una seña hacia el pergamino, vi que había aparecido una leyenda que decía “sigue al mensajero el te enseñara lo que hay que hacer” levantándome del sillón, y tomando el papel vi al monje y le iba a preguntar que haríamos cuando el se volteo y vi que apareció algo mas y solo decía ‘sígueme”… encogiéndome de hombros dije “ok, no hablara mucho”… y con el pergamino en la mano, lo seguí al exterior de mi casa pero al salir de ella me di cuenta que nos encontrábamos en otro lugar… -“donde estamos??” y viendo el papel vi que apareció “observa” y vi que extendía un brazo y señalo hacia delante… estaba el local donde venden objetos variados de magia y otras cosas, y viendo el rollo, vi que apareció “necesitaras sangre de un alma virgen” pensé que era broma. a lo que volteando a verlo dije “como iba a conseguir la sangre así nomas!!, nadie seria tan tonto para darme su sangre!!.” y volteando al rollo, leí: “es tu problema… el quiere la sangre, no la vida”  rascándome la cabeza dije “esta bien, que mas necesito??” y levantando el papel leí “un cuchillo  para la ceremonia e incienso” “todo debe estar listo para la media noche”…

y en lo que levante la vista el ser había desaparecido, y volví a estar en la puerta de mi casa, por lo que pensando detenidamente me puse a ver el rollo, y apareció “la tienda”, y recordé  que en ese negocio trabaja una chica y a la vez conseguiría el cuchillo, pero como le haría para conseguir la sangre? y sobre todo que no se secara hasta la hora de la ceremonia?, así que dando vuelta me volví a sentar en el sillón, y pensando vi la lampara y saque la poca yerba que  me quedaba y comencé a fumarla. pensando en las cosas, llegue a la conclusión de que el cuchillo lo conseguiría en la tienda y la chica también… acudí al lugar,  busque y viendo los cuchillos y navajas que tienen en este tipo de tiendas hubo uno que lo vi y pensé que era el indicado por lo que lo tome y pase a pagarlo junto con otras cosas que tome en la tienda… la muchacha que me atendió era como de 19 años y desconozco porque le vi como una especie de aura alrededor de ella por lo que pensé que ella seria la indicada, comencé a platicar con ella, viendo que le interesaba todo lo de las misas negras y brujería ya que estaba leyendo un libro de magia negra.  pregunte mientras tomaba el libro, “te gusta la brujería??” sonriendo respondió “si, pero me da miedo hacerlo mal”, sonriendo y echándole una mirada de complicidad le pregunte, “te gustaría acudir a una misa y ver como se hacen las cosas para que vayas aprendiendo?”, mirándome a los ojos me dijo “si, me encantaría, he leído mucho aquí, pero me gustaría ir a ver una y aprender como se hace”, “mi novio también quiere aprender”
“mmm… es algo complejo ya que solo puede venir un invitado, por lo cerrado de lo que se hará pero podemos ver para una ocasión futura, no creo que acepten los espíritus el que el venga hoy”… “mira, si te animas. necesito que me digas para prepararlo todo, pero si no te animas, también avísame para saber y llevar a la otra persona que también quiere ir, pero si aceptas haré una excepción y te llevare a ti” mientras apuntaba en el dorso de su mano el numero de mi teléfono, le dije: “espero tu llamada para arreglarlo todo, seria hoy mismo”.. y sonriendo al verla a los ojos note que su respuesta seria si, salí de la tienda con mis cosas, y sentándome en mi carro frente de la tienda la vi por la ventana que tomo el libro y lo estuvo viendo, lo abrió y leyendo algo… volteo a todos lados, tomando el teléfono marco. sonó mi teléfono y contestando “si??”, “esta bien acepto, que tengo que hacer?”… sonriendo,  dije “dime a donde paso por ti a las seis para acudir a hacer la ceremonia” y una vez que me dio la dirección, a la hora indicada acudí por ella, y fuimos a casa para recoger las cosas e irnos a donde haría la ceremonia….

Llegamos a las afueras de la ciudad, donde estuve haciendo los rituales iniciales, y donde me entregaron el rollo, una vez llegado al lugar, me dispuse a revisarlo,  mirándome ella pregunto “que haces??” volteando a verla le dije, “este rollo, es la conexión para hacer la ceremonia, tenemos que hacer lo que nos indique”, mientras le mostraba el rollo extendido en mis manos, de pronto ella  abriendo sorprendida los ojos voltee al rollo, donde comenzaron a aparecer las indicaciones que tendríamos que hacer, leí en voz alta, “tu lees, ella hace” haciéndole la indicación ella asintió con la cabeza y comenzamos a hacer  los símbolos con la sal negra, con paciencia y tardando mas de dos horas en hacer todo el trazado que nos pidió.  ella hizo todo lo que le iba indicando que aparecía en el rollo, ya que terminamos, en el rollo aparecieron las paginas del libro que deberíamos leer y seguir las indicaciones, y todo con quien aun no sabia que seria la donadora de la sangre para el ritual. terminamos todo para la ceremonia pasada la media noche, cuando comenzamos con la lectura del libro así como a llevar a cabo la ceremonia en si, sentimos y llego un olor que el aire se enrareció, y siguiendo los pasos que indicaba el libro, hice un corte en la palma de la mano de ella para dar la sangre en prenda, de pronto, al caer la sangre de ella en el incensario donde teníamos el incienso encendido, la flamas de las velas comenzaron a crecer, hasta alcanzar nuestra altura y de entre los arboles, aparecieron el hombre que me dio el libro, pero ahora emitía como un pequeño brillo y de la frente le surgían unas protuberancias a forma de cuernos, con el aparecieron los dos hombres con la cogulla, pero ahora uno traía una linterna de petroleo en la mano y también alcanzamos a ver lo rojo de los ojos, el rostro descarnado mostrando parte del craneo y la dentadura,  el otro, el que no le había visto el rostro ahora le veía con el rostro deformado y de forma grotesca, ya que traía un ojo colgando y partes de la carne colgando de el rostro. el hombre con una voz gutural pero a la vez fuerte, nos dijo: “BIEN, MONOS PARLANTES, HAN LLEGADO HASTA DONDE NO CREÍ… QUE ES LO QUE QUIEREN, PÍDANLO”. mas sorprendido por lo que pasaba alrededor que por el, ya que alrededor de el circulo donde nos encontrábamos se movían sombras y se escuchaban murmullos, asi como risas… “pu pu pues.. yo deseo tener como vengarme de los demás que me han hecho daño… y estar por encima de ellos…quiero poder!!” y dando un codazo a la chica, “yyo.. yyyo quiero solo saber todo sobre magia y poder hacerlo… ssiii, si, eso quiero”… y el ser viéndonos, a la vez que había un silencio que ni el crepitar de las llamas podíamos escuchar, de repente deteniendo su caminar que cada vez nos ponia mas nerviosos, soltando una sonora carcajada: “JJAAAJJAJAJAJAJJAAAAJAAA”… SOLO ESO PIDEN??… LLEGARON HASTA AQUÍ… HACEN TODO ESTO…. Y SOLO ESO PIDEN…” nos decía mientras señalaba el circulo, y las cosas que teníamos en el lugar de la ceremonia, a la vez que caminaba alrededor de  nosotros y se iba acercando cada vez mas, el fuerte olor a huevo podrido, así como un calor muy fuerte se sentía a como se acercaba a nosotros… la verdad es que ya temerosos por la situación en que nos encontrábamos. no nos dábamos cuenta que nos estábamos saliendo del circulo en que nos encontrábamos… y de pronto sin darnos cuenta floto rápido, quedando a unos centímetros de nosotros y sonriendo nos dijo: “POR CIERTO… OLVIDARON LEER QUE SI SALEN DEL CIRCULO… ESTE NO LOS PUEDE PROTEGER?, Y QUE FUERA DEL CIRCULO, LOS SERES QUE ME ACOMPAÑAN PUEDEN DAÑARLOS?? Y QUE SUS ALMAS SERÁN MÍAS SIN QUE TENGA QUE DARLES NADA??” moviendo la cabeza negativamente a la vez que ambos volteamos al suelo, miramos que nos encontrábamos fuera del circulo… a la vez que comenzamos a ver a los seres que nos rodeaban y por los que fuimos  atacados entre gruñidos, ojos rojos, y garras…

“A ver, un momento…  si entiendo….” me dices que esta persona te dio un libro de magia y que en la ceremonia ellos mataron a tu amiga y a ti te dejaron vivo???”…
“si, así como le estoy diciendo pasaron las cosas… o cree que me hice todo esto yo solo??.. doctor tiene que creerme!!… ellos la mataron..!!!
“ok, ok, tranquilo… continua con lo que me cuentas, y después hablare con los oficiales para poder ayudarte, necesito que me digas todo, pero que sea verdad, dime que mas paso??”
“bien, como le decía”… “tratando en nuestra cabeza de escapar, pero por el miedo, estábamos estáticos, tratamos de correr cuando fuimos atacados”. “a ella mientras trataba de huir, vi como la tumbaban y la tomaban los seres, la atacaron hasta matarla”….  “si, la mataron ellos  y la dejaron ahí tirada”                                                   “pero cuando estaba en el suelo, el ser con la lampara en la mano se acerco rápido flotando, y tomándola del brazo vi como se la llevo hacia el bosque”.                             “a mi, me atacaron varios seres a la vez pero no me hicieron gran daño, me defendí con el cuchillo que compre, si”… “pero a cada cuchillada que les daba a los seres se reían”.

“vi al diablo en persona”….   me golpearon arañaron y mordieron hasta hacerme perder el sentido”, “hicieron que me volviera loco entre las carcajadas de Ramuel, del ser que me dio el libro”
“Aun siento la mirada de hielo de los otros dos”,
“sentía que mi cuerpo se quemaba, perdí la noción del tiempo”.                                     “mi cabeza se perdió en lo negro de la noche”…
“cuando desperté, me encontraba bañado en sangre con el cuerpo de ella totalmente despedazado”… “en mi mano tenia el cuchillo lleno de sangre. trate de pedir ayuda, salí corriendo y me perdí en el bosque y fue donde me encontraron”.     “DR”…  “NO ESTOY LOCO”…  “NO SOY ASESINO”… “YO NO LA MATE”…           “POR FAVOR CRÉANME”… “QUIERO SALIR DE AQUÍ”… “ELLOS VENDRÁN A  ESTE CUARTO”… “POR FAVOR”…  Decía esto al Dr. del hospital psiquiátrico mientras se alejaba de mi celda, de pronto siento que hay alguien en el  rincón obscuro del cuarto, por lo que volteo despacio al percibir ese olor a podrido que sentí en el bosque, y de pronto se escucha una voz que dice mientras veo solamente esos ojos color brazas y escucho una sonrisa suave pero burlona:
“Y PIENSAS QUE TE CREERÁN??”… “JE JE JE JE JE”…
“YO NUNCA TE DIJE QUE PODRÍAS HABLAR CON EL, TE DIJE QUE EN EL LIBRO ENCONTRARÍAS LA RESPUESTA”

La Ceremonia…

Estándar

Roque y Carlos eran jóvenes que se sentían atraídos hacia la magia negra y el satanismo, ceremonias y demás, al grado que tenían tiempo tratando de  entrar  en alguno de los grupos de magia y satanismo que había en la ciudad, para aprender mas pero habían sido rechazados en varias ocasiones.

Ese año, después de un par de intentos en que los habían rechazado, ese jueves se encontraron con Jonás, un hombre maduro que era miembro del último grupo que habían querido entrar y quien al verles les dijo (a la vez que los saludaba):

-Hey, que bueno que los veo ¿que creen? serán aceptados como aspirantes, estarán en la ceremonia para su  iniciación en el grupo, la ceremonia será el sábado por la noche.

Y dándoles un papel con unas indicaciones les dijo:
-Tienen dos días para conseguir lo que dice ahí, y no querrán faltar el sábado, pasaremos por ustedes a las diez de la noche.

El sábado, como les dijo, pasaron por ellos a las diez en punto, en una mochila llevaban lo que les pidieron.

Subieron en la camioneta donde venían Jonás y tres miembros de la secta; saludándose al subir, iban platicando y dándoles la bienvenida; de repente, sacaron unas capuchas y les dijo:
-Por razones de seguridad y por el hecho de ser aun solo aspirantes, tienen que taparse la cabeza.

Así que  viéndose entre ellos,  dijo Roque al tomar las capuchas: “ok nos parece justo”,  nerviosos y emocionados se las pusieron para poder llegar al lugar donde sería la ceremonia.
Estuvieron viajando en la camioneta por casi una hora, cuando ésta se detuvo, Jonás les dijo: “bien, hemos llegado, bajen sin quitarse las capuchas hasta que les digamos”, y les guiaron al interior de un edificio que era viejo y por el olor dedujeron que abandonado, tal vez por las afueras de la ciudad, ya dentro les quitaron las capuchas y llevándoles a una habitación les dijeron que se vistieran y prepararan las cosas para la ceremonia que estaba por comenzar.

Ya se encontraban desesperados, porque ya tenían mucho tiempo en espera, ya faltaban unos diez para la media noche cuando llegaron por ellos y dándoles unos cirios negro y uno blanco uno a cada uno, les dijo:
-Entraran en procesión y hagan lo que los demás, las recitaciones no; porque no las saben y todo irá bien hasta que les llame la sacerdotisa para hacer su iniciación en la ceremonia.

Caminaron por un pasillo hasta llegar a una puerta que daba hacia una estancia iluminada por cirios y teas solamente, parecía una vieja iglesia abandonada.
Interior de la Iglesia de Satán
Roque y Carlos, se encontraban muy nerviosos así como emocionados; Roque le dijo a Carlos en voz baja: “hasta que se nos hizo wey, ahora si a aprender lo bueno…” Carlos volteo despacio y Roque viendo un pequeño brillo en los ojos,  se quedo serio al ver bajo la cogulla el rostro de Carlos pero no dijo nada mas…  cuando les dieron la señal, entrando a la estancia invadida con humo, todo en un tono amarillo dorado, sólo iluminado con las teas puestas en las paredes y las velas, donde había una mesa baja en forma de altar.

Cuando entraron a la sala se formaron pegados a las paredes donde les indicaron, al lado de los demás miembros del grupo, y todos miraban la acción que había en el altar, pues ahí se encontraba una mujer con una sotana blanca, sin cogulla y con símbolos en la sotana; con ella se encontraban Jonás y dos más con cogullas tipo ku klux klan, quienes hacían señas al salón y las puertas donde entrarías todos. Después Jonás se fue detrás del altar y la mujer siguió viendo a todos los que entraban y todo lo que pasaba al acomodarse en el salón, observando a cada uno de los miembros del grupo que van llegando, al grado que tanto Carlos como Roque sintieron  su mirada penetrante sobre cada uno, que, al igual que los demás y como testigos, se acomodan alrededor de la escena para ver lo que acontecía.

Ya todos en sus lugares, comenzaron a recitar ciertos cánticos, que se escuchaban en la estancia como un murmullo constante, y se sentía como una vibración que recorría todo el lugar, tanto que parecía que estaban en un templo budista.

La sacerdotisa (vestida de blanco) iba avanzando despacio alrededor de la sala pasando frente a todos y regresando al altar volteó hacia sus asistentes haciéndoles una seña con la cabeza a dos de ellos que fueron para atrás del altar, entonces  ella levantando las manos, comenzó a decir en voz alta para que todos escucharan:

-hermanos… hoy nos hemos reunido para rendir tributo a nuestro amo y maestro: el señor de la noche. Hoy, haremos un sacrificio de lealtad a nuestro señor Luzbel, esperando nos regocije con su presencia a través de un miembro de nuestra hermandad, y que con la sangre nueva escogida, sigamos siendo dignos de él, sellando como siempre nuestro pacto con nuestro señor Luzbel.”-

Mientras ella hablaba, los asistentes salieron de atrás del altar trayendo algo   cubierto con una sabana negra (todo esto visto bajo el tono amarillo mortecino de las lumbreras que se encontraban en el lugar) y lo colocaron frente al altar elevado que permitía a todos los presentes ver perfectamente la escena, la sacerdotisa levantando las manos frente al objeto, dijo unas palabras en latín, a modo de invocación y del objeto se comenzaron a escuchar ruidos y golpes, todos creyeron que era alguien encerrado dentro y quería salir.

La sacerdotisa tomo la antorcha de uno de sus asistentes y comenzó a recorrer el salón pasando lentamente frente a todos los miembros, acercando la antorcha frente a sus rostros y viéndoles fijamente uno a uno, como si buscara algo en el rostro de ellos que le indicara el adecuado, Carlos y Roque vieron que el recorrido comenzó por el lado contrario a ellos y veían como observaba a cada miembro por unos segundos, mientras les alumbraba con la antorcha sostenida en su mano derecha y con la izquierda les tomaba de la barbilla haciendo que levantaran la cabeza, mientras los demás seguían haciendo los canticos que se escuchaban como un susurro, como el zumbido de un enjambre de abejas, como una vibración baja, que se sentía en todo el cuerpo.

Carlos, sintió que la sangre se agolpaba en su cabeza y escuchaba sus propios latidos sobre los canticos; sintiendo que sus latidos se hacían más lentos también, cuando la sacerdotisa estaba ya frente a ellos pasando por Roque, ella se detuvo y teniendo la cabeza de Roque tomada, vio a Carlos detenidamente, soltó a Roque al que ya no vio y avanzó hacia Carlos; al tocarle la cogulla le hizo levantar la cabeza; y sonriendo al verle a los ojos que reflejaban la luz de la tea, lo tomó del brazo guiándole al altar con ella, a paso lento.
Carlos sintió que el tiempo no pasaba, y se sintió como si entrase en un trance ya que dejó de escuchar los sonidos y se dejo guiar por la sacerdotisa quien colocándolo a un lado de ella y entre los demás miembros del consejo del grupo, lo acomodó frente a lo que estaba cubierto ya en el altar, entonces ella comenzó a decir en voz alta:

-Hermanos: – en ese momento todos los miembros se callaron y se levantaron volteando al altar- he aquí al hermano que servirá de mensajero, el envase en el que se manifestara el maestro…

Roque sonreía al ver el privilegio de Carlos al ser escogido, aún sin imaginar que pasaría, vio cómo dos de los miembros del altar tomaron a Carlos despojándolo de la vestimenta y dejándolo en ropa interior solamente, lo colocaron frente al objeto desde el cual volvieron a escucharse sonidos de golpes y una especie de gruñido a forma de grito ahogado que se escuchaban en toda la estancia; no sabían que lo provocaba…

La sacerdotisa tomo una daga y haciendo una herida en la mano izquierda de Carlos y otra en su propia mano, decía palabras en otra lengua que no se alcanzaban a escuchar mientras le depositaba gotas de sangre en la cabeza y hombros mezclando la sangre de los dos, al mismo tiempo que era destapado el objeto, viéndose entonces que era un espejo enorme y dejando ver una forma en el interior de éste.

Carlos fue colocado frente al espejo y al ver su reflejo, la sacerdotisa comenzó a invocar a Lucifer, para que se presentara ante el grupo, apareciendo en el gran espejo la figura de un ser del tamaño del espejo tras la imagen de Carlos, éste se sorprendió, y Roque aún mas, ya que no había físicamente nadie detrás de Carlos. Entonces el ser deformado y de gran tamaño tomo a Carlos por los hombros en el reflejo del espejo, mientras la sacerdotisa seguía recitando palabras en otra lengua y de pronto levantando las manos grito:

-“SEÑOR… TOMA POSESIÓN DE ESTE SIERVO TUYO PARA QUE PUEDAS HACERTE PRESENTE CON NOSOTROS”…

En ese momento se vio en el espejo que el ser dentro del espejo jaló a Carlos y se metió en su cuerpo tomando posesión de él; Carlos dando un grito cayó de rodillas quejándose, cosa que duro unos segundos, y después se levantó despacio, viendo a los miembros del salón en general, y viendo a la sacerdotisa le dijo unas palabras en otra lengua que nadie comprendió excepto ella, quien respondió con un ademán de inclinación de cabeza.  De la parte de atrás del espejo salieron dos de los ayudantes de ella con una joven semidesnuda, con visos de estar drogada, a quien colocaron en el altar mientras los otros dos movían el espejo de su lugar colocándolo con cuidado pegado a la pared.
RITUAL-satanico-illuminati-NWO
La sacerdotisa tomo a la joven de el brazo y acercándose a Luzbel, le dijo:

-He aquí a una doncella que no ha conocido hombre, para que tu cuerpo pueda encontrar el camino a este mundo, es la ideal para tu procreación.

Carlos/Luzbel viéndola y después a la sacerdotisa, sonrió y, tomando las delgadas ropas de la joven las arrancó de un jalón dejando a la joven totalmente desnuda y admirando su cuerpo desnudo la  coloco en una especie de mesa baja donde violo salvajemente a la joven mientras ella daba gritos de dolor:
-¡NO!… ¡ME QUEMA!…¡ME ESTA MATANDO!…

En tanto Luzbel, a través del cuerpo de Carlos, tomaba rápida posesión de ella y los miembros del grupo cantaban alabanzas a Luzbel y emitían gritos de júbilo por lo que estaba sucediendo.

Roque, no daba crédito a lo que sucedía ya que él no pensó que las cosas serían así, y con cara de asombro vio como su amigo tenía relaciones con la chica, y los demás lo festejaban, no entendiendo del todo, ya que su percepción de la ceremonia era algo distinto a lo que estaba sucediendo, y arrepintiéndose de estar ahí, comenzó hacerse poco a poco hacia atrás entre la gente que se habían arremolinado junto al altar, para ver a su demonio poseer a la joven salvajemente, y Carlos/Luzbel, volteo hacia Roque clavando su mirada en él y levantándose de la mesa después de haber terminado, avanzó despacio sin quitar la vista de Roque, seguido por la sacerdotisa, le llamo:

-ROQUE… – con una voz fuerte, no la usual de Carlos, una voz gruesa y hueca a la vez, que retumbo en todo el recinto, Roque sintió que el mundo se le venía encima, y quedándose frio, se detuvo, y volteando sobre sus propios pies quedo frente a Carlos/Luzbel, viendo como sus ojos ahora eran distintos ya que se veían completamente dilatados y con un brillo rojizo al fondo…

Carlos/Luzbel ladeaba un poco la cabeza mientras daba la vuelta alrededor de Roque observándolo detenidamente. Roque, aunque veía el rostro de su amigo Carlos; sentía algo grande que lo intimidaba tan solo con la mirada, se quedo congelado a la voz de mando de Luzbel que comenzó a decir:

-Acaso no es lo que esperabas, Roque?, no es lo que querías, conocerme, y aprender de este mundo?…-  mientras hacía ademanes con los brazos, y viéndole a los ojos, volvió a preguntar: -¿Roque, ya no quieres aprender?- y Roque asintió con la cabeza y clavando una rodilla en el suelo dijo:
-A su servicio maestro… dime que hago para servirte?

Y Carlos/Luzbel tomándole de la barbilla lo hizo levantar, y le dijo: -Ven, sirve a tu amo, ven y realiza tu servicio en mi honor- y Roque siguió a Carlos/Luzbel, hasta el altar donde aún seguía la joven recostada en la mesa.

La sacerdotisa se preparaba para realizar un sacrificio de otra joven para su señor, pero Carlos/Luzbel, tomando su brazo le quito la espada, corta de doble filo, con mango en marfil grabado, con la que haría el sacrificio, sonriendo con ésta en la mano, mientras veía que estaba filosa, caminó dando unos pasos entre los que estaban en el altar.

De repente, Luzbel deteniéndose, y viendo a los miembros que estaban en el salón, dijo con su voz, hueca y grave a la vez:
adam-bramley-torchbearer-copy_2
-Hijos míos… hoy han hecho un sacrificio para traerme aquí, y poder estar con ustedes”… – (volvió a moverse despacio entre la gente acercándose a Roque) -el sacrificio de esta joven quien ya ha sido preñada para el nacimiento del mesías… MI MESÍAS…-  miró a Roque, (quien sonreía al sentirse elegido por el mismísimo Luzbel), -pero los dioses… requerimos más que esto (señalando el cuerpo de la chica y el salón), requerimos sacrificio de sangre para calmar nuestra sed- mientras colocaba a Roque frente a él, sonriéndole dijo:
-La lealtad debe ser hasta en la muerte de ustedes hacia mi…”

Luzbel viendo a Roque hizo un movimiento rápido y de un tajo le cortó la cabeza, que  salió volando, con una expresión de asombro, cayendo a los pies de la gente, mientras su corazón seguía bombeando sangre, que salía a presión por las venas del cuello, bañando a los que se encontraban en el altar y  mientras el cuerpo de Roque caía sobre el altar y la joven, quedando ésta bañada en sangre, lo mismo que la sacerdotisa y el propio Luzbel/Carlos, quien en el movimiento de regreso del brazo hundió la punta de la espada en el pecho de la sacerdotisa, en un movimiento abrió el pecho, y metiendo su mano,  le saco el corazón, quedando ella de pie, con los ojos abiertos, y ahogando el grito mientras veía su corazón en la mano de Carlos/Luzbel, quien de un tajo cortó las arterias del corazón con el cuerpo, y viendo como ella se desvanecía, comenzó a morderlo arrancándole un pedazo y lanzó el corazón a la gente.

La chica se encontraba con el cuerpo desnudo totalmente rojo por la sangre de los dos cadáveres; el asistente de mayor rango se puso de rodillas mientras la gente comenzaba a huir aterrada de la estancia.

Entonces saliendo de detrás del altar Jonás con un habito de monje, la cogulla levantada, avanzo entre los que huían y acercándose Luzbel/Carlos se quito la cogulla y le dijo: “has hecho un gran trabajo; Maestro.”- y Luzbel/Carlos, volteando y viéndole le dijo:
-Sacerdote; No cumpliste con todo, este cuerpo es débil; necesito mas sangre-

Jonás parándose frente a él, le dijo: -Maestro, deténgase… necesitamos estar tranquilos pero esto (señalando los cuerpos) es llamar mucho la atención de la policía.

Luzbel/Carlos viéndolo y comenzando a sonreír, le respondió: -Tal vez, pero ya no te necesito, porque a través de este cuerpo cuidaré de ella y de mi engendro- Luzbel/Carlos le tomó del cuello y jalándole hacia él le dijo:
-No eres nadie, para decirme qué hacer, soy un dios y tú sólo un mono parlante…-
Jonás, haciendo un ademán sacó otro cuchillo que traía en su vestimenta, sin que Carlos/Luzbel se diera cuenta, y enterrándole el cuchillo en el estomago varias veces, viéndolo a los ojos le dijo al oído: -“lo siento maestro, pero no puede quedarse aquí, al bebe lo cuidare yo…

Dando un grito ahogado por el dolor, Carlos volvió en sí, y tomando su vientre que manaba sangre, doblándose sobre si, vio a Jonás y preguntó:
-¿por…que?

Jonás le respondió: -Porque así seguiré con el control, he batallado mucho para llegar aquí maestro, encontrar a este envase que has utilizado, a la vez que yo controle tu poder para limitarlo; con tu hijo, tendré el poder tuyo en mis manos, tengo el círculo de protección de ti, así que no podrás hacerme daño, tu hijo lo cuidaré como propio, maestro-  A la vez que se alejaba, viendo como Carlos fallecía de las heridas hechas por él.

Jonás se acerco al altar y tomando a la joven en brazos, se dirigió afuera, ya no había nadie en la estancia ni en el exterior, todos se retiraron cuando comenzó Luzbel a matar a las personas.
Quedaron sólo los cuerpos de la sacerdotisa y Roque juntos en el altar, y el de Carlos a unos metros… Jonás se llevo a la joven en brazos hasta su camioneta que se encontraba en el exterior de la iglesia, la subió y cuando se iba a subir él, salió un perro negro grande con los ojos encendidos y comenzó a gruñirle y ladrarle,  Jonás se subió a la camioneta, y vio que había un par de perros mas en el frente pero eso no lo detuvo y se abalanzó en el vehículo sobre ellos, pero al querer salir del camino vio un perro de frente corriendo hacia la camioneta y saltó sobre el vidrio desvaneciéndose al contacto, esto hizo que Jonás perdiera el control a la salida hacia la carretera siendo embestido por un camión que iba pasando a alta velocidad, quedando él destrozado al recibir directamente el golpe del camión.

Cuando llegaron los primeros auxilios, los paramédicos lograron sacar el cuerpo desnudo de la joven con heridas serias pero siguió aún con vida, gracias a los paramédicos, que la estabilizaron y trasladaron a un hospital rápidamente.

Mientras esto sucedía en el lugar del accidente, unos oficiales se adentraron al área de donde salió Jonás, vieron la luz mortecina por las antorchas en la antigua iglesia, y al llegar al lugar vieron el dantesco cuadro en el altar y relacionaron las cosas con la camioneta, deduciendo que Jonás había matado a los tres y al salir de ahí a toda velocidad se estrelló con el camión, pero al saber que la chica había sobrevivido, decidieron que ella, como único testigo, al estar mejor diera su testimonio.

Al mes del accidente, al no despertar ella de un coma profundo debido a las lesiones, los oficiales, dejaron  el caso como de un multiasesino fanático satanista que murió en la huida…