Madero y la decena Trágica.

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En Mayo de 1911, Francisco Ignacio Madero, en vez de afirmar su posición de jefe de la revolución, tomando el poder, después de la renuncia de Díaz; comenzó una serie de errores que le llevaron a convertirse en mártir de la propia revolución, a tan solo quince meses de tomar el poder como presidente de la república.
Permitiendo que Francisco León de la Barra, ex embajador en Estados unidos y porfirista consumado, tomara interinamente la presidencia, hasta las elecciones de Octubre de 1911.
México vivía un momento inédito en su historia. A diferencia de todos los jefes y caudillos que durante el siglo XIX habían ocupado la silla presidencial por situaciones de facto, Madero sólo gobernaría si su poder era otorgado por el pueblo, en elecciones democráticas; no había recurrido a las armas como opción sino como último recurso; por eso decidió contender en las nuevas elecciones que se celebrarían hasta octubre de 1911. El país entero esperaría los seis meses del interinato antes de saludar a un legítimo presidente constitucional.
El 6 de Noviembre de 1911, terminaban así los seis largos meses del interinato de Francisco León de la Barra, en los cuales este; se esforzó para heredar a Madero una situación política poco menos que crítica. Su mayor éxito fue lograr la ruptura irreconciliable entre Madero y Zapata. Era el viejo sistema que se resistía a morir.


Victoriano Huerta, con la aprobación de Francisco León de la Barra. Todos los días colgaba zapatistas en los arboles del estado de Morelos que había vuelto su centro de caza contra zapatistas y revolucionarios en general, por esto, Emiliano Zapata responsabilizando a Madero por no haberse sentado en la silla, una vez dejada por Díaz. Opto por distanciarse con Madero y su gobierno.

La percepción de Francisco I. Madero, sobre los grandes problemas nacionales era limitada. En su visión, la terrible desigualdad social imperante en el país sería solucionada, simple y llanamente, con la instauración de la democracia y el respeto a la ley. El resto, vendría por añadidura.  No vio o no quiso ver  que los restos políticos del porfirismo intentaban acabar, a toda costa, con su gobierno  y desoyó los consejos de sus colaboradores más cercanos -entre ellos su hermano Gustavo, que desde el inicio recomendaron “barrer” con cualquier vestigio del antiguo régimen y conformar el gabinete con gente de comprobada lealtad.
En los escasos quince meses de gobierno, Madero enfrentó cuatro importantes sublevaciones: la de Emiliano Zapata, Bernardo Reyes, Félix Díaz y Pascual Orozco.
En la cena del 16 de Septiembre de 1912, Madero habló durante un brindis. Su tono sombrío auguraba la catástrofe. En cierto sentido, con sus palabras reconocía el fracaso de la democracia.
“Porque si un gobierno como el mío, que ha cumplido honradamente con sus promesas, que ha hecho todo lo que su inteligencia le alcanza por el bien de la República, que ha llegado al poder por el voto casi unánime de todos los mexicanos, como nunca había sucedido, si un Gobierno así no pudiese subsistir en México, señores, deberíamos decir que el pueblo mexicano no estaba apto para la democracia, que necesitábamos otro nuevo Dictador, que viniese con su sable a acallar todas las ambiciones, y a sofocar todos los esfuerzos que hacen los que no comprenden que la libertad únicamente puede ser fructuosa dentro de la Ley”.
En Enero de 1913, ya con una situación en el país insostenible, puesto que en su sueño de democracia Madero no deja a nadie conforme con sus decisiones; se estaba gestando un “cuartelazo” entre altos mandos militares, escritores, políticos, empresarios y terratenientes, asi como el embajador de Estados Unidos, Henry L. Wilson.
En Febrero de 1913, fueron echados los dados del destino del gobierno de Francisco I. Madero, puesto que lo planeado por traidores, había llegado a fecha.
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Domingo 9 de febrero de 1913.
En la madrugada inició la sublevación contra el gobierno de Francisco I. Madero.
Victoriano Huerta, da la orden a Manuel Mondragon de comandar un escuadrón de cadetes aspirantes del cuartel de Tlalpan con dirección de palacio nacional,  mientras otro grupo sale de Tacubaya  hacia las prisiones de Santiago Tlatelolco, y el Palacio Negro de Lecumberri,  donde los generales Bernardo Reyes y Félix Díaz, fueron liberados respectivamente, de donde estaban recluidos por los hechos de armas que encabezaron en meses pasados: Bernardo Reyes con su Plan de la Soledad, en noviembre de 1911; y Félix Díaz, “el sobrino del tío”, como solía llamársele, con su Plan Felicista, en octubre de 1912. En cuanto salieron tomaron camino a Palacio Nacional.
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Los rebeldes de vanguardia tomaron Palacio Nacional, el general Lauro Villar, fiel al gobierno de Madero, lo retoma de nuevo, Reyes y Díaz, desconocían que estaba sucediendo;  las fuerzas leales a Madero habían puesto bajo su resguardo el recinto. Al llegar, El general Lauro Villar encargado de la defensa salió al encuentro y frente a palacio nacional solicitó tres veces a Reyes que depusiera las armas, por su parte éste intentó convencerlo para que se uniera al movimiento golpista , el general Bernardo Reyes cayó abatido por las balas a las puertas del edificio, en su intento de volver a tomar palacio; sin embargo, el plan continuó y los sublevados intentaron apoderarse de ese recinto una vez más.

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El presidente Madero se encuentra en la residencia de Chapultepec, y cometiendo un nuevo error, no escuchando a su escolta, decide ir a palacio nacional custodiado por jóvenes cadetes del colegio militar,  gendarmes de la capital que habían sido congregados para su defensa por el licenciado Federico González Garza (gobernador del Distrito Federal), acompañado por miembros de su gabinete y amigos, en lo que se denominó “la Marcha de la Lealtad” de camino a palacio nacional, el grupo queda en medio de un tiroteo, y se refugia junto con Huerta en el negocio de “Fotografía Daguerre” que se encontraba en la calle de La Puente de San Francisco (hoy av. Juárez, exactamente frente a Bellas Artes).

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El general Lauro Villar, Comandante Militar de la plaza de la ciudad de México, resultó herido en las primeras acciones, y Madero, comete un error más al sustituirlo  por indicación del ministro de guerra con el general Victoriano Huerta.  Esa misma tarde el mandatario salió hacia Cuernavaca Morelos, a conferenciar con el general Felipe Ángeles, el militar en quien más confiaba.

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Después de este primer fracaso, las fuerzas rebeldes se desbandaron. A pesar de contar con superioridad numérica, Díaz y Mondragón decidieron refugiarse en la antigua fábrica de nombre “La Ciudadela”.  El edificio, que funcionaba como depósito de armas y municiones, se encontraba resguardado por los generales Rafael Dávila y Manuel P. Villareal. Fue tomado a traición a las 11:30 a. m, tras un corto intercambio de disparos, Villareal fue herido y rematado por la espalda. De esta forma los golpistas tuvieron a su disposición 27 cañones, 8500 rifles, 100 ametralladoras, 5000 obuses y veinte millones de cartuchos.

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Lunes 10 de Febrero de 1913.
En la mañana   Madero y Ángeles llegaron a la capital por el rumbo de Xochimilco y Tepepan, fueron recibidos por el ministro de Guerra Ángel García Peña. A pesar de la insistencia del presidente para nombrar a Ángeles como jefe de la plaza, el ministro ignoró la petición y decidió respetar el escalafón militar manteniendo a Huerta en el mando.

En el Transcurso de la mañana, el general Victoriano Huerta se había reunido en secreto con los rebeldes, realizando esta reunión en una casa de la colonia Roma, y una más en el centro; donde cambiando los planes originales de la rebelión llamada “el cuartelazo”, pactan un acuerdo, V. Huerta no atacara la Ciudadela con todo lo que hay en la capital, a cambio de que al caer el gobierno de Madero ser reconocido como presidente de la república, a lo que Manuel Mondragón y Félix Díaz aceptan.
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Un consejo militar presidido por Huerta se llevó a cabo para estructurar un plan de ataque que consistiría en un ataque frontal a La Ciudadela conformado por cuatro columnas que dirigidas por Felipe Ángeles, Gustavo Mass, Eduardo Cauz y José María Delgado siendo respaldadas por la artillería de Rubio Navarrete. Mientras las fuerzas leales se reagruparon, las fuerzas rebeldes tuvieron tiempo para reorganizarse y tomar posiciones en torno a La Ciudadela.
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Martes 11 de Febrero de 1913.
Por media mañana, comenzaron los combates sobre la Ciudadela tomada por los rebeldes, las cuatro columnas fueron atacando sin hacer mucha mella puesto que los golpistas tenían las ametralladoras apostadas en el techo del edificio y edificios contiguos lo que les dio cierta ventaja, Victoriano Huerta proporciono a el general Felipe Ángeles obuses de metralla los que fueron inútiles ante la ciudadela; pero según algunos testigos visuales “solo tontos podían creer que tomarían el lugar a caballo y caminando de frente a las ametralladoras”, entre otros daños, el reloj que regalo el gobierno chino a México por el centenario de la independencia que se encontraba en  la glorieta de Bucareli fue destrozado en su totalidad.

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En las calles quedaron cientos de cadáveres de ambas partes, se cuenta que más de 850, y cientos de heridos.
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Por la tarde, el general Victoriano Huerta se reunió de nuevo con Félix Díaz, con quien acordó simular el cerco de los golpistas en la ciudadela, y aprovechar para que les llegaran suministros del exterior, y tratar de causar el menor número de bajas entre sus seguidores; esta reunión se cuenta que se realizo en la colonia Roma, y otros que fue en la parte superior del restaurante el Globo.
Por la tarde, Madero fue notificado del fracaso de la incursión y de la entrada de víveres, Huerta, negando los hechos y después de ser confrontado con los testigos y componiendo su porte, dijo a Madero que se trataba de una estrategia para tener a todos los rebeldes juntos y de esa forma terminar rápido con ellos.
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Aun con las dudas Francisco I. Madero, cometiendo un error más confirma a Huerta en el puesto. Por la noche la calma volvió a la ciudad parando casi en su totalidad los disparos de ambos lados.

Miércoles 12 de Febrero de 1913.
Continuó el enfrentamiento armado en la ciudad de México; los cañonazos entre Palacio Nacional y el edificio de la Ciudadela provocaron graves daños en los edificios de los alrededores, así como muchos muertos y heridos.

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Por decisión propia, el embajador Wilson, junto con sus colegas de Alemania y España, “visitó” al presidente en Palacio Nacional para pedir el cese de hostilidades.  Las visitas y demandas al presidente, según Wilson, eran de carácter “meramente humanitario”.
Más tarde los diplomáticos fueron a ver a Félix Díaz a la Ciudadela, y wilson le informo que: su presidente, “se sentía profundamente muy aprensivo por el resultado de este estado de cosas en México; que se habían enviado barcos tanto a puertos del Golfo como del Pacífico, y transportes con marinos, que si se hacía necesario serían desembarcados y traídos a la ciudad con el fin solamente de mantener el orden y dar protección a las propiedades y vidas de los extranjeros.” Nuevamente, la “labor humanitaria”.
Díaz respondió, según Wilson, que él mantenía a sus hombres controlados y que el mayor daño no era provocado por los cañones de la Ciudadela, sino por los que disparaban desde Palacio Nacional, y que él creía que “el gobierno, conocedor profundo de su impopularidad, se sometería a los sentimientos de la nación y no forzaría una lucha sangrienta en el corazón de la ciudad”.

Jueves 13 de Febrero de 1913.
El fuego de artillería no ceso en casi toda la noche de ambos bandos hubo daños considerables, y temprano ese dia se recrudeció el bombardeo mutuo.

Un cañonazo de la ciudadela destrozo la puerta mariana del palacio nacional.

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Los cuerpos de soldados, golpistas y civiles eran tantos que se hicieron hogueras con los cuerpos quemándolos tanto en el zócalo como en las calles aledañas, llenando el aire de la capital con el olor de pólvora, maderos y cuerpos quemados.

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El embajador estadounidense Henry L. Wilson, envió informes alarmistas y exagerados de lo que acontecía al presidente de su país, William H. Taft, con la intención de promover una intervención.

Mediante una visita de Enrique Cepeda a la embajada, se concertó una entrevista entre el embajador, Félix Díaz y Victoriano Huerta para trazar el plan que eliminaría a Madero.

Viernes 14 de Febrero de 1913.
Llegaron a la capital las tropas de Oaxaca, por otra parte el general Aureliano Blanquet, que se encontraba en Toluca combatiendo al zapatismo, llegó a la periferia de la Ciudad de México y permaneció en los llanos de Tlaxpana por órdenes de Huerta.

Aunque los sublevados estaban sitiados, haciendo obvio que el levantamiento había fracasado, el objetivo de todo esto era hacer sentir incertidumbre entre la población, así como temor de una posible intervención estadounidense, para justificar un golpe de Estado en aras de alcanzar la paz, que en apariencia, el gobierno de Madero no lograba conseguir.
Madero volvió a instar a V. Huerta que atacara la Ciudadela, pero sus ataques nuevamente fracasaron. Huerta nuevamente mintió a Madero argumentando falta de fusiles y de hombres.
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Enterado de los rumores de una posible intervención estadounidense, Madero envió un telegrama a su homólogo William H. Taft en el que decía estar informado de un posible desembarco de tropas estadounidenses en costas mexicanas con la intención de salvaguardar los bienes y la vida de sus connacionales que residían en México. Le solicitó evitar esta acción para no empeorar la situación prometiendo salvaguardar en la medida de lo posible la vida de sus compatriotas.   “Indudablemente los informes que usted tiene y que le han movido a tomar tal determinación son inexactos y exagerados…”, le decía Madero a Taft.

Sábado 15 de Febrero de 1913.
Parte del cuerpo diplomático europeo —compuesto por el contralmirante Paul von Hintze de Alemania, Francis W. Stronge de Inglaterra, asi como Henry L. Wilson, de Estados Unidos y Bernardo Cólogan, este último, ministro de España en México, piden a Francisco I. Madero, que firmara la renuncia a la presidencia para lograr la paz en la ciudad, a lo que el presidente les contesto: “los extranjeros no tienen derecho a injerirse en la política mexicana”.

El ministro de Relaciones, Pedro Lascuráin y un grupo de veinticuatro senadores de oposición se reunieron para pedir a Madero su renuncia, se presentaron en Palacio Nacional para hablar con el primer mandatario, quien se resistía a recibirlos, estos lograron que recibiera a el senador Gumersindo Enríquez quien, en nombre de los 25 referidos, comunicó el acuerdo al que llegaron de “suplicar al señor Presidente, al señor Vicepresidente y al gabinete que renuncien a su alta investidura en aras de la patria, a impulso del más sublime patriotismo, ya que sin ese paso de elevadísima abnegación no hay esperanza de paz… y se acordó también que todos los presentes viniéramos en masa a comunicar al señor presidente tal solicitud…”
Más tarde, Huerta designó al general Aureliano Blanquet para resguardar el Palacio Nacional.
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Domingo 16 de Febrero de 1913.
Por la madrugada se firma un armisticio por 24 horas, La ciudadanía salió a las calles para proveerse de alimentos, algunas familias que habían permanecido en las zonas de peligro abandonaron sus casas hacia sitios más seguros. En el transcurso de la mañana un grupo de carros violaron el armisticio al penetrar en La Ciudadela para entregar provisiones a los rebeldes, quienes además realizaron avances en la periferia de La Ciudadela para instalar sus ametralladoras. A las 2:00 p. m. el fuego se reinició.
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Cuando Madero por segunda ocasión reclamó a Huerta la inefectividad de los ataques y la violación al armisticio, el general argumentó que todo formaba parte de su estrategia para concentrar a los rebeldes y aniquilarlos.
El coronel Rubén Morales, asistente de Madero, planeó un ataque nocturno pero Huerta lo impidió.
El secretario particular de Madero, Juan Sánchez Azcona sorprendió a Huerta entrevistándose con Alberto García Grandados y Enrique Cepeda, ambos simpatizantes de los golpistas.
Alberto J. Pani, amigo y colaborador del presidente en su informe diario le comunico de la posibilidad de un acuerdo de los sitiadores y los sitiados.
A pesar de las advertencias de la patente deslealtad de Huerta, Madero continuó confiando en él.

Lunes 17 de Febrero de 1913.
Por la mañana temprano, el presidente Madero recibia un telegrama de su homologo Estadounidense Taft.  Quien indicó a Madero que sus informes eran inexactos explicando que las fuerzas navales estadounidenses se encontraban tan solo en una posición de precaución natural y que no existía ninguna orden de desembarco, no obstante se encontraba al tanto de lo que ocurría en México a través de las noticias del embajador Henry Lane Wilson.

El general Huerta se reunió con el general Aureliano Blanquet; más tarde un grupo de soldados del 29º Batallón, bajo las órdenes de este último, relevó a los guardias de Palacio Nacional, donde se encontraban Madero y Pino Suárez.
Poco más tarde, Gustavo A. Madero y Jesús Urueta descubrieron que Huerta, en lugar de combatir a los rebeldes, estaba efectivamente en tratos con Félix Díaz y sus tropas.
Gustavo con pistola en mano detuvo a Huerta y lo llevó ante Madero.  Frente al presidente, Huerta negó ser partícipe de la conspiración y se comprometió a capturar a los rebeldes en 24 horas.
Madero, sin tomar en cuenta que Huerta había tenido relaciones con Díaz y Reyes en la época del porfiriato, ni  los rumores de que intentarían derribar al gobierno, Madero lo liberó y le concedió las 24 horas que solicitó para comprobar su lealtad.
Henry Lane Wilson visitó La Ciudadela para continuar su labor de mediación entre Huerta y Díaz.
Por la noche, Alfredo Robles Domínguez, antiguo militante del gobierno que se había distanciado del presidente, visitó Palacio Nacional para dar parte de la confabulación de Huerta con Félix Díaz. Madero refutó el informe.

Martes 18 de Febrero de 1913.
Temprano, el general Victoriano Huerta dio la orden a el general  Aureliano Blanquet para que llevara a cabo la detención de Francisco I. Madero, y de Jose M. Pino Suarez, “los Presidentes” como eran llamados.

 
Mientras tanto Enrique Cepeda se entrevistó con el embajador Henry L. Wilson para informarle lo ocurrido en Palacio y en el restaurante Gambrinus. El embajador había notificado al presidente Taft y al Departamento de Estado de Estados Unidos que los rebeldes habían aprehendido a Madero y Pino Suárez una hora y media antes de que estos hechos ocurriesen.

El general Blanquet, irrumpió en una reunión que celebraba el presidente. Durante los momentos de forcejeo y confusión se intercambiaron disparos. Marcos Hernández cayó muerto al interponer su cuerpo para salvar la vida al presidente. El capitán Gustavo Garmendia disparó su arma matando al coronel Riveroll y al mayor Izquierdo. Cepeda fue herido pero logró escapar. Acto seguido el presidente y una pequeña comitiva bajaron las escaleras para hablar con el resto de la tropa en el patio, fue entonces cuando el general Aureliano Blanquet, personalmente, lo hizo prisionero. A pesar del reclamo de Madero, quien lo llamó traidor, la detención de Madero y Pino Suárez se llevó a cabo.
En el restaurante Gambrinus, a la 1:50 p. m., Gustavo A. Madero, quien se había reunido con el general Huerta, fue sorpresivamente aprehendido por veinticinco guardabosques. Una vez que Huerta confirmó  el éxito de las acciones perpetradas en Palacio, convocó al general Felipe Ángeles para darle órdenes. Una vez que éste se reportó, Huerta le ofreció asumir la dirección del Colegio Militar o acompañar a Madero al exilio a Cuba para luego regresar y dirigir la institución. Ángeles se inclinó por la segunda opción, no obstante fue hecho prisionero por Blanquet.
El embajador Henry Lane Wilson, quien les transmitía a los demás ministros extranjeros, el comunicado del general Victoriano Huerta: “El presidente de la República y sus ministros los tengo en mi poder, en el Palacio Nacional, en calidad de presos.” Huerta explicaba las razones que lo movieron a llevar a cabo dicha aprehensión: el patriotismo, decía… “este acto mío ruego a S. E. se sirva interpretarlo en la forma que respetuosamente le suplico. No tiende más que a asegurar la paz en la República y a asegurar los intereses de sus hijos y los de las diversas colonias extranjeras que tantos beneficios nos han proporcionado”. Además de exponer sus motivos, Huerta aprovechaba para pedirle al estadounidense que, por favor, les avisara a los rebeldes de la Ciudadela lo que sucedía, lo cual “sería un nuevo motivo de agradecimiento del pueblo de toda la República hacia usted y hacia el siempre glorioso pueblo americano.”
A las 9:30 p.m. Henry Lane Wilson convocó a parte del cuerpo diplomático y recibió en la embajada de los Estados Unidos a los golpistas. Por una parte llegó Victoriano Huerta acompañado de Enrique Cepeda y el general Joaquín Maas Flores, y por otro Félix Díaz acompañado del general Fidencio Hernández y Rodolfo Reyes. Fue este último el encargado de redactar el Pacto de la Embajada, que se dio a conocer de manera oficial como Pacto de La Ciudadela, el cual establecía desconocer al gobierno de Madero y Pino Suárez y establecer un gobierno provisional al mando de Victoriano Huerta con un gabinete conformado por reyistas y felicistas. Félix Díaz declinó formar parte del gabinete para prepararse con su partido con miras a la futura elección presidencial, la cual, hipotéticamente, lo favorecería.  A partir de ese momento se dieron por terminadas las acciones bélicas.
Los padres de Madero, sus hermanas solteras, y su esposa, Sara Pérez Romero, pidieron asilo en la embajada japonesa, lugar en donde pasaron esa noche.

Miercoles 19 de Febrero de 1913.
Al calor de la borrachera por el festejo del triunfo de los golpistas, los soldados exigieron a Félix Díaz la entrega de los hermanos Madero, y F. Diaz exigiendo lo mismo  a V. Huerta.

Huerta se opuso, pues necesitaba la renuncia oficial del presidente para dar legalidad a la usurpación, a cambio, les entregó a Gustavo A. Madero y a Adolfo Bassó.
Ante la presencia de Mondragón, quien, en venganza por las muertes de Reyes y Ruiz, ordenó su muerte.
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Gustavo fue cruelmente martirizado. En las afueras de La Ciudadela le arrancaron el único ojo que tenía dejándolo ciego, lo patearon, lo humillaron, lo golpearon continuamente, un capitán le disparó, aún muerto su cuerpo fue mutilado y los soldados le siguieron disparando. Le extrajeron el ojo postizo, su cadáver fue quemado, tenía treinta y siete heridas de bala. Acto seguido, Adolfo Bassó fue fusilado, él mismo dio las órdenes al pelotón de fusilamiento.
A mediodía, los embajadores de Cuba y España recibieron instrucciones específicas para no reconocer al nuevo gobierno.
El embajador Manuel Márquez Sterling, preocupado por las vidas de Madero y Pino Suárez, les ofreció asilo político en La Habana, su gobierno había dispuesto el crucero Cuba en Veracruz para tal fin. Huerta aseguró que respetaría sus vidas si firmaban sus renuncias y aceptaban el ofrecimiento cubano.
Poco después, una comisión de diputados se presentó ante Francisco I. Madero y Pino Suárez para solicitar sus renuncias con los mismos términos. Bajo estas garantías y condiciones firmaron sus renuncias que fueron escritas escuetamente asi:
Ciudadanos Secretarios de la Honorable Cámara de Diputados:

En vista de los acontecimientos que se han desarrollado de ayer acá, en la Nación, y para mayor tranquilidad de ella, hacemos formal renuncia de nuestros cargos de Presidente y Vicepresidente, respectivamente, para los que fuimos elegidos. Protestamos lo necesario.

México, 19 de febrero de 1913. Francisco I. Madero, José María Pino Suárez.

Pedro Lascuráin presentó las renuncias ante el Congreso que se encontraba reunido en sesión extraordinaria, para conseguir el quórum necesario se requirió la presencia de varios diputados suplentes. El documento fue sometido a votación. Se aprobó la renuncia de Pino Suárez con 119 votos a favor.

La renuncia de Madero fue aprobada con 123 votos a favor.
De acuerdo con la Constitución, Pedro Lascuráin asumió la presidencia interina de la República, su única gestión fue nombrar a Victoriano Huerta como secretario de Gobernación, aprobado el trámite, renunció a su cargo. Su mandato duró 45 minutos, ha sido el más corto de la historia de México, de esta forma se cubrió con un manto de legalidad el golpe de Estado.

Jueves 20 de Febrero de 1913.
Desde su aprehensión, Madero y Pino Suárez permanecieron en el Palacio Nacional, esperando en vano un tren que los conduciría al puerto de Veracruz, de donde se embarcarían a Cuba a su exilio.

Sarita, como se conocía a la esposa de Madero, tenía protección de la delegación japonesa.
Por la tarde se entrevistó con el embajador estadounidense para abogar por la vida de su esposo. El embajador le comentó que él le había advertido a Madero mucho tiempo atrás que eso pasaría y que ahora pagaba las consecuencias de su mal gobierno. Al final dijo a Sara “que no se preocupara, que no le pasaría nada a Madero”.
Ese mismo día, cuando el diputado Luis Manuel Rojas, correligionario masón de Wilson, le pidió interceder por la vida del ex presidente, el embajador se negó respondiendo “que estaba seguro que Madero se levantaría en armas nuevamente, ensangrentando y perjudicando seriamente al país”
Venustiano Carranza envió una circular a los gobernadores de algunos estados del norte para darles a conocer su posición con respecto a la situación política en el país, y convocándolos a alistarse para defender la legalidad.

Viernes 21 de Febrero de 1913.
De nada sirvieron las gestiones de sus familiares, amigos y de los ministros de Cuba, Chile y Japón ante Wilson para que hiciera valer la influencia que tenía sobre Huerta, ya que el embajador les respondió que él, “como diplomático, no podía interferir en los asuntos internos de México”

El gabinete de Huerta,  consideró la peligrosidad de enviarlos a Veracruz, pues en dicho estado las tropas y la marina no reconocerían a Huerta hasta que el Senado reconociera al nuevo gobierno.
Por la noche, Madero recibió la visita de su madre, Mercedes González Treviño, quien le notificó lo que había pasado con Gustavo, la noticia lo trastornó, pasó la noche llorando en silencio su muerte.
El cuerpo diplomático reconoció a Huerta como presidente interino.

Sábado 22 de Febrero de 1913.
Félix Díaz, Manuel Mondragón, Aureliano Blanquet y Victoriano Huerta, coordinaron las acciones para deshacerse de Madero y Pino Suárez.

Alrededor de las 6:00 p. m. el mayor de rurales, Francisco Cárdenas fue llamado a presentarse a los salones de la Presidencia. Se entrevistó con el general Blanquet, quien le comentó que el país lo necesitaba para un gran servicio.
A continuación fue presentado al ministro de Guerra, Manuel Mondragón quien le explicó que la misión consistía en matar a Madero y Pino Suárez fingiendo un asalto. Cárdenas aceptó, pero solicitó escuchar la confirmación por parte de Huerta.
Huerta, viéndole fijamente le dijo: “la resolución, por el bien de la patria, había sido consensuada por el consejo de ministros”.
De acuerdo con Márquez Sterling, a las 10:00 p. m. de esa noche se habían acostado Madero, Pino Suárez y Ángeles. Veinte minutos más tarde los despertaron con la noticia de que serían trasladados, Madero preguntó al guardia por qué no se les había informado antes para estar vestidos. El coronel Joaquín Chicarro, encargado de la custodia de los prisioneros, les notificó que serían llevados a la Penitenciaría de Lecumberri.
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El general Ángeles se incorporó preguntando si él sería trasladado, a lo cual Cárdenas contestó: “No, general, usted se queda aquí. Es la orden que tenemos”. El ex presidente y el ex vicepresidente fueron bajados al patio del Palacio donde dos vehículos les esperaban.
Uno de ellos, en el que viajó Madero, era un Peerless reformado como un Packard, fue rentado por Ignacio de la Torre y Mier y conducido por Ricardo Hernández; el otro, en el que viajó Pino Suárez, era un Protos propiedad de Alberto Murphy y fue conducido por Ricardo Romero.
La pequeña escolta militar estuvo conformada por Francisco Cárdenas, Rafael Pimienta, Francisco Ugalde y Agustín Figueres. Cecilió Ocón llamó por teléfono al director de la penitenciaria, Luis Ballesteros, para avisarle que la caravana ya había salido.
Al momento de llegar a Lecumberri los automóviles pasaron de largo la entrada principal y se desviaron hacia el extremo más apartado de la penitenciaría, Francisco Cárdenas, el hombre encargado de asesinar a Madero, le ordenó: “Baje usted, carajo” y ante la negativa de éste le disparó en la cabeza, muriendo en el asiento del coche.
Por su parte, Pino Suárez intentó huir pero fue herido por Rafael Pimienta. Fue rematado en el suelo, su cuerpo registró trece impactos de bala. Acto seguido los militares, para simular el asalto, dispararon contra los vehículos y limpiaron las manchas de sangre que había en el interior de los automóviles.
Poco después de la media noche, Cárdenas se reportó en Palacio para rendir su informe al general Victoriano Huerta, éste se encontraba en medio de una conferencia de prensa notificando que una multitud iracunda había asaltado a la escolta que custodiaba y conducía a Madero y Pino Suárez a la penitenciaria. Huerta, Mondragón y De la Barra informaron a la prensa que se realizaría una investigación para esclarecer los hechos. Una vez hecha esta declaración, Mondragón pagó a los asesinos la cantidad de dieciocho mil pesos.
 
Domingo 23 de Febrero de 1913.
El diputado Luis Manuel Rojas, convencido de la participación del embajador estadounidense en el golpe de Estado, leyó un discurso ante el pleno de la Cámara:
y o acuso a míster Henry Lane Wilson, embajador de los Estados Unidos en México, ante el honorable criterio del gran pueblo americano, como responsable moral de la muerte de los señores Francisco I. Madero y José María Pino Suárez, que fueron electos por el pueblo, presidente y vicepresidente de la República mexicana, en 1911 […]
Yo acuso al embajador Wilson de haber mostrado parcialidad en favor de la reacción, desde la primera vez que don Félix Díaz se levantó en armas en Veracruz […]
Yo acuso al embajador Wilson de que por un resentimiento personal hacia el presidente Madero, de que dio pruebas claras en algunas ocasiones, no ha hecho uso de su gran poder moral ante los hombres del nuevo orden de cosas, en ayuda de los prisioneros […]
Yo acuso al embajador Wilson de haberse inmiscuido personalmente en la política de México, habiendo contribuido de manera poderosa a la caída de los gobiernos del presidente Díaz y del presidente Madero. Al contestar una comunicación del general Huerta, le aconsejó que se hiciera autorizar por el Congreso de la Unión para legalizar el nuevo orden de cosas […]
Yo acuso al embajador Wilson de que ni por un natural sentimiento de humanidad se le ocurrió en el último extremo, amparar a los prisioneros bajo la bandera americana, a pretexto de que no quería cargar con la responsabilidad de lo que después hicieran los señores Madero y Pino Suárez […]
Luis Manuel Rojas, 23 de febrero de 1913.
Después, el Yo acuso de Rojas fue publicado, la tesis de confabulación fue secundada por el periodista Norman Hapgood.
Victoriano Huerta se apresuró a defender a Lane Wilson argumentado que las muertes de Madero y Pino Suárez se habían debido a la imprudencia de sus partidarios.
El secretario de Gobernación, Alberto García Granados, aseguró que Rojas sería desaforado para responder y probar sus acusaciones. En el mes de marzo.
El recién nombrado presidente estadounidense Woodrow Wilson destituyó a Henry Lane Wilson de su cargo. El ex embajador se retiró a Nuevo México fracasando en sus intentos para que el gobierno de los Estados Unidos reconociese al gobierno de Huerta.

Jueves 27 de Febrero de 1913.
Pascual Orozco reconoció al gobierno de Huerta, unió sus fuerzas al nuevo régimen e intentó convencer a Emiliano Zapata, por medio de su padre, de hacer lo mismo ofreciéndole el puesto de gobernador del Estado de Morelos.

El caudillo se negó de manera rotunda, catalogó las acciones del nuevo gobierno como un “espectáculo lúgubre”, afirmó que él no había hecho una revolución para “asaltar puestos públicos”, consideró a Orozco un traidor y en respuesta a su petición, mandó fusilar a su padre. El 30 de mayo, Zapata modificó el Plan de Ayala.

Miércoles 26 de Marzo de 1913.
El gobernador del estado de Coahuila, Venustiano Carranza, proclamó el Plan de Guadalupe, por medio del cual se desconoció al gobierno golpista de Victoriano Huerta.

Mediante este pronunciamiento Carranza se auto nombró primer jefe del Ejército Constitucionalista, el movimiento armado para derrocar a Huerta se extendió rápidamente a los estados de Sonora, Chihuahua, Durango y Coahuila. Se unieron a este movimiento Pablo González, Álvaro Obregón y Francisco Villa.
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Lunes 25 de Agosto de 1913.
Nueve diputados de la XXVI Legislatura, publicaron un manifiesto en el campo revolucionario carrancista:
El cuartelazo de La Ciudadela no fue una revolución sino una asonada militar, aseguran, y nunca en la historia del mundo, los cuartelazos han llevado en sus bayonetas envenenadas de odios y despechos la voz de todo un pueblo. Los señores secretarios de Estado que opinaron por la renuncia no obraron patrióticamente […] Los señores diplomáticos que se permitieron insinuar al presidente constitucional de la República mexicana que debía renunciar a su cargo, cometieron un acto de osadía, pleno de ignorancia y falta de respeto. Ninguna ley de Derecho Internacional Público, ninguna práctica diplomática, autorizan a un ministro extranjero a inmiscuirse en los asuntos políticos esencialmente internos del país cerca del cual están acreditados […] Y principalmente algunos de los señores senadores del Congreso de la Unión, sin ningún apoyo constitucional y solamente guiados por una perversidad sutil hija del miedo y de la conveniencia personal, aconsejaron la traición y fueron el sostén político del atentado Huerta-Díaz […] Estos antecedentes, acentúan los redactores del manifiesto, fueron la causa determinante de los crímenes que Huerta tenía premeditados y resueltos desde que fue nombrado, por el propio señor Madero, jefe de la División del Norte.

Cierre del asesinato:
El Tribunal Militar dictaminó que las muertes, habían sido responsabilidad de tres desconocidos, que a su vez habían muerto al intentar liberar a Madero y Pino Suárez.
madero
“Sufragio efectivo, no reelección”
“Al conquistar nuestras libertades, hemos conquistado una nueva arma; esa arma es el voto”.

Francisco Ygnacio Madero.

LA CASA NEGRA DE LA ROMA (LA CASA MONDRAGON)

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Agradezco a todos, y quiero presentar una historia que ha nacido de una leyenda urbana,“La Leyenda de la casa negra de la Roma”, pero al hacer investigación he podido a completar con algunos hechos reales así como hechos históricos encontrados y que fueron relacionados dentro del relato, quedando como resultado esto que espero que sea de su agrado, Hechos Históricos, con una Leyenda Urbana y algo de imaginación Fantástica… con ustedes “LA CASA NEGRA DE LA ROMA”… O LA CASA MONDRAGON…
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1736
En la Cd. De México, cuando la epidemia de Matlazahuatl se encontraba haciendo estragos en toda la capital del virreinato, el virrey, Don Juan Antonio Vizarrón y Eguiarreta, también Obispo de la CD. De México, ordenó al párroco del templo de Santa María que en el atrio colocara a los enfermos que eran sacados de la ciudad y que los atendieran, pero el párroco  del templo, por miedo, cerró los accesos de este lugar, quedando los enfermos en los barrotes de las rejas del templo, contándose por miles los muertos por los dos años siguientes; eran enterrados clandestinamente en las áreas alejadas del templo, o quemados en “los campos de las garzas”así como en los terrenos alejados, un poco más al noreste de los potreros  de la condesa de Miravalle…
En 1738, una gitana que vivía en el asentamiento llamado la Romita, maldijo al sacerdote así como el lugar por siempre, por no demostrar compasión ante los enfermos que se estaban muriendo afuera, al grito de “MALDITA SEA ESTA TIERRA Y DONDE NOS SEPULTEN, POR SIEMPRE Y QUE TU DIOS TE HAGA PAGAR POR ESTO… QUE LLORES POR LA ETERNIDAD NUESTRAS MUERTES… MALDITO SEAS”…  muriendo después de maldecirlo, quedando su cuerpo a los pies de el párroco de santa María… O al menos es lo que se cuenta, según las crónicas de la época.

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1995
Eran las 9:50am. Elizabeth, con una sonrisa disimulada, estampaba su firma en la segunda audiencia de divorcio de su esposo, Pedro Pablo.
Por fin estaba cerca de terminar con un matrimonio que sólo le había causado problemas en los últimos años, sabiendo que por estar con bienes mancomunados la mitad de todo le correspondía así como la manutención para Jorge, su hijo. En planes de ella tenía pensado mudarse a la Cd. de México, ya que tenía a su hermana por allá y sabía que tendría más oportunidad de trabajo en la capital que en Guadalajara, que era donde vivía actualmente. La casa ya la habían puesto en venta así que esperaba resultados para disponer de ese dinero, y por lo pronto, viajaría a la capital, para juntarse con su familia e ir buscando una casa cerca de ellos por lo que se instalo en un hotel por la av. Álvaro Obregón, en la colonia Roma.  Ya en la habitación, Elizabeth  dijo a Jorge que por la mañana comprarían el diario para ver si había algo cerca y pasarían con su familia más tarde para comer…

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1820
En la Cd. de México, durante las “conspiraciones de La Profesa” en la capital, varios congresistas y asistentes, así como algunos clérigos, fueron descubiertos y encarcelados, pero Miguel Bataller, Fray Mariano López de Bravo y Pimentel y José Bermúdez Zozaya, que intentaron escapar con ayuda de los habitantes de la hacienda de la condesa de Mira Valle, se dirigían a ese lugar en una noche fría de Noviembre para ocultarse y poder dirigirse hacia el sur, con el general  Agustín de Iturbide, pero fueron descubiertos en el camino real de la hacienda de Miravalle, siendo detenidos por el ejército realista y después de encontrar documentos que les comprometían fueron llevados al camino de la piedad, rumbo a la Romita, siendo fusilados por orden del virrey, sus cuerpos fueron tirados en la orilla del camino…

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1995
Cerca de las 8:00 de la mañana, Jorge se acababa de levantar y quería desayunar, así que Elizabeth, le dijo que saldrían a  alguno de los restaurantes que había por la av. Álvaro Obregón, en la col. Roma.
-Sirve que conocemos la zona, y mientras desayunamos reviso el diario en busca de algo por aquí.
Así lo hicieron, al salir del hotel caminaron por la ancha y vistosa avenida Álvaro Obregón y mientras platicaba con Jorge de cómo se sentía con los cambios,miraban los frentes de las casas y negocios que se encontraban en la avenida, llegando a la Av. Insurgentes, ambos como atraídos por algo o alguien, voltearon a la esquina sur de la calle, y deteniéndose,  vieron una hermosa casa gemela que les atrajo a la vista,  pintada en bello color crema y con las vistas en ocre, resaltando el paisaje. Cruzaron la Av. Obregón acercándose a la casa, viendo en el primer piso como una niña veía hacia la calle desde la ventana, Jorge impresionado solo exclamo:
-Debe ser padrísimo vivir en una casa así, en medio de todo y con ese estilo, es preciosa…
Elizabeth, absorta en la mansión, respondió solamente
-Si, debe ser maravilloso… –  mientras recorría los detalles de la casa con la vista, deteniendo su mirada en la ventana del primer piso, vio a la niña que le veía y sonreía. Se sentaron a desayunar en un restaurante casi en insurgentes y mientras lo hacían, ella veía los anuncios de las casas en venta; uno llamó su atención: “se vende, preciosa casa, dos pisos, ático y sótano, hermosa vista,  col. Roma, llamar a…” marcándola como opción para ver más adelante.

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1895
En uno de  los cafés de la zona del zócalo, lugar donde se reunían las familias más opulentas de la ciudad de México, se encontraban en una mesa, reunidos los señores Edward Walter Orrín y Lewis Lamm, americanos avecindados en la Cd. De México,  quienes entre otros vecinos de las  opulentas familias, hablaban de lo difícil que se volvía su vida porque “el populacho”  cada vez  se adentraba mas en las zonas ricas de la ciudad.
Días después reunidos en un restaurante, Walter Orrín y Lewis Lamm, platicaban de la idea de hacer un lugar aun más exclusivo en las afueras del casco de la ciudad; pensando un momento y tomando la idea, el Sr. Orrín invito a el Sr. Lamm y fueron ambos a ver los terrenos llamados “los potreros de la condesa” y parte de la Romita, pensando en“hacer un lugar exclusivo, donde viva lo mas exclusivo de la ciudad y de otras partes del país” dijo Orrín; volteando el Sr. Lamm a ver a Orrin, dijo:
-Or foreigners like us, visualize all this Paris style, wide streets, beautiful houses, wooded ridges and our families in the middle of all this,(o extranjeros como nosotros, visualiza esto al estilo parís, calles anchas hermosas casas, camellones arbolados, y nuestras familias en medio de todo)- y planearon  que ahí,  harían su futuro…

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1901-02
Después de haber terminado la gira por todo el país con su circo, el Sr. Walter Orrín, se reunió con el Sr. Lewis Lamm,  después de unos días de estar hablando y planeando a futuro,  se habían asociado en  la empresa: “La Compañía de Terrenos Calzada de Chapultepec S.A.”.  Los Sres. Walter Orrin y Lewis Lamm, compraron los terrenos de los antiguos potreros de la condesa de Miravalle, así como parte de los terrenos de la Romita, y presentando el proyecto al propio General Don Porfirio Díaz Morí, en la noche de la fiesta de independencia y  cumpleaños del presidente, donde fueron invitados, y le hablaron del plan para la creación de una zona exclusiva en estos terrenos.
Días después conociendo los detalles el propio presidente aprobó en ese momento el proyecto acelerando las cosas para que lo hicieran realidad, llegando la aprobación del municipio el día 30 de Diciembre de 1902, iniciando trabajos de la fracción y delimitaciones el día 07 de Enero de 1903.

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1995
Después de casi una semana en la ciudad, Elizabeth y Jorge habían visto cerca de diez casas en el área, y aunque algunas sí podían costearlas, no les satisfacían a ambos, no entendían por qué les tenía atraídos la casa en la av. Obregón que veían diario al comer; Elizabeth, después de comer enfrente de la casa, viendo ocasionalmente  la niña en las ventanas de arriba y en otras ocasiones a un niño que se asomaba en las ventanas de la planta baja,inconscientemente, siempre marcaba el anuncio de una casa específica en el diario que, por alguna razón le seguía llamando la atención;  por curiosidad ya había llamado y pedido datos pero estaba algo fuera de su presupuesto, así que lo tenía descartado pero ese día antes de irse a Guadalajara, quería ver la casa de la Roma que nadie compraba, y le dijo a Jorge que la verían antes de regresar a su tierra pero que después de arreglar sus pendientes allá, regresarían y verían otras hasta encontrar algo adecuado, así que ya en el hotel, tomo el teléfono y contactó al agente:
-Buenas tardes, mi nombre es Elizabeth, ayer llame por el anuncio de la casa en la Roma, podríamos verla hoy?
-Claro señora, por la tarde tenemos un tiempo ¿que le parece a las cuatro?
-Muy bien, deme el domicilio para acudir…
-Claro, Av. Álvaro Obregón, numero 191, casi esquina con insurgentes, en la colonia Roma.
Gracias ahí estaremos  a la hora…

mapa

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1907
Encontrándose los Sres. Lewis Lamm y Walter Orrín en la oficina que mandaron construir en los terrenos, llegó un  señor.
-Bienvenido, en que podemos servirle señor?
-Buen día, mi nombre es Don Eduardo Mondragón y Landero, he escuchado que aquí será el futuro en este siglo, (mientras se retorcía el bigote) así que deseo comprar un terreno para construir una casa para mi nieto que acaba de cumplir un par de años…
-Claro Sr. Mondragón, (dijo Lewis Lamm)- quien invitándole a pasar, le pidió que fueran viendo lo del terreno que quería, mientras le ofrecían una taza de café, y se acomodaban en la oficina donde tenían los mapas primeros de la colonia Roma.
Platicaron de varias cosas antes de pasar a los mapas, viendo los precios así como los tamaños de los lotes, y cosas de la política del momento como lo de las huelgas de Cananea y Rio Blanco, por fin, frente a los diagramas le explicaron:

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-Las áreas verdes serán parques, las áreas rojas son terrenos ya vendidos, y del resto puede escoger- dijo Walter Orrín.
Después de acicalarse el bigote el Sr. Mondragón señalo un terreno sobre la Av. Jalisco, casi esquina con la av. Veracruz, diciendo:
-Este es el que quiero para mi nieto…
-Muy buena elección Sr.Mondragón,  y esa es una esquina importante, ya que serán las dos avenidas principales, por lo mismo debe saber que es una esquina con más valor, dijo Walter Orrín.
-Por el dinero no se preocupe señor, es cuestión de hacer los depósitos o firmarle los pagares para hacer la documentación y comenzar a construir cuanto antes…

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1995
Eran las 3:48pm. y avanzando despacio por la Av. Álvaro Obregón, Elizabeth y Jorge se quedaron con la boca abierta cuando vieron que el número 191 era la casa que les tenia fascinados todos estos días,  viéndose se abrazaron y sonriendo, Elizabeth le dijo en el oído a Jorge:
-Será nuestra… haga lo que tenga que hacer para ello… será nuestra.
Y mientras admiraban más los detalles de los jardines y de la casa misma, llegó el agente, a los cinco para las cuatro.
-Bienvenidos, pasen por favor…
Mientras el tipo hablaba de lo fabulosa que era la casa, ellos se encontraban emocionados, admirando los detalles de la misma en sus interiores, Jorge encontró la puerta del sótano, y solicitó permiso para revisarlo, diciendo el agente:
-Adelante-  mientras él se quedaba con Elizabeth, quien admiraba los vitrales de estilo francés que se encontraban en la estancia de entrada, el agente le dijo:
-Son de principios de siglo, traídos de París por el dueño original de la casa, la cocina es estilo siglo XIX, pero modernizada, lo mismo que las recámaras en el primer piso y cuenta con un ático; cuando quiera pasamos para ver esas áreas-  y saliendo de su absorción en  los vitrales, Elizabeth, volteando a ver al agente, le dijo:
-¡La quiero!, quiero vivir aquí!… pero le he de ser honesta, el costo es algo elevado, ¿no será posible hablar con el propietario, y ver si es posible un ajuste al precio, para cerrar el trato?
El agente, sonriendo, dijo:
-La verdad no creo que sea posible, pero aún así lo hablare con el señor,  la verdad quiere venderla ya, tiene mucho tiempo en oferta, pero qué le parece si vemos las demás áreas y estancias de la casa – y haciendo un ademán, le invito a subir las escaleras… después de revisar toda la casa, Elizabeth estaba fascinada con el ático, para trabajar ahí, así como las recamaras amplias y las demás áreas de la casa y Jorge con lo amplia de la casa y sobre todo con el sótano, que lo pensó para instalarse ahí a vivir… salieron de la casa, y antes de despedirse volteó a ver al agente que cerraba el cerco en ese momento, y le dijo:
-Una pregunta más: nosotros comemos ahí enfrente (mientras señalaba el restaurante que estaba casi en insurgentes) y hemos visto a dos niños que se asoman por las ventanas, pero nadie la habita, entonces quiénes son?
El agente, poniéndose algo serio y volteando a la calle (mientras guardaba silencio un momento), le respondió:
-Deben de ser los hijos de la señora que viene todos los días a limpiar y mantener en orden la casa- y disculpándose se dirigió a su carro, haciendo un ademan de despedida dijo:
-Llame en unos días más adelante y le tendré respuesta de el dueño sobre platicar directo con él, si acepta, pues ¡felicidades! y se subió a su carro, arrancando de inmediato.

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1921
Después de un sismo, en abril, el arquitecto llamo al Sr.Mondragón y dio aviso que hubo un accidente:
-Bueno… Sr. Mondragón, hubo un accidente, con el sismo se cayo el andamio de la construcción, murieron dos muchachos y dos más están muy lesionados… no señor… lo sé… lo espero.

Mondragón: -Muy bien… ¿la construcción no sufrió daño?… muy bien, nos hemos atrasado mucho… iré para allá en este momento.
Colgando el teléfono, el Sr. Mondragón llamó a su nieto, y abordando su vehículo, salieron de su casa en el área del zócalo para acudir hasta Jalisco y Veracruz, llegaron hasta la naciente y opulenta colonia Roma, bajando del vehículo, y dirigiéndose a la construcción, Mondragón le comenzó a espetar al arquitecto (mientras blandía su bordón y avanzaba apoyado en su nieto); -Por qué han parado la obra, los muertos son una lástima, pero no tienen por qué detener esto, así que apure a los albañiles, e indemnice a las familias… agréguelo al cobro y dense prisa, que quiero ver a mi nieto viviendo ahí antes de morir yo- el arquitecto, viéndole entre sorprendido y con desprecio por la actitud de Mondragón ante los muertos, solo respondió:
-Sí, señor… ya comenzamos- y Mondragón, se retorció el bigote, mientras ponía la mano en el hombro de su nieto, el joven Eduardo Mondragón y Landero Vidaurrutia, quien también déspota y protegido por su abuelo, le gritó a los albañiles:
-Muévanse Haraganes, que quiero mi casa pronto…

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1995
08:35am. Suena el teléfono de la recamara de Elizabeth, quien sin ganas lo toma aun dormida, para atender la llamada…
-Bueno…
-Eli, soy Pedro Pablo, te tengo noticias, me acaba de llamar el agente y me ha dicho que hay una familia que quiere la casa…
Dando un salto de la cama, y despertando de golpe, Elizabeth dijo:
-¿Como?, ¿es verdad?
-Sí, ayer la vieron y dice el agente que hoy temprano le llamaron, y dijeron sí, que el precio está bien, y que cuanto antes hagamos los tramites mejor para ellos.
-Me visto y voy a la agencia, te espero ahí en una hora.
-Está bien ahí nos vemos y lleva a Jorge, les tengo una sorpresa.
Una hora después estaban en la agencia de bienes raíces y solicitando ver al agente, vieron los detalles de la compra-venta de la casa.
Saliendo de ahí fueron a desayunar los tres y después del desayuno, Pedro Pablo viendo a Jorge; Les dijo:
-Hijo, ya casi eres mayor de edad,  y no he sido el mejor padre, pero quiero hacerte un regalo antes de tu mayoría de edad, si tu madre está de acuerdo, por supuesto.
Jorge sonriendo por la noticia que le acababa de dar su padre volteó a ver a su madre y con un brillo en los ojos le dijo:
-Ya casi soy adulto y nos iremos, veré poco a papa y espero que aceptes mama.
Ella, asintiendo sonrió, demostrando su felicidad por la venta de su casa.
-Bien, el regalo es que en vez de repartir en dos lo que pagaran por la casa, lo dividamos en tres y le demos a Jorge su parte, y que la invierta en lo que el desee ¿qué opinas Eli?
Entonces Elizabeth, entrecerrando los ojos un momento y teniendo un pensamiento fugaz o como si alguien le hablara rápido al oído, hizo una mueca a forma de sonrisa y componiéndose rápido, para que no le notasen sus pensamientos, agitando la cabeza, dijo con tono alegre:
-Me parece una estupenda idea, le abriremos una cuenta con eso, y cuidaremos en qué decide usarlo-  Jorge alegre por la respuesta, se levanto y abrazando a su papa, le dio las gracias y después se dirigió a Elizabeth, haciendo lo mismo…

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1924
Después de haber enviudado un año atrás, el sr.  Mondragón, se fue a vivir a la casa de su nieto, el joven Eduardo Mondragón y Landero Vidaurrutia, en la avenida Jalisco Número

descarga

191. El Sr. Mondragón no dormía mucho, así que se levantaba en las noches porque escuchaba ruidos, voces que murmuraban, o que gritaban desde la planta baja, en ocasiones bajaba a revisar, mirando solo sombras ocasionales por la casa, veía que alguien andaba por la estancia de la casa pero, por lo obscuro, no alcanzaba a distinguir quién era; con el tiempo, comenzó a decirle a su nieto que algo pasaba en su casa pero no le atendía,  decía el joven Eduardo que eran cosas de la edad, que no se preocupara, que al ser la casa nueva, nada de eso era posible. En la mañana del día de navidad de ese año, el Sr. Don Eduardo Mondragón y Landeros, amaneció muerto en su cama, con una expresión de miedo en el rostro, la autopsia de la época dijo que fue de un ataque cardiaco.

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1995
Elizabeth y Jorge, días después de la venta de la casa, estando en su departamento, Elizabeth comenzó a hablar con Jorge de lo provechoso que podría ser su parte en lo que ambos querían para el futuro.
-Ves hijo, como el destino quiere que nos quedemos con la casa de México, con esto que tu padre te dará a ti, podremos, espero, completar el costo de la casa, o nos sería más fácil conseguir un crédito menor para ello.
-En cierta forma pensé lo mismo, mamá pero quiero invertirlo en mis estudios y terminar la carrera.
-Sí… te entiendo, aunque tu carrera está asegurada, por la beca que tienes, pero… no un hogar, además seria tu futuro y el de tu familia luego que te cases… y pues en el futuro, hasta para mis nietos puede ser, digo, solo estoy pensando, piénsalo amor, qué tanto te gustaría vivir ahí.
Ahora sí que… depende de ti…

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1940-41
En la casa de av. Álvaro Obregón 191, la familia Mondragón terminaba de alistarse para acostarse, dando las buenas noches a sus hijos se acostaron también para esperar el día siguiente, la mañana de navidad para que los niños Eduardo, Luis y la pequeña Bárbara Mondragón y Landero Betancourt, abrieran sus regalos traídos por san Nicolás. Ese 25 de diciembre, al llegar la señora Catalina, el ama de llaves, como todos los días a las siete de la mañana  para atender a la familia, le pareció raro que nadie anduviera en el patio, así que entrando por la reja se dirigió como siempre a la puerta de la cocina, no viendo movimiento en la casa, se puso a hacer el desayuno en el entendido que se durmieron tarde y aún no se habrían levantado, terminado éste, se dirigió hacia las recamaras de la familia llegando a la de los señores, tocó y al no recibir respuesta entró despacio, encontrando a los señores. en su cama; decidió no molestarlos, por lo que cerrando la puerta, se dirigió a la recámara de Bárbara, encontrándola dormida en su cama, acudiendo a despertarla llamándole por su nombre y esperando la respuesta de siempre: un pequeño grito y el salto de la niña abrazándole, pero al no ser así, se sentó en su cama y cuando la movió para despertarla, la sintió fría, por lo que tocándole la cara se dio cuenta que la niña estaba muerta; con pánico corrió a la recamara de los Sres. donde entró llorando y con lágrimas en los ojos, desesperada les comenzó a gritar pero al no recibir respuesta, llamándoles se pegó a la cama para moverles, dando un grito de dolor al descubrir que ellos también estaban muertos; corrió a la recámara de los pequeños Eduardo y Luis, teniendo el mismo resultado, desesperada por encontrar la familia muerta en sus camas, corrió al pasillo donde tomando el teléfono, marcó a la policía.

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1995-96
Guadalajara, Elizabeth después de la firma definitiva de su divorcio y estando en su departamento, recordó las palabras del agente, por lo que buscando en su bolso, sacó la tarjeta que le dio el agente de la casa y yendo a la sala, llamó a la agencia de bienes raíces para ver lo que le había conseguido con el dueño de la casa y se alegro al recibir por  respuesta que el dueño de la casa quería tener una reunión con ella para negociar el precio, y ajustando los tiempos para después de las fiestas decembrinas, pasado el año nuevo; quedaron para el día 04 de enero, a las 12 del mediodía en la propia casa.
Dio la noticia a Jorge, esperaron las fiestas y antes de año nuevo ya tenían todo arreglado para salir hacia México el día 02 de enero y esta vez, se hospedaron con Norma, la hermana de Elizabeth.
Por la tarde del día 02 ya se encontraban en la casa de su hermana, donde esperarían el día de la reunión y antes de acostarse Elizabeth le preguntó a Jorge:
-¿Has pensado lo de la casa?, es necesario que estemos de acuerdo para cuando veamos a este señor, saber qué responder y con cuánto contamos…
Jorge, viéndole le respondió: -Si lo pensé y mucho estos días, acepto mama, quiero tanto como tú, vivir ahí, no sé porque… no lo entiendo… pero quiero vivir ahí…

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1941
Después de dos semanas, el dictamen de la policía fue que no había una explicación lógica a estas muertes, ya que al no mostrar rastros de violencia de ninguna especie, se ordeno una autopsia a todos los cuerpos,y desconcertado el médico que hizo éstas sólo acertó a poner en los papeles de defunción: “causas desconocidas”, a lo que fue llamado por el regente de la ciudad, el Lic. José Rojo Gómez, quien era amigo de la familia Mondragón, a quien le explico que al no haber rastros de daño físico en los cuerpos, hizo pruebas toxicológicas y estaban limpios, y las pruebas de venenos tampoco arrojaron resultados, por eso al no tener datos concluyentes, el caso entró en causas desconocidas…
-Es decir señor, las autopsias de los cinco cuerpos no arrojaron resultados de ninguna especie, no hubo fallos orgánicos, ni materiales ajenos al cuerpo, así que sin causa aparente los dicté como muertes no concluyentes o misteriosas- Fueron las palabras que usó el forense ante el regente de la ciudad.
Del mismo modo, al no haber más herederos de la familia, tanto la casa como los objetos de la familia fueron requisados por el gobierno de la ciudad, por lo que la casa se mantuvo sola por varios años, en espera de que apareciese un familiar que no llego en ese tiempo.

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1996
Cd. De México, enero 04, cerca de las doce, tanto Elizabeth, como Jorge se habían vestido para la ocasión, conocerían en persona al dueño de la casa y si tenían suerte, podrían conseguir el ajuste al costo de la casa; llegaron al domicilio y vieron que ya se encontraba el agente en la puerta esperándolos y al verlos, dando su mejor sonrisa los invitó a pasar, llevándolos hasta la mitad de la estancia de la planta baja, desde donde se apreciaban muchos detalles de la casa y donde se había colocado una mesa, con una botella de vino así como dos copas y algunos folders con documentación.
Vieron al propietario de la casa; quien parado de espaldas hablaba por su teléfono celular en francés,  ellos pensaron que ocuparían un traductor. Cuando llegaron frente a la mesa, el señor, colgando, volteó hacia ellos, viendo ella por fin al dueño de la casa de Álvaro Obregón 191 y se quedó un momento observándolo, era un hombre mayor, de barba bien cuidada, de unos 70 años, complexión media y que usaba bordón, su vestimenta era de traje casual en color arena, y esbozando una sonrisa al verles, tomó la mano de Elizabeth y agachándose un poco procedió a besarla y después extendiendo su mano hacia Jorge le dio un apretón de mano que Jorge no pensó que tuviese esa fuerza. Después señalando las sillas invitándolos a sentarse, volteo con el agente y le dijo:
-Retírese, cuando le llame vuelva, vaya a tomar algo tardaremos un rato en esto.
El agente, viendo a los tres solo dijo:-sí señor, estaré cerca llame cualquier cosa que requiera- haciendo un ademán con la mano, el señor lo despidió  esperando a que se retirara de la casa.
-Bien… en primera, quiero disculparme con ustedes por esto- dijo el hombre, mientras encendía un cigarrillo y servía el vino en las copas, después levantándose de nuevo dijo:
-Lo segundo, (mientras esbozaba una sonrisa y clavaba su mirada profunda, en los ojos de Elizabeth), mi nombre es Damián Mondragón y Landero García- mientras hacia una reverencia -mi Bisabuelo… mando construir esta casa… como regalo a mi padre, los vitrales y algunas otras cosas fueron traídas de Francia por él, ha sido usada poco tiempo, hasta la muerte de mi padre, tiene casi un siglo de construida buenos cimientos y nunca ha salido de la familia pero la verdad  no me interesa conservarla, por eso la he puesto en venta, tengo casi siete años que he querido venderla. Pero antes de seguir, dígame algo señora ¿por qué habría de vendérsela si no ajusta el precio?
-No lo sé, sólo sé que desde el momento que vimos la casa, pensamos en tenerla y quiero, si es posible, lograr un acuerdo entre ambos, que esto sea para el futuro de mi hijo – dijo mientras pasaba el brazo por los hombros de Jorge y sonreía al Sr. Damián quien sin quitarle la mirada a ambos y dando una bocanada a su cigarro, recargándose en la mesa, les dijo:
-Puedo mantener esta casa, sin necesidad de habitarla, ¿por qué habría de vendérsela a ustedes? ¡no me ha respondido!
Elizabeth, (un tanto desconcertada) le respondió – ¿a qué esa pregunta, si no quisiera venderla, no estaría usted aquí, ni nosotros… así que dígame usted, porque estamos aquí y terminemos con esto pronto…
Sonriendo, Damián dijo:
-Escuche Sra. Hay algo que me dijo el señor Luna, por eso es que estamos aquí, que usted (mientras le señalaba con el dedo) mostró la pasión y  el deseo que nadie mostró hacia la casa, así que dígame ¿por qué habría de vendérsela?
-Porque es la casa de mis sueños, y la de mi madre; en cuanto la vimos, sin saber que se estaba vendiendo quedamos enamorados de ella, y nos vimos viviendo en ella… – dijo Jorge, quien sorprendió a ambos.
Volteando hacia Jorge ambos, Damián señalándolo con el dedo mientras se levantaba de la silla dijo:
-Exacto joven, eso es lo que nos tiene aquí, así que dígame Sra., me dice que no completa el precio, y la verdad no deseo, pero quiero hacerlo, tengo que salir del país por un tiempo y el dinero me servirá, así que hagamos números señora y si me convence… tenemos un trato; hijo, ve a curiosear en la casa mientras tu madre y yo hacemos negocios…

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1968
Eran las 11 de la noche de ese 30 de septiembre, después de los desalojos de Ciudad Universitaria, los halcones habían estado en persecución de líderes del movimiento, y dos de ellos que habían logrado escapar en una motocicleta, por la Av. Insurgentes hacia el norte, llegaron hasta la colonia Roma y descomponiéndose su motocicleta a la altura de la calle chihuahua, dejaron la moto y corrieron metiéndose en la casa que se encontraba sola en Álvaro Obregón e Insurgentes, pero fueron vistos por un halcón entrando y fueron detrás de ellos, encontrando a uno en el sótano, donde fue asesinado de cuatro balazos y el segundo alcanzó a esconderse en el ático, donde al ser descubierto, murió al grito de “viva la libertad… viva la universidad”… ambos estudiantes fueron asesinados por los halcones del gobierno.

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1996
Después de conseguir el crédito para a completar y comprar la casa de Álvaro Obregón N° 191,“la casa de sus sueños”, según las palabras de ambos, Elizabeth y Jorge no pensaron que pronto se convertiría en la casa de sus pesadillas…
Habían pasado ya casi seis meses de la compra de la casa, ya se encontraban instalados y tanto Elizabeth, como Jorge se encontraban felices y disfrutando tanto de su casa, que hasta en varias ocasiones habían invitado a Pedro Pablo a convivir con ellos, así como a que les ayudara a acomodar sus cosas la casa cuando la compraron…
Durante ese tiempo habían sucedido algunas cosas extrañas, pero como por su educación, no creían en cosas paranormales siendo esto por lo que ellos no le daban a importancia; cuando Elizabeth, trabajaba en el ático de repente las cosas se movían de lugar teniéndolas que buscar, molestándose a veces con ella misma por no recordar donde las dejaba.
En una tarde estando sentada en el ático frente a la ventana, viendo hacia la calle meditando sobre lo buena que se había vuelto su vida en ese año, de pronto escuchó un sonido fuerte como de disparo y un grito detrás de ella que la hizo saltar de su asiento y tirarse al piso del susto, volteando a todos lados, viendo que no había nadie con ella, llamó a Jorge que se encontraba en la sala viendo televisión, acudiendo él al llamado de ella subió y  después de que Elizabeth le contó, le dijo que el no había escuchado nada y buscaron una respuesta… en ese momento paso un camión que hizo un ruido con el escape que se escuchó igual al sonido que ella dijo, convenciéndola que había sido eso lo que oyó y que no pasaba nada.
En otras ocasiones, Jorge escuchaba que le llamaban de arriba y pensando que era Elizabeth, acudía, viendo que ella no le llamaba, una vez, estando en su cama, se despertó el escuchar que alguien hablaba, levantándose, revisó el lugar completo, no encontrando nada, subió al sanitario aprovechando la levantada; al pasar por la estancia vio como una sombra se movió de la sala hacia la puerta de la cocina, al verla sólo sonrió y pensó, “maldito sueño”, siguiendo sin darle más importancia.

Jorge había ingresado a la universidad y periódicamente hacia reuniones de compañeros en el sótano que era donde él vivía, en una ocasión Jorge invitó a varios compañeros a una cena y convivio un sábado, uno de ellos propuso jugar el llamado juego de la copa:
-Vamos, hagámoslo, total solo es un juego y este lugar está ni mandado hacer para ello, el sótano de una casa de más de cien años, o acaso Jorgito tiene miedo?
Jorge Riendo, volteo y viéndole a los ojos dijo:
-Hagámoslo, no creo en nada de eso, así que traigamos a tus fantasmas, y veamos que trucos pueden hacer, por cierto, la casa solo tiene 74 años, no más de cien…
Después de reír todos, prepararon las cosas para hacer el juego, siendo quien lo propuso el primero en hacer el intento con la copa, no teniendo resultados ninguno con cada intento hecho; Jorge sólo miraba al principio y sólo cuando Jorge comenzó a querer jugar riéndose de la situación, la copa se movió y formo la palabra “váyanse” y todos rieron, en la creencia de que era él quien lo movía, sin más Jorge se enojo y comenzó a decir que era una porquería eso…
-Sí, tú; que dices que eres tan fuerte, preséntate ante mi… no me puedes correr de mi casa. Así que el que se va eres tú, ésta, es, mi, casa.
Agarró la copa y volteándola, tiró los papeles con las letras que habían hecho; de pronto comenzaron a parpadear las luces del sótano y se sintió una ligera corriente de aire frío, después de discutir por la situación, dejaron el juego, luego de un par de horas los invitados se fueron de la casa y Jorge se acostó. Por la madrugada se despertó al escuchar un ruido en uno de los rincones del sótano, y prendiendo la luz, vio fugazmente una sombra que no diferenció, pensando que estaba dormido aún, no le dio importancia, pero escuchando un golpe seco que venía de la cocina se levanto, pensando que a su mamá le había pasado algo,acudiendo a la planta baja viendo que Elizabeth, también venia bajando las escaleras. Cuando Jorge pasaba por la estancia rumbo a la cocina, de pronto cayó de frente, a lo que Elizabeth, apurando el paso para bajar las escaleras le preguntó si se encontraba bien; Jorge levantándose rápido le dijo – me han aventado-  cuando Elizabeth se encontraba con él revisándolo que estuviera bien, ambos escucharon que alguien corría en el primer piso, por lo que volteando vieron a la niña, que ella veía en la ventana, corriendo por el paso de la planta alta,  ambos, extrañados, viéndose, acudieron a donde se metió la niña, que era el cuarto de visitas, no encontrando a nadie.
Escuchando en ese momento un grito que provenía de el ático, girando para salir, la puerta del cuarto se azotó cerrándose sola delante de ellos, quedándose sin habla ambos, abrazando Jorge a Elizabeth, mientras las cosas comenzaban a moverse como si estuviese temblando,  a la vez que todo se revolvió en el cuarto, cayéndose las cosas que tenían en los muebles, se escucho un estruendo de cosas cayendo de gran altura como si la casa se cayera en pedazos y un grito ahogado que se acalló con un golpe seco.
A la vez que Elizabeth era empujada hacia la cama, a Jorge lo jalaron azotándolo contra la pared a un lado de la puerta y se escuchaban varias voces en el lugar, una figura incorpórea que se presento ante ellos gritando:
-Váyanse… váyanse… es mi casa…  deteniéndose todo así como comenzó, de súbito,  Jorge se movió para revisar a su madre, viendo que se encontraba bien, tomándole del brazo salieron del cuarto parándose de pronto en el paso del primer piso, viendo que todas las cosas y muebles de la casa se encontraban revueltas o tiradas, como si hubiese habido un terremoto; Jorge vio en la puerta de la cocina a un niño quien les miraba y riendo se metió en la cocina, diciendo a Elizabeth:
-Espera aquí, tengo que ver quien es antes que se vaya ese niño – y corriendo escaleras abajo, entro a la cocina que se encontraba igual que el resto de la casa todo revuelto y tirado, el refrigerador abierto y los alimentos en el suelo regados, y volviendo con Elizabeth, quien ya estaba debajo de la escalera con lagrimas en los ojos, preguntando:
-¿Que está pasando? ¿Porque pasa esto?. El, viéndole dijo:
-No sé, pero no pasaremos la noche aquí, mañana vendremos a arreglar esto… tomando el teléfono llamó a su tía Norma que vivía a dos y  le pidió que los recogiera, para pasar la noche allá.
Ya en la casa de sus familiares, Jorge con más dudas que miedo, decidió regresar a la casa esa madrugada y comenzar a levantar las cosas así como ver qué era lo que pasaba, volviendo a la casa esa misma noche, poco a poco levanto los muebles y las cosas que no se rompieron, a limpiar la cocina, terminando entrada la mañana, sólo la planta baja, quedándose dormido en la sala.
Ya había pasado una semana en que no quiso volver Elizabeth a la casa, por fin Jorge le convenció de volver,  Elizabeth dijo que volvería sólo después de haber “bendecido la casa” a pesar de no creer en esas cosas, por fin, después de llevar a un sacerdote, volvieron para habitarla de nuevo.

—–ooo—–
Habían pasado varios meses del incidente y nada se había vuelto a suceder aparte de las cosas comunes como las que antes de ese día pasaban, no dándole importancia y volviendo a ser los mismos de antes.
La noche de navidad, decidieron que por ser la primera en su casa, lo pasarían ahí, así que invitaron a Pedro Pablo, los familiares de México y la novia de Jorge, Angélica, para compartir la cena de navidad y convivir en la casa.
Eran las 11 de la noche de ese día de noche buena, y la familia se encontraba en la sobremesa después de la cena de navidad; platicando y riendo en una convivencia esperando la medianoche, cuando en la mesa se movió una de las copas que se encontraban ahí, siendo algo casi imperceptible, por lo que no se dieron cuenta en ese momento, era la copa de Angélica, que al querer tomarla de nuevo captó que el vino se movía, pero no le dio más importancia, se pasaron de el comedor a la sala para seguir platicando y casi dando las doce de la noche, Angélica que se encontraba sentada, frunciendo el señor, extrañada llamó a Jorge que se encontraba parado de frente a ella, mientras miraba al paso del primer piso y le preguntó:
-¿Quien es esa niña que está en la planta alta?,  Jorge poniéndose pálido, dio la vuelta y viendo la niña, subió a la carrera la escalera.
Extrañando a todos los reunidos; Pedro Pablo preguntó que pasaba, Angélica, viendo a Jorge sólo repitió lo mismo que a Jorge, Elizabeth perdiendo el color se sentó en el sillón, agarrándose la cabeza mientras dice:
-No es posible, no de nuevo- abrazándole su hermana y cuñado.
De pronto, las puertas de toda la casa exceptuando la de entrada, comenzaron a abrirse y cerrarse azotándose, las luces comenzaron a parpadear y teniendo una subida de tensión se fundieron los focos de la sala mientras de nuevo comenzó a moverse todo en la casa,  como si de un temblor se tratara, las ventanas de la sala se abrieron de par en par mientras ellos asustados no sabían qué hacer.
Jorge, llegando a lo alto de la escalera, se freno en el último  peldaño, porque de repente se vio ante el niño, que se apareció de la nada en lo alto, sorprendiendo y asustando a Jorge que parándose de pronto quiso dar un paso hacia atrás, resbalando y cayendo por la escalera, gritando Elizabeth, mientras las ventanas de la casa se azotaban, quebrándose los vidrios de estas, Angélica fue jalada de su blusa saliendo disparada hacia el lado de la cocina, con tanta fuerza que se golpeo la cabeza hiriéndose con el marco de la puerta. Pedro Pablo, sintiendo que le empujaban cayó cuan largo era en el piso, a la vez quese escuchaba como si rocas cayeran por una pendiente, y un grito desgarrador les penetro los oídos a todos, entre el grito, y gente que se quejaba y otros que hablaban sin entenderse que decían, se escucho una voz espectral decir:
-Maldito seas por siempre… -Jorge llegó a la base de las escaleras, quedando desmayado y Pedro Pablo que estaba tendido en el piso queriendo levantarse no pudo hacerlo, Elizabeth corrió hacia Jorge pero un ser amorfo la freno, cayendo al piso por la impresión de ver ese ser tan cerca de su cara. Todo se detuvo tal como comenzó, quedando en el piso heridos tanto Angélica como Jorge, Elizabeth corrió hacia su hijo revisándolo, viendo que tenia daños en el cuerpo por la caída, y su hermana y su cuñado, corrieron con Angélica, Pedro Pablo quedo tirado en el piso de la sala…
—–ooo—–
Tres días después… Jorge se encontraba en estado de coma en el hospital, las cervicales se le rompieron, los médicos dijeron que no volverá a caminar…
Norma y su esposo, se encontraban  también en el hospital, donde fue internada Elizabeth por trastorno mental: quedó sin reconocer a nadie, sólo llamando a Jorge…
Angélica sufrió una muerte por trauma craneal del golpe recibido en la esquina de la puerta de la cocina…
Pedro Pablo… Pedro Pablo, murió de manera misteriosa… no se encontró causa aparente de la muerte, el certificado indica muerte desconocida…
La casa de Álvaro Obregón N° 191, fue conocida como “La Casa Negra de la Roma” por su historial de muertes misteriosas, aún tiene el letrero de “Se Vende” y en sus ventanas, si pones atención, aún se ve ocasionalmente… a los niños Mondragón.

NOTA: AGRADESCO A SILVIA EUGENIA RUIZ BACHILLER, QUIEN ME DIO LA IDEA ORIGINAL Y PRESENTO EL RETO DE HACER ESTO, FUE UN TRABAJO ARDUO PERO FRUCTIFERO QUE ESPERO LES HAYA GUSTADO, LAS FECHAS HISTORICAS, ASI COMO LOS HECHOS SON REALES, LIGERAMENTE ALTERADOS PARA EL DESARROLLO DE LA HISTORIA, LOS PERSONAJES DE ELIZABETH, JORGE Y PEDRO PABLO FUERON CAMBIADOS PARA PROTEGER A LOS INOCENTES, SE ENCUENTRAN SIN DAÑO ALGUNO… HASTA EL MOMENTO… JEJEJEJE… ESPERO QUE ESTE TRABAJO HECHO PARA TI, SILVIA SEA DE TU COMPLETO AGRADO Y COMO LO ESPERABAS.

:icondanshaggy:

La Casa Negra de La Roma (La casa Mondragon)by Danshaggy

Literature / Prose / Fiction / Horror / Short Stories©2016 Danshaggy

Muerte en el 1402 (Odio)

muerte en el 1402 (odio)
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El día de ayer, Domingo.  Siendo el día que regularmente uso para dormir y descansar. Tuve que trabajar ya que un compañero no fue.
Pero en la mañana al pasar por mi del trabajo, el compañero me incitó el comprar La comida (birria). El muy desgraciado me llevo hasta el negocio en que la venden, que a pesar de estar casi enseguida de la casa no llego ni paso por ahí…
Aahh, pero como el, si quería y no quería comer solo, cuando me estaba diciendo de la birria, con temor dentro de mi ya que me encuentro en un régimen alimenticio para controlar un poco el peso…  tome mi teléfono y marque el teléfono de emergencia para esos casos… el maldito de mi amigo, mientras yo marcaba a quien es mi monitor en el club de alimenticio, me abrió la puerta del carro y casi me llevo de la mano, mientras me decía ¨HUELE, QUE SABROSA, HUELE LA BIRRIA, VAMOS A COMPRAR SOLO UNA MEDIA ORDEN Y NOS VAMOS OK??¨… yo desesperada y con apetito, vuelvo a marcar el numero entrando el buzón de voz… mientras el me lleva platicando hacia el local ya dentro del local, viendo la lista y todo lo que lleva la comida, vuelvo a marcar y pienso… ¨ESTO NO ESTA BIEN¨… ¨PERO QUE RICO HUELE…¨  ¨DIABLOS CONTESTA, PARA QUE ME DIGAS QUE ESTOY MAL Y QUE ECHARE A PERDER TODO LO HECHO…¨  ¨LA MANTEQUILLA SE VE DELICIOSA EN LAS TORTILLAS, NO… TENGO QUE AGUANTAR, CONTESTA¨. Esto mientras sudo un poco y estoy peleando entre el antojo y mi dieta… en eso hecho mano a mi teléfono desesperada porque sonó de regreso, veo que es un mensaje que dice “ESTOY EN MISA, NO IRÉ HOY PERDONA QUE NO TE CONTESTE”… ¨que le pasa¨…  ¨estoy en crisis y me dice que esta en misa¨… ¨el desgraciado de mi compañero pide dos medias y dice una para ti y otra para mi¨… Sin contenerme ya y con la voluntad rota por el mensaje recibido…  acepto la comida y saliendo del local, le digo que se dirija a donde podemos comprar unas tortillas y mantequilla… llegando a la oficina me dispongo a comer la birria, viendo la cara de maldad de mi compañero al darse cuenta que se salió con la suya…  después de comer me entra el sentimiento de culpa y de arrepentimiento… maldita sea como fue que me deje vencer…. El día de hoy, cuando me toca ir a el negocio marcado con el 1402, por el desayuno del programa, tomo un BATE, con el que previamente le rompí el brazo y la espalda al infeliz de mi compañero por sonsacarme el día de ayer. y mientras avanzo al local voy pensando en lo que decía el mensaje y que todo mi esfuerzo se fue a la basura porque se encontraba en misa…. Al llegar me saluda y me pregunta lo que deseaba ayer. Ni siquiera fue para regresarme la llamada… y se dice mi monitor?? Con coraje le cuento lo que paso y comenzando a regañar me porque no me pude contener… tomo el bate que traía y tomando impulso le doy en la cabeza viendo como se revienta bajo el impacto… y gritándole que como era posible que se decía mi amiga… que no me dejaría sola en este esfuerzo por controlarme le sigo dando uno tras otro golpe…. En eso llega la policía que llamo un vecino que vio y escucho todo… llegan tres patrullas y como cuatro o cinco oficiales… uno de ellos me habla y me dice que lo suelte… pero me siento segada y no escucho con claridad, y atacando al oficial entre golpe y golpe le doy en la cabeza también pero el oficial que se encuentra tras de  el tomo su arma y me da uno y dos disparos… hasta donde llegue… estoy en el hospital por las heridas, detenida… acusada de matar a una persona y de herir a otras dos, todo por no contestar la maldita llamada de apoyo… todo por estar en misa…